Chuchiles con Jalapeño 70g JJ Foodie
HISTORIA, CONTEXTO Y PRODUCTO
Los Chuchiles con Jalapeño 70g de la firma artesanal JJ Foodie constituyen una de las propuestas más revolucionarias, singulares y estimulantes dentro del panorama contemporáneo del aperitivo gourmet español. Su concepción supone un salto cualitativo respecto a las tradicionales semillas horneadas de la península ibérica.
La génesis de los Chuchiles se encuentra profundamente ligada a la comarca de Tierra de Campos, en la provincia de Palencia, un enclave histórico dentro de Castilla y León conocido secularmente por la excelencia de su producción cerealista y legumbrera.
En las extensas llanuras palentinas, el consumo de semillas y leguminosas tostadas ha formado parte indispensable de la memoria campesina durante generaciones enteras. Los labradores castellanos seleccionaban granos limpios que tostaban pacientemente al calor de la lumbre para obtener un alimento de gran aporte energético.
Los Chuchiles nacen como un homenaje consciente a esa cultura de subsistencia noble, transformando una tradición agrícola olvidada en un snack de vanguardia. La marca JJ Foodie, fundada en Palencia por jóvenes emprendedores apasionados por la cocina limpia, se propuso dignificar el picoteo tradicional.
La filosofía detrás de los Chuchiles rechaza de manera tajante el empleo de frituras industriales en aceites de baja calidad, conservantes químicos, potenciadores del sabor artificiales o colorantes sintéticos. El compromiso de JJ Foodie reside en ofrecer un producto cien por cien natural y sincero.
Los Chuchiles toman como base botánica semillas leguminosas seleccionadas de gran pureza, caracterizadas por un calibre homogéneo y una densidad proteica extraordinaria. Estas semillas son recolectadas en campos gestionados bajo criterios de sostenibilidad, asegurando la ausencia total de organismos modificados genéticamente.
La transformación de los Chuchiles en el obrador palentino se realiza mediante un proceso de tostado lento por convección de aire caliente. Este método térmico controlado sustituye a las frituras en sartén, permitiendo deshidratar el grano de manera uniforme sin desnaturalizar sus nutrientes esenciales.
El tostado lento de los Chuchiles logra una textura quebradiza de gran ligereza alveolar. Al evaporar la humedad interna sin saturar el núcleo con grasas añadidas, la semilla adquiere una rigidez noble que estalla al mordisco sin resultar dura ni pastosa al masticar.
Los Chuchiles encuentran su contrapunto aromático definitivo en la integración del chile jalapeño (Capsicum annuum), una variedad originaria de México célebre por su equilibrio perfecto entre frescura vegetal herbácea y un picor tónico de intensidad media muy agradable.
La alianza de los Chuchiles con el chile jalapeño maduro desecado en frío y molido representa un puente culinario fascinante entre la sobriedad castellana y el dinamismo especiado mesoamericano, logrando una simbiosis que amplifica la profundidad de la semilla horneada.
Para adherir el aderezo botánico a los Chuchiles, los artesanos de JJ Foodie emplean una película sutil de aceite de oliva virgen extra español y sal marina virgen cristalina. Esta emulsión natural actúa como un fijador biológico sin engrasar los dedos durante el consumo.
Los Chuchiles con jalapeño no saturan el paladar con capsaicina extrema ni con vinagres industriales penetrantes. El picante del jalapeño se manifiesta como un calor limpio, vibrante y vegetal que despierta las papilas gustativas sin anular los matices del cereal tostado.
El enfoque gourmet de los Chuchiles radica en su capacidad para ofrecer un picoteo crujiente de alta digestibilidad. Su perfil nutricional, abundante en fibra alimentaria vegetal y proteínas naturales, lo convierte en una opción predilecta para consumidores que buscan alimentos funcionales y sofisticados.
