HISTORIA, CONTEXTO Y PRODUCTO
Cabrito con ajos con AOVE 400g Gourmet Cazorla es el estandarte de una tradición que hunde sus raíces en la escarpada orografía de la Sierra de Cazorla, Segura y Las Villas. Para comprender la magnitud de este plato preparado, debemos remontarnos a la historia de la trashumancia y el pastoreo en las zonas de alta montaña de Jaén. El cabrito ha sido, desde tiempos inmemoriales, la proteína de celebración en las cortijadas y pueblos de la sierra, un animal que se cría en libertad, alimentándose de los pastos naturales, tomillo y romero que crecen en las laderas calizas de este parque natural.
Cabrito de Gourmet Cazorla no es un producto que surja de la improvisación industrial, sino que es el resultado de la evolución de una receta de pastores que utilizaban el fuego lento y los ingredientes de la zona para conservar y ensalzar la carne. La marca Gourmet Cazorla, ubicada en el corazón de esta comarca, ha sabido capturar esa esencia de cocina de subsistencia para elevarla a la categoría de delicatessen internacional. Su filosofía se basa en el respeto absoluto al producto local, seleccionando animales de razas autóctonas que garantizan una infiltración de grasa y una ternura que el ganado estabulado industrial jamás podría ofrecer.
Cabrito en esta preparación se beneficia del uso del Aceite de Oliva Virgen Extra (AOVE), el auténtico «oro líquido» de la provincia de Jaén, que actúa no solo como medio de cocción, sino como un ingrediente que aporta estructura y matices herbáceos. La historia de la gastronomía jiennense está ligada al olivar, y en esta receta de Gourmet Cazorla, el AOVE de la variedad picual seleccionado aporta esa estabilidad térmica necesaria para que la carne se confite sin perder sus jugos naturales. El ajo, por su parte, es el compañero histórico de la carne de monte, aportando un aroma que evoca los hogares de leña y la cocina de paciencia.
Cabrito con ajos representa el equilibrio entre la intensidad de la carne joven y la suavidad de un confitado prolongado. El contexto cultural de este plato nos remite a las festividades de la Sierra de Cazorla, donde el sacrificio del animal y su cocinado en grandes calderos de hierro era un evento social que unía a las comunidades. Gourmet Cazorla ha profesionalizado este ritual, manteniendo el uso de especias naturales y eliminando cualquier rastro de conservantes o aditivos químicos que pudieran desvirtuar el sabor original de la sierra.
Cabrito seleccionado para este formato de 400 gramos pasa por un proceso de limpieza y troceado manual, asegurando que cada bocado contenga la proporción justa de carne y hueso, esencial para que el colágeno natural se libere durante el proceso térmico. La información real de la marca subraya su compromiso con la seguridad alimentaria, utilizando técnicas de esterilización que permiten que un guiso tradicional mantenga sus propiedades organolépticas durante meses sin necesidad de refrigeración, facilitando así que el sabor de Cazorla viaje a cualquier rincón del mundo.
Cabrito cocinado de esta manera se aleja de las «quintas gamas» genéricas para posicionarse como un producto gourmet de autor. El desarrollo del sabor comienza con el sofrito de los ajos en el AOVE, un proceso crítico donde el aceite se aromatiza sin quemar el bulbo, creando la base donde la carne de cabrito se sellará y posteriormente se guisará. Esta técnica garantiza que el sabor del ajo sea sutil, elegante y persistente, pero nunca invasivo, permitiendo que la mineralidad de la carne de monte sea la verdadera protagonista del plato.
Cabrito Gourmet Cazorla es también un homenaje a la sostenibilidad del medio rural. El apoyo a la ganadería extensiva de la zona no solo garantiza la calidad del producto, sino que ayuda a la prevención de incendios y al mantenimiento de los ecosistemas del Parque Natural. Al consumir este producto, el cliente no solo disfruta de una experiencia gastronómica de alto nivel, sino que participa en la conservación de un modo de vida que define la identidad de Jaén.
Cabrito en conserva de alta gama requiere una materia prima con una frescura innegociable. Gourmet Cazorla trabaja con mataderos locales para asegurar que el tiempo entre el sacrificio y el procesado sea mínimo, preservando así la suavidad de las fibras musculares. La explicación gourmet de este producto reside en su capacidad para ofrecer, en apenas unos minutos de calentamiento, la misma profundidad de sabor que un guiso que ha necesitado cuatro horas de fuego de encina, gracias a la técnica de cocción en el propio envase.
