CREMA DE CACAHUETE CACAO Y DÁTIL 250G GRANOVITA
HISTORIA, CONTEXTO Y ORIGEN DE LOS FRUTOS DE LA TIERRA
El viaje histórico de las semillas oleaginosas y de sus derivados triturados en forma de pastas untuosas nos transporta a las raíces de la agricultura precolombina en las regiones de América del Sur. En aquellos territorios, la domesticación de plantas singulares transformó la subsistencia de los pueblos antiguos.
Entre todas las variedades botánicas que poblabon los huertos primitivos, el cacahuete destacó como un alimento de una riqueza nutricional y energética verdaderamente excepcional para el día a día. Los restos arqueológicos demuestran que su cultivo ya se practicaba de forma habitual hace más de cuatro mil años.
Las civilizaciones incaica y azteca otorgaron al cacahuete un estatus de nobleza, utilizándolo no solo como sustento básico, sino también como ofrenda en los ritos funerarios y religiosos sagrados. Las semillas se tostaban y se molían para obtener pastas densas destinadas a los guerreros.
La llegada de las expediciones botánicas europeas en el siglo dieciséis facilitó la expansión del cacahuete por las rutas comerciales africanas y asiáticas, donde se aclimató con una rapidez asombrosa. Los suelos arenosos y los climas cálidos favorecieron el desarrollo de esta planta.
Por otra parte, la historia de esta crema gourmet se enriquece con la inclusión del árbol del cacao, originario de las cuencas del Amazonas y el Orinoco, cuyas semillas eran consideradas monedas de cambio regias. Los pueblos mesoamericanos dominaban el tostado de los granos para infusiones rituales.
El tercer elemento de esta composición culinaria es el dátil, el fruto de la palmera datilera que ha sustentado a las caravanas nómadas a lo largo de los desiertos del Próximo Oriente desde la antigüedad. Su pulpa deshidratada de forma natural al sol representaba el lujo de la dulzura.
La península ibérica, debido a su posición geográfica estratégica y a sus influencias culturales y comerciales, se convirtió en el escenario ideal para la fusión de estos tres ingredientes universales de calidad. Las huertas y los obradores del interior adoptaron el uso de estas materias primas.
La provincia de Ávila, caracterizada por la altitud de sus tierras y la rigurosidad de su clima mesetario, integró estos productos mediante el comercio especializado. Las cocinas de la comarca valoraron la densidad calórica de estas pastas para reconfortar el cuerpo frente a las heladas.
El valor botánico de esta propuesta de Granovita reside en la selección de granos limpios procedentes de la especie Arachis hypogaea. Esta planta herbácea de la familia de las fabáceas posee la singular cualidad de enterrar sus propias vainas en el suelo para que los frutos maduren.
El ciclo biológico que gobierna el cacahuete exige un conocimiento profundo de los ritmos estacionales por parte de los agricultores encargados de su seguimiento en el campo. Las semillas se siembran en primavera, requiriendo un terreno suelto, poroso y libre de encharcamientos minerales.
La subida de las temperaturas estivales activa la floración de las matas, cuyos pedúnculos se curvan hacia la tierra tras la polinización, introduciendo el ovario bajo el suelo arcilloso. La maduración de los frutos se alcanza en otoño, cuando las vainas adquieren una textura leñosa.
La firma Granovita se ha consolidado en el panorama de la alimentación natural y ecológica por su respeto absoluto hacia los procesos artesanales de transformación. Su enfoque técnico rechaza la adición de grasas hidrogenadas y aceites de palma que desvirtúan la pureza del cacahuete.
La empresa colabora de manera estrecha con pequeños agricultores que custodian el saber hacer heredado para obtener un cacahuete de categoría superior. Este vínculo estrecho con el campo asegura que la crema mantenga la integridad que demanda el cliente con criterio de El Colmado de Soraya.
El proceso de molienda se ejecuta en frío utilizando molinos que reducen el cacahuete tostado hasta conseguir una emulsión de una finura extrema. Este método artesanal previene la separación drástica de los aceites naturales del fruto, garantizando la permanencia de sus aromas originales.
Al evitar los procesos de refinamiento químico y los azúcares industriales blancos, la crema conserva los tonos oscuros aportados por el cacao puro y la pulpa deshidratada del dátil. El resultado final es un ingrediente dotado de una honestidad biológica y una versatilidad técnica impecable.
