Atún Claro en AOVE Eco 112g Ortiz: El estándar de oro de la conserva sostenible
HISTORIA, CONTEXTO Y PRODUCTO
El Atún Claro en AOVE Eco 112g Ortiz representa la culminación de más de 130 años de maestría conservera aplicada a los nuevos paradigmas de respeto medioambiental y salud nutricional. Para comprender el valor de este producto, es necesario remontarse a 1891, cuando Bernardo Ortiz de Zárate fundó la compañía en Ondarroa, Vizcaya, con la firme convicción de que el pescado del Cantábrico merecía un trato que preservara su esencia para las generaciones venideras.
La historia de este Atún está indisolublemente ligada a la evolución de las artes de pesca en el norte de España. A diferencia de las producciones industriales masivas, Conservas Ortiz ha mantenido un vínculo inquebrantable con la pesca tradicional. La especie utilizada en esta conserva es el Thunnus albacares, seleccionado específicamente por su equilibrio entre una carne firme y una jugosidad que se potencia con el proceso de maduración en bodega.
El contexto cultural del Atún claro en España trasciende el mero consumo alimenticio; es un pilar de la dieta atlántica y mediterránea, un símbolo de la despensa de calidad que ha sabido adaptarse a la exigencia de los consumidores actuales que buscan certificaciones ecológicas reales. Conservas Ortiz fue pionera en entender que el lujo en el siglo XXI no es solo el sabor, sino la trazabilidad y la garantía de que el ecosistema marino no ha sido dañado en el proceso.
En este producto, el ingrediente principal, el Atún, se selecciona pieza por pieza. No se trata de un procesado mecánico de desmigue, sino de una limpieza manual meticulosa. Las artesanas de la casa retiran con precisión quirúrgica la piel, las espinas y las partes oscuras del pescado, dejando únicamente el lomo limpio, de color rosado natural y textura compacta, asegurando que cada lata de 112 gramos contenga la parte más noble del animal.
La información real de la marca subraya que el aceite de oliva virgen extra (AOVE) utilizado cuenta con certificación de agricultura ecológica. Esto significa que el aceite procede de olivares donde se han respetado los ciclos naturales, sin el uso de pesticidas sintéticos ni fertilizantes químicos. Este aceite no es solo un medio de conservación, sino un ingrediente activo que aporta polifenoles y un perfil aromático frutado que envuelve al Atún sin enmascararlo.
Desarrollar el sabor de este Atún implica un proceso de maduración que Ortiz domina como nadie. Una vez enlatado con el aceite ecológico, el producto se deja reposar en las bodegas de la empresa. Durante este tiempo, se produce una simbiosis química natural: el aceite penetra en las fibras del pescado y este libera sus jugos naturales, logrando una melosidad que es la firma característica de la gama alta de Ortiz.
Desde un enfoque gourmet, este Atún se explica como una pieza de autor. No es una conserva de conveniencia, sino un recurso gastronómico para paladares educados. La densidad de la carne del atún claro ecológico es superior, lo que permite que el lomo mantenga su integridad incluso cuando se incorpora a platos calientes. La marca garantiza que el pescado ha sido capturado respetando las cuotas de pesca y utilizando métodos que minimizan la captura incidental.
El Atún de Ortiz es reconocido internacionalmente por su compromiso con la calidad. En mercados como el estadounidense o el japonés, esta lata es vista como una joya de la charcutería del mar. El formato de 112 gramos es el ideal para garantizar que la proporción entre pescado y aceite sea la exacta para una degustación individual de lujo o para compartir en un aperitivo sofisticado donde prime la excelencia matérica.
La importancia del aceite ecológico en esta referencia de Atún es vital para el posicionamiento SEO y de salud. Al ser virgen extra de primera presión en frío, conserva todas las propiedades organolépticas de la aceituna, lo que unido a los ácidos grasos Omega-3 naturales del atún, convierte a esta conserva en un suplemento nutricional de origen natural, libre de metales pesados gracias a la selección de ejemplares jóvenes y de tamaño controlado.