Los Chuchiles envasados en su cómodo y resistente formato de setenta gramos garantizan una preservación impecable de sus aceites esenciales. La bolsa multicapa termosellada aísla el contenido frente a la humedad ambiental y la radiación solar, manteniendo la textura crocante inalterada.
La empresa JJ Foodie dinamiza el tejido económico rural de Palencia mediante la elaboración de estos Chuchiles, demostrando que la innovación gastronómica puede florecer en la meseta castellana sin perder el respeto por la identidad agrícola del territorio.
Elegir los Chuchiles con jalapeño es respaldar una forma de entender la alimentación basada en la transparencia, el rigor artesano y la audacia culinaria. Cada bolsa abierta ofrece un viaje sensorial que combina historia, naturaleza y vanguardia en cada bocado.
Los Chuchiles se consolidan así como una referencia imprescindible para sumilleres, chefs y aficionados al buen comer que demandan aperitivos singulares con un relato coherente y un perfil sápido memorable capaz de enriquecer cualquier ocasión gastronómica.
ANÁLISIS SENSORIAL Y EXPERIENCIA
A la vista, los Chuchiles con Jalapeño 70g de JJ Foodie presentan un aspecto visual sumamente cuidado, rústico y atractivo. Las semillas tostadas exhiben una tonalidad dorada tostada uniforme, salpicada sutilmente por finísimas motas de color verde oliva y esmeralda procedentes del jalapeño.
La superficie de los Chuchiles muestra un acabado satinado mate completamente limpio, desprovisto de pátinas grasientas o brillos sintéticos derivados de baños de aceite. Los granos conservan su morfología redondeada original sin presentar fracturas masivas ni polvo harinoso residual en el fondo.
Al tacto, los Chuchiles ofrecen una sensación de absoluta sequedad, firmeza y ligereza. Al coger un puñado entre los dedos, se aprecia la textura porosa de la cáscara tostada sin percibir residuos pegajosos, permitiendo una manipulación limpia y cómoda durante la degustación en mesa.
En la fase olfativa, los Chuchiles desprenden un perfume cautivador, franco y profundamente aromático nada más abrir el paquete. La primera impresión en nariz está marcada por notas cálidas de grano tostado, corteza de pan moreno recién horneado y un fondo de avellana cruda.
Con la aireación en copa o cuenco, los Chuchiles liberan la personalidad botánica del jalapeño deshidratado. Emergen recuerdos nítidos a pimiento verde fresco, hierba recién cortada, cáscara de lima y una nota vegetal balsámica que limpia y refresca la cavidad nasal.
La ausencia total de aromas rancios o recuerdos a grasas fritas confirma el rigor del horneado de los Chuchiles. La conjunción entre el cereal cálido y la frescura vegetal del chile conforma una armonía olfativa sumamente estimulante que anticipa un sabor vibrante.
En la cavidad bucal, los Chuchiles ofrecen un ataque mecánico crujiente, seco y sumamente sonoro. Al morder el grano con los dientes molares, la estructura cede con una fractura limpia y quebradiza, liberando una textura alveolar que no genera empastes en el paladar.
La disolución de los Chuchiles sobre la lengua inicia una secuencia sápida tridimensional perfectamente estructurada. El primer impacto revela una salinidad marina equilibrada que despierta las glándulas salivales, seguida por la dulzura natural del cereal leguminoso tostado al horno.
Transcurridos varios segundos de masticación, los Chuchiles comienzan a liberar el calor gradual del chile jalapeño. El picante se manifiesta como un cosquilleo tónico, cálido y vegetal que recubre la lengua y el paladar blando sin generar sensaciones cáusticas ni irritaciones.
El perfil del jalapeño en los Chuchiles aporta un matiz herbáceo sumamente refrescante que acompaña la calidez del picor. Esta combinación crea un contraste fascinante entre la densidad tostada de la semilla y la ligereza botánica del fruto verde desecado.
El final de boca que regalan los Chuchiles de JJ Foodie es largo, seco, limpio y extraordinariamente persistente en la memoria retronasal. La boca queda despejada, templada y con una salivación agradable que incita de forma irresistible a repetir la ingesta.
