Crema de Queso Curado con AOVE 110g Gourmet Cazorla
HISTORIA, CONTEXTO Y PRODUCTO
La Crema como manifestación de la transformación láctea representa uno de los logros más antiguos y refinados dentro de la cultura agroalimentaria mediterránea. Durante siglos enteros, la maduración de los fermentos del queso y su posterior afinado con grasas nobles vegetales ha constituido la base del sustento campesino.
En el sur de Europa, la evolución del queso curado hacia texturas untables supuso una solución técnica brillante para concentrar los matices de piezas maduras. Esta Crema untuosa permitía conservar la potencia aromática del extracto seco lácteo integrando el zumo de la aceituna molturada en frío como vehículo protector.
El contexto geográfico donde se forja esta Crema de autor se localiza en la comarca jiennense de la Sierra de Cazorla, Segura y Las Villas. En este entorno natural protegido, los pastos de montaña y los inmensos olivares de sierra conviven creando un microclima de pureza indiscutible.
La tradición quesera de estas comarcas andaluzas se remonta a la época pastoril medieval, cuando los rebaños aprovechaban la vegetación silvestre de altura. Aquellos quesos curados de larga maduración desarrollaban una pasta firme y quebradiza, colmada de aromas a hierba seca, tomillo, romero y bellota de monte.
La firma Gourmet Cazorla, afincada en el término municipal de Cazorla, ha recogido ese patrimonio inmemorial para formular una Crema de queso curado insuperable. La empresa familiar nació con la vocación de envasar la identidad gastronómica de la sierra respetando tiempos y materias primas nobles.
El equipo de maestros artesanos de Gourmet Cazorla selecciona quesos curados de alta calidad que han alcanzado su momento cumbre de maduración fenólica. Esta Crema gourmet nace del fundido pausado y respetuoso de esas piezas nobles, logrando una emulsión estable sin alterar sus propiedades nativas.
El ingrediente vertebral que distingue a esta Crema artesana es la incorporación directa de Aceite de Oliva Virgen Extra (AOVE) con denominación de origen jiennense. El zumo oleoso de la variedad picual aporta polifenoles antioxidantes, suavidad al paladar y un elegante frutado verde de aceituna fresca.
La integración del AOVE dentro de la Crema actúa como un emulsionante natural que lubrica la estructura proteica del queso madurado. Esta grasa vegetal limpia previene la sequedad en boca, envolviendo los cristales de tirosina propios de la curación en una textura fundente y sedosa.
Durante el proceso de elaboración en el obrador de Cazorla, la Crema se trabaja a temperaturas suaves para evitar la separación del suero. Este tratamiento térmico controlado asegura que las notas a pasto limpio, fermento noble y madera madura permanezcan atrapadas en el tarro hermético.
Gourmet Cazorla prescinde categóricamente de conservantes sintéticos, colorantes artificiales, almidones modificados y espesantes químicos en esta Crema. La formulación limpia responde a los estándares más exigentes del sector delicatessen, garantizando una digestibilidad ligera y una pureza sensorial total.
Desde una perspectiva gastronómica, esta Crema untable se define como un condimento lácteo de alta costura apto para las mesas más distinguidas. Su equilibrio entre la fuerza salina del queso curado y el amargor herbáceo del aceite virgen extra transforma cualquier plato sencillo en alta restauración.
El formato en tarro de vidrio de ciento diez gramos protege a la Crema de la radiación lumínica y de la degradación oxidativa del aire. Este envase compacto resulta idóneo para el consumidor gourmet que busca raciones de cata fresca, manteniendo intacto el bouquet del queso recién emulsionado.
La sostenibilidad agropecuaria constituye un pilar esencial en la concepción de esta Crema de queso curado elaborada por Gourmet Cazorla. Las leches empleadas proceden de ganaderías seleccionadas y el aceite virgen extra se obtiene de olivares de montaña que preservan el suelo contra la erosión.
El arraigo territorial de esta Crema artesanal apoya directamente el empleo rural en el parque natural de Cazorla, fomentando la economía circular. Cada lote producido es un homenaje vivo a los pastores y olivareros que han modelado el paisaje andaluz a lo largo de incontables generaciones.
