HISTORIA, CONTEXTO Y PRODUCTO
Chocolate extra negro 71% Costa Rica 100g Cachet representa un viaje sensorial directo al corazón de Centroamérica, específicamente a las tierras fértiles de Costa Rica, un país que ha sabido posicionarse como uno de los orígenes de cacao más respetados y éticos del mundo. El Chocolate en Costa Rica no es solo un cultivo, es una parte intrínseca de su identidad nacional y de su biodiversidad, donde las plantaciones a menudo conviven con selvas tropicales protegidas. Este producto de la casa belga Cachet selecciona granos de origen único (Single Origin) para garantizar que el consumidor perciba las notas específicas que el suelo volcánico y el clima húmedo costarricense imprimen en el grano del cacao.
La historia del Chocolate en la región de Costa Rica se remonta a la época precolombina, cuando las semillas de cacao eran utilizadas como moneda de cambio y como base para bebidas rituales sagradas por las culturas indígenas. Con el paso de los siglos, el país ha pasado por diversas etapas de producción, pero en las últimas décadas ha vivido una auténtica revolución de calidad, alejándose de la producción masiva para centrarse en el cacao fino de aroma. Cachet, como marca de prestigio con sede en Bélgica, ha sabido identificar este potencial, aplicando las técnicas de refinado europeas más avanzadas a una materia prima que ya es excepcional en su estado natural en las plantaciones de Costa Rica.
El Chocolate de origen único, como este 71% Costa Rica, se diferencia de las mezclas convencionales porque no busca estandarizar el sabor, sino celebrar sus irregularidades y matices geográficos. Al hablar de un porcentaje del 71%, entramos en el territorio del Chocolate negro de alta graduación, donde el azúcar es un actor secundario y la manteca de cacao junto con los sólidos de cacao son los protagonistas absolutos. Este nivel de pureza permite que los flavonoides y antioxidantes naturales del cacao permanezcan intactos, ofreciendo no solo un placer gastronómico, sino un alimento con propiedades beneficiosas para el sistema cardiovascular y el bienestar cognitivo.
El contexto cultural de Cachet como marca belga aporta un valor añadido fundamental: el respeto por la tradición del «conchado». El Chocolate belga es mundialmente famoso por la finura de su textura, un resultado que se consigue mediante procesos de molienda y mezcla que duran horas, eliminando cualquier rastro de granulosidad en el paladar. Cachet aplica esta maestría al cacao de Costa Rica, logrando que un chocolate con tal intensidad de cacao se funda con una suavidad que habitualmente solo se encuentra en chocolates con leche. Es la unión perfecta entre la fuerza de la tierra americana y la elegancia técnica del viejo continente europeo.
Información real de la marca Cachet nos indica que su compromiso va más allá del sabor, integrándose en programas de sostenibilidad como «Cocoa for Better». Este Chocolate se produce bajo normativas que aseguran un pago justo a los agricultores costarricenses y la protección de los bosques tropicales donde se cultiva el cacao. Al adquirir esta tableta, el cliente está participando en una cadena de valor que prioriza el futuro de las plantaciones y la calidad de vida de quienes trabajan la tierra. No es un producto de estantería común, sino una pieza de artesanía alimentaria que cuenta una historia de respeto por el medio ambiente y por el consumidor final.
El Chocolate extra negro 71% Costa Rica se define desde un enfoque gourmet como una experiencia «terroir». Al igual que ocurre con el vino, el cacao absorbe las características del entorno; las notas frutales y ligeramente ácidas que se perciben en este producto son un reflejo directo del clima de Costa Rica. La casa Cachet ha decidido mantener un porcentaje del 71% porque es el punto de equilibrio donde el amargor noble del cacao no llega a ser abrumador, permitiendo que las notas secundarias de madera y especias se desplieguen con total libertad durante la degustación en boca.