El motivo por el cual los Chuchiles enganchan al degustador reside en la sincronía entre el crujido acústico, la digestibilidad de la semilla horneada y la estimulación endorfínica del jalapeño, convirtiendo cada bocado en un ejercicio de placer gastronómico.
La psicología del consumo de los Chuchiles se conecta con el deseo de aventura sensorial consciente, el picoteo sin culpa y la búsqueda de productos artesanos con alma que rompan la monotonía de los aperitivos industriales convencionales.
Imaginemos un primer escenario de consumo donde los Chuchiles presiden una tarde luminosa de primavera en una terraza con amigos. Alrededor de una mesa de madera se descorchan cervezas artesanas lupuladas mientras se comparte una conversación distendida.
Los Chuchiles se sirven en pequeños recipientes de barro cocido. El sonido crujiente al masticar y el calor tónico del jalapeño cortan la espuma amarga de la cerveza, despertando risas y avivando la tertulia gracias a su intensidad balanceada.
Un segundo escenario traslada los Chuchiles al ambiente íntimo de una sesión de coctelería de autor en el salón del hogar. El anfitrión sirve combinados elaborados con ginebras botánicas secas y tónicas neutras sobre grandes cubos de hielo transparente.
Los Chuchiles actúan como el maridaje de contraste perfecto, aportando una textura crujiente y notas vegetales que limpian el alcohol del destilado, transformando un momento cotidiano en una experiencia propia del club gastronómico más exclusivo.
Un tercer escenario muestra los Chuchiles en la tranquilidad de una biblioteca durante una noche de lectura pausada. El usuario disfruta de un snack saludable que aporta energía limpia y concentración sin la pesadez digestiva de los productos ultraprocesados.
USOS, APLICACIONES Y RECETAS
Los Chuchiles con Jalapeño 70g JJ Foodie demuestran una polivalencia culinaria formidable tanto para el consumo directo en el aperitivo como para su utilización como ingrediente técnico de acabado en la alta cocina contemporánea y casera.
La rigidez crujiente de los Chuchiles, sumada a su fondo tostado y su acidez vegetal picante, permite utilizarlos para sustituir picatostes, texturizar cremas frías, coronar tartares, enriquecer masas de panadería o empanar carnes y pescados.
A continuación, se desarrollan minuciosamente seis recetas gastronómicas completas explicadas paso a paso en formato narrativo para extraer todo el potencial gastronómico que ofrecen estos Chuchiles palentinos.
Crema fría de calabacín y manzana verde con toque crujiente de Chuchiles con jalapeño
Esta elaboración de cuchara combina la suavidad vegetal del calabacín con la acidez refrescante de la manzana y el contraste térmico y crujiente de las semillas.
Ingredientes:
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30 g de Chuchiles con Jalapeño 70g JJ Foodie ligeramente majados
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3 calabacines verdes medianos de piel brillante
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2 manzanas verdes de la variedad Granny Smith
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1 cebolleta fresca dulce picada en juliana
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400 ml de caldo vegetal claro suave
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40 ml de aceite de oliva virgen extra de variedad arbequina
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1 manojo pequeño de hojas de menta fresca y sal marina
Realización:
En una cazuela baja a fuego medio, calentamos dos cucharadas de aceite de oliva virgen extra y pochamos la cebolleta fresca durante cinco minutos hasta que transparente sin tomar color. Añadimos los calabacines lavados y cortados en rodajas con su piel para preservar el color.
Pelamos y descorazonamos las manzanas verdes, las cortamos en dados y las incorporamos a la cazuela junto al calabacín, rehogando el conjunto durante tres minutos. Vertemos el caldo vegetal caliente hasta cubrir las verduras y cocinamos a fuego suave durante doce minutos.