Cabrito con ajos es una receta que ha sobrevivido a la modernidad gracias a marcas que, como Gourmet Cazorla, entienden que el lujo en la alimentación contemporánea no reside en la sofisticación tecnológica, sino en la pureza de los ingredientes y la honestidad de los procesos. Este plato es una ventana abierta a la Sierra de Cazorla, un producto que invita a la pausa y que dignifica la sección de platos preparados de cualquier tienda gourmet que se precie de ofrecer lo mejor de la despensa española.
Cabrito de esta calidad técnica se posiciona en el mercado como una solución para el consumidor que no tiene tiempo pero que se niega a renunciar a la salud y al sabor. La combinación de AOVE y ajos en este guiso de Gourmet Cazorla es la prueba de que la dieta mediterránea, en su versión más serrana y auténtica, es un patrimonio que merece ser protegido y difundido a través de productos que mantengan intacta su alma rural y su excelencia culinaria.
ANÁLISIS SENSORIAL Y EXPERIENCIA
La experiencia sensorial de enfrentarse a un plato de Cabrito con ajos con AOVE 400g Gourmet Cazorla comienza con el ritual de la apertura del envase, un momento donde la presión liberada permite que los primeros aromas volátiles inunden la estancia. Lo primero que percibe el olfato es una fragancia densa, cálida y profundamente reconfortante. Es un aroma que se divide en capas: la primera nota es la del ajo confitado, un olor dulce y suave que ha perdido la agresividad del bulbo crudo para transformarse en una esencia balsámica.
Inmediatamente después, aparece el perfume del Aceite de Oliva Virgen Extra de alta montaña, con sus notas de hierba recién cortada y un deje de aceituna madura que abraza el conjunto.
El análisis visual del producto, una vez servido en un plato de cerámica blanca, revela una estética de cocina de hogar. Los trozos de cabrito presentan un color tostado uniforme, bañados en una salsa ámbar y brillante que denota una emulsión perfecta entre los jugos de la carne y el AOVE. El aceite no se presenta disociado, sino ligado de forma natural por el colágeno liberado durante la cocción lenta. Se pueden observar los dientes de ajo enteros o laminados, con un color dorado que invita a la degustación inmediata, prometiendo una textura mantecosa.
Al entrar en la fase del gusto, la primera sensación es la de una explosión de sabor umami serrano. La carne de cabrito es excepcionalmente tierna; las fibras se deshacen al contacto con el paladar, liberando un sabor mineral y ligeramente dulce que es característico de los animales criados en libertad. La integración del ajo es magistral: no hay rastro de repetición o pesadez, sino un regusto elegante que potencia la potencia cárnica. El AOVE aporta una untuosidad sedosa que recubre las papilas gustativas, prolongando la persistencia del sabor minutos después de la deglución.
La textura es, quizás, el atributo más sorprendente de este plato de Gourmet Cazorla. A pesar de ser una carne de monte, que habitualmente tiende a la dureza, el proceso de confitado en AOVE ha transformado el tejido conectivo en una gelatina suave que aporta jugosidad a cada bocado. No es una carne fibrosa ni seca; es una textura fundente, casi de mantequilla cárnica, que contrasta con la firmeza sutil de los ajos que, aunque blandos por la cocción, mantienen su forma hasta que se presionan con la lengua.
¿Por qué este cabrito engancha de una manera tan persistente? La respuesta reside en la psicología del confort y la memoria gustativa. El sabor de este guiso activa los resortes de la nostalgia, recordándonos los platos de cuchara y fuego lento que definen la cocina de nuestras abuelas. Existe una satisfacción biológica en el consumo de proteínas de alta calidad cocinadas en grasas nobles como el AOVE; el cerebro recibe señales de saciedad y placer que no se obtienen con productos ultraprocesados. El equilibrio entre el sodio justo, el dulzor del ajo y la profundidad de la carne joven crea una tríada de sabor que invita irremediablemente al siguiente bocado.
Imaginemos un escenario de consumo narrativo en una fría tarde de invierno en una casa de campo. El exterior está marcado por el viento que sopla entre los pinos de la sierra, y el interior se calienta con el chisporroteo de una chimenea. Usted decide calentar el cabrito con ajos de Gourmet Cazorla en un pequeño cazo de cobre, permitiendo que el calor active los aromas de la montaña.
