Alubia Arrocina 1kg Legumbres El Rua
Historia, Contexto y Producto
La alubia representa uno de los pilares más sólidos e incontestables de la soberanía alimentaria en toda la Península Ibérica. Desde su llegada desde el continente americano, esta leguminosa ha sabido colonizar los diferentes territorios agrícolas de la meseta norte española. En estos campos, las condiciones extremas de suelo y clima moldearon variantes específicas dotadas de una finura culinaria verdaderamente excepcional.
La variante conocida popularmente como alubia arrocina se distingue de sus parientes botánicas por una morfología diminuta y ovalada. Esta forma recuerda notablemente a los granos de arroz redondo, razón por la cual adoptó este descriptivo y singular nombre comercial. Históricamente, se ha cultivado en los campos de Castilla y León debido a su ciclo vegetativo eficiente y rápido.
El cultivo tradicional de la alubia arrocina ha encontrado su zona de máxima excelencia y regularidad en la comarca de La Moraña. Este territorio de llanuras interminables y depósitos arcillosos se extiende de forma principal por el norte de la provincia de Ávila. Los suelos sedimentarios proporcionan a la alubia arrocina la cantidad justa de nutrientes minerales y agua durante el periodo estival.
La prestigiosa empresa familiar Legumbres El Rua ha asumido la tarea histórica de proteger la pureza de la alubia arrocina autóctona. Desde sus instalaciones centrales, ubicadas en el entorno agrario tradicional, la firma supervisa exhaustivamente cada fase del desarrollo botánico. Su objetivo principal es asegurar que la alubia arrocina conserve sus rasgos físicos originales frente a los granos industriales híbridos.
El clima fuertemente continentalizado que define a esta submeseta norte resulta una pieza indispensable para la correcta maduración de la alubia arrocina. Los inviernos prolongados y sumamente gélidos higienizan los campos de manera biológica y natural, eliminando parásitos perjudiciales para la planta. Por su parte, la escasez de lluvias veraniegas permite que las vainas sequen de forma óptima bajo el sol mesetario.
Para Legumbres El Rua, la producción de la alubia arrocina responde a una filosofía de respeto inquebrantable hacia los ciclos de la tierra. La empresa familiar implementa un sistema tradicional de rotación de parcelas agrícolas con cultivos de cereales locales de invierno. Este manejo tradicional evita el desgaste mineral del suelo, garantizando que cada nueva cosecha de alubia arrocina mantenga sus estándares.
Desde un enfoque estrictamente gourmet y sibarita, esta alubia arrocina se valora como una de las piezas más refinadas del mercado. Su calibre diminuto, que oscila de forma regular entre los cinco y seis milímetros, reduce notablemente los tiempos de preparación culinaria. A pesar de su pequeñez, la alubia arrocina posee una densidad de sabor que iguala a variedades mayores.
El contexto cultural de la alubia arrocina se liga de manera íntima al recetario tradicional de los pueblos castellanos de La Moraña. En estas cocinas domésticas ancestrales, el grano menudo se utilizaba de forma habitual para complementar los caldos ligeros de diario. La alubia arrocina aportaba cuerpo a las preparaciones culinarias sin la pesadez asociada a las leguminosas de mayor tamaño.
La cuidadosa limpieza y el posterior cribado densimétrico al que se somete la alubia arrocina en Legumbres El Rua descartan impurezas mecánicas. El proceso artesanal asegura que cada porción de un kilogramo contenga únicamente unidades sanas, limpias y de calibre homogéneo. Esta uniformidad de la alubia arrocina facilita un comportamiento predecible y regular durante los procesos de cocción en la cocina.
La riqueza nutricional de la alubia arrocina la posiciona como un alimento sumamente completo e indispensable para las dietas actuales. Destaca su aporte elevado de proteínas vegetales de alta calidad, fibra soluble que favorece la digestión y hierro de fácil asimilación. Asimismo, la alubia arrocina cuenta con un índice glucémico muy bajo, ideal para mantener estables los niveles energéticos.