La fase de mezclado posterior integra el polvo de cacao y el puré de dátil sin alterar la matriz oleosa natural que el cacahuete despliega de forma espontánea. Esta rigurosa unión asegura que el producto final muestre una textura sedosa, untuosa y de una homogeneidad perfecta.
La presentación en el formato protegido de doscientos cincuenta gramos responde a la necesidad de preservar la frescura de la emulsión tras su apertura en el hogar. Al tratarse de una crema libre de conservantes sintéticos, este volumen es ideal para garantizar un consumo regular en casa.
In El Colmado de Soraya consideramos que esta pasta dulce constituye una herramienta indispensable para la evolución de la merienda contemporánea de calidad. Este producto no sigue las modas de los untables industriales saturados de aditivos, sino que ofrece un valor sápido real.
La compra de esta crema apoya de manera directa la continuidad de una agricultura sostenible que respeta los ciclos de la tierra de origen. Es una apuesta decidida por la autenticidad frente a la homogeneización de los sabores que imponen las grandes cadenas de distribución comercial.
La inclusión de esta crema de cacahuete en nuestra selección responde a un estándar estricto que premia la coherencia gastronómica y la salud alimentaria del comprador con criterio. Es una invitación a disfrutar de la dulzura de siempre, aportando recomendaciones reales de uso y maridaje.
ANÁLISIS SENSORIAL Y EXPERIENCIA ORGANOLÉPTICA DE LA UNTUOSIDAD NOBLE
El examen organoléptico de esta crema de alta selección biológica desvela una complejidad que activa de forma inmediata la memoria sensorial del catador profesional. En la primera fase visual de la cata, la emulsión cautiva gracias a un color marrón chocolate profundo, mate y homogéneo.
No se perciben en la mezcla brillos artificiales de aceites añadidos ni grumos secos que delaten una falta de cuidado en el triturado del cacahuete. Al observar de cerca la pasta, se aprecia una gran densidad física que refleja la luz con una calidez satinada muy elegante y atractiva.
Al tacto con la cuchara de servicio, la crema se presenta con una textura dúctil, untuosa y dotada de una facilidad de extensión inmediata en el plato. Al presionar una pequeña porción entre los labios, se nota una ausencia total de partículas leñosas, confirmando el éxito de la molienda.
La fase olfativa constituye el momento cumbre de la experiencia, donde la crema expresa con fuerza la identidad botánica de sus tres ingredientes principales. Al abrir el envase, el producto libera una fragancia penetrante, cálida y dotada de un equilibrio magnífico entre el tostado y el dulzor.
Las primeras notas que emanan de esta crema recuerdan de forma clara al aroma del cacahuete recién horneado, al cacao puro desgrasado y a las melazas del dátil. Es un perfume noble, honesto y libre de los matices sintéticos o polvorientos que caracterizan a los untables industriales masivos.
Con la atemperación de la crema en la boca, emergen matices secundarios muy finos que recuerdan a la madera noble, al higo seco y al caramelo tostado. Estos aromas complejos diferencian a esta crema de cacahuete de las opciones convencionales, marcadas por un olor excesivamente azucarado.
Al entrar en contacto con el paladar, la crema despliega una finura sápida que sorprende por el equilibrio perfecto entre las notas amargas del cacao y la dulzura del dátil. El cacahuete entra en la boca aportando una untuosidad estructurada que llena el paladar de forma prolongada y limpia.
Esta nota dulce natural de la crema está acompañada por una salinidad sutil e indirecta que potencia los sabores del cacao sin llegar a saturar las papilas. El retrogusto que deja este ingrediente es de una persistencia encomiable, permaneciendo un recuerdo balsámico de fruto seco noble.
Desde la perspectiva neurogastronómica, el aroma de esta crema ejerce un estímulo directo sobre las zonas cerebrales encargadas de procesar los sabores reconfortantes. Los compuestos volátiles que viajan por vía retronasal activan conexiones que el cerebro humano procesa como una señal de placer alimentario.
El cerebro humano asocia la densidad de este cacahuete triturado con elaboraciones tradicionales, postres familiares y momentos de sosiego en torno a la mesa de la casa. Saborear un plato enriquecido con esta crema se convierte así en un ejercicio de apreciación estética superior.
La psicología del comprador gourmet contemporáneo sintoniza a la perfección con la honestidad sensorial que define a esta propuesta de la firma Granovita. El cliente habitual de El Colmado de Soraya valora el lujo que representa una crema que mantiene su pureza original sin azúcares refinados.