Pasamos la verdura cocida al vaso de una batidora potente junto con las hojas de menta fresca y el resto del aceite de oliva arbequina, triturando a máxima velocidad durante tres minutos hasta obtener una crema lisa, aterciopelada y de un verde esmeralda brillante.
Colamos la crema por un chino fino y la reservamos en el frigorífico durante un mínimo de tres horas para que adquiera una temperatura muy fresca. Mientras tanto, majamos los Chuchiles en un mortero de piedra con golpes secos para obtener trozos crujientes irregulares.
Servimos la crema fría de calabacín en cuencos de porcelana blanca, decoramos con un hilo de aceite de oliva virgen extra y coronamos repartiendo generosamente los Chuchiles majados justo antes de llevar a la mesa para asegurar su mordida crujiente.
Tips:
Incorporar las semillas picadas en el último instante evita que absorban la humedad de la sopa fría, logrando un contraste de temperaturas y texturas inolvidable en boca.
Tartar de atún rojo de almadraba con aguacate y costra crujiente de Chuchiles
Una propuesta marina de alta gastronomía donde la grasa noble del atún crudo se alía con la cremosidad vegetal del aguacate y el mordisco especiado de Palencia.
Ingredientes:
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25 g de Chuchiles con Jalapeño 70g JJ Foodie picados a cuchillo
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300 g de lomo de atún rojo fresco limpio sin espinas
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1 aguacate maduro grande de variedad Hass
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15 ml de salsa de soja tamari sin gluten
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10 ml de aceite de sésamo tostado
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Zumo recién exprimido de 1 lima fresca
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Cebollino fresco recién picado y sal en escamas
Realización:
Congelamos el lomo de atún rojo fresco a menos veinte grados durante cuarenta y ocho horas por seguridad alimentaria. Tras descongelar lentamente en refrigeración, cortamos el pescado con cuchillo bien afilado en dados regulares de medio centímetro sobre una tabla limpia.
En un cuenco de cristal, aliñamos el atún con la salsa de soja tamari, el aceite de sésamo tostado y la mitad del zumo de lima, removiendo suavemente con espátula de silicona para no dañar la carne. Dejamos reposar la marinada en frío durante cinco minutos.
Pelamos el aguacate maduro, lo cortamos en dados del mismo tamaño y lo rociamos con el resto del zumo de lima. Colocamos un aro de emplatar en el centro de un plato frío y disponemos una primera capa con los dados de aguacate presionando suavemente.
Cubrimos la base vegetal con el atún marinado hasta el borde del molde. Retiramos el aro con cuidado, espolvoreamos el cebollino fresco picado y cubrimos la superficie con los Chuchiles picados a cuchillo, finalizando con escamas de sal marina antes de servir.
Tips:
La frescura botánica del jalapeño presente en las semillas corta la grasa natural del atún rojo, aportando una ligereza aromática deliciosa a la degustación marina.
Guacamole tradicional al mortero con crujiente de Chuchiles con jalapeño y cilantro
Una receta clásica mexicana donde el fruto del aguacate se enriquece con la textura quebradiza y el calor gradual de las semillas tostadas artesanas.
Ingredientes:
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30 g de Chuchiles con Jalapeño 70g JJ Foodie enteros y partidos
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3 aguacates maduros grandes
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1 tomate maduro mediano sin semillas cortado en dados
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1 cebolla roja pequeña picada en brunoise fina
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Zumo de 1 lima fresca
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1 manojo de cilantro fresco recién picado
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15 ml de aceite de oliva virgen extra y sal marina
Realización:
Cortamos los aguacates maduros por la mitad, retiramos los huesos y extraemos la pulpa con una cuchara sopera, depositándola en un molcajete tradicional de piedra o en un cuenco amplio de madera. Regamos de inmediato con el zumo de lima fresca para evitar la oxidación.
Con la ayuda de un tenedor o la mano del mortero, machacamos la pulpa de aguacate de forma rústica, buscando una textura cremosa con trozos enteros agradables. Incorporamos la cebolla roja picada, el tomate en dados y el cilantro fresco picado.