La Crema de queso curado con AOVE de Gourmet Cazorla no es un derivado industrial genérico, sino un concentrado de cultura gastronómica serrana. Una referencia indispensable para los paladares que aprecian la fuerza láctea noble, la untuosidad limpia y la autenticidad sin aditivos.
Adquirir esta Crema de queso curado supone llevar a la mesa un producto con trazabilidad garantizada y respeto por el recetario tradicional. Su presencia en la despensa eleva el nivel de aperitivos, tostas templadas y reducciones cárnicas con la finura de los grandes obradores del sur.
La versatilidad de esta Crema radica en su capacidad para actuar en frío sobre pan crujiente o fundirse suavemente sobre preparaciones calientes. Es un testimonio palpable de cómo la unión de dos pilares de la dieta mediterránea, queso y aceite, alcanza la perfección gastronómica.
ANÁLISIS SENSORIAL Y EXPERIENCIA
A la vista, esta Crema exhibe una tonalidad blanco marfil envejecido con suaves y elegantes reflejos pajizos aportados por el queso curado. La superficie se muestra satinada, brillante y limpia, con finas gotas doradas de aceite de oliva virgen extra perfectamente integradas en la masa.
La emulsión de la Crema en el interior del tarro revela una estructura compacta pero extraordinariamente dócil al contacto con el cuchillo. No presenta separaciones acuosas ni velos aceitosos libres, mostrando una homogeneidad visual que atestigua una elaboración lenta y muy pulcra.
Al tacto directo en boca, la Crema ofrece una caricia aterciopelada, densa, suntuosa y de gran volumen que tapiza la lengua de inmediato. La textura se funde con rapidez por efecto del calor corporal, liberando los aromas del queso curado sin dejar sensación grasa pesada.
En la fase olfativa en frío, esta Crema desata un torrente aromático de intensidad alta, franco, limpio y profundamente campestre al descorchar. El primer impacto en nariz revela notas punzantes de queso añejo madurado, corteza limpia, establo noble y pasto seco de montaña serrana.
Conforme la Crema se atempera en la estancia, emergen notas secundarias de hierba fresca recién cortada, hoja de olivo, tomillo y avellana tostada. Los aromas del aceite picual dialogan en armonía con los fermentos lácteos, creando un perfume balsámico, fresco y reconfortante.
Al entrar en la cavidad bucal, la Crema despliega una potencia sápida estructurada donde la salinidad noble del queso curado toma el protagonismo. El ataque es firme y envolvente, despertando las papilas gustativas sin generar agresividades astringentes ni sequedades molestas.
El sabor de esta Crema confirma la riqueza de sus materias primas, mostrando notas de leche concentrada, mantequilla madura y frutos secos. En el tramo medio, el aceite de oliva virgen extra aporta un picor tónico muy elegante en garganta y un amargor verde sumamente placentero.
La disolución de la Crema en el paladar es limpia y sedosa, dejando una fina película hidratante que estimula una salivación constante y fluida. Los matices del queso curado persisten con fuerza, arropados por la untuosidad vegetal del zumo de aceituna de Cazorla recién molturado.
En el centro de la lengua, esta Crema mantiene un diálogo continuo entre la acidez láctica madura y el cuerpo graso saludable del AOVE. La masticación con alimentos sólidos resulta fluida, integrándose en las migas de pan crujiente o en las fibras de carnes asadas con nobleza.
El final de boca que regala esta Crema de Gourmet Cazorla es extraordinariamente largo, cálido, balsámico y persistente en la memoria retronasal. Permanecen durante minutos recuerdos a dehesa andaluza, queso viejo de pastor, hoja verde y aceite de sierra, invitando a repetir el bocado.
El motivo por el cual esta Crema engancha al aficionado gourmet reside en su equilibrio entre la potencia del queso añejo y la suavidad del aceite. Esta alternancia sápida estimula los receptores del placer gustativo, convirtiendo cualquier aperitivo en una experiencia reconfortante y adictiva.
La psicología del consumo de esta Crema se conecta con el confort campesino, la autenticidad gastronómica y el disfrute de la sobremesa pausada. Servir este producto en una reunión comunica buen gusto, hospitalidad distinguida y un aprecio sincero por los alimentos puros del terruño.
Imaginemos un primer momento donde esta Crema protagoniza un aperitivo al aire libre en un porche bañado por el sol tibio del mediodía. Sobre la mesa descansan tostas de pan de hogaza crujientes, copas de vino tinto joven de la tierra y un cuenco con la pasta untable.