Desarrollar el sabor de este Chocolate requiere entender que el cacao de Costa Rica suele presentar un perfil menos terroso que el africano y más vibrante que el de otras regiones. La selección de granos para la tableta de 100g de Cachet pasa por un control de calidad donde solo los granos fermentados y secados correctamente son admitidos en la producción. La fermentación es el paso crítico donde se desarrollan los precursores del aroma, y en Costa Rica, este proceso se realiza con un celo artesanal que se traduce en un Chocolate con una complejidad aromática que recuerda a los frutos rojos y a la miel silvestre.
Para el cliente de El Colmado de Soraya, este Chocolate se presenta como una opción de lujo cotidiano. No es un producto para ser devorado con rapidez, sino para ser fragmentado y saboreado onza a onza. La presentación de 100g es clásica, pero el contenido es revolucionario en términos de pureza. La casa Cachet, con su estética cuidada y su foco en los orígenes únicos, nos ofrece una herramienta para viajar a través del gusto, descubriendo que el Chocolate negro puede ser tan variado y rico en matices como el mejor de los whiskies o los cafés de especialidad más premiados.
Es vital mencionar que Costa Rica ha sido pionera en la lucha contra enfermedades del cacao de forma biológica, manteniendo plantaciones saludables sin recurrir excesivamente a químicos. Esto se traduce en un Chocolate más limpio y honesto. Cachet respeta esta limpieza en su obrador, donde el cacao de Costa Rica se trata en líneas de producción que minimizan la contaminación cruzada, asegurando que la identidad Single Origin se mantenga pura. Este es un Chocolate para quienes no se conforman con el sabor genérico y buscan la excelencia en el ingrediente y la ética en la procedencia.
En conclusión, el Chocolate extra negro 71% Costa Rica 100g Cachet es el embajador perfecto de lo que significa la chocolatería moderna. Una fusión de origen, sostenibilidad y técnica belga que resulta en una tableta equilibrada, potente y sofisticada. Es un producto que posiciona a Costa Rica como un jardín del Edén del cacao y a Cachet como el traductor ideal de esa riqueza para el paladar europeo. En cada bocado, el consumidor percibe la humedad de la selva, el calor del trópico y la finura de una tradición chocolatera belga que ha sido perfeccionada durante más de un siglo de historia.
ANÁLISIS SENSORIAL Y EXPERIENCIA
La experiencia de degustar el Chocolate extra negro 71% Costa Rica 100g Cachet es un ejercicio de introspección sensorial que comienza mucho antes de que el primer trozo toque la lengua. Al retirar el envoltorio de cartón y el foil protector, nos encontramos con una tableta de color caoba oscuro, con un brillo satinado que es la prueba irrefutable de un templado perfecto de la manteca de cacao. Este brillo no es superficial; indica que la estructura interna del Chocolate es estable y que la cristalización se ha realizado con precisión técnica, garantizando que el producto se mantenga fresco y crujiente hasta el último gramo de su contenido.
El análisis del aroma de este Chocolate nos transporta inmediatamente a un entorno tropical. Al acercar la nariz, la primera impresión es una nota cálida de cacao tostado, profunda y reconfortante. Sin embargo, a los pocos segundos, empiezan a emerger capas más complejas: notas de frutos rojos ácidos, como la frambuesa o la grosella, que son características del cacao de Costa Rica. También se percibe un ligero aroma a madera de cedro y un fondo especiado que recuerda a la vainilla natural y a la canela. Es una fragancia densa que llena el espacio y anticipa una degustación de gran intensidad y elegancia técnica.
Al proceder a la rotura de una onza, el Chocolate emite un sonido nítido y seco, el famoso «snap» que solo se escucha en los chocolates de alta gama con un porcentaje de cacao superior al 70%. Este sonido es fundamental, ya que nos indica que el Chocolate no tiene un exceso de humedad y que la manteca de cacao está en su punto óptimo de dureza. Al tacto, el producto se siente firme pero suave, sin ser pegajoso, lo que permite manipularlo sin que se funda inmediatamente en los dedos, reservando toda su fundencia para el calor natural de la cavidad bucal del consumidor.