Añadimos una pizca de sal marina y el hilo de aceite de oliva virgen extra, integrando los ingredientes con movimientos envolventes suaves utilizando una cuchara de madera para preservar la consistencia aireada de la preparación.
Pasamos el guacamole a un cuenco de cerámica honda. Coronamos la superficie repartiendo los Chuchiles con jalapeño enteros y partidos, acompañando la presentación con totopos de maíz caseros para que los invitados disfruten del bocado.
Tips:
La integración de las semillas aporta un toque crocante que sustituye con ventaja el uso de chiles frescos picados, ofreciendo un sabor homogéneo y elegante.
Ensalada de burrata fresca con higos confitados, rúcula y lluvia de Chuchiles
Un entrante mediterráneo donde la cremosidad de la leche fresca se equilibra con la dulzura de la fruta madura y el estímulo especiado de la semilla palentina.
Ingredientes:
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25 g de Chuchiles con Jalapeño 70g JJ Foodie troceados
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2 piezas de queso burrata fresca de 150 g cada una
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6 higos frescos maduros cortados en cuartos
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100 g de hojas frescas de rúcula silvestre lavadas
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40 ml de aceite de oliva virgen extra hojiblanca
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15 ml de reducción de vinagre balsámico de Módena
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15 g de miel pura de flores y sal marina
Realización:
Lavamos los higos frescos, los secamos con papel absorbente y los doramos en una sartén antiadherente con la miel de flores a fuego medio durante dos minutos por lado hasta que caramelicen suavemente. Retiramos y dejamos templar a temperatura ambiente.
Disponemos la rúcula silvestre limpia y seca en una fuente amplia de porcelana formando una cama verde esponjosa. Escurrimos las piezas de queso burrata de su suero y colocamos una pieza en el centro de cada plato individual sobre las hojas.
Realizamos un corte en forma de cruz sobre la superficie de cada burrata para exponer el corazón cremoso de stracciatella. Repartimos los higos caramelizados templados alrededor del queso en cada plato y regamos con el aceite de oliva virgen extra y la reducción balsámica.
Finalizamos la elaboración espolvoreando generosamente los Chuchiles troceados sobre el corazón del queso y los higos justo antes de servir, logrando una presentación colorida y sofisticada que deleitará a los comensales.
Tips:
La grasa láctea de la burrata envuelve las papilas gustativas, permitiendo que el picante del jalapeño se sienta sumamente amable y dulce en boca.
Hamburguesa gourmet de buey con queso provolone y costra de Chuchiles con jalapeño
Una propuesta carnívora de alta escuela donde la jugosidad de la carne roja asada se complementa con una costra exterior crujiente y aromática.
Ingredientes:
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35 g de Chuchiles con Jalapeño 70g JJ Foodie triturados en grano medio
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400 g de carne picada de buey o vaca madurada
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2 panes brioche artesanos de mantequilla
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2 rodajas gruesas de queso provolone fundente
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1 cebolla dulce pochada lentamente en sartén
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20 ml de aceite de oliva virgen extra, sal marina y pimienta negra
Realización:
Dividimos la carne picada de buey en dos porciones de doscientos gramos y moldeamos las hamburguesas con suavidad sin compactar en exceso la masa cárnica. Sazonamos la superficie con una pizca de sal marina y pimienta negra recién molida.
Disponemos los Chuchiles triturados en grano medio en un plato llano. Rebozamos los bordes y las caras exteriores de las hamburguesas presionando ligeramente para que los trozos de semilla queden adheridos a la carne cruda.
Calentamos una plancha de hierro fundido a fuego medio-alto con unas gotas de aceite de oliva virgen extra. Marcamos las hamburguesas durante tres minutos por el primer lado con cuidado de que las semillas tostadas no se quemen, adquiriendo una costra crujiente.