Al deslizar la Crema sobre el pan caliente, los aromas a pasto maduro y aceite virgen se elevan en el aire, despertando el apetito. El contraste crujiente del cereal con la untuosidad láctea desata conversaciones animadas y elogios hacia la calidad de la conserva artesana.
Un segundo contexto traslada esta Crema a la intimidad de una cena ligera en el hogar tras una jornada intensa de trabajo urbano. El anfitrión prepara unas patatas asadas al horno con piel y corona cada pieza con una cucharada colmada de la emulsión de queso curado.
La Crema se funde sobre la pulpa caliente del tubérculo, transformando una receta sencilla en un plato de alta cocina reconfortante y rápido. La velada se convierte en un remanso de tranquilidad sensorial, acompañado por una copa de vino blanco criado sobre lías bien frío.
Un tercer escenario muestra esta Crema en una tabla de picoteo gourmet compartida entre amigos durante un encuentro festivo de fin de semana. Servida junto a picos camperos, nueces partidas y cecina curada, la emulsión de Gourmet Cazorla se convierte en el centro de todas las miradas.
Los comensales sumergen los picos crujientes en la Crema densa, elogiando la fuerza del queso de montaña y la frescura del aceite picual. El producto demuestra su capacidad para vestir de fiesta la mesa informal, consolidándose como un recurso indispensable en la despensa selecta.
En cualquier circunstancia de cata, esta Crema demuestra su jerarquía superior frente a los untables lácteos industriales cargados de sales fundentes. Es un concentrado de sabor honesto que dignifica la mesa diaria con la elegancia, textura y nobleza del campo andaluz más puro.
USOS, APLICACIONES Y RECETAS
La Crema de Queso Curado con AOVE 110g Gourmet Cazorla es un ingrediente de una versatilidad culinaria extraordinaria tanto en frío como en caliente. Su densidad grasa noble y su potencia sápida permiten utilizarla como base de canapés, relleno de masas, salsa fluida y mantecado de arroces.
Incorporar esta Crema a los fogones permite prescindir de natas y quesos duros rallados, aportando melosidad instantánea y un perfume serrano único. A continuación, se detallan minuciosamente ocho recetas gastronómicas completas desarrolladas paso a paso en formato continuo para su ejecución perfecta.
Solomillo de ternera de pasto a la plancha con salsa tibia de Crema de queso curado y AOVE
Esta receta de alta escuela une la jugosidad de la carne roja asada con una salsa untuosa donde el queso madurado actúa como ligante noble.
Ingredientes:
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60 g de Crema de Queso Curado con AOVE 110g Gourmet Cazorla
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4 medallones gruesos de solomillo de ternera de 200 g cada uno
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100 ml de caldo oscuro de carne de vacuno concentrado
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40 ml de vino blanco seco de mesa
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1 chalota grande picada en brunoise minúscula
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20 g de mantequilla artesana sin sal y 30 ml de aceite virgen extra
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Sal marina en escamas y pimienta negra recién molida
Realización:
Atemperamos los medallones de solomillo de ternera fuera del frigorífico durante treinta minutos antes de su cocinado para evitar choques térmicos en la plancha. Salpimentamos la carne por ambas caras de forma ligera, teniendo en cuenta la salinidad que aportará posteriormente la salsa de queso.
En una sartén amplia de hierro fundido a fuego vivo con el aceite de oliva virgen extra, marcamos los solomillos durante dos minutos y medio por lado hasta lograr una costra exterior dorada y un centro rosado y jugoso, retirándolos a una fuente templada para asentar jugos.
En la misma sartén con los restos de la carne, derretimos la mantequilla a fuego medio y pochamos la chalota picada durante cuatro minutos. Vertemos el vino blanco seco y dejamos reducir a fuego vivo durante dos minutos raspando el fondo con espátula de madera para desglasar los jugos.
Añadimos el caldo oscuro de carne y cocinamos a fuego suave durante cuatro minutos hasta que la salsa espese. Apagamos el fuego, incorporamos los sesenta gramos de Crema de queso curado y batimos con varillas manuales para que se funda con el calor residual en una emulsión satinada.
Emplatamos los medallones de solomillo en platos llanos calientes, cubrimos generosamente con la salsa tibia de Crema de queso curado y coronamos con escamas de sal marina antes de servir de inmediato.