La baja intervención tecnológica que aplica la familia Rua durante la fase de envasado final preserva la cutícula de la alubia arrocina. El grano no sufre lavados químicos agresivos ni recibe aditivos artificiales destinados a abrillantar la superficie de forma falsa. La honestidad visual de la alubia arrocina es el reflejo de una materia prima pura recolectada con esmero.
La elasticidad natural que posee la fina envoltura exterior de la alubia arrocina es el resultado directo de su frescura agronómica. Esta propiedad física impide que la alubia arrocina se despelleje de forma desordenada durante los procesos prolongados de ebullición culinaria. El grano retiene sus féculas internas con firmeza, ofreciendo una presentación estética limpia e impecable en la mesa.
La presentación en paquetes herméticos de un kilogramo atiende de forma directa a las necesidades de las cocinas gourmet modernas. Este formato asegura que la alubia arrocina permanezca completamente aislada de las variaciones extremas de humedad que alteran su conservación. La estabilidad de la alubia arrocina está totalmente garantizada gracias al control de calidad aplicado por la marca.
La alubia arrocina de Legumbres El Rua destaca frente a las importaciones globales por su finura táctil y su asimilación digestiva superior. El origen certificado de La Moraña otorga al grano un perfil mineral específico que los críticos gastronómicos reconocen al instante. Elegir esta alubia arrocina supone defender un modelo de desarrollo agrario familiar, sostenible y transparente.
La consagración de esta alubia arrocina en el circuito de las tiendas delicatessen se debe a su comportamiento técnico intachable en cocina. Quienes cocinan con regularidad valoran la constancia de un grano que no falla, que ofrece suavidad y que realza caldos. Disfrutar de la alubia arrocina es redescubrir la excelencia de las legumbres tradicionales cuidadas con verdadera devoción artesana.
La alubia arrocina se consolida así como un tesoro culinario indispensable para aquellos que valoran la autenticidad en su mesa diaria. Cada cucharada de alubia arrocina relata el esfuerzo conjunto de agricultores y envasadores dedicados a perpetuar los sabores puros del campo. Un producto gourmet que dignifica el recetario castellano tradicional a través de una calidad insuperable.
Análisis Sensorial y Experiencia
El análisis organoléptico de esta alubia arrocina desvela una riqueza de matices que sorprende gratamente a los catadores profesionales del sector. En su estado seco, el grano exhibe una tonalidad blanca nívea muy limpia, sin manchas amarillentas ni decoloraciones extrañas en su superficie. El brillo natural tenue confirma que la alubia arrocina ha sido secada respetando los tiempos biológicos.
Al aproximar la alubia arrocina a la nariz antes de su remojo nocturno, se percibe una fragancia limpia, sutil y sumamente franca. Destacan notas suaves que recuerdan de forma directa al campo castellano en el inicio del otoño, con recuerdos a paja limpia. No existen efluvios a humedad ni aromas cerrados de almacén, garantizando la frescura absoluta de la alubia arrocina.
Durante la ebullición controlada en la cocina, los vapores que libera la alubia arrocina transforman el ambiente de manera muy agradable. El aroma evoluciona de forma paulatina hacia recuerdos de castaña cocida, panadería artesana recién horneada y un fondo vegetal sumamente dulce. Esta fragancia de la alubia arrocina resulta fina y equilibrada, anticipando la delicia gastronómica que se servirá.
En boca, la alubia arrocina despliega una personalidad elegante y majestuosa, mostrando un sabor pleno que inunda las papilas de suavidad. Destaca una dulzura natural sutil, libre de cualquier matiz amargo o regusto herbáceo que denote falta de maduración en la mata. La alubia arrocina actúa como un lienzo sápido magnífico, integrando los jugos de los condimentos.
La textura de la alubia arrocina tras completar su cocinado constituye su rasgo técnico diferencial más alabado por los gastrónomos exigentes. El interior de la alubia arrocina se transforma en una masa mantecosa y homogénea que se disuelve con docilidad absoluta contra el paladar. Carece por completo de gránulos harinosos o núcleos duros molestos, mostrando una finura táctil soberbia.
