HISTORIA, CONTEXTO Y PRODUCTO
El chocolate con leche Boletus, Marron Glacé y caramelo 125g El Beato constituye una de las creaciones más audaces, sofisticadas y sorprendentes de la moderna chocolatería de autor en la provincia de Soria, rompiendo los esquemas tradicionales del dulce. Esta exclusiva tableta es el resultado directo de una profunda investigación gastronómica desarrollada en la villa histórica de El Burgo de Osma, donde la marca El Beato mantiene su obrador artesanal.
La filosofía de esta casa familiar se centra en la reinterpretación de los clásicos, buscando unificar el cacao de alta calidad con los tesoros micológicos y forestales más valorados de los bosques continentales. La historia de esta combinación nace de la inquietud de los maestros chocolateros sorianos por capturar los sabores del otoño castellano, fusionando la dulzura láctea con matices de la tierra.
El contexto cultural de este chocolate de vanguardia está intrínsecamente ligado a la enorme tradición micológica que define a la provincia de Soria, un territorio riguroso donde la recolección de hongos silvestres es un arte ancestral. Durante los meses húmedos de la temporada otoñal, los recolectores locales recorren los pinares y robledales buscando de forma paciente los mejores ejemplares de Boletus edulis.
Este hongo silvestre, valorado en la alta cocina internacional por su textura carnosa y su profundo perfil aromático que recuerda a los frutos secos, se convierte aquí en el sazonador mágico de una tableta gourmet. Integrar un hongo en un dulce lácteo requiere una destreza técnica excepcional, un logro que El Beato ejecuta deshidratando y micro-moliendo el hongo de forma meticulosa.
Por otra parte, la presencia del marrón glacé aporta una dimensión aristocrática y puramente europea al conjunto, evocando las recetas refinadas de la repostería clásica donde las castañas se confitan pacientemente en almíbar de vainilla. El marrón glacé introduce notas cremosas, otoñales y sutilmente amaderadas que se entrelazan de forma hermosa con los matices del hongo y la cobertura dulce.
Para unificar estos dos elementos forestales tan potentes, la firma soriana recurre a un suave toque de caramelo artesanal y a una cobertura láctea de cacao seleccionada con un porcentaje equilibrado de pureza. El caramelo actúa como el conductor perfecto, tendiendo un puente gustativo que mitiga las notas marcadamente terrosas del hongo y ensalza la untuosidad de las castañas confitadas.
Desde un enfoque gourmet premium, este chocolate con leche Boletus, Marron Glacé y caramelo 125g El Beato no debe entenderse como una simple chuchería o un postre cotidiano, sino como un complejo ejercicio de armonía gustativa tridimensional. Cada tableta es moldeada y supervisada de manera individual por artesanos pasteleros que vigilan la correcta dispersión de las partículas de hongo y fruta confitada.
La marca El Beato ha consolidado una reputación impecable en las tiendas delicatessen de España gracias a su rechazo frontal al empleo de grasas vegetales hidrogenadas de bajo coste o conservantes sintéticos agresivos. Su base dulce se elabora exclusivamente con manteca de cacao pura, leche entera en polvo y azúcares finos seleccionados, garantizando una regularidad organoléptica impecable.
Explicar este producto implica adentrarse en una experiencia culinaria donde el comensal asiste a un juego cambiante de sabores, un recorrido que viaja desde el trópico americano hasta la sobriedad invernal de los encinares. La mística que rodea a esta tableta reside en su honestidad radical, mostrando un perfil de cata serio, maduro y complejo que desafía las convenciones comerciales de la confitería masiva.
Consumir este chocolate premium es una forma de apoyar la preservación de las recetas históricas y la dinamización económica del entorno rural de la provincia de Soria, uniendo ecología, tradición y diseño contemporáneo. Su presencia en las despensas más distinguidas del panorama internacional confirma que este dulce se ha convertido en un objeto de deseo para los paladares sibaritas más exigentes del mundo.
ANÁLISIS SENSORIAL Y EXPERIENCIA
El examen organoléptico de este chocolate con leche Boletus, Marron Glacé y caramelo 125g El Beato ofrece un recorrido de sensaciones visuales, olfativas y táctiles verdaderamente fascinante que atrapa los sentidos desde el primer instante. Al retirar el envoltorio protector de aluminio, la tableta revela una superficie brillante, limpia y satinada de un color marrón claro o sutil tonalidad canela muy atractiva.