Damos la vuelta a la carne, colocamos el queso provolone encima, tapamos la plancha y cocinamos tres minutos más hasta fundir el lácteo. Tostamos los panes brioche, disponemos la carne con su costra de Chuchiles, añadimos la cebolla pochada y cerramos el pan.
Tips:
El tostado de la semilla adherida a la carne libera aceites esenciales que aromatizan los jugos del buey, creando una hamburguesa jugosa y crujiente por fuera.
Tabla de quesos artesanos de pasta prensada con miel y Chuchiles con jalapeño
Un pase de sobremesa refinado donde la degustación de quesos curados se dinamiza mediante el acompañamiento de un picoteo crujiente y estimulante.
Ingredientes:
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30 g de Chuchiles con Jalapeño 70g JJ Foodie servidos en cuenco
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100 g de queso curado de oveja churra castellana
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100 g de queso semicurado de cabra del Tiétar
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100 g de queso azul artesano de Picos de Europa
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40 g de nueces peladas y uvas frescas
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30 g de miel pura de romero y picos artesanos
Realización:
Atemperamos las tres variedades de queso fuera del frigorífico durante cuarenta y cinco minutos antes del servicio para que las grasas lácteas alcancen los dieciocho grados y desprendan toda su complejidad aromática nativa.
Cortamos el queso de oveja en cuñas triangulares delgadas, el queso de cabra en medallones homogéneos y el queso azul en dados regulares sobre una tabla limpia. Disponemos las porciones ordenadas en una tabla amplia de pizarra o madera noble.
Distribuimos las nueces peladas, las uvas frescas y los picos artesanos en los huecos libres de la tabla. Colocamos un pequeño cuenco con la miel de romero en el centro acompañada de una cucharilla de servicio.
Disponemos los Chuchiles con jalapeño en un cuenco de cerámica en el extremo de la tabla. Los comensales podrán alternar bocados de queso con semillas crujientes, experimentando cómo el jalapeño limpia la grasa láctea y prolonga el sabor en boca.
Tips:
El maridaje de este snack con quesos azules o de oveja añejos crea una combinación fascinante donde la salinidad del queso y el frescor picante se potencian mutuamente.
MARIDAJE, VALOR, COMPRA Y BLOQUE LEGAL
El maridaje gastronómico de los Chuchiles con Jalapeño 70g JJ Foodie responde a una lógica de contraste y armonía donde la textura crujiente, el fondo tostado y el calor vegetal del chile reclaman bebidas capaces de limpiar el paladar o integrarse con su frescura aromática.
Estos Chuchiles armonizan de forma sobresaliente con cervezas artesanales de perfil lupulado pronunciado, como las pertenecientes a los estilos India Pale Ale (IPA), Session IPA o American Pale Ale. Los lúpulos aromáticos cítricos y herbales dialogan a la perfección con el jalapeño, mientras la carbonatación refresca la boca.
Asimismo, estos Chuchiles encuentran una alianza de enorme elegancia en vinos blancos jóvenes dotados de acidez viva y carácter frutal. Caldos elaborados con variedades como Verdejo de Rueda, Sauvignon Blanc o Albariño de las Rías Baixas mitigan la calidez del chile y aportan una mineralidad limpia en mesa.
Para los apasionados de los destilados nobles, los Chuchiles representan un acompañamiento de autor insustituible para cócteles a base de tequila blanco, mezcal artesano oaxaqueño, margaritas clásicas y gin-tonics botánicos aderezados con una rodaja fina de pepino o corteza de lima fresca.
Si comparamos estos Chuchiles con los snacks fritos industriales que inundan el mercado masivo, las ventajas cualitativas resultan indiscutibles. Los productos convencionales recurren a harinas refinadas reconstituidas, aceites de palma saturados y saborizantes químicos que provocan digestiones pesadas y saturación palatal.
Por el contrario, JJ Foodie garantiza en estos Chuchiles un producto limpio, basado en semillas leguminosas enteras tostadas por aire caliente, sazonadas únicamente con aceite de oliva virgen extra, sal marina y jalapeño puro. Este rigor asegura una ingesta ligera, saludable y libre de grasas trans.