La piel de la alubia arrocina posee una delgadez verdaderamente extraordinaria, llegando a ser casi imperceptible durante todo el proceso de masticación. Esta finitud impide la molesta separación de hollejos flotantes en el caldo, un defecto común en las variedades de alubia industriales. La adherencia perfecta de la piel de la alubia arrocina asegura una masticación fluida, agradable y uniforme.
Esta alubia arrocina engancha al consumidor gourmet gracias a la fantástica transición mecánica que experimenta el grano en las fases bucales. La combinación de una estructura exterior elástica con un núcleo sumamente cremoso genera una memoria táctil placentera que invita a repetir. La degustación de la alubia arrocina se convierte en un ritual de confort físico y satisfacción sápida.
La psicología del comprador gourmet encuentra en esta alubia arrocina una respuesta exacta a su necesidad de verdad alimentaria y autenticidad. Adquirir una legumbre seleccionada por Legumbres El Rua implica valorar la lentitud y el esmero del campo tradicional frente a las prisas. La alubia arrocina eleva el estatus de las comidas caseras cotidianas, transformándolas en experiencias culturales dignas.
El escenario narrativo óptimo para disfrutar de esta alubia arrocina se sitúa en una comida familiar durante los días fríos del invierno. La sopera humeante ocupa el centro de una mesa bien dispuesta, liberando los vapores limpios de la alubia arrocina que invitan a la calma. Los comensales disfrutan del guiso pausadamente, acompañándolo con rebanadas de pan artesano de masa madre.
Otro contexto excelente para el lucimiento culinario de la alubia arrocina se localiza en las cenas veraniegas de alta hostelería contemporánea. Los chefs aprovechan la perfecta entereza estética de la alubia arrocina para diseñar ensaladas templadas aderezadas con aceites cítricos aromáticos. En estas preparaciones frescas, la alubia arrocina sorprende por su ligereza bucal y su delicadeza extrema.
El retrogusto que regala esta alubia arrocina tras ser ingerida es notablemente limpio, prolongado y provisto de recuerdos a frutos secos tiernos. Esta persistencia sápida de la alubia arrocina confirma el origen selecto de las parcelas de La Moraña cuidadas por la familia Rua. Una cualidad organoléptica que justifica la excelente reputación del producto en los circuitos culinarios más exigentes.
El comportamiento graso de la alubia arrocina en el aparato digestivo destaca por una ligereza que evita pesadeces tras las comidas. Esto permite disfrutar de raciones completas de alubia arrocina manteniendo un bienestar corporal absoluto, un factor muy valorado por el consumidor actual. La calidad intrínseca del grano de Velayos marca la diferencia de forma rotunda y evidente.
La regularidad milimétrica en el calibre de la alubia arrocina suministrada por la marca abulense asegura un proceso de cocción uniforme. Se elimina por completo el riesgo de encontrar granos duros junto a unidades excesivamente deshechas en el mismo recipiente culinario. Esta predictibilidad de la alubia arrocina facilita la labor del cocinero, garantizando un resultado final siempre exitoso.
La honestidad organoléptica que define a la alubia arrocina de Legumbres El Rua faculta su disfrute con condimentos mínimos y sutiles. Una cocción que incorpore esta alubia arrocina junto a un hilo de aceite virgen extra es suficiente para demostrar su superioridad. Un grano que no necesita ocultarse tras aderezos potentes para sobresalir con luz propia en la alta mesa.
Cada cucharada de alubia arrocina es una lección de geografía culinaria que confirma el valor de los métodos tradicionales bien aplicados. La finura de este grano estimula los sentidos de forma elegante, convirtiendo un plato sencillo en un acontecimiento gastronómico. Una joya que encierra la esencia misma de los campos abulenses trabajados con verdadera pasión familiar.
La estabilidad que presenta la alubia arrocina ante los procesos de almacenamiento doméstico asegura la permanencia de sus virtudes en la despensa. La integridad de sus descriptores aromáticos y la finura de su piel se mantienen inalteradas durante toda su vida útil. El sello distintivo de una marca que mima cada detalle para ofrecer un grano verdaderamente insuperable.