El disfrute de esta crema nos traslada de forma imaginaria a las meriendas de antaño, resguardados por la calidez de la cocina tradicional del hogar abulense. El perfume de una rebanada de pan untada con esta crema flotando en el aire evoca la pureza de los encuentros en familia.
Otro escenario idóneo para esta crema de cacahuete se encuentra en los desayunos de invierno, elaborando boles de avena aromatizados con frutas frescas de temporada. El color oscuro que la pasta aporta al plato resalta la densidad de la preparación, invitando al disfrute pausado de la mañana.
La versatilidad técnica de esta crema se manifiesta también en la elaboración de salsas finas para acompañar postres de vanguardia o helados artesanales de la zona. El acto de esparcir la crema sobre la base del plato se transforma en un gesto sutil que eleva la consistencia con elegancia.
La fragilidad de las notas aromáticas de la crema exige que su conservación en el hogar se realice respetando la estanqueidad del tarro de vidrio premium. Proteger el producto de los focos de calor directo de los fuegos garantiza que el cacahuete conserve su potencia sápida por mucho tiempo.
Cada porción de esta crema funciona como un conector geográfico que acerca los sabores de la agricultura limpia a las mesas urbanas con mayor criterio. Es un ingrediente que no busca enmascarar los fallos de la receta, sino potenciar las virtudes de los alimentos con una finura organoléptica superior.
El análisis sensorial confirma que estamos ante un untable de una categoría excepcional, ideal para los apasionados de la repostería natural y de la cocina creativa. Granovita nos entrega en este envase de doscientos cincuenta gramos un producto que es pura esencia vegetal lista para tu disfrute.
La estabilidad de las grasas naturales del cacahuete ante las preparaciones templadas confirma que los procesos de transformación se realizaron con absoluto rigor técnico. Esta crema es un valor seguro para quienes conciben el acto de comer como un ejercicio de aprecio por las materias primas limpias.
APLICACIONES GASTRONÓMICAS Y RECETAS DE ALTA COCINA
Bizcocho Húmedo de Almendra con Mármol de Crema de Cacahuete y Cacao
Esta receta demuestra la capacidad de la crema para aportar un color oscuro y un dulzor profundo a las masas horneadas de la repostería fina contemporánea. El bizcocho adquiere una miga húmeda y fragante, combinando las notas del cacahuete tostado con la textura de la almendra molida de la tienda.
Ingredientes:
100g de crema de cacahuete cacao y dátil de Granovita
150g de almendra mallorquina molida fina tipo harina natural
50g de harina de trigo floja de repostería artesana de la zona
100g de azúcar de caña integral para el equilibrio dulce
4 huevos camperos de tamaño grande de gallinas en libertad
50ml de aceite de oliva de variedad arbequina premium de la casa
50ml de leche entera fresca de ganadería vacuna local de Ávila
8g de levadura química en polvo para el crecimiento de la masa
Realización: En un bol amplio de cristal, batir los huevos camperos junto con el azúcar de caña integral utilizando unas varillas eléctricas a velocidad media de rotación. Continuar el proceso de batido durante cinco minutos hasta que la mezcla doble su volumen original y adquiera una textura espumosa y densa.
Verter el aceite de oliva de la variedad arbequina seleccionada y la leche entera fresca de forma pausada sobre el bol de los huevos batidos. Mezclar con suavidad utilizando una espátula de silicona, realizando movimientos envolventes desde el fondo para evitar que la masa pierda el aire acumulado.
Tamizar la harina de trigo junto con la levadura química en polvo, incorporando estos polvos secos al bol de los líquidos de forma progresiva en la mesa. Añadir la almendra mallorquina molida fina, removiendo todo el conjunto con la espátula de silicona hasta obtener una masa fina y homogénea.
Dividir la masa resultante en dos porciones iguales, añadiendo los cien gramos de crema de cacahuete cacao y dátil de Granovita a una de las mitades. Mezclar con paciencia hasta que la pasta dulce esté perfectamente integrada, mostrando un color marrón chocolate profundo y brillante en el cuenco.
Verter las dos masas de forma alternada en un molde para horno previamente enharinado, creando un efecto jaspeado con la ayuda de un cuchillo limpio. Hornear a una temperatura constante de 180°C con calor arriba y abajo durante treinta y cinco minutos de cocción limpia en la cámara.
Tips: Introducir la crema en el microondas durante diez segundos antes de añadirla a la masa facilita su integración sin romper las burbujas de aire.