El olor a carne guisada y aceite de oliva llena la cocina, creando un ambiente de hogar instantáneo. Al sentarse a la mesa, con una copa de vino tinto con cuerpo y un trozo de pan artesano para mojar la salsa, la experiencia se vuelve trascendental. Cada bocado de cabrito es un refugio contra el frío exterior, una conexión directa con la tierra y el esfuerzo de los pastores de Cazorla.
Otro escenario ideal para este producto es la cena gourmet improvisada pero exigente. Imaginemos que recibe visitas inesperadas que valoran la gastronomía de calidad. Servir el cabrito con ajos como plato principal, acompañado simplemente de unas patatas panadera o unos espárragos trigueros salteados, posiciona al anfitrión como un conocedor de los tesoros ocultos de la despensa española. Aquí, la psicología del producto juega a favor de la sofisticación de lo sencillo. El comensal percibe que no está ante un plato «de bote», sino ante una obra de artesanía alimentaria que ha sido preservada con respeto.
La psicología del producto también se vincula con la seguridad y la salud. El consumidor moderno, bombardeado por ingredientes impronunciables, encuentra en el cabrito de Gourmet Cazorla un oasis de limpieza. Saber que el guiso contiene solo carne, ajo, aceite y sal produce una relajación mental que permite disfrutar del placer sensorial sin la sombra de la duda nutricional. Es un producto honesto que no necesita marketing agresivo porque su arquitectura sensorial es su mejor carta de presentación.
La experiencia concluye con el postgusto. Una vez terminado el plato, queda en la boca una sensación de limpieza inusual para un guiso de carne. El AOVE de calidad no deja el paladar grasiento, sino hidratado, y el ajo deja una nota balsámica que refresca. Esta limpieza es la que define a un producto gourmet de primer nivel: la capacidad de dejar un recuerdo largo y placentero sin saturar los sentidos. El cabrito con ajos con AOVE es, en definitiva, una lección de equilibrio, una pieza de orfebrería culinaria que utiliza el gusto como vehículo para contar la historia de una sierra viva.
Finalmente, es necesario destacar la versatilidad de la experiencia. Aunque el cabrito es el protagonista, la salsa resultante es un ingrediente en sí mismo. La psicología del consumidor gourmet le lleva a no desperdiciar ni una gota de ese aceite aromatizado, utilizando el pan como herramienta final de limpieza del plato. Este gesto, tan tradicional y a la vez tan satisfactorio, es el cierre perfecto para una experiencia que satisface tanto el hambre física como el anhelo de autenticidad en un mundo cada vez más digitalizado y artificial.
USOS, APLICACIONES Y RECETAS
La versatilidad del cabrito con ajos con AOVE 400g Gourmet Cazorla es uno de sus mayores activos en la cocina contemporánea. Aunque se trata de un plato terminado que solo requiere calor para ser disfrutado, su estructura de guiso tradicional permite que actúe como base para creaciones más complejas o como acompañamiento de lujo en recetas de autor. La carne, al estar ya confitada y tierna, ahorra al cocinero horas de fuego, permitiendo centrarse en la armonía de sabores y la presentación. A continuación, exploraremos cinco formas magistrales de utilizar este cabrito en su cocina, desde el respeto a la tradición hasta la fusión más audaz.
1. Cabrito con ajos sobre cama de patatas a lo pobre y pimientos asados
Este uso es el más fiel a las raíces serranas del producto, buscando potenciar el sabor de la carne con los acompañamientos clásicos de la provincia de Jaén. El objetivo es crear una sinergia de texturas donde la suavidad del cabrito se encuentre con la melosidad de la patata cocinada en el mismo aceite.
Ingredientes:
1 envase de Cabrito con ajos con AOVE 400g Gourmet Cazorla.
2 patatas grandes de tipo agria.
1 cebolla dulce.
1 pimiento verde italiano.
Aceite de Oliva Virgen Extra (AOVE).
Sal y una pizca de pimentón de la Vera.
Realización: Comenzaremos pelando y cortando las patatas en rodajas de medio centímetro (tipo panadera). En una sartén amplia con abundante AOVE, freiremos las patatas junto con la cebolla en juliana y el pimiento verde cortado en tiras. La clave aquí es que la patata no quede crujiente, sino «pobre», es decir, pochada y tierna. Una vez listas, las escurriremos bien y las dispondremos en el fondo de una fuente de barro.