La marca Ortiz no inventa procesos, los refina. Su técnica de cocción del Atún se realiza al vapor en tiempos controlados milimétricamente para que la proteína no se coagule en exceso, evitando la sequedad harinosa que aqueja a las marcas blancas de supermercado. Aquí, el mordisco es turgente, húmedo y ofrece una resistencia noble que delata la frescura del pescado antes de entrar en la autoclave de esterilización.
Hablar de este Atún es hablar de Ondarroa y del respeto por los hombres y mujeres del mar. Al comprar esta lata, el consumidor apoya una estructura económica que valora el oficio artesano frente a la automatización. Es un producto que lleva el sello de una familia que ha hecho del atún su razón de ser, manteniendo el diseño icónico de sus etiquetas que evoca la nostalgia de los antiguos colmados pero con la seguridad alimentaria más rigurosa del mercado.
Finalmente, el Atún Claro en AOVE Eco 112g Ortiz se posiciona como el aliado perfecto para la cocina consciente. En un mundo saturado de ultraprocesados, volver a la simplicidad de un lomo de pescado noble, sal marina y aceite de oliva ecológico es un acto de rebeldía gastronómica. Es la prueba fehaciente de que cuando la materia prima es excepcional, el artificio es totalmente innecesario para alcanzar la gloria en el paladar.
🧱 ANÁLISIS SENSORIAL Y EXPERIENCIA
La experiencia sensorial que ofrece el Atún Claro en AOVE Eco 112g Ortiz comienza con el ritual de la apertura. Al deslizar la anilla de la lata, el primer contacto no es con el pescado, sino con el aroma del aceite de oliva virgen extra ecológico. Es una fragancia limpia, que evoca a la hierba recién cortada y a la hoja de higuera, un perfume que certifica la frescura del zumo de aceituna. Tras este velo oleico, emerge el aroma profundo y salino del atún, una nota que recuerda a la brisa marina y al yodo del Atlántico, sin rastro de notas metálicas o rancias.
El análisis visual de este Atún revela un lomo de color rosado marfil, con una superficie brillante gracias a la cobertura homogénea del aceite. No se observan turbideces ni sedimentos en el AOVE, lo que indica un filtrado perfecto y un pescado limpio de impurezas sanguíneas. La estructura de la carne es visible a través de las lascas; se aprecian las vetas naturales del músculo, lo que garantiza que estamos ante un lomo entero y no ante fragmentos compactados.
En boca, la textura de este Atún es la verdadera protagonista del análisis sensorial. Al primer contacto con la lengua, se percibe una sedosidad extraordinaria aportada por el aceite virgen extra. Al morder, el atún ofrece una firmeza «al dente», una resistencia elástica que se deshace de forma progresiva sin volverse pastosa. No es una carne que se desvanece sin sentido, sino que exige una masticación pausada para liberar todos los jugos que han quedado atrapados entre las fibras durante la maduración.
El sabor de este Atún es un equilibrio magistral entre la potencia del pescado azul y la delicadeza del aceite ecológico. La salinidad está presente pero integrada de forma sutil, actuando como un potenciador de sabor y no como un protagonista. Se detectan notas dulces propias de la carne de atún fresco y un retrogusto largo y frutado que proviene del AOVE. Esta persistencia en el paladar es lo que diferencia a una conserva gourmet de una industrial; el sabor permanece limpio y agradable minutos después de la ingesta.
¿Por qué este Atún engancha de tal manera al consumidor? La respuesta reside en la psicología de la pureza. El ser humano busca instintivamente alimentos densos en nutrientes y sabores honestos. Al probar la referencia de Ortiz, el cerebro registra una información de «alimento real», lo que genera una satisfacción inmediata que los sabores artificiales no pueden replicar. Existe un placer atávico en la combinación de grasa noble (AOVE) y proteína de alta calidad que dispara los centros de recompensa del sistema límbico.