Trufas Finas de Cacahuete, Copos de Avena y Cobertura de Coco Rallado
Un dulce de la alta cultura repostería que demuestra la versatilidad de la crema para configurar bocados energéticos sin necesidad de azúcares refinados químicos. La crema de cacahuete se amalgama con la avena, logrando una textura densa que se equilibra con el frescor exótico del coco seco.
Ingredientes:
120g de crema de cacahuete cacao y dátil de Granovita
80g de copos de avena integrales de agricultura ecológica limpia
30g de miel de brezo artesana de la provincia de Ávila
30g de coco rallado deshidratado finamente para el rebozado
15ml de agua mineral de mineralización muy débil de la sierra
Realización: En un cuenco de cristal de buen tamaño, disponer los ciento veinte gramos de crema de cacahuete cacao y dátil de Granovita junto con la miel de brezo. Mezclar los dos ingredientes untuosos con una cuchara de madera, buscando una textura fluida, homogénea y brillante en el fondo del recipiente.
Añadir los copos de avena integrales de forma progresiva sobre el cuenco, trabajando la masa con la espátula de silicona para impregnar los cereales. Incorporar el agua mineral mineralización débil si la pasta se muestra excesivamente compacta, buscando una consistencia maleable y densa en la mesa.
Amasar el conjunto con las manos limpias hasta obtener una pasta que no se adhiera a la piel de los dedos del repostero artesano de la casa. Tapar el cuenco con papel film transparente de uso alimentario y dejar que la preparación repose en el frigorífico durante treinta minutos de reloj.
Sacar la masa dulce de cacahuete del frío y tomar pequeñas porciones con una cuchara de postre, dándoles forma de esferas del tamaño de una nuez. Disponer el coco rallado deshidratado en un plato llano y hacer rodar las trufas sobre él hasta conseguir una cobertura blanca e impecable.
Colocar los dulces de cacahuete en una fuente de porcelana blanca y mantenerlos en el frigorífico una hora antes de su servicio definitivo en la mesa.
Tips: Humedecer levemente las palmas de las manos con unas gotas de agua fría antes de moldear las esferas evita que la pasta se pegue a la piel.
Porridge Cremoso de Avena con Plátano Maduro y Corona de Crema de Cacahuete
Este desayuno de vanguardia aprovecha la densidad natural del cereal cocido para fundir la crema de cacahuete, liberando sus perfumes de cacao en la taza. El plátano aporta la textura tierna que complementa el crujido de las semillas, configurando un plato reconfortante y equilibrado de diario.
Ingredientes:
50g de copos de avena integrales de agricultura ecológica
250ml de leche vegetal de almendras sin azúcares añadidos
1 plátano maduro cortado en rodajas finas regulares
30g de crema de cacahuete cacao y dátil de Granovita
1g de canela en polvo de alta selección gourmet de la tienda
Una pizca de sal marina fina para potenciar todos los sabores
Realización: En un cazo de acero inoxidable, verter los doscientos cincuenta mililitros de leche vegetal de almendras junto con los copos de avena integrales limpios. Llevar el líquido a ebullición a fuego medio, reduciendo la intensidad en cuanto comiencen las primeras burbujas de vapor en la superficie del cazo.
Añadir la pizca de sal marina fina y la canela en polvo fina, removiendo de forma constante con una cuchara de madera durante cinco minutos de cocción. La avena debe absorber el líquido de forma paulatina, adquiriendo la preparación una textura cremosa, densa y un aroma reconfortante en la cocina.
Incorporar la mitad de las rodajas de plátano maduro al cazo, aplastándolas suavemente con el lomo de la cuchara para que se integren en el porridge. Continuar la cocción durante dos minutos más de reloj, logrando que los azúcares naturales de la fruta enriquezcan el fondo del cereal cocido.
Volcar el porridge cremoso en el interior de un bol de cerámica fina, alisando la superficie para la colocación de los ingredientes decorativos finales. Disponer el resto de las rodajas de plátano en una de las mitades del bol, aportando el frescor frutal indispensable para el desayuno casero.
Colocar los treinta gramos de crema de cacahuete cacao y dátil de Granovita en el centro del plato, observando cómo se fluidifica de forma lenta.
Tips: Tostar los copos de avena secos en el cazo durante un minuto antes de añadir la leche vegetal intensifica las notas de frutos secos del plato.
Tortitas Finas de Trigo Sarraceno con Glaseado de Cacahuete y Cacao Puro
Una preparación elegante para los desayunos del fin de semana, donde las tortitas rústicas se transforman gracias al glaseado untuoso de esta pasta dulce. El contraste térmico entre la masa caliente y la crema fría activa los receptores olfativos del comensal gourmet de forma inmediata.