Tips:
Integrar la crema con el fuego ya apagado evita que las proteínas del queso curado hiervan, conservando una textura lisa, brillante y sin grumos.
Risotto meloso de setas boletus edulis mantecado con Crema de queso curado y AOVE
Una elaboración de arroz meloso donde la untuosidad del grano italiano se potencia mediante la incorporación de la pasta láctea en el mantecado final.
Ingredientes:
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60 g de Crema de Queso Curado con AOVE 110g Gourmet Cazorla
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320 g de arroz italiano de la variedad Carnaroli o Arborio
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250 g de setas boletus edulis frescas limpias y troceadas
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1 cebolla dulce pequeña picada en brunoise fina
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100 ml de vino blanco seco de calidad
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900 ml de caldo vegetal claro hirviendo
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30 ml de aceite de oliva virgen extra y sal marina fina
Realización:
Mantenemos el caldo vegetal en un cazo contiguo a fuego suave para que permanezca hirviendo durante toda la cocción del arroz. En una cazuela baja de fondo grueso a fuego medio, calentamos el aceite de oliva virgen extra y pochamos la cebolla dulce durante seis minutos hasta transparentar.
Añadimos los boletus edulis troceados a la cazuela y salteamos durante cuatro minutos hasta que evaporen el agua de vegetación. Incorporamos el arroz Carnaroli y lo nacaramos durante dos minutos continuos, removiendo con cuchara de madera hasta que los bordes del grano adquieran un aspecto translúcido.
Vertemos el vino blanco seco sobre el arroz caliente y dejamos reducir a fuego vivo durante dos minutos hasta evaporar el alcohol por completo. Comenzamos a verter el caldo vegetal caliente cacito a cacito, removiendo de forma constante a fuego medio durante dieciséis minutos según el arroz lo requiera.
Retiramos la cazuela del fuego estando el grano al dente. Incorporamos los sesenta gramos de Crema de queso curado directamente sobre el arroz caliente y mantecamos batiendo enérgicamente en círculos con la cuchara de madera durante dos minutos hasta lograr una textura cremosa y brillante.
Servimos el risotto de inmediato en platos hondos calientes con un golpe de pimienta negra recién molida por encima.
Tips:
Mantecar con esta crema en sustitución de la mantequilla tradicional aporta un aroma profundo a dehesa y una textura sedosa sin añadir grasas pesadas.
Tostas de pan de pueblo con cebolla caramelizada, lascas de cecina y Crema de queso
Un aperitivo templado donde el dulzor de la verdura confitada y el ahumado de la carne curada se funden con la fuerza de la emulsión jiennense.
Ingredientes:
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50 g de Crema de Queso Curado con AOVE 110g Gourmet Cazorla
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4 rebanadas gruesas de hogaza de pan de masa madre artesanal
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2 cebollas dulces grandes cortadas en juliana fina
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80 g de cecina de vacuno curada cortada en lonchas finas
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30 ml de aceite de oliva virgen extra de variedad picual
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1 cucharadita de azúcar de caña integral y sal marina fina
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Unas hojas de rúcula silvestre para decorar
Realización:
En una sartén amplia a fuego muy lento con el aceite de oliva virgen extra, pochamos la cebolla dulce en juliana con una pizca de sal marina durante veinte minutos hasta que quede transparente. Añadimos el azúcar de caña integral y cocinamos cinco minutos más para caramelizar sus azúcares naturales.
Tostamos las rebanadas gruesas de pan de hogaza sobre una plancha de hierro fundido hasta que la miga quede crujiente y dorada por ambas caras, disponiéndolas ordenadas sobre una tabla amplia de madera noble.
Extendemos una capa generosa de cebolla caramelizada tibia sobre cada rebanada de pan tostado crujiente, cubriendo toda la superficie de la miga. Con la ayuda de una espátula pequeña, untamos una porción de Crema de queso curado directamente sobre la cebolla caliente.
Distribuimos las lonchas finas de cecina de vacuno de forma ondulada sobre la capa láctea, permitiendo que el calor residual atempere la grasa entreverada de la carne. Coronamos con unas hojitas de rúcula silvestre fresca y servimos de inmediato como entrante gourmet.