Usos, Aplicaciones y Recetas
Las aplicaciones culinarias de la alubia arrocina de Legumbres El Rua destacan por una ductilidad que satisface a los cocineros más exigentes del panorama. Su calibre menudo y su capacidad para absorber sabores sin perder la firmeza estructural la convierten en un ingrediente fetiche para guisos refinados. La alubia arrocina se adapta con igual elegancia a potajes tradicionales densos, cremas sedosas de vanguardia o ensaladas frescas.
Estofado Suave de La Moraña con Alubia Arrocina y Caza Menor
Esta preparación representa el homenaje definitivo a la cocina cinegética abulense, logrando que la alubia arrocina se impregne de los jugos limpios de las codornices de campo.
Ingredientes:
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400 gramos de Alubia Arrocina 1kg Legumbres El Rua
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2 codornices de campo limpias partidas por la mitad
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1 cebolla blanca mediana picada en dados finos
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2 zanahorias de la huerta cortadas en rodajas delgadas
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1 cabeza de ajos entera con su piel exterior limpia
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1 hoja de laurel fresco de huerto
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40 mililitros de aceite de oliva virgen extra
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50 mililitros de vino blanco seco variedad verdejo
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1.5 litros de caldo de ave suave casero
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1 pizca de sal marina fina
Realización: Disponemos la alubia arrocina en un recipiente amplio cubierto con abundante agua fría durante un periodo de remojo nocturno de diez horas. Al día siguiente, escurrimos la alubia arrocina y la reservamos mientras doramos las codornices sazonadas en una olla honda con el aceite de oliva. Cuando la carne de caza esté bien sellada, la retiramos de la olla y en ese mismo aceite pochamos la cebolla y zanahorias. Reincorporamos las codornices a la olla, vertemos el vino blanco seco y dejamos que el alcohol se evapore por completo durante dos minutos.
Añadimos la alubia arrocina escurrida a la olla junto con la cabeza de ajos entera y la hoja de laurel fresco del huerto. Cubrimos todo el conjunto con el caldo de ave suave caliente de modo que los líquidos sobrepasen tres dedos los granos. Llevamos a ebullición a fuego medio, bajando la potencia al mínimo en cuanto hierva y tapando la olla para una cocción lenta. Dejamos que el guiso avance de forma sumamente suave durante cincuenta minutos hasta que la alubia arrocina se muestre tierna y mantecosa.
Tips: Para enriquecer el caldo de la alubia arrocina de forma natural, se puede extraer una rodaja de zanahoria y unos granos cocidos, machacarlos con tenedor y devolverlos.
Este estofado pone de manifiesto la fantástica resistencia de la alubia arrocina ante cocciones lentas, manteniendo una presencia visual impecable y un brillo espectacular en el plato.
Ensalada Templada de Alubia Arrocina con Salmón Ahumado y Vinagreta de Cítricos
Una propuesta fresca e innovadora que transforma la alubia arrocina en la base perfecta para una combinación veraniega rica en contrastes yodados.
Ingredientes:
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300 gramos de Alubia Arrocina 1kg Legumbres El Rua cocida
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200 gramos de salmón ahumado premium cortado en lascas
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1 aguacate maduro cortado en dados pequeños
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40 gramos de alcaparras finas al natural
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1 cebolla morada pequeña picada en brunoise
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40 mililitros de aceite de oliva virgen extra variedad alberquina
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15 mililitros de zumo de lima recién exprimido
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1 manojo de eneldo fresco finamente picado
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1 pizca de sal marina fina
Realización: Cocinamos la alubia arrocina previamente hidratada en una cazuela con agua limpia y una pizca de sal durante unos cuarenta y cinco minutos vigilando. Escurrimos la alubia arrocina con delicadeza y extendemos los granos menudos sobre una bandeja amplia para que pierdan el calor y queden templados. Mientras tanto, en un cuenco grande de cristal emulsionamos el aceite de oliva virgen extra alberquina con el zumo de lima fresca y sal. Añadimos la cebolla morada picada y las alcaparras al cuenco de la emulsión cítrica para que se vayan marinando y suavizando sabores.