Ingredientes:
100g de harina de trigo sarraceno de agricultura limpia
150ml de leche vegetal de arroz sin azúcares añadidos de cocina
1 huevo campero de tamaño grande de gallinas en libertad
40g de crema de cacahuete cacao y dátil de Granovita
20g de azúcar de caña integral para el equilibrio de la masa
15ml de aceite de oliva de variedad arbequina para la sartén
Realización: En un bol de cristal de buen diámetro, mezclar la harina de trigo sarraceno con el azúcar de caña integral de repostería con la ayuda de un tenedor. En otro recipiente menor, batir el huevo campero junto con la leche vegetal de arroz de forma alegre hasta conseguir una emulsión líquida.
Verter los líquidos de forma paulatina sobre el bol de los polvos secos, batiendo con las varillas manuales para evitar la aparición de grumos. Buscar una consistencia densa, similar a la de las natillas ligeras, dejando que la masa repose en el frigorífico durante quince minutos de reloj.
Calentar una sartén antiadherente de fondo grueso a fuego medio, pincelando la superficie con unas gotas de aceite de oliva de la variedad arbequina. Verter una porción de la masa en el centro de la sartén, permitiendo que el líquido se extienda formando un disco regular de medio centímetro.
Cocinar la tortita durante dos minutos hasta que aparezcan pequeñas burbujas de aire en la superficie expuesta de la masa de trigo sarraceno limpia. Dar la vuelta a la pieza con una espátula de silicona, cocinando el segundo lado durante un minuto más en el fuego de la cocina de casa.
Retirar la tortita y colocarla en un plato templado, regando la superficie con los cuarenta gramos de crema de cacahuete cacao y dátil de Granovita.
Tips: Mezclar la crema con una cucharadita de agua mineral templada antes de verterla sobre las tortitas crea un hilo de glaseado mucho más fluido.
Batido Energético de Leche de Avellanas, Plátano y Crema de Cacahuete
Esta bebida demuestra la gran solubilidad de la crema en los medios lácteos vegetales, aportando un cuerpo sedoso y un color marfil tostado precioso. El batido se transforma en un elixir reconstituyente ideal para reponer fuerzas tras una jornada de actividad física o paseos por Ávila.
Ingredientes:
300ml de leche vegetal de avellanas sin azúcares añadidos
1 plátano maduro previamente pelado y troqueado en dados
40g de crema de cacahuete cacao y dátil de Granovita
Una pizca de nuez moscada molida para el toque especiado
10g de semillas de chía de agricultura ecológica certificada
Realización: Disponer los dados de plátano maduro en el vaso de una batidora de gran potencia técnica junto con los trescientos mililitros de leche vegetal. El uso de la leche de avellana es excelente, ya que potencia las notas de frutos secos presentes en el fondo de la crema dulce seleccionada.
Añadir los cuarenta gramos de crema de cacahuete cacao y dátil de Granovita al vaso de la batidora, asegurando que baje hasta las cuchillas del motor. Incorporar la pizca de nuez moscada molida de alta selección gourmet, aportando el aroma especiado indispensable para romper la dulzura de la fruta.
Procesar todos los ingredientes a velocidad máxima durante tres minutos exactos, buscando una emulsión fina, aérea, homogénea y totalmente libre de grumos vegetales. La crema de cacahuete debe fluidificarse por completo en el líquido de avellana, otorgando al batido una textura sedosa de gran finura.
Verter el batido energético en el interior de un vaso alto de cristal fino, permitiendo que la espuma de la superficie se asiente de forma natural. Añadir los diez gramos de semillas de chía ecológicas a la copa, removiendo con una cuchara larga de postre para distribuir las semillas por igual.
Dejar que la bebida repose en el frigorífico durante diez minutos antes de su consumo, permitiendo que las semillas de chía aporten un crujido sutil.
Tips: Utilizar el plátano congelado en trozos en lugar de fresco otorga al batido de cacahuete una textura cremosa similar a la de un helado artesano.
MARIDAJE ENOLÓGICO, VALOR SUSTENTABLE, CONSERVACIÓN Y FICHA LEGAL
El maridaje de un ingrediente de la finura de esta crema de cacahuete exige comprender las interacciones sutiles entre las grasas vegetales y los vinos nobles. Al tratarse de un untable dotado de una densidad sápida estructurada, notas de cacao amargo y el dulzor frutal del dátil, funciona como un excelente conector.