Por otro lado, calentaremos el cabrito con ajos en un cazo a fuego muy lento, asegurándonos de que la salsa emulsione bien. Vertemos el contenido completo del envase, incluyendo todos los ajos y el aceite, sobre la cama de patatas. El calor de la carne terminará de amalgamar los sabores. Podemos dar un toque de grill en el horno durante dos minutos para que la capa superior se dore ligeramente.
Tips: Si desea un toque extra de sabor, añada un chorrito de vino blanco fino a la sartén de las patatas justo antes de sacarlas. La combinación de la patata pochada con el jugo del cabrito crea un bocado celestial que representa la esencia de Cazorla.
2. Risotto de montaña con Cabrito con ajos y setas de temporada
Esta receta fusiona la técnica italiana con el producto más auténtico de Jaén. El arroz actuará como una esponja, absorbiendo todo el aroma del ajo y el AOVE del guiso de cabrito, creando un plato cremoso y potente.
Ingredientes:
1 envase de Cabrito con ajos con AOVE 400g Gourmet Cazorla.
300g de arroz tipo Carnaroli o Arborio.
200g de setas (boletus, níscalos o setas de cardo).
1 litro de caldo de carne suave.
50g de queso Parmesano rallado.
1 chalota picada finamente.
Realización: En una cazuela, sofreiremos la chalota con un poco de AOVE. Añadiremos las setas troceadas y las saltearemos hasta que suelten su agua. Incorporamos el arroz y lo «nacaramos» durante un par de minutos. Comenzaremos a añadir el caldo de carne caliente cazo a cazo, removiendo constantemente para liberar el almidón. A mitad de la cocción del arroz (unos 10 minutos), incorporaremos el cabrito con ajos de Gourmet Cazorla.
Es importante desmigar ligeramente algunos trozos de carne y dejar otros enteros para encontrar diferentes texturas. El aceite del envase sustituirá parte de la mantequilla que se usa habitualmente en el mantecado final, aportando un sabor mucho más profundo. Cuando el arroz esté al dente, apagamos el fuego, añadimos el queso parmesano y removemos enérgicamente.
Tips: No tire el aceite del envase del cabrito, es el que le dará el color ámbar y el aroma a monte al risotto. Al final de la receta, un poco de romero fresco picado realzará el carácter serrano del guiso.
3. Tacos gourmet de Cabrito con ajos, cebolla encurtida y crema de aguacate
Una propuesta de fusión internacional donde la carne de cabrito sustituye a las carnes mexicanas tradicionales. La textura melosa de la carne de Gourmet Cazorla es ideal para ser deshebrada y servida en tortillas de maíz.
Ingredientes:
1 envase de Cabrito con ajos con AOVE 400g Gourmet Cazorla.
Tortillas de maíz de buena calidad.
1 cebolla roja encurtida en lima y sal.
1 aguacate maduro.
Cilantro fresco.
Un toque de chile habanero (opcional).
Realización: Calentaremos el cabrito con ajos hasta que el aceite esté bien líquido. Retiraremos los trozos de carne y, con la ayuda de dos tenedores, los desmigaremos en fibras finas (estilo «pulled pork»). Una vez deshebrada la carne, la volveremos a mezclar con un poco de su propia salsa para que no pierda jugosidad. Calentaremos las tortillas de maíz en una plancha. Para montar el taco, pondremos una base de crema de aguacate (aguacate triturado con lima y sal), encima una cantidad generosa de cabrito desmigado, unos aros de cebolla roja encurtida para aportar acidez y un poco de cilantro fresco. El ajo del guiso original aportará una complejidad de sabor que no requiere de salsas picantes agresivas.
Tips: Utilice los ajos confitados del envase triturándolos con el aguacate para crear una base untuosa y potente. Este plato es un ejemplo perfecto de cómo un producto tradicional puede adaptarse a las tendencias de «street food» de alta gama.
4. Canelones de Cabrito con bechamel de trufa negra
Una receta de celebración donde el cabrito con ajos se convierte en el relleno de una pasta delicada. El sabor del ajo y el AOVE combina magistralmente con el aroma de la trufa negra, elevando el plato a un nivel de banquete.
Ingredientes:
1 envase de Cabrito con ajos con AOVE 400g Gourmet Cazorla.
Placas de canelones precocidas.
500ml de leche entera.
40g de harina.
40g de mantequilla.