Una vez que el Chocolate entra en contacto con la lengua, la experiencia alcanza su clímax. La fundencia es extremadamente sedosa, una firma característica del refinado belga de Cachet. A pesar de su 71% de cacao, el Chocolate no se siente arenoso ni seco; fluye como una seda líquida que recubre las papilas gustativas. El sabor inicial es de un amargor noble y equilibrado, seguido rápidamente por una acidez cítrica muy agradable que corta la densidad del cacao. Notas de café recién molido y frutos secos aparecen en el centro del paladar, creando una estructura de sabor robusta y tridimensional.
¿Por qué el Chocolate de Costa Rica engancha de esta manera al paladar gourmet? La respuesta reside en su equilibrio. A diferencia de otros chocolates de origen que pueden ser excesivamente ácidos o amargos, el perfil de Costa Rica es armonioso. Este Chocolate de Cachet logra que el cerebro reciba una descarga constante de estímulos positivos gracias a la liberación de dopamina y serotonina que provoca el cacao de alta pureza. El enganche no es solo físico, es emocional; es la satisfacción de estar consumiendo un producto honesto, donde el azúcar no disfraza la calidad del grano, permitiendo una conexión real con el origen.
Para explicar los escenarios de consumo en formato narrativo, imaginemos una noche de invierno en el salón de su casa. Usted ha servido una pequeña copa de vino tinto con cuerpo, quizás un Ribera del Duero o un Toro, y decide acompañarlo con dos onzas de este Chocolate. Al alternar el vino con el chocolate, los taninos del vino se abrazan a la manteca de cacao, suavizando la potencia del 71% y revelando notas de regaliz y madera que antes estaban ocultas. El Chocolate actúa aquí como un catalizador de sabores, convirtiendo un momento ordinario de descanso en una cata técnica de alto nivel profesional.
Otro escenario fascinante ocurre durante una tarde de lectura pausada. El Chocolate se convierte en el compañero silencioso que aporta la energía necesaria para la concentración mental sin saturar el estómago. Al dejar que una onza se funda lentamente en el paladar sin masticar, el tiempo parece detenerse. Los aromas a tabaco rubio y miel de flores que desprende el Chocolate de Cachet se mezclan con el ambiente tranquilo, creando una burbuja de bienestar sensorial. Es un lujo accesible que permite viajar a las selvas de Costa Rica desde la comodidad de un sillón, demostrando que la gastronomía es una forma de transporte emocional.
La psicología del Chocolate extra negro 71% radica en la superación del miedo al amargor. Muchos consumidores llegan a este producto buscando una opción más saludable que el chocolate con leche, pero se quedan por la complejidad aromática. Existe un sentimiento de empoderamiento al disfrutar de un chocolate Single Origin; el consumidor siente que su paladar ha madurado y que ahora es capaz de distinguir matices que antes le pasaban desapercibidos. El Chocolate de Cachet refuerza esta psicología de la sofisticación, ofreciendo una experiencia que recompensa la curiosidad del comensal con un postgusto largo y elegante que dura varios minutos.
Desde el punto de vista del artículo gastronómico, este Chocolate es una lección de equilibrio. La acidez frutal del cacao costarricense evita que el amargor resulte pesado, lo que invita a repetir la experiencia. No es un producto que canse el paladar, sino que lo refresca a pesar de su intensidad. La psicología del «premio merecido» también juega un papel fundamental; al final de una jornada laboral, una onza de este Chocolate se siente como un reconocimiento a la constancia, un regalo para los sentidos que no requiere grandes preparaciones pero que ofrece una recompensa sensorial inmediata y profunda.