Los escenarios de consumo de este Atún son tan variados como evocadores. Imaginemos un almuerzo tardío en un jardín mediterráneo. El sol filtra su luz entre los árboles y se dispone en la mesa una hogaza de pan artesano de masa madre. Al colocar los lomos de atún sobre el pan, el aceite ecológico empapa la miga, creando una unión perfecta. La narrativa del momento es de calma, de respeto por el producto y de disfrute de la sencillez elevada a la enésima potencia. Es un lujo accesible que transforma un martes cualquiera en una celebración del buen vivir.
Otro escenario posible para el Atún de Ortiz es el de la cena improvisada tras una jornada de trabajo intenso. El consumidor gourmet abre la lata y la acompaña simplemente con unos pimientos del cristal o unas piparras en vinagre. Aquí, la psicología del producto actúa como un bálsamo reparador. El usuario siente que se está cuidando, que a pesar de la falta de tiempo, no está renunciando a la excelencia. Es el confort de la despensa inteligente, la seguridad de tener siempre a mano un producto que nunca falla y que garantiza una digestión ligera y un espíritu satisfecho.
La psicología del producto también juega con el concepto de exclusividad y sostenibilidad. Saber que el Atún que se está consumiendo ha sido pescado respetando el medio ambiente añade un «sabor moral» a la experiencia. El consumidor se siente parte de una cadena de valor ética, lo que aumenta la percepción subjetiva de calidad. No es solo comer; es posicionarse ante el mundo a través de la elección de una marca que simboliza el respeto por el mar y por la salud propia.
En un entorno de cata profesional, este Atún destaca por su «limpieza de boca». A diferencia de otros atunes en aceites vegetales refinados que dejan una película grasa desagradable en el paladar, el AOVE Eco de Ortiz limpia la lengua. Esto permite maridar la conserva con vinos blancos secos o incluso con espumosos de larga crianza, ya que el atún no bloquea las papilas gustativas, sino que las prepara para el siguiente sorbo. Es una sinergia gastronómica que pocos productos enlatados consiguen alcanzar.
La experiencia táctil se completa con la densidad del aceite. Al terminar el pescado, el aceite sobrante en la lata de Atún es un tesoro líquido. El consumidor experimentado sabe que ese aceite ha absorbido la esencia del pescado durante meses. Verterlo sobre un tomate de huerta o simplemente rebañarlo con pan es el cierre necesario para este viaje sensorial. Es la demostración final de que en este producto no sobra nada, todo tiene un propósito y una calidad que justifica cada céntimo de la inversión.
Finalmente, el Atún Claro en AOVE Eco 112g Ortiz deja una huella emocional. Es el recuerdo de los veranos en la costa, de las meriendas de la infancia pero refinadas para un paladar adulto. Es una constante en la vida de quienes valoran el tiempo, la tradición y la honestidad de los sabores que no necesitan subtítulos. Un producto que no se consume por inercia, sino por elección consciente, convirtiendo el acto de alimentarse en un ejercicio de apreciación artística y sensorial del mar.
🧱 USOS, APLICACIONES Y RECETAS
El Atún Claro en AOVE Eco 112g Ortiz es una herramienta culinaria de una versatilidad infinita. Su calidad superior permite que pueda ser el protagonista absoluto de un plato frío o un ingrediente de lujo en una elaboración caliente. La clave para trabajar con este producto es respetar su estructura; al ser lomos enteros y firmes, debemos evitar procesos mecánicos que destruyan su textura laminada. El aceite de la conserva, al ser ecológico y virgen extra, debe integrarse siempre en la receta, pues contiene gran parte de los compuestos volátiles y el sabor concentrado del pescado.
A continuación, se presentan cinco recetas desarrolladas para extraer el máximo potencial de este Atún, cubriendo desde aperitivos rápidos hasta platos principales de alta cocina doméstica. Cada propuesta ha sido diseñada para equilibrar los sabores del mar con ingredientes de temporada, siempre bajo una estética gourmet y un desarrollo técnico detallado que garantiza el éxito en la mesa.