Se aprecia una homogeneidad visual perfecta en el templado de la manteca de cacao, lo que denota un control térmico riguroso en el obrador de El Burgo de Osma y previene la aparición de manchas blanquecinas. Al tacto, este chocolate se muestra firme y compacto, fragmentándose ante la presión de las manos con un chasquido seco y noble que evidencia la calidad de su estructura interna.
Al acercar el dulce a la nariz, la complejidad aromática que desprende es inmediata, inundando las fosas nasales con una primera oleada densa donde los lácteos dulces abrazan los perfumes del sotobosque. No existen en este chocolate notas químicas de imitación; la fragancia evoluciona con el calor de los dedos, desvelando aromas secundarios a castañas asadas, azúcar tostado, vainilla natural y un fondo balsámico.
Cuando el comensal deposita una porción de la tableta en la boca, la experiencia táctil alcanza cotas de sofisticación memorables, ofreciendo una resistencia inicial noble que cede paso a una untuosidad aterciopelada. La masa dulce de este chocolate se derrite de manera paulatina gracias a la temperatura de la lengua, distribuyendo los componentes grasos por toda la cavidad bucal de forma homogénea.
La finura del molido del hongo permite que las partículas de Boletus edulis se fundan de manera limpia con los lípidos de la leche entera, evitando cualquier tipo de textura arenosa molesta en las encías. El sabor inicial de este chocolate impacta con la dulzura amable del caramelo y la leche, que sirve de preludio perfecto para la eclosión del umami profundo aportado por el hongo silvestre.
A medida que el dulce se disuelve, aparecen los tropezones tiernos de marrón glacé, aportando una textura carnosa y un dulzor frutal que equilibra el amargor noble de los sólidos del cacao fino seleccionado. El punto de sal imperceptible de la receta actúa de forma inteligente como un potenciador de sabor natural que redondea las notas terrosas del hongo y mitiga el exceso de azúcares.
En el paso por la garganta, este chocolate de la firma El Beato libera notas sutiles de frutos secos tostados, caramelo de mantequilla y un retrogusto micológico sumamente prolongado que permanece en la memoria. Este producto engancha de manera irremediable al consumidor gourmet porque ofrece una bidimensionalidad de sabores que desafía los registros tradicionales, uniendo lo dulce y lo forestal con un equilibrio asombroso.
Las opciones industriales masivas suelen presentarse planas y empalagosas, mientras que la propuesta soriana mantiene una arquitectura de sabores limpia, cambiante y de una sofisticación técnica insuperable en la alta repostería. Los escenarios ideales para el consumo de este chocolate se vinculan con el disfrute pausado y la apreciación consciente, convirtiendo cualquier sobremesa ordinaria en una celebración del refinamiento.
Imaginemos una tarde de lluvia otoñal junto a una chimenea encendida, donde las porciones se presentan sobre un plato de porcelana blanca templado para favorecer la liberación de los aceites volátiles de la trufa. En este ambiente de sosiego, el chocolate actúa como el catalizador ideal para una conversación pausada entre aficionados que valoran los detalles auténticos y las producciones cuidadas con alma.
La psicología detrás del consumo de este chocolate premium conecta directamente con el deseo humano de explorar nuevos horizontes gustativos y otorgarse recompensas personales basadas en la máxima exclusividad alimentaria. Saber que cada tableta de la marca El Beato encierra la esencia de un hongo recolectado a mano aporta un valor intelectual inestimable a la experiencia, elevando nuestro estado de ánimo.
USOS, APLICACIONES Y RECETAS
La versatilidad culinaria que demuestra este chocolate con leche Boletus, Marron Glacé y caramelo 125g El Beato en el ámbito de la cocina contemporánea permite que este ingrediente actúe como un sazonador dulce extraordinario. Su riqueza en grasas nobles y su fondo de umami micológico concentrado aportan jugosidad, color y profundidad aromática a masas de repostería, salsas de carne complejas o rellenos para aves de corral nobles de caza.
Reducción cremosa de cacao micológico para solomillo de ciervo noble
La carne de caza mayor encuentra en el cacao su aliado tradicional por excelencia, una unión que en esta receta se enriquece gracias a los matices forestales de las castañas confitadas de Soria. Es una salsa de un brillo espejo impecable y una fijeza aromática prolongada, idónea para napar carnes nobles hechas a la brasa.