En contextos sociales, el Chocolate de Costa Rica de Cachet funciona como un excelente iniciador de conversación. Al presentarlo en una tabla de quesos o postres, los invitados suelen sorprenderse por su perfil frutal. La psicología del descubrimiento compartido refuerza los lazos sociales, convirtiendo al anfitrión en un conocedor que ofrece algo fuera de lo común. El Chocolate deja de ser un simple dulce para convertirse en un objeto cultural, una pieza de geografía líquida que permite hablar de sostenibilidad, de orígenes tropicales y de la maestría belga en el arte de tratar el cacao más selecto del mundo.
Finalmente, el postgusto de este Chocolate es lo que termina de enamorar al experto. Una vez que el cacao ha desaparecido físicamente de la boca, queda un recuerdo de tostados suaves y una frescura frutal que persiste de forma limpia. No deja esa sensación pastosa en la garganta típica de los chocolates industriales de baja calidad. El Chocolate de Cachet se despide del paladar de manera noble, dejando la boca preparada para otro sorbo de vino o simplemente para disfrutar del eco de un cacao que ha sido cultivado y procesado con un amor infinito por la perfección organoléptica.
USOS, APLICACIONES Y RECETAS
El Chocolate extra negro 71% Costa Rica 100g Cachet no es solo una tableta de degustación, es un ingrediente técnico de primer orden que puede transformar la repostería y la cocina salada en una experiencia de autor. Su alto contenido en manteca de cacao y su perfil aromático Single Origin permiten que se comporte de manera estable frente al calor, manteniendo su brillo y su intensidad incluso en preparaciones complejas. Integrar este Chocolate en sus platos es apostar por una profundidad de sabor que no se consigue con coberturas genéricas, aportando esas notas de frutos rojos y madera que son la firma del cacao costarricense.
A continuación, desarrollamos cinco recetas y aplicaciones prácticas para que pueda extraer todo el potencial de esta tableta gourmet en la cocina de su hogar o establecimiento, siempre respetando la integridad del producto y buscando el equilibrio de sabores.
1. Mousse de Chocolate Costa Rica con Flor de Sal y Aceite de Oliva
Esta receta es la máxima expresión de la elegancia mínima, donde la calidad del Chocolate Cachet brilla por encima de cualquier otro ingrediente. Es una preparación que resalta la fundencia sedosa del cacao belga y la acidez vibrante del origen Costa Rica.
Ingredientes:
200g de Chocolate extra negro 71% Costa Rica Cachet (dos tabletas).
4 huevos ecológicos grandes (separando yemas de claras).
40g de mantequilla artesana sin sal.
Una pizca de flor de sal de manantial.
20ml de Aceite de Oliva Virgen Extra de variedad Arbequina.
Realización: Comenzaremos troceando el Chocolate en pedazos uniformes para facilitar que se funda de manera homogénea. En un bol al baño maría, derretiremos el chocolate junto con la mantequilla, asegurándonos de que el agua no llegue a hervir para no quemar los aromas volátiles del cacao. Una vez fundido y brillante, retiramos del fuego e incorporamos las yemas de huevo una a una, batiendo suavemente para crear una emulsión lisa. Por otro lado, montaremos las claras a punto de nieve firme con la pizca de sal.
El paso más importante es incorporar las claras a la mezcla de Chocolate con movimientos envolventes, utilizando una lengua de silicona para no perder el aire. Una vez mezclado, repartimos en copas individuales y dejamos enfriar en la nevera un mínimo de 6 horas. Justo antes de servir, añadiremos unas gotas de aceite de oliva por encima para realzar las notas frutales.
Tips: No caiga en la tentación de añadir azúcar extra; el 29% de azúcar que ya contiene la tableta de Chocolate es suficiente para equilibrar el postre, permitiendo que el amargor noble del 71% sea el protagonista. El aceite de oliva actúa como un potenciador de sabor, haciendo que el cacao parezca todavía más fresco y vibrante.
2. Salsa de Chocolate para Carnes de Caza y Estofados Potentes
El uso del Chocolate en la cocina salada es una técnica milenaria que aporta una densidad y un brillo inalcanzable con otros espesantes. El perfil de Costa Rica, con sus notas de madera, es ideal para carnes rojas y caza.