Aceite de trufa o trufa negra rallada.
Queso para gratinar.
Realización: Escurriremos el cabrito reservando el aceite. Picaremos la carne finamente a cuchillo, asegurándonos de que los ajos queden también integrados en la masa. En una sartén, saltearemos brevemente la carne picada con una cucharada de harina para que el relleno tenga consistencia. Rellenaremos las placas de canelones y las enrollaremos. Para la bechamel, derretiremos la mantequilla, añadiremos la harina y después la leche poco a poco hasta obtener una crema fina. Al final, añadiremos la trufa negra y un poco del aceite del cabrito para ligar los sabores. Cubriremos los canelones con la bechamel, añadiremos el queso y hornearemos a 200ºC hasta que estén gratinados.
Tips: La carne del cabrito de Gourmet Cazorla es tan tierna que no necesita ser procesada en una picadora eléctrica; el corte a cuchillo garantiza que se mantenga la textura de la fibra cárnica, lo que mejora la experiencia en boca.
5. Ensalada templada de legumbres con Cabrito con ajos y vinagreta de su jugo
Una aplicación saludable y sorprendente donde el cabrito actúa como el elemento de contraste en una ensalada de garbanzos o judiones, ideal para una comida completa y nutritiva.
Ingredientes:
1 envase de Cabrito con ajos con AOVE 400g Gourmet Cazorla.
400g de garbanzos cocidos (tipo pedrosillano).
Espinacas frescas.
Tomates secos en aceite.
Vinagre de Jerez.
Realización: En un bol grande, mezclaremos los garbanzos cocidos con las espinacas frescas y los tomates secos picados. Calentaremos ligeramente el cabrito con ajos. Separaremos la carne de la salsa. Cortaremos la carne en trozos pequeños y la añadiremos a las legumbres. Para la vinagreta, utilizaremos el aceite y los jugos que han quedado en el envase del cabrito, mezclándolos con un chorrito de vinagre de Jerez y batiendo hasta emulsionar. Aliñaremos la ensalada con esta vinagreta templada. La grasa del AOVE y el sabor del ajo confitado aliñarán los garbanzos de una forma espectacular, creando un plato de legumbres gourmet en menos de diez minutos.
Tips: Esta receta es perfecta para llevar en túper, ya que los sabores se asientan con las horas. La salinidad del cabrito hace que no sea necesario añadir apenas sal a la legumbre, manteniendo un plato equilibrado.
MARIDAJE, VALOR, COMPRA Y BLOQUE LEGAL
El maridaje del Cabrito con ajos con AOVE 400g Gourmet Cazorla exige vinos que estén a la altura de su intensidad aromática y su untuosidad. Al tratarse de una carne joven pero cocinada con ajo y Aceite de Oliva Virgen Extra, buscamos una armonía que equilibre la grasa y potencie las notas de monte. Un vino tinto con crianza de la zona de Jaén o de las Sierras de Málaga, elaborado con uvas como la Syrah o la Petit Verdot, es un compañero ideal. La potencia de estas variedades y su carga tánica ayudan a «limpiar» el paladar de la sensación sedosa del aceite, mientras que sus notas especiadas dialogan con el ajo confitado de forma magistral.
Si preferimos un maridaje de contraste, un blanco con madera, como un Chardonnay fermentado en barrica o una Viura vieja de Rioja, puede ofrecer una experiencia sorprendente. La acidez de estos blancos corta la densidad del guiso, y las notas de madera armonizan con el sabor tostado de la carne de cabrito. Para los amantes de los vinos generosos, un Palo Cortado es, posiblemente, el maridaje más intelectual y sofisticado. La complejidad oxidativa del vino y su final seco elevan las notas de frutos secos y campo que el AOVE de alta montaña aporta al plato de Gourmet Cazorla.
En cuanto al valor gastronómico, el cabrito con ajos representa la excelencia de la «comida real» envasada. En un mercado saturado de platos preparados industriales con excesos de sodio y almidones modificados, Gourmet Cazorla destaca por una lista de ingredientes limpia y honesta.
El valor no reside solo en la conveniencia del formato de 400 gramos, sino en la trazabilidad del animal y la calidad del aceite de oliva utilizado. Estamos ante un producto que ahorra al consumidor el activo más escaso, el tiempo, sin obligarle a sacrificar su salud ni su paladar exigente. La técnica de cocción lenta asegura que el animal mantenga todas sus propiedades nutricionales, especialmente su alto contenido en hierro y proteínas de alto valor biológico.