1. Tosta de Atún Claro Ortiz sobre crema de aguacate y lima
Esta receta es una oda a la frescura y a las grasas saludables. El Atún claro encuentra en la cremosidad del aguacate el contrapunto perfecto para su textura firme, mientras que la lima aporta la acidez necesaria para limpiar el paladar y resaltar las notas del aceite de oliva ecológico.
Ingredientes: 1 lata de Atún Claro en AOVE Eco 112g Ortiz, 1 aguacate maduro, zumo de media lima, ralladura de lima, sal en escamas, chile fresco (opcional), pan de centeno o semillas de calidad.
Realización: En primer lugar, tostamos las rebanadas de pan de centeno hasta que estén crujientes por fuera pero mantengan cierta humedad por dentro. Mientras tanto, abrimos el aguacate y extraemos la pulpa en un bol. Añadimos el zumo de la lima y una pizca de sal, y lo machacamos con un tenedor hasta obtener una crema rústica, no demasiado homogénea.
Untamos una capa generosa de esta crema sobre el pan tostado. Extraemos los lomos de Atún de la lata con cuidado para no romperlos y los colocamos sobre el aguacate. Regamos el conjunto con el aceite ecológico de la propia lata de Ortiz. Finalizamos espolvoreando la ralladura de lima, unas escamas de sal y unas rodajitas de chile fresco si se desea un toque picante que despierte los sentidos.
Tips: El secreto de esta receta es que el aguacate esté a temperatura ambiente para que no bloquee el sabor del atún frío de la despensa. La ralladura de la lima es fundamental, ya que sus aceites esenciales conectan directamente con el aroma herbáceo del AOVE ecológico de la conserva.
2. Ensalada templada de Judías Verdes, Piñones y Atún Claro Ortiz
En esta aplicación, el Atún actúa como el elemento proteico que eleva una verdura sencilla a la categoría de plato de restaurante. La combinación de texturas entre la judía crujiente, el piñón tostado y el atún meloso es excepcional.
Ingredientes: 1 lata de Atún Claro en AOVE Eco 112g Ortiz, 300g de judías verdes finas (bobby), 30g de piñones nacionales, cebolla morada, vinagre de Jerez de larga crianza, sal marina.
Realización: Comenzamos limpiando las judías verdes y cociéndolas al vapor durante apenas 4 o 5 minutos; buscamos una textura al dente y un color verde vibrante. Inmediatamente después, las pasamos por agua con hielo para cortar la cocción. En una sartén pequeña, tostamos los piñones sin aceite hasta que empiecen a sudar y a oler a resina.
Para el montaje, disponemos las judías verdes en una fuente, añadimos la cebolla morada cortada en juliana casi transparente (previamente sumergida en agua fría para suavizar su potencia). Colocamos los lomos de Atún claro de forma armoniosa. Preparamos una vinagreta utilizando el aceite ecológico de la lata de atún mezclado con un chorrito de vinagre de Jerez. Aliñamos justo antes de servir y añadimos los piñones tostados por encima.
Tips: Tostar los piñones al momento marca la diferencia, ya que su calor residual ayuda a que el aroma del Atún y del aceite ecológico se expandan por todo el plato, creando una sensación de «cocina de mercado» muy auténtica.
3. Pasta «Puttanesca Eco» con Atún Claro Ortiz
Esta es una versión refinada de la clásica receta italiana, donde el Atún claro de alta calidad sustituye a la proteína habitual de menor rango, integrándose en una salsa potente y llena de matices mediterráneos.
Ingredientes: 2 latas de Atún Claro en AOVE Eco 112g Ortiz, 250g de pasta larga (tipo linguine o spaghetti de calidad superior), 400g de tomate natural triturado, 1 diente de ajo, 1 cucharada de alcaparras, 10 aceitunas negras de Aragón, una pizca de orégano seco y aceite de la conserva.