Ingredientes:
30g de Chocolate extra negro 71% Costa Rica Cachet.
500ml de fondo oscuro de carne (ternera o ciervo) muy reducido.
1 chalota finamente picada.
100ml de vino tinto de autor (Syrah o Garnacha).
Una ramita de tomillo fresco.
Realización: En una pequeña cacerola, sofreiremos la chalota con un poco de mantequilla hasta que esté transparente. Vertiremos el vino tinto y el tomillo, dejando que reduzca a fuego lento hasta que se convierta en un jarabe espeso. Añadiremos el fondo oscuro de carne y cocinaremos durante 10 minutos más para que los sabores se integren. El toque final se realiza fuera del fuego: incorporaremos el Chocolate de Cachet troceado, removiendo constantemente con unas varillas manuales hasta que se disuelva por completo. El Chocolate ligará la salsa, dándole un color oscuro brillante y una textura aterciopelada. Naparemos la carne justo antes de servir para que la salsa no pierda su brillo característico.
Tips: Este uso del Chocolate no endulza el plato, sino que le aporta una nota de «umami» y profundidad. Es fundamental que el chocolate se añada al final y fuera del fuego para que no pierda su estructura molecular y su brillo espejo.
3. Trufas Artesanas al Aroma de Café y Cacao Costarricense
Las trufas son el bocado perfecto para apreciar la calidad de un chocolate Single Origin. En esta receta, uniremos el Chocolate de Costa Rica con el café, otro de los grandes tesoros del país centroamericano.
Ingredientes:
100g de Chocolate extra negro 71% Costa Rica Cachet.
80ml de nata para montar (mínimo 35% materia grasa).
1 cucharada de café molido de especialidad muy fino.
Cacao en polvo puro para rebozar.
Una pizca de canela de Ceylán.
Realización: Picaremos el Chocolate muy finamente con un cuchillo de sierra y lo colocaremos en un bol resistente al calor. En un cazo, calentaremos la nata con el café molido y la canela hasta que empiece a hervir. En ese momento, vertiremos la nata caliente sobre el Chocolate a través de un colador fino para eliminar los restos de café.
Dejaremos reposar un minuto sin tocar y luego mezclaremos con una espátula desde el centro hacia afuera hasta obtener una ganache homogénea. Dejaremos enfriar la mezcla a temperatura ambiente y luego la llevaremos a la nevera durante 4 horas. Con la ayuda de dos cucharillas o con las manos frías, formaremos pequeñas bolas y las rebozaremos en el cacao en polvo. El Chocolate mantendrá su firmeza y liberará las notas cítricas en el paladar.
Tips: Para que las trufas queden perfectas, evite tocarlas demasiado con las manos calientes; el punto de fusión de este Chocolate es muy preciso y queremos que se mantenga la textura de ganache fundente en el interior.
4. Ganache de Chocolate Costa Rica para Relleno de Tartas de Autor
Una ganache hecha con Chocolate del 71% ofrece una estabilidad estructural superior, ideal para rellenar macarons, tartas de capas o bombones moldeados, aportando un sabor que perdura.
Ingredientes:
150g de Chocolate extra negro 71% Costa Rica Cachet.
150g de nata líquida.
20g de miel de flores (para aportar elasticidad y brillo adicional).
Realización: Trocearemos el Chocolate y lo pondremos en un recipiente hondo. Calentaremos la nata junto con la miel hasta que alcance el punto de ebullición. Verteremos la mezcla sobre el Chocolate en tres tandas, mezclando con movimientos circulares rápidos para crear una emulsión perfecta. La miel no solo aporta un matiz de sabor que combina con el origen Costa Rica, sino que actúa como un agente conservante natural y mejora la textura al corte. Dejaremos que la ganache asiente a temperatura ambiente durante una noche antes de utilizarla para rellenar nuestros postres. El resultado será una crema de Chocolate intensa, oscura y con un brillo profesional.