Tips:
El calor de la cebolla confitada ablanda la crema láctea, logrando que se funda en los alvéolos del pan tostado con gran jugosidad.
Patatas asadas al horno con piel rellenas de sofrito campero y gratinadas con Crema de queso
Una guarnición rústica o plato de tapeo contundente donde la pulpa harinosa del tubérculo se alía con la cremosidad intensa del queso serrano.
Ingredientes:
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60 g de Crema de Queso Curado con AOVE 110g Gourmet Cazorla
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4 patatas medianas de piel limpia aptas para asar
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1 puerro grande limpio picado en brunoise fina (solo la parte blanca)
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40 ml de leche entera caliente y 20 g de mantequilla artesana
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30 ml de aceite de oliva virgen extra de variedad picual
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Sal marina fina y pimienta negra recién molida
Realización:
Precalentamos el horno a doscientos grados centígrados con calor arriba y abajo. Lavamos concienzudamente las patatas, las pinchamos varias veces con un tenedor, las envolvemos individualmente en papel de aluminio y las horneamos durante cuarenta y cinco minutos hasta que la pulpa esté muy tierna al tacto.
Retiramos las patatas del horno, las desenvolvemos con cuidado y cortamos una tapa longitudinal en la parte superior. Con la ayuda de una cuchara de postre, extraemos la pulpa interior dejando un borde de medio centímetro junto a la piel para mantener la estructura firme de las barquetas.
En una sartén con el aceite de oliva, pochamos el puerro picado durante ocho minutos hasta que quede tierno y transparente. En un bol amplio, machacamos la pulpa de las patatas con el puerro pochado, la mantequilla, la leche entera caliente, sal marina y pimienta negra molida.
Rellenamos las barquetas de patata con el puré enriquecido hasta el borde. Cubrimos la superficie de cada patata con una cucharada colmada de Crema de queso curado y gratinamos bajo el grill del horno a doscientos diez grados durante cinco minutos hasta que la cubierta dore con un brillo apetecible.
Tips:
Gratinar a temperatura muy alta durante pocos minutos evita que el puré se seque, logrando una costra cremosa y un corazón suave y reconfortante.
Pasta fresca fettuccine al dente con nueces, espinacas baby y Crema de queso curado
Un plato de pasta de inspiración mediterránea donde la masa al huevo se viste con una salsa rica, fragante y sumamente aterciopelada.
Ingredientes:
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70 g de Crema de Queso Curado con AOVE 110g Gourmet Cazorla
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350 g de pasta fresca al huevo tipo fettuccine
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100 g de hojas frescas de espinacas baby limpias y secas
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40 g de nueces de nogal peladas y troceadas a mano
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20 ml de aceite de oliva virgen extra
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50 ml de agua de cocción de la pasta rica en almidón
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Sal marina virgen y pimienta negra recién molida
Realización:
En una olla amplia con abundante agua hirviendo y sal marina virgen, cocemos los fettuccine frescos durante tres minutos hasta alcanzar el punto exacto al dente, reservando medio vaso del agua de cocción antes de escurrir la pasta con un colador.
En una sartén grande a fuego medio con el aceite de oliva virgen extra, salteamos las hojas de espinacas baby durante un minuto y medio lo justo para que pierdan volumen sin perder su color verde brillante, sazonando con una pizca de sal marina fina.
Añadimos los fettuccine escurridos a la sartén junto con las espinacas salteadas, los cincuenta mililitros de agua de cocción reservada y los setenta gramos de Crema de queso curado, removiendo enérgicamente a fuego suave durante un minuto para ligar la emulsión láctea con la pasta.
Apagamos el fuego cuando la salsa nape los hilos de pasta de forma sedosa y brillante. Repartimos la pasta en platos hondos calientes, espolvoreamos las nueces troceadas crujientes por encima y culminamos con un golpe de pimienta negra recién molida antes de servir.
Tips:
El agua de cocción rica en almidón es el secreto para que las grasas de la crema y el aceite liguen en una salsa fluida que no se apelmace en el fondo.
Hamburguesa gourmet de vaca madurada con panceta crujiente y Crema de queso curado
Una hamburguesa de autor donde la grasa profunda de la carne roja asada a la parrilla se ve ensalzada por el toque lácteo y potente del queso añejo.