Incorporamos la alubia arrocina templada al bol de la vinagreta y removemos con una espátula de silicona realizando movimientos envolventes con cuidado. Añadimos las lascas de salmón ahumado premium y los dados de aguacate maduro, mezclando con suavidad para no romper la alubia arrocina. Justo antes de proceder al emplatado final en fuentes llanas, espolvoreamos el eneldo fresco picado por encima de la superficie de la ensalada. Servimos el conjunto a temperatura ambiente garantizando un disfrute ligero y sumamente refrescante para los comensales gourmet.
Tips: Si preparamos la cocción de la alubia arrocina el día anterior, se aconseja guardarla en el frigorífico rociada con gotas de aceite de oliva.
Una receta moderna que rompe con los tópicos habituales y sitúa a la alubia arrocina como un ingrediente estelar para ensaladas delicatessen veraniegas.
Crema Terciopelada de Alubia Arrocina con Salteado de Boletus y Aceite de Trufa
Una elaboración refinada de alta cocina donde la textura mantecosa de la alubia arrocina se transforma en un puré sedoso enriquecido con hongos.
Ingredientes:
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350 gramos de Alubia Arrocina 1kg Legumbres El Rua
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1 puerro grande solo la parte blanca lavada y troceada
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1 patata mediana de la comarca pelada y picada
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150 gramos de boletus edulis frescos limpios y troceados
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800 mililitros de caldo de verduras casero caliente
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20 mililitros de aceite de trufa blanca de excelente calidad
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20 mililitros de aceite de oliva virgen extra
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1 pizca de pimienta blanca molida
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1 pizca de sal marina fina
Realización: En una cacerola honda calentamos la mitad del aceite de oliva virgen extra y rehogamos el puerro picado junto con la patata chascada. Añadimos la alubia arrocina previamente remojada y escurrida, removiendo durante dos minutos para que el grano menudo se impregne de los jugos base. Vertemos el caldo de verduras caliente en la cacerola y cocinamos con la tapa puesta durante cincuenta minutos hasta que las legumbres estén blandas. Introducimos el conjunto en el vaso de una batidora potente y procesamos a velocidad máxima hasta lograr una crema lisa homogénea.
Pasamos la crema obtenida por un colador chino de malla estrecha para retirar cualquier microresto de piel de la alubia arrocina garantizando textura. En una sartén con el aceite de oliva restante salteamos los boletus edulis troceados a fuego vivo hasta que tomen un color dorado. Servimos la crema de alubia arrocina muy caliente en platos hondos, disponiendo los boletus salteados en el centro de la preparación. Decoramos cada ración vertiendo un hilo fino de aceite de trufa blanca aromático y espolvoreando una pizca de pimienta blanca.
Tips: Para otorgar una brillantez espectacular a la crema de alubia arrocina sin incorporar natas, se puede emulsionar con aceite de oliva virgen.
El resultado destaca por una finura extraordinaria en boca, demostrando la versatilidad de la alubia arrocina al ser procesada con técnicas contemporáneas.
Alubia Arrocina Guisada con Almejas de Carril en Salsa Verde de Perejil
Un mar y montaña sutil y elegante que combina la cremosidad de la alubia arrocina abulense con la fuerza yodada del marisco gallego seleccionado.
Ingredientes:
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300 gramos de Alubia Arrocina 1kg Legumbres El Rua cocida
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18 almejas de Carril frescas de buen calibre limpias
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1 cebolla blanca mediana cortada en brunoise fina
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2 dientes de ajo de las Pedroñeras machacados y limpios
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40 mililitros de vino blanco de la variedad godello
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30 mililitros de aceite de oliva virgen extra
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500 mililitros de caldo de pescado de roca casero
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1 manojo de perejil fresco finamente picado
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1 pizca de sal marina fina
Realización: Cocemos la alubia arrocina previamente remojada en una olla honda junto con el caldo de pescado de roca caliente a fuego suave cuarenta minutos. En una cazuela amplia aparte preparamos la base de la salsa verde calentando el aceite de oliva virgen extra para pochar cebolla. Cuando el vegetal esté transparente, añadimos los ajos machacados y sofreímos un minuto antes de verter el vino blanco de calidad godello. Dejamos que el alcohol del vino blanco se reduzca a la mitad de su volumen original para concentrar los efluvios limpios marinos.