El valor gastronómico de esta bolsa de setenta gramos radica en su alta rentabilidad organoléptica y su versatilidad culinaria. Al tratarse de un snack concentrado en sabor y crujido, una pequeña ración basta para enriquecer una cata, un aperitivo o una receta compleja, convirtiendo el producto en una compra inteligente.
Comprar estos Chuchiles con jalapeño en tiendas delicatessen especializadas, vinotecas gourmet o en la plataforma online oficial garantiza la recepción de un lote recién horneado con todas sus propiedades intactas. Se aconseja comprobar que el envase termosellado mantenga su estanqueidad de fábrica.
Para conservar las virtudes de estos Chuchiles en el hogar durante meses, se debe almacenar el paquete en un lugar fresco, seco, bien ventilado y al abrigo de la luz solar directa. Una vez abierto el envase, se recomienda cerrarlo con una pinza hermética para preservar la rigidez crocante del grano.
Aconsejamos servir los Chuchiles a temperatura ambiente en cuencos limpios y secos, disfrutándolos en pequeñas dosis para apreciar cómo el chile jalapeño evoluciona desde sus notas verdes iniciales hasta su cálido y reconfortante final de boca.
Invertir en estos Chuchiles de JJ Foodie es una decisión de consumo consciente que respalda el desarrollo agroalimentario de Castilla y León, la producción limpia sin aditivos y el disfrute de la gastronomía artesana en su máxima expresión de autenticidad.
BLOQUE LEGAL
| Parámetro Regulado | Información Oficial y Veraz del Producto |
| Denominación del producto | Chuchiles con Jalapeño 70g JJ Foodie / Semillas leguminosas tostadas artesanalmente con chile jalapeño y especias naturales. |
| Ingredientes reales | Semillas seleccionadas (leguminosa tostada al horno), aceite de oliva virgen extra (AOVE), sal marina virgen cristalina, chile jalapeño deshidratado molido (Capsicum annuum), mezcla de especias botánicas naturales. Sin conservantes, sin colorantes artificiales, sin potenciadores del sabor. |
| Alérgenos | Puede contener trazas de FRUTOS DE CÁSCARA, CACAHUETES, SÉSAMO, SOJA y MOSTAZA debido a procesos de envasado en instalaciones compartidas. Producto naturalmente exento de gluten en su composición base. APTO PARA VEGANOS Y CELÍACOS. |
| Peso neto | 70 gramos (70 g e) envasados en atmósfera protectora en bolsa multicapa termosellada de alta barrera contra la humedad y la luz. |
| Información nutricional (por 100 g) | Valor energético: 1965 kJ / 469 kcal; Grasas totales: 21,8 g (de las cuales saturadas 3,6 g, monoinsaturadas 13,9 g); Hidratos de carbono: 39,2 g (de los cuales azúcares naturales 2,0 g); Fibra alimentaria: 14,8 g; Proteínas: 22,1 g; Sal: 1,3 g. |
| Conservación | Conservar el envase cerrado en lugar fresco, seco, limpio y resguardado de la luz solar directa y fuentes de calor. Tras abrir, mantener la bolsa bien cerrada y consumir preferentemente en 7 días. |
| Origen | Elaborado y envasado en Palencia, Comunidad Autónoma de Castilla y León, España. Materias primas agrícolas seleccionadas en origen. |
| Empresa elaboradora | JJ Foodie S.L. Sede y centro de elaboración artesanal: Polígono Industrial de Palencia, Palencia, Castilla y León, España. Registro General Sanitario de Empresas Alimentarias y Alimentos (RGSEAA). |
| Lote y consumo preferente | Consultar el código alfanumérico de lote y la fecha de consumo preferente impresos en el reverso del envase termosellado. |
| Modo de consumo | Alimento listo para el consumo directo como aperitivo gourmet o como ingrediente crujiente en recetas saladas de cocina. |




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