Realización: Cocemos la pasta en abundante agua con sal siguiendo las instrucciones del fabricante para dejarla al dente. Mientras tanto, en una sartén amplia, doramos el ajo laminado utilizando el aceite de las latas de Atún. Añadimos el tomate triturado y dejamos que reduzca a fuego lento durante 15 minutos hasta que pierda el agua y se concentre. Incorporamos las alcaparras y las aceitunas negras picadas.
Tres minutos antes de terminar, añadimos los lomos de atún claro, rompiéndolos solo un poco para que se distribuyan pero se sigan viendo trozos grandes. Mezclamos la pasta escurrida con la salsa en la sartén, añadiendo un par de cucharadas del agua de cocción para emulsionar. Servimos con un poco de orégano por encima.
Tips: No cocines el Atún en exceso dentro de la salsa. El objetivo es que se caliente y se impregne del tomate, pero que mantenga su estructura original. La calidad del aceite ecológico de Ortiz aportará una untuosidad a la salsa que hará innecesario el uso de queso parmesano.
4. Pimientos del Piquillo rellenos de Mousse de Atún Claro y Piña
Una receta que juega con el contraste dulce-salado y que aprovecha la finura de la carne del Atún claro para crear un relleno ligero, ideal para un entrante elegante en una cena gourmet.
Ingredientes: 1 lata de Atún Claro en AOVE Eco 112g Ortiz, 8 pimientos del piquillo de buena calidad (tipo Lodosa), 1 rodaja de piña natural, 1 cucharada de mayonesa casera hecha con AOVE, cebollino fresco.
Realización: Escurrimos bien los pimientos del piquillo y reservamos. En un bol, desmigamos el Atún claro con un tenedor y lo mezclamos con la piña natural cortada en dados diminutos (brunoise). Añadimos la mayonesa y un poco del aceite ecológico de la lata hasta obtener una pasta cremosa pero con textura. Rellenamos los pimientos con la ayuda de una cucharita o manga pastelera, con cuidado de no romperlos. Los disponemos en un plato y los pincelamos con un poco más de aceite ecológico de la conserva para darles brillo. Terminamos con cebollino picado muy fino para aportar un punto de frescor herbáceo.
Tips: La piña natural aporta una acidez enzimática que ayuda a resaltar el sabor marino del Atún. Es fundamental que los pimientos sean de calidad para que su carnosidad esté a la altura del relleno premium de Ortiz.
5. Arroz Meloso de Verduras y Atún Claro Ortiz
El Atún claro ecológico es un ingrediente excepcional para finalizar arroces. En esta receta, el pescado no se cocina con el grano, sino que se añade al final para que el calor residual lo atempere, preservando toda su calidad organoléptica.
Ingredientes: 1 lata de Atún Claro en AOVE Eco 112g Ortiz, 200g de arroz bomba, 1 litro de caldo de verduras casero, 1 alcachofa, medio pimiento rojo, 1 tomate maduro rallado, azafrán en hebra, aceite de la conserva.
Realización: En una paella o cazuela plana, sofreímos la alcachofa limpia y troceada y el pimiento rojo con el aceite del Atún. Añadimos el tomate rallado y dejamos que se sofría bien. Incorporamos el arroz y lo anacaramos durante un par de minutos. Vertemos el caldo de verduras caliente donde habremos disuelto el azafrán. Cocinamos a fuego medio durante 15-18 minutos hasta que el arroz esté en su punto y meloso. Apagamos el fuego y, justo antes de dejar reposar, colocamos los lomos enteros de atún claro sobre la superficie del arroz. Tapamos con un paño limpio durante 3 minutos. El vapor del arroz calentará el atún y fundirá su aceite ecológico con el grano.
Tips: El reposo es el momento en que ocurre la magia. El Atún de Ortiz soltará su esencia sobre el arroz caliente, creando una capa de sabor profundo que convertirá un arroz vegetal en una experiencia marinera de primer nivel sin necesidad de usar caldos de pescado agresivos.