Introducimos las almejas de Carril en la cazuela tapándola durante dos minutos para que los bivalvos se abran por acción del vapor caliente. Volcamos la alubia arrocina cocida con su caldo ligado directamente sobre la cazuela de las almejas, integrando ambos preparados con movimientos muy suaves. Cocinamos todo junto durante cinco minutos adicionales a fuego mínimo para que los almidones de la alubia arrocina terminen de trabar salsa. Espolvoreamos el perejil fresco picado en el último instante antes de apartar del fuego la cazuela y proceder a servir.
Tips: Para asegurar la eliminación completa de arenas molestas en las almejas de Carril, se recomienda sumergirlas en agua con sal gruesa antes.
Esta receta demuestra la gran ductilidad de la alubia arrocina de La Moraña, capaz de brillar con luz propia en guisos marineros refinados.
Potaje de Vigilia Renovado con Alubia Arrocina, Bacalao Confitado y Crujiente de Espinacas
Una interpretación contemporánea del potaje tradicional de cuaresma donde la alubia arrocina comparte protagonismo con texturas crujientes muy sugerentes.
Ingredientes:
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350 gramos de Alubia Arrocina 1kg Legumbres El Rua
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200 gramos de lomo de bacalao desalado de primera calidad
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1 cebolla blanca mediana picada fina en brunoise
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1 diente de ajo picado de forma muy fina
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100 gramos de espinacas frescas limpias y secadas
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1 litro de caldo de pescado suave hecho en casa
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40 mililitros de aceite de oliva virgen extra
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5 gramos de pimentón dulce de Candeleda
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1 hoja de laurel fresco de huerto
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1 pizca de sal marina fina
Realización: Ponemos a cocinar la alubia arrocina previamente remojada en una olla honda junto con el caldo de pescado y la hoja de laurel. En una sartén aparte calentamos la mitad del aceite de oliva virgen extra para dorar la cebolla blanca y el ajo picado. Añadimos el pimentón dulce de Candeleda al sofrito, removiendo con rapidez para evitar que se queme e incorporando este aceite aromático a la olla. Cocinamos la alubia arrocina a fuego lento durante cincuenta minutos vigilando que el grano menudo conserve su forma y se mantenga entero.
Mientras tanto, confitamos el lomo de bacalao en una sartén pequeña con el aceite restante a temperatura muy baja durante siete minutos justos. En el último instante, pasamos las hojas de espinaca por el horno caliente a ciento ochenta grados hasta deshidratarlas y dejarlas crujientes. Emplatamos disponiendo la alubia arrocina estofada en el fondo de platos hondos, colocando encima las lascas jugosas del bacalao noble confitado. Coronamos cada ración distribuyendo los crujientes de espinaca que aportarán un contraste de texturas fantástico en boca para el comensal.
Tips: Para que las lascas de bacalao se separen de forma perfecta y limpia, es fundamental mantener el aceite de confitado por debajo de sesenta grados.
Una propuesta gastronómica selecta que renueva el recetario de cuaresma, otorgando todo el protagonismo a la finura extrema de la alubia arrocina seleccionada.
Maridaje, Valor, Compra y Bloque Legal
El maridaje de una alubia arrocina de la calidad suprema que ofrece Legumbres El Rua exige la selección de vinos que respeten su finura morfológica. Los vinos blancos secos con crianza sobre lías, elaborados con la variedad Verdejo en la meseta castellana, resultan unos compañeros naturales excepcionales. La acidez equilibrada y las notas de frutas blancas de estos caldos complementan la dulzura vegetal de la alubia arrocina sin saturar las papilas.
Para las preparaciones que incorporan elementos marineros o salsas verdes complejas, la opción de maridar la alubia arrocina con espumosos es fantástica. La burbuja fina de un espumoso de larga crianza rompe la consistencia mantecosa que la alubia arrocina despliega en la boca, aportando frescura. Asimismo, los vinos tintos jóvenes y ligeros de la variedad Mencía consiguen un balance gustativo soberbio en los estofados de caza menor.