Al comparar este producto con otros guisos de carne enlatados o envasados al vacío, la diferencia es abismal en la textura de la fibra y la estabilidad de la grasa. Mientras que otros productos utilizan aceites de semillas o grasas animales de baja calidad que dejan un residuo pesado en boca, el uso exclusivo de AOVE en el cabrito de Gourmet Cazorla garantiza una digestión ligera y un perfil lipídico cardiosaludable. Es un producto que dignifica la conserva, situándola en el mismo escalafón que un plato recién salido de los fogones de un restaurante de montaña de prestigio.
Consejos reales de uso: para disfrutar de este cabrito en toda su plenitud, se recomienda calentar el producto de forma muy gradual. Lo ideal es hacerlo al baño maría con el envase cerrado durante unos 10 minutos, o verter el contenido en una cazuela de barro y calentar a fuego mínimo tapado.
Evite el uso excesivo del microondas a máxima potencia, ya que puede sobrecocer los bordes de la carne y disociar el aceite de los jugos naturales. Un pequeño reposo de dos minutos tras calentar permite que los aromas se estabilicen antes de servir. Es fundamental acompañar este plato con un pan de corteza crujiente y miga densa, ya que la salsa de AOVE y ajo es, para muchos, tan valiosa como la propia carne.
La compra de este cabrito con ajos es una decisión inteligente para el fondo de despensa gourmet. Su larga vida útil sin refrigeración lo convierte en la solución perfecta para cenas improvisadas o para disfrutar de una comida de alta calidad en entornos donde no se dispone de cocina completa, como en escapadas a la naturaleza o viajes. Al adquirir productos de Gourmet Cazorla, el consumidor está apoyando directamente a la economía local de Jaén, fomentando la supervivencia de la ganadería extensiva y los métodos de producción artesanales frente a la gran industria deslocalizada.
El enfoque de venta debe ser la honestidad: no estamos vendiendo una ilusión, sino un guiso real hecho por personas que conocen su oficio. El cabrito con ajos con AOVE es un producto que se vende solo una vez que se prueba, ya que su sabor habla de tierra, de aire puro y de una cultura culinaria que no necesita artificios para ser extraordinaria. Es la máxima expresión del lujo rural: materia prima excelente, cocinada con paciencia en el mejor aceite del mundo.
⚖️ BLOQUE LEGAL (OBLIGATORIO Y REAL)
Denominación del producto
Cabrito con ajos confitado en Aceite de Oliva Virgen Extra (AOVE). Plato preparado esterilizado.
Ingredientes
Carne de cabrito troceada (65%), Aceite de Oliva Virgen Extra (28%), ajos pelados enteros (5%), sal y especias naturales. Sin conservantes ni colorantes artificiales. Sin gluten.
Alérgenos
Producto libre de alérgenos comunes. No contiene gluten, lactosa, soja ni frutos de cáscara. Apto para celíacos.
Peso
Peso neto: 400g. Peso escurrido: 260g aproximadamente.
Conservación
Antes de abrir: Conservar en un lugar fresco y seco, alejado de la luz solar directa. No necesita refrigeración.
Después de abrir: Mantener refrigerado entre 0ºC y 5ºC y consumir en un plazo máximo de 3 días. Se recomienda pasar el contenido a un recipiente de cristal si no se consume en su totalidad.
Origen
Sierra de Cazorla, Jaén, España. Producto elaborado con ganado local de la provincia de Jaén.
Empresa elaboradora
Gourmet Cazorla S.L. Polígono Industrial de Cazorla, Jaén, España. Empresa con certificación de calidad artesana de Andalucía.
Lote y consumo preferente
Consultar fecha de consumo preferente y número de lote impresos en la base o el lateral del envase. Vida útil garantizada de 2 años desde la fecha de fabricación.
Modo de consumo
Producto cocinado listo para consumir. Se recomienda calentar al baño maría o en un cazo a fuego lento antes de servir. No es necesario añadir agua ni aceite adicional.
Te puede interesar tambien: Flan de Manitas 225g Gourmet Cazorla
Y si quieres conocernos un poco mas puedes acceder a nuestro instagram donde te mostaremos novedades, utilidades, consejos practicos y mucho más https://www.instagram.com/elcolmadodesoraya/




Valoraciones
No hay valoraciones aún.