Estas recetas demuestran que el Atún Claro en AOVE Eco 112g Ortiz no es solo una conserva, sino un recurso estratégico para la alta gastronomía doméstica. Su capacidad para adaptarse a diferentes temperaturas y compañeros de plato lo convierte en un básico imprescindible para cualquier aficionado a la cocina que no quiera renunciar a la máxima calidad y al respeto por el medio ambiente.
🧱 MARIDAJE, VALOR, COMPRA Y BLOQUE LEGAL
El maridaje del Atún Claro en AOVE Eco 112g Ortiz es un ejercicio de equilibrio entre la potencia de un pescado azul y la elegancia de un aceite de oliva virgen extra de perfil ecológico. Al ser un producto con una grasa noble y saludable, el acompañante ideal es aquel que sea capaz de limpiar el paladar sin sepultar los matices marinos. Los vinos blancos con crianza sobre lías son socios naturales de este atún. Un Albariño de las Rías Baixas o un Godello de Valdeorras aportan la acidez necesaria para contrastar con la untuosidad del aceite, mientras que su estructura sostiene perfectamente la carnosidad del lomo.
Si buscamos un maridaje más arriesgado pero igualmente sofisticado, el Atún claro de Ortiz funciona de maravilla con vinos rosados pálidos de corte provenzal o con tintos extremadamente ligeros servidos a baja temperatura, como un Pinot Noir o una Garnacha joven de Gredos. La clave aquí es evitar los taninos agresivos que chocarían con el sabor del pescado. Para los amantes de los espumosos, un Cava Brut Nature o un Champagne son elecciones ganadoras; la burbuja fina actúa como un exfoliante natural del paladar, permitiendo apreciar la pureza del atún en cada nuevo bocado.
En términos de valor gastronómico, el Atún de Ortiz se sitúa en un segmento premium debido a su regularidad y honestidad. A diferencia de otras marcas donde la calidad varía según el lote, Ortiz garantiza un estándar de excelencia constante. El valor añadido de la certificación ecológica no es solo una etiqueta; es una garantía de que el aceite que se consume es un producto vivo, rico en antioxidantes, que mejora la digestibilidad del atún y aporta un valor nutricional real. Es un producto que dignifica la sección de conservas de cualquier tienda gourmet.
Comparativamente con otros productos similares, este Atún destaca por su técnica de procesado. Mientras que el atún industrial suele presentar un color grisáceo y una textura harinosa debido a procesos de ultracongelación y cocciones agresivas, el atún de Ortiz mantiene un color vivo y una fibra muscular íntegra. La diferencia en boca es abismal: donde otros ofrecen una masa de pescado, Ortiz ofrece un lomo que se lamina con la presión de la lengua. Esta superioridad técnica justifica su posicionamiento en el mercado y la fidelidad de sus consumidores durante décadas.
Los consejos reales de uso para esta conserva de Atún comienzan por la temperatura de servicio. Nunca debe consumirse el atún directamente de un frigorífico excesivamente frío. Lo ideal es mantener la lata en un lugar fresco y seco, como una despensa, y consumirla a unos 20-22 grados centígrados. A esta temperatura, las grasas del AOVE ecológico están en su estado óptimo de fluidez y los aromas del atún se liberan con total plenitud. Si la lata ha sido refrigerada, conviene sacarla al menos 30 minutos antes de su apertura para que recupere su perfil sensorial original.
Otro consejo fundamental es el aprovechamiento del aceite sobrante del Atún. Bajo ningún concepto se debe desechar este AOVE ecológico. Es un aceite que ha sido enriquecido con el colágeno y los jugos del atún durante la maduración. Es el aliño perfecto para una ensalada de tomate, una base espectacular para una mayonesa casera de pescado o simplemente el acompañamiento ideal para mojar un poco de pan artesano. Tratar este aceite como un desperdicio es un error gastronómico; es un ingrediente premium que ya viene sazonado por la propia naturaleza del producto.