Ingredientes:
Cuarenta gramos de chocolate con leche Boletus, Marron Glacé y caramelo 125g El Beato picado.
Doscientos cincuenta mililitros de fondo oscuro de carne concentrado reducido de huesos de ciervo.
Cuarenta mililitros de brandy seleccionado de Jerez de alta graduación alcohólica.
Una cebolla chalota mediana picada en brunoise de forma milimétrica.
Veinte mililitros de aceite de oliva virgen extra de sabor maduro.
Realizacion: Calentamos el aceite de oliva virgen extra en un cazo de fondo grueso a fuego muy bajo, incorporando la cebolla chalota picada para pocharla de forma lenta durante aproximadamente quince minutos consecutivos.
Cuando la chalota adquiera un tono traslúcido y blando, vertemos el brandy de Jerez y subimos la intensidad del fuego para permitir que el alcohol se evapore por completo de la preparación vegetal.
Añadimos el fondo oscuro de carne concentrado reducido al cazo, removiendo con una cuchara de madera de forma constante y cocinando la salsa a fuego medio hasta que reduzca a la mitad de su volumen.
Retiramos el cazo de la fuente de fuego directo e incorporamos los cuarenta gramos de chocolate de la marca El Beato de forma inmediata, batiendo la mezcla con unas varillas de mano de forma enérgica.
Buscamos que el calor de la salsa derrita la manteca de cacao pura por completo, logrando una emulsión homogénea, de un color caoba oscuro brillante y con un perfume forestal verdaderamente embriagador.
Tips: Es de vital importancia incorporar el dulce una vez retirado el cazo del fuego, evitando de este modo que las temperaturas excesivas quemen los sólidos lácteos o volatilicen los sutiles aceites fúngicos.
Esta refinada salsa de chocolate transforma un corte de carne tradicional en un plato digno de los mejores restaurantes de alta cocina del panorama internacional, sorprendiendo por su originalidad.
Coulant de autor con corazón fluido de cacao y marrón glacé
Este postre caliente ofrece un juego de texturas e intensidades delicioso para el comensal gourmet, combinando un bizcocho exterior firme con un corazón líquido donde los azúcares del caramelo se funden de forma espectacular. Al cortar el bizcocho, la masa libera todos los efluvios retenidos del hongo durante el horneado.
Ingredientes:
Cien gramos de chocolate con leche Boletus, Marron Glacé y caramelo 125g El Beato en trozos.
Cincuenta gramos de mantequilla artesanal sin sal a temperatura ambiente.
Dos huevos frescos de gallinas camperas de categoría uno.
Treinta gramos de azúcar blanquilla de caña refinada.
Treinta y cinco gramos de harina de trigo blanca seleccionada.
Realizacion: Comenzamos fundiendo el chocolate de la firma soriana junto con la mantequilla artesanal en un bol de cristal al baño María, prestando atención a que el agua inferior nunca llegue a hervir con fuerza.
Removemos la mezcla con una espátula de silicona hasta obtener una crema fluida, lisa y elástica, retirándola del calor para que pierda temperatura de forma natural en la encimera de la cocina.
En otro recipiente amplio, batimos los huevos frescos con el azúcar blanquilla utilizando unas varillas eléctricas a velocidad alta, hasta lograr una mezcla blanquecina que doble su volumen inicial.
Incorporamos la crema de cacao fundida a los huevos batidos mediante movimientos envolventes, añadiendo la harina de trigo tamizada poco a poco con la ayuda de un colador de malla fina.
Engrasamos cuatro moldes individuales de aluminio con un poco de mantequilla y cacao en polvo, repartiendo la masa de forma homogénea sin llegar a llenar el borde superior del recipiente.
Introducemos los moldes en el horno precalentado a doscientos grados Celsius durante exactamente siete minutos, vigilando que el exterior quede cuajado pero manteniendo el corazón muscular completamente líquido.
Tips: Deje reposar los coulants dos minutos fuera del horno antes de desmoldar, permitiendo que la pared exterior se asiente y resista el emplatado sin romperse antes de llegar a la mesa.
Un postre de chocolate inolvidable que rinde culto a la repostería fina de vanguardia, donde la tableta de El Burgo de Osma demuestra su capacidad para estructurar masas horneadas soberbias.