Los postres horneados con esta crema encuentran a su compañero ideal en los vinos tintos dulces elaborados con la variedad garnacha tintorera de la región. La fruta madura y el fondo licoroso de estos vinos tintos armonizan con la persistencia balsámica que la crema de cacahuete despliega en la boca.
Asimismo, los vinos generosos de Andalucía, en especial los amontillados y los Pedro Ximénez viejos, crean una alianza soberbia con las trufas de cacahuete. Las notas oxidativas de estos vinos de solera potencian los matices de fruta pasa del dátil, logrando un equilibrio sápido prolongado en el paladar.
Para los desayunos de avena y los batidos energéticos con crema de cacahuete, la elección de un café de especialidad de tueste natural resulta idónea. Los matices amargos y la acidez limpia del café de grano fino cortan la película grasa láctea del untable, permitiendo apreciar la pureza en cada trago.
Al comparar esta crema de Granovita con las opciones de gran volumen que inundan los supermercados industriales, las diferencias resultan indiscutibles desde el primer instante. El producto industrial sufre adiciones masivas de azúcares refinados, conservantes sintéticos y grasas trans baratas que dañan la salud alimentaria.
La producción masiva prioriza el rendimiento monetario rápido utilizando cacahuetes de baja calidad comercial mezclados con aceites de palma que enmascaran el sabor real. Por el contrario, la selección ecológica de Granovita garantiza una crema de cacahuete pura, densa, sabrosa y de una honestidad organoléptica impecable.
El valor social del cultivo biológico de este cacahuete es incuestionable en la actualidad, funcionando como un eje de sostenibilidad económica para el campo de origen. Las parcelas gestionadas bajo normas ecológicas respetan la biodiversidad del entorno, rechazando el uso de pesticidas químicos que agotan los suelos.
Optar por esta crema de cacahuete ecológica frente a las alternativas industriales constituye un acto de responsabilidad por parte del consumidor con criterio gastronómico. Es un apoyo explícito a las marcas que defienden la salud de los hogares y respetan los tiempos de deshidratación de las frutas de la receta.
Para asegurar la perfecta conservación de esta crema en casa antes y después de su apertura, es imprescindible mantener el tarro alejado de humedades. Al tratarse de una pasta natural sin emulsionantes químicos sintéticos, es normal que aparezca una fina película de aceite vegetal de cacahuete en la superficie.
Este fenómeno es el sello inequívoco de la pureza de la crema de cacahuete, bastando con remover el contenido con una cuchara limpia para homogeneizarla. Se aconseja guardar el tarro de vidrio en una alacena seca, fresca y permanentemente protegida de la radiación solar directa de las ventanas de la cocina.
La compra de este formato de doscientos cincuenta gramos en El Colmado de Soraya garantiza el acceso a un producto que ha superado estrictos controles cualitativos. No ofrecemos un untable común de gran consumo masivo, sino una herramienta de alta gastronomía destinada a los clientes que compran con criterio real.
Bloque de Información Legal de Obligado Cumplimiento
Denominación del producto: Crema de cacahuete con cacao y dátil procedente de cultivos de agricultura ecológica certificada.
Ingredientes del condimento: Cacahuete tostado desprovisto de piel, pulpa de dátil deshidratada y triturada, y polvo de cacao puro desgrasado (100% de origen natural).
Alérgenos alimentarios: Contiene cacahuete. Puede contener trazas de sésamo, altramuz, leche, soja o frutos de cáscara debido a molienda compartida.
Peso neto del producto: 250g de emulsión vegetal fina envasada en tarro de vidrio premium con tapa de rosca de seguridad para preservar los aceites.
Condiciones de conservación antes de abrir: Mantener el envase en un lugar totalmente fresco, seco, limpio de olores extraños y alejado de humedades.
Condiciones de conservación después de abrir: Asegurar el cierre del tapón tras cada uso, pudiendo conservarse en la despensa fresca o en el frigorífico si se busca firmeza.
Origen geográfico de la especia: España (Procesamiento y envasado artesanal controlado realizado en las instalaciones tradicionales de la firma nacional).
Empresa de distribución: Granovita S.L. (Firma de alimentación selecta con los registros sanitarios vigentes aplicables a la Unión Europea).
Lote y fecha de consumo preferente: Los datos identificativos del lote de la crema aparecen impresos de forma clara en el lateral de la etiqueta del tarro de vidrio.
Modo de empleo recomendado en cocina: Apto para el consumo humano directo en crudo o integrado en masas horneadas, desayunos, batidos o cremas de repostería.




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