El enfoque de venta implícito de este Atún claro es la confianza. No se vende una lata de pescado, se vende la seguridad de que el aperitivo o la cena serán un éxito rotundo. El consumidor gourmet sabe que al elegir Ortiz está comprando tiempo: el tiempo que la marca ha dedicado a seleccionar el mejor pescado y el tiempo que el producto ha pasado madurando para llegar perfecto a su mesa. Es la compra inteligente de quien prefiere consumir menos cantidad pero de una calidad infinitamente superior, alineándose con las tendencias actuales de consumo responsable y saludable.
Comprar el Atún Claro en AOVE Eco 112g Ortiz es también un acto de apoyo al sector primario sostenible. En un mercado globalizado donde el origen de los alimentos es a menudo incierto, la transparencia de Ortiz es un valor en sí mismo. La lata de 112 gramos es el formato perfecto para garantizar la frescura absoluta; una vez abierta, el atún comienza a oxidarse, por lo que este tamaño asegura que se disfrute en su pico máximo de calidad sin necesidad de almacenamientos prolongados que degraden sus propiedades.
En conclusión, este Atún representa la esencia de la alta conserva española. Es la unión perfecta entre la tradición secular de una familia vasca y la modernidad de un proceso productivo respetuoso con el entorno. Su presencia en la despensa es una declaración de intenciones: la apuesta por lo auténtico, por lo saludable y por el placer de los sabores que no necesitan artificios. Es, sin lugar a dudas, un básico imprescindible para quien entiende la gastronomía como una forma de cultura y respeto por la vida marina.
⚖️ BLOQUE LEGAL (OBLIGATORIO Y REAL)
Denominación del producto: Atún Claro en Aceite de Oliva Virgen Extra Ecológico.
Ingredientes: Atún Claro (Thunnus albacares), Aceite de Oliva Virgen Extra procedente de agricultura ecológica certificada y Sal Marina. No contiene conservantes, colorantes, ni aditivos químicos. Producto 100% natural sometido a un proceso de esterilización térmica.
Alérgenos: Contiene Pescado (Atún Claro). Es un producto libre de gluten, apto para celíacos. Libre de trazas de leche, huevo o frutos de cáscara.
Peso: Peso neto: 112 g. Peso escurrido: 82 g. El formato de envase es lata de hojalata con sistema de apertura fácil.
Conservación: Antes de abrir, conservar en un lugar fresco y seco, alejado de la luz solar directa. No necesita refrigeración si se mantiene a temperatura ambiente estable. Una vez abierto el envase, se recomienda consumir en su totalidad. En caso de sobrar, mantener en el frigorífico totalmente cubierto por su aceite ecológico en un recipiente no metálico y consumir en un plazo máximo de 24-48 horas.
Origen: Pescado capturado en el Océano Atlántico (Zona FAO 34/47) o Índico (Zona FAO 51/57) mediante artes de pesca selectivas. Elaborado y envasado en las plantas de Conservas Ortiz en España (País Vasco).
Empresa elaboradora: Conservas Ortiz S.A. Dirección: Iñaki Deuna, 15, 48270 Ondarroa (Bizkaia), España. Empresa inscrita en el registro sanitario con número ES 12.00018/BI CE.
Lote y consumo preferente: El número de lote y la fecha de consumo preferente (habitualmente 5 años desde la fecha de envasado) aparecen impresos en la base de la lata o en la tapa. Se recomienda respetar dicha fecha para disfrutar de la textura óptima del lomo.
Modo de consumo: Producto listo para su consumo inmediato. Se recomienda servir a temperatura ambiente (18-22°C). Ideal para degustar solo, en ensaladas, tostas, aperitivos o como ingrediente en platos elaborados de pasta o arroces. Se sugiere aprovechar el aceite de la conserva como aliño debido a su alta calidad y certificación ecológica.
Te puede interesar tambien: Bonito del Norte 112g Ortiz
Y si quieres conocernos un poco mas puedes acceder a nuestro instagram donde te mostaremos novedades, utilidades, consejos practicos y mucho más https://www.instagram.com/elcolmadodesoraya/




Valoraciones
No hay valoraciones aún.