Trufas heladas de cacao micológico rebozadas en galleta de mantequilla
Estas pequeñas piezas de confitería artesanal representan un bocado sofisticado e ideal para acompañar los cafés de sobremesa, uniendo la cremosidad láctea del dulce de El Beato con un rebozado crujiente y perfumado. Su textura se funde rápidamente en la boca liberando las notas de la castaña.
Ingredientes:
Noventa gramos de chocolate con leche Boletus, Marron Glacé y caramelo 125g El Beato picado.
Cincuenta mililitros de nata líquida para montar con un treinta y cinco por ciento de grasa.
Quince gramos de mantequilla artesanal sin sal a punto de pomada maleable.
Treinta gramos de galletas de mantequilla tradicionales trituradas de forma fina.
Realizacion: Calentamos la nata líquida en un cazo pequeño a fuego medio hasta que alcance el punto de ebullición viva, momento en el cual la vertemos de inmediato sobre el dulce picado en el bol.
Removemos la mezcla con una espátula de silicona de forma paciente de dentro hacia fuera, hasta que los sólidos de este chocolate de autor se funden por completo con los lípidos.
Añadimos la mantequilla a punto de pomada, integrando el componente graso mediante movimientos circulares continuos hasta lograr una ganache brillante, elástica, homogénea y colmada de perfumes silvestres.
Tapamos el bol de cristal con papel film transparente dispuesto a piel y lo introducemos en el frigorífico durante un mínimo de tres horas enteros, permitiendo que las grasas solidifiquen de forma compacta.
Tomamos pequeñas porciones de la ganache fría con la ayuda de una cucharilla de postre y les damos forma esférica de manera rápida con las palmas de las manos limpias y secas.
Hacemos rodar cada una de las trufas de chocolate sobre el plato llano donde hemos dispuesto el polvo de galleta de mantequilla, asegurando que la superficie quede cubierta por una fina capa arenosa.
Tips: Si nota que la masa de las trufas se ablanda en exceso durante el proceso de boleado manual, puede introducir las porciones en el congelador durante diez minutos antes del rebozado definitivo.
Una deliciosa recompensa dulce que demuestra la idoneidad de este chocolate con leche Boletus, Marron Glacé y caramelo 125g El Beato para conformar rellenos de bombonería fina de gran persistencia palatal.
Crema catalana texturizada y enriquecida con pepitas de cacao de autor
Esta receta actualiza el concepto de la crema tradicional de sobremesa, incorporando un veteado denso de la tableta soriana que se disuelve sutilmente bajo el calor de la preparación láctea, aportando color y complejidad fúngica. Es una opción reconfortante, cremosa y de un perfume forestal verdaderamente original.
Ingredientes:
Cincuenta gramos de chocolate con leche Boletus, Marron Glacé y caramelo 125g El Beato cortado.
Quinientos mililitros de leche entera de vaca de pasto pasteurizada de calidad superior.
Cuatro yemas de huevo fresco de categoría uno extraídas con sumo cuidado.
Sesenta gramos de azúcar blanquilla de caña refinada fina.
Quince gramos de almidón de maíz para espesar la textura de la crema.
Realizacion: Calentamos la leche entera en un cazo de fondo grueso junto con la mitad del azúcar de caña, permitiendo que alcance el punto de ebullición antes de retirarla del fuego directo.
En un recipiente de cristal batimos las cuatro yemas de huevo con el resto del azúcar y el almidón de maíz utilizando unas varillas de mano hasta lograr una mezcla homogénea.
Vertemos la leche templada sobre las yemas poco a poco y sin dejar de remover, devolviendo todo el conjunto al cazo para cocinarlo a fuego bajo y controlado de la cocina.
Removemos la crema de forma continua con una espátula de madera hasta que comience a espesar de forma ligera, prestando atención a que nunca hierva para evitar el cuajado.
Retiramos la crema del calor e incorporamos los cincuenta gramos de chocolate de la firma El Beato cortado en dados pequeños, removiendo sutilmente para crear un efecto veteado jaspeado.
Repartimos la preparación en cuatro cazuelas de barro individuales y dejamos que se enfríen por completo a temperatura ambiente antes de introducirlas en el frigorífico durante tres horas seguidas.
Tips: Puede espolvorear una cucharada de azúcar moreno sobre la crema fría y quemarla con un soplete de cocina justo antes de servir, logrando una costra crujiente de caramelo espectacular.