Tips: Si desea una textura más aireada para una tarta, puede montar esta ganache una vez que esté fría con unas varillas eléctricas, transformándola en una trufa montada ligera pero con todo el carácter del 71% de cacao.
5. Chocolate a la Taza «Estilo Maya» con Especias y Picante
Inspirándonos en las raíces históricas del cacao en Costa Rica, prepararemos una bebida densa y especiada que reconforta el cuerpo y el alma, utilizando la tableta Cachet como base de calidad.
Ingredientes:
100g de Chocolate extra negro 71% Costa Rica Cachet (una tableta).
400ml de bebida de almendra o leche entera de pastoreo.
Una pizca de pimienta de cayena o chile en polvo.
Una pizca de vainilla natural en polvo.
Una rama de canela.
Realización: Calentaremos la leche en un cazo junto con la rama de canela y la vainilla a fuego lento, permitiendo que las especias infusionen el líquido durante unos 5 minutos sin llegar a hervir. Retiraremos la rama de canela e incorporaremos el Chocolate troceado junto con la pizca de chile. Con un batidor de madera o varillas, removeremos enérgicamente mientras el chocolate se funde, buscando que se cree una capa de espuma densa en la superficie. El Chocolate del 71% le dará a la bebida una textura con cuerpo, mientras que el picante resaltará las notas frutales y ácidas del cacao costarricense. Serviremos en tazas pequeñas para disfrutar de la intensidad del sabor sorbo a sorbo.
Tips: La cayena es opcional pero muy recomendada; el picante actúa como un vasodilatador que permite que las papilas gustativas se abran y perciban con mayor claridad el perfil aromático del Chocolate extra negro de Cachet.
MARIDAJE, VALOR, COMPRA Y BLOQUE LEGAL
El maridaje del Chocolate extra negro 71% Costa Rica 100g Cachet es un capítulo fascinante para cualquier sumiller o aficionado a la gastronomía, ya que su perfil Single Origin exige acompañantes que respeten su complejidad sin anularla. Debido a su acidez frutal y sus notas de madera, este Chocolate encuentra un aliado natural en los vinos tintos de gran estructura. Un vino de uva Cabernet Sauvignon con crianza en roble francés potenciará los recuerdos de cedro del cacao, mientras que un vino de uva Monastrell de zonas cálidas abrazará las notas de frutos rojos del chocolate. La lógica del maridaje aquí es la afinidad; buscamos que los aromas de crianza del vino y del chocolate hablen el mismo idioma.
Para quienes prefieren los destilados, el Chocolate de Costa Rica de Cachet es el compañero ideal para un ron añejo centroamericano. El dulzor del ron y sus notas de caramelo y vainilla compensan el amargor del 71%, creando una experiencia redonda y sumamente reconfortante. También podemos optar por un whisky de malta ahumado de las islas escocesas; el humo del whisky y la intensidad del Chocolate negro crean un contraste audaz que limpia el paladar y lo prepara para el siguiente bocado. Es un maridaje de contraste que destaca la pureza de ambos productos artesanos.
En el ámbito de las bebidas no alcohólicas, un café de especialidad de tueste medio es la pareja perfecta. Si seleccionamos un café también de origen Costa Rica (región de Tarrazú), el maridaje se vuelve geográfico; compartiremos el mismo suelo y el mismo clima en dos formatos distintos, reforzando la identidad cítrica y frutal del conjunto. Si preferimos el té, un té negro ahumado tipo Lapsang Souchong aportará una capa de misterio al Chocolate, resaltando sus notas de tabaco y madera de una forma muy sofisticada y elegante.
El valor gastronómico de este Chocolate reside en su integridad Single Origin. A diferencia de los chocolates industriales que mezclan granos de diversos continentes para estandarizar el sabor, Cachet apuesta por la verdad del territorio. Este valor se traduce en un producto que no es aburrido, que tiene picos de sabor y que cuenta una historia de sostenibilidad. La comparativa con otros chocolates es clara: mientras que un chocolate de supermercado usa lecitinas y aromas de vainillina para ocultar la baja calidad del cacao, este Chocolate belga utiliza la técnica para ensalzar una materia prima que es, por sí sola, excepcional.