Al establecer una comparativa técnica entre esta alubia arrocina abulense y los granos industriales de importación masiva, las diferencias resultan verdaderamente abrumadoras. Las producciones comerciales masivas suelen presentar hollejos coriáceos y núcleos harinosos debido al uso de secados artificiales acelerados orientados al rendimiento agrario. La alubia arrocina de Tornadizos de Arévalo mantiene una integridad física absoluta, garantizando una suavidad táctil y una textura superiores.
El valor gastronómico de esta alubia arrocina reside en su honestidad de origen y en la preservación de unos métodos agrícolas tradicionales. Adquirir una talega de un kilogramo de este producto gourmet supone apoyar de forma directa la economía de los pequeños productores locales de La Moraña. Cada plato cocinado con alubia arrocina condensa el esfuerzo de un saber hacer ancestral que se niega a industrializarse para mantener su esencia.
Para obtener el máximo rendimiento culinario en el hogar, los maestros legumbristas aconsejan guardar la alubia arrocina en un armario fresco, seco y oscuro. El remojo previo debe realizarse siempre con agua blanda o de mineralización débil para evitar que el exceso de cal endurezca fibras. Siguiendo estos sencillos consejos de uso tradicional, la alubia arrocina responderá siempre con la cremosidad extrema y la finura sápida que la caracterizan.
El enfoque de venta de esta alubia arrocina se fundamenta en la transparencia analítica y en la excelencia contrastada de sus descriptores sensoriales. Esta alubia arrocina es una fuente extraordinaria de energía limpia para el organismo, aportando micronutrientes esenciales indispensables para una dieta equilibrada. Disfrutar de la alubia arrocina de Legumbres El Rua es, en definitiva, celebrar el sabor auténtico del campo castellano elevado a la máxima categoría.
Bloque de Información Legal Certificada
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Denominación del producto: Alubia Arrocina Tradicional de La Moraña Selección Premium.
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Ingredientes: Alubia arrocina en grano de calibre menudo homogéneo (5-6 milímetros) seleccionada de forma manual y óptica en las instalaciones de origen.
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Alérgenos: Producto natural exento de alérgenos directos en su composición biológica. Puede contener trazas de gluten y soja debido a los procesos habituales de rotación de cultivos agrícolas en las parcelas de producción de la finca.
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Peso neto: 1 Kilogramo (envasado en talega tradicional de tela transpirable o bolsa protectora de alta resistencia apta para uso alimentario).
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Conservación: Conservar en un lugar fresco, seco, limpio y completamente alejado de fuentes de calor directo o humedades ambientales excesivas. Una vez abierto el envase original, se aconseja mantener la alubia arrocina en un recipiente hermético limpio dentro de la despensa doméstica.
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Origen: Comarca histórica de La Moraña (Tornadizos de Arévalo), Provincia de Ávila, Comunidad Autónoma de Castilla y León, España.
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Lote y consumo preferente: El número de lote de envasado específico y la fecha de duración mínima recomendada se encuentran impresos de forma clara e indeleble en la etiqueta posterior del envase comercial.
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Modo de consumo: Requiere un periodo previo de remojo en agua fría durante un tiempo mínimo de 8 a 10 horas antes de iniciar su cocción culinaria. Introducir la alubia arrocina siempre en agua fría o tibia y cocinar a fuego lento durante un tiempo aproximado de 45 a 60 minutos en olla tradicional, o de 15 a 20 minutos en olla rápida de presión controlada.
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Información nutricional media por cada 100 gramos de producto seco: Valor energético de 1235 kiloJulios / 292 Kilocalorías; Grasas brutas totales 1.6 gramos (de las cuales grasas saturadas 0.3 gramos); Hidratos de carbono disponibles 41.5 gramos (de los cuales azúcares naturales 2.1 gramos); Fibra alimentaria soluble 16.2 gramos; Proteínas vegetales totales 21.8 gramos; Sal mineral natural 0.02 gramos; Hierro orgánico natural 6.5 miligramos.



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