Una natilla perfumada que ensalza la calidad de las materias primas del norte, donde el chocolate actúa como el conductor perfecto para ligar los sabores lácteos con la magia del bosque.
Tarta fina de hojaldre con manzana reineta y láminas de cacao forestal
Este postre combina la finura crujiente de la masa horneada con la jugosidad ácida de la manzana de Castilla y la untuosidad de este chocolate de autor de El Beato, creando un juego de texturas e intensidades agridulces magnífico. Su horneado lento unifica todos los componentes en una armonía perfecta.
Ingredientes:
Cuarenta gramos de chocolate con leche Boletus, Marron Glacé y caramelo 125g El Beato laminado.
Una lámina de masa de hojaldre fino refrigerada elaborada con mantequilla pura.
Dos manzanas de la variedad reineta de piel limpia y carne firme.
Veinte gramos de azúcar moreno de caña integral para espolvorear.
Diez gramos de mantequilla artesanal sin sal cortada en dados pequeños.
Realizacion: Precalentamos el horno doméstico a una temperatura de ciento noventa grados Celsius con la función de calor arriba y abajo activada para asegurar una cocción regular de la masa.
Extendemos la lámina de hojaldre fino sobre una bandeja de horno cubierta con papel vegetal, pinchando la superficie con un tenedor para evitar que la masa suba en exceso.
Pelamos las manzanas reineta, les retiramos el corazón central y las cortamos en láminas milimétricas finas utilizando un cuchillo de cocina bien afilado o una mandolina profesional.
Disponemos las láminas de manzana sobre el hojaldre de forma ordenada y estética haciendo escamas perimetrales, dejando un margen libre de un centímetro alrededor de toda la masa.
Espolvoreamos el azúcar moreno sobre las manzanas y distribuimos los dados de mantequilla por encima, introduciendo la bandeja en el horno para cocinar la tarta durante veinte minutos seguidos.
Retiramos la tarta del horno cuando el hojaldre esté dorado y colocamos las láminas de chocolate calientes por encima de las manzanas, permitiendo que se derritan de forma natural.
Tips: Deje templar la tarta fina sobre una rejilla metálica antes de proceder al corte definitivo de las porciones dulces, evitando de este modo que la masa crujiente sufra roturas.
El resultado final de esta cocción tradicional es una demostración palmaria de cómo este chocolate con leche Boletus, Marron Glacé y caramelo 125g El Beato puede enriquecer las frutas de invierno.
MARIDAJE, VALOR, COMPRA Y BLOQUE LEGAL
El maridaje de este chocolate con leche Boletus, Marron Glacé y caramelo 125g El Beato es un ejercicio de alta sumillería que invita a descubrir las sinergias secretas entre las grasas lácteas, el umami del hongo de Soria y los diferentes perfiles de los grandes vinos del panorama internacional. Al tratarse de una tableta con una marcada personalidad cremosa y notas forestales de marrón glacé, su acompañamiento líquido debe buscar bebidas dotadas de estructura, calidez y complejidad.
Este chocolate combina de manera celestial con los vinos tintos de media crianza elaborados con la variedad garnacha en la provincia de Soria o zonas frías de Aragón, cuyos perfiles muestran una acidez frutal viva y notas discretas de madera tostada. Los taninos amables de estos vinos tintos cortan la untuosidad de la manteca de cacao pura de la tableta, mientras que los aromas a frutas rojas maduras ofrecen un contraste hermoso con los matices de la trufa.
Por otro lado, los maridajes más sofisticados y sorprendentes de este chocolate se logran cuando nos adentramos en el universo de los vinos generosos andaluces de larga crianza oxidativa, como los olorosos viejos de la Denominación de Origen Jerez o Montilla-Moriles. Las notas de frutos secos, avellanas tostadas y maderas nobles de estos vinos actúan como un bisturí que corta la densidad láctea, ensalzando los descriptores de sotobosque del hongo de forma espectacular en la boca.
Incluso los cafés de especialidad de origen colombiano extraídos mediante métodos de filtro o prensa francesa ofrecen un maridaje por afinidad aromática verdaderamente sublime con este chocolate, gracias a sus notas de caramelo tostado, panela y acidez cítrica que se alinean con la base dulce de El Burgo de Osma. Degustar esta tableta premium acompañada de una infusión noble transforma el cierre de cualquier banquete en una experiencia cultural de gran nivel culinario.