Un consejo real de uso para disfrutar de esta tableta de 100g es el control de la temperatura. El Chocolate nunca debe guardarse en la nevera, ya que el frío bloquea los aromas y la humedad puede hacer que el azúcar suba a la superficie (fat bloom), arruinando la textura sedosa. Lo ideal es mantenerlo en un lugar fresco y seco, entre 16 y 18 grados centígrados. Para degustarlo, el Chocolate debe estar a temperatura ambiente; si está frío, no se fundirá correctamente en la lengua y usted se perderá la mitad de las notas frutales que Costa Rica tiene para ofrecer.
El enfoque de venta de este producto en El Colmado de Soraya es la honestidad. No le vendemos solo un dulce, le vendemos un trozo de selva costarricense procesado con la maestría de un obrador belga. Es el regalo perfecto para quien aprecia los matices, para el deportista que busca una fuente de energía limpia o para el sibarita que termina sus cenas con un trozo de Chocolate y una buena conversación. La tableta de 100g tiene el tamaño ideal para ser compartida, aunque advertimos que su equilibrio es tan adictivo que es probable que termine disfrutándola en solitario.
Comprar el Chocolate extra negro de Cachet es también una apuesta por el comercio ético. Al estar integrado en programas de sostenibilidad, usted sabe que su placer no proviene del sufrimiento de terceros. Este valor ético es fundamental en la gastronomía moderna; la comida sabe mejor cuando sabemos que es justa. En nuestra selección de El Colmado de Soraya, este producto ocupa un lugar de honor por su capacidad de ofrecer una calidad premium a un precio accesible, democratizando el acceso a los grandes orígenes del cacao mundial.
Invitamos a nuestros clientes a realizar una cata vertical u horizontal, comparando este origen Costa Rica con otros de la misma gama de Cachet. Descubrirán que el mundo del Chocolate negro es tan vasto como el del vino. Este 71% es la puerta de entrada perfecta para quienes quieren iniciarse en el coleccionismo de sabores, una tableta que nunca defrauda y que siempre deja con ganas de descubrir más sobre la geografía del cacao. Es, en definitiva, un básico imprescindible en la despensa de cualquier amante de la buena vida y de los productos con alma.
⚖️ BLOQUE LEGAL (OBLIGATORIO Y REAL)
Denominación del producto
Chocolate Negro Extra 71% Cacao de Origen Único Costa Rica.
Ingredientes
Pasta de cacao (Costa Rica), azúcar, manteca de cacao, emulgente: lecitina de soja (E322), aroma natural de vainilla. Sólidos de cacao: mínimo 71%.
Alérgenos
Contiene soja. Puede contener trazas de frutos de cáscara (almendras, avellanas, pistachos), gluten, huevos y leche debido a los métodos de fabricación artesanal en el obrador.
Peso
100 gramos netos.
Conservación
Conservar en un lugar fresco y seco, protegido de la luz solar directa y de olores fuertes. Temperatura óptima de conservación entre 15°C y 18°C. No refrigerar para evitar la condensación y la pérdida de brillo.
Origen
Elaborado en Bélgica por Kim’s Chocolates NV con cacao seleccionado de origen Costa Rica.
Empresa elaboradora
Kim’s Chocolates NV / Cachet.
Address: Gallaix 15, 3300 Tienen, Bélgica.
Lote y consumo preferente
Consultar la fecha impresa en el reverso del envase original. Generalmente, el consumo preferente es de 18 meses a partir de la fecha de fabricación si se mantiene en condiciones óptimas.
Modo de consumo
Listo para el consumo directo. Se recomienda dejar la onza unos segundos en la lengua para que el calor bucal libere todos los aromas de origen antes de masticar.
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