Al realizar una comparativa rigurosa entre este chocolate tradicional de la marca El Beato y los productos manufacturados de gran consumo industrial que inundan el mercado, las diferencias cualitativas resultan abismales desde la primera fase visual de la cata. Las tabletas baratas de supermercado suelen utilizar aceites vegetales refinados de bajo coste como el de palma o el girasol modificado, grasas que aportan una viscosidad excesiva y carecen de sabor real.
Asimismo, la industria de masas emplea aromas químicos sintéticos de imitación para simular el perfume del hongo o de las castañas confitadas, creando perfiles gustativos planos, agresivos y artificiales que saturan las papilas del comensal. En contraposición, este chocolate soriano destaca por su honestidad radical, resultado del uso exclusivo de manteca de cacao pura e ingredientes limpios libres de aditivos químicos en la formulación del obrador artesanal.
El valor gastronómico de este formato de 125g trasciende su función alimenticia básica para alzarse como un estandarte de la preservación de los oficios artesanales rurales y la gestión sostenible de los recursos micológicos de los bosques. Comprar este chocolate en nuestra plataforma gourmet es una garantía real de autenticidad culinaria, asegurando que cada tableta que entra en su despensa privada encierra el conocimiento acumulado de una familia de prestigio.
Como consejos reales de uso en el hogar, es imperativo recordar que las masas dulces elaboradas con lácteos son sumamente sensibles a las oscilaciones de humedad ambiental y a los olores fuertes de la cocina debido a su porosidad estructural. Por este motivo, se recomienda almacenar este chocolate en su estuche original cerrado de forma hermética, guardando el producto en una zona fresca, seca y apartada de fuentes de luz solar directa de la estancia.
Antes de proceder a su apertura y consumo de este chocolate, un consejo profesional consiste en mantener la tableta a una temperatura ambiente de aproximadamente veinte grados Celsius durante unos minutos, permitiendo que la manteca de cacao recupere su elasticidad ideal. La adquisición de esta marca de El Beato representa una opción inteligente para aquellos comensales sibaritas que buscan experimentar el auténtico lujo de las elaboraciones fusión bajo una fórmula honesta, saludable e impecable.
⚖️ BLOQUE LEGAL DE INFORMACIÓN OBLIGATORIA
Denominación del producto: Chocolate con Leche Artesanal con Boletus edulis, Marrón Glacé y Caramelo El Beato.
Ingredientes: Azúcar de caña refinada, manteca de cacao pura, leche entera en polvo, pasta de cacao seleccionada, marrón glacé (diez por ciento) (castañas, azúcar, jarabe de glucosa, aroma natural de vainilla), boletus edulis deshidratado en polvo (tres por ciento), caramelo artesanal (dos por ciento) (azúcar, agua), emulgente: lecitina de soja de origen certificado; aroma natural de hongo de sotobosque.
Alérgenos: Contiene leche entera en polvo y lecitina de soja de forma directa como componentes principales de la receta de pastelería. Producto cien por cien libre de gluten y libre de huevo de forma certificada en el obrador artesanal soriano.
Peso: Peso neto total de ciento veinticinco gramos (125g) presentados en tableta sólida envuelta en papel de aluminio protector y estuche de cartón reciclable noble de la marca.
Conservación: Almacenar a temperatura ambiente estable (entre dieciséis y veinte grados Celsius) en un lugar seco, limpio y libre de humedad ambiental olores fuertes de la estancia. Una vez abierto el envoltorio protector de aluminio, mantener el dulce restante cerrado en su estuche y consumir en un plazo máximo de treinta días.
Origen: Cacao de procedencia internacional seleccionado, elaborado, infundido y envasado de forma manual en la localidad de El Burgo de Osma, Soria (Castilla y León, España).
Empresa elaboradora: Dulces del Duero S.L. (Chocolates El Beato), Calle Universidad s/n, 42300 El Burgo de Osma, Soria, España.
Lote y consumo preferente: El código alfanumérico identificador del lote de fabricación y la fecha de duración mínima recomendada se encuentran impresos de forma clara e indeleble en la etiqueta trasera del estuche de cartón.
Modo de consumo: Producto alimenticio procesado listo para su consumo directo por vía oral en sobremesas o como ingrediente graso estructurado en recetas de alta cocina contemporánea y repostería creativa. Se aconseja consumir a temperatura ambiente templada para apreciar la fluidez correcta de las grasas de la manteca vegetal.




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