Ingredientes:
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50 g de Crema de Queso Curado con AOVE 110g Gourmet Cazorla
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400 g de carne picada de vaca madurada de primera calidad
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2 panes brioche artesanos de mantequilla tostados
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4 lonchas finas de panceta ibérica curada crujiente
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1 cebolla dulce grande cortada en juliana pochada
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20 ml de aceite de oliva virgen extra y sal marina en escamas
Realización:
Dividimos la carne picada de vaca madurada en dos porciones de doscientos gramos y moldeamos las hamburguesas con las manos suavemente sin compactar en exceso la fibra muscular. Calentamos una plancha de hierro fundido a fuego máximo con unas gotas de aceite de oliva.
Marcamos las hamburguesas durante tres minutos por el primer lado, damos la vuelta y cocinamos durante dos minutos y medio más por la otra cara para asegurar una costra dorada crujiente por fuera y un interior jugoso y rosado. Tostamos los panes brioche en la misma plancha.
En una sartén contigua sin grasa, doramos las lonchas de panceta ibérica durante dos minutos hasta que queden completamente crujientes, escurriéndolas sobre papel absorbente.
Untamos la base del pan brioche con una capa fina de cebolla pochada, colocamos la carne de vaca madurada caliente encima, disponemos la panceta crujiente y coronamos vertiendo una cucharada colmada de Crema de queso curado directamente sobre la carne caliente antes de cerrar el pan.
Tips:
El calor de la carne recién asada atempera la crema de queso al instante, fundiéndola sobre las fibras cárnicas sin humedecer la miga del pan brioche.
Canapés de manzana reineta asada con foie micuit y velo de Crema de queso curado
Un bocado frío de alta gastronomía donde la acidez de la fruta asada y la untuosidad del pato se equilibran con la salinidad del queso de Cazorla.
Ingredientes:
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40 g de Crema de Queso Curado con AOVE 110g Gourmet Cazorla
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2 manzanas de variedad reineta asadas al horno y enfriadas
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100 g de foie gras micuit de pato cortado en láminas finas
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4 rebanadas de pan de pasas tostado crujiente
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20 g de piñones nacionales tostados en sartén seca
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Sal marina en escamas y brotes tiernos
Realización:
Pelamos las manzanas reinetas asadas frías y cortamos medallones gruesos de un centímetro de espesor descartando el corazón central. Tostamos las rebanadas de pan de pasas sobre una plancha a fuego suave hasta que queden firmes y crujientes por ambas caras.
Colocamos un medallón de manzana asada sobre cada rebanada de pan de pasas tostado, formando una base frutal jugosa y ácida. Disponemos una lámina fina de foie gras micuit sobre la pulpa de la fruta, presionando suavemente con los dedos.
Con la ayuda de una espátula pequeña o manga pastelera con boquilla lisa, depositamos una porción de Crema de queso curado sobre el foie micuit, cubriendo la superficie con elegancia.
Decoramos cada canapé con piñones tostados crujientes y unas escamas de sal marina, sirviendo de inmediato para disfrutar del contraste sápido entre el dulzor de la uva pasa, la acidez de la manzana y la potencia láctea.
Tips:
La salinidad noble del queso curado corta la grasa densa del foie micuit, creando un equilibrio agridulce y untuoso de enorme refinamiento en boca.
Lomo de bacalao confitado a baja temperatura sobre pisto y gratinado con Crema de queso
Una propuesta marina del sur donde la melosidad gelatinosa del pescado blanco se alía con la huerta y una capa dorada de queso serrano.
Ingredientes:
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60 g de Crema de Queso Curado con AOVE 110g Gourmet Cazorla
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4 lomos de bacalao fresco desalado de 180 g cada uno de grosor alto
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300 ml de aceite de oliva virgen extra para confitar el bacalao
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1 calabacín mediano y 1 pimiento rojo cortados en dados pequeños
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1 cebolla dulce picada en brunoise fina
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200 g de tomate maduro natural triturado tamizado
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Sal marina virgen fina y 1 diente de ajo laminado
Realización:
Comenzamos preparando el pisto en una cazuela baja calentando tres cucharadas de aceite a fuego medio. Pochamos la cebolla dulce y el pimiento rojo durante diez minutos, añadimos el calabacín y rehogamos cinco minutos más antes de incorporar el tomate triturado y cocinar a fuego suave durante quince minutos.
En un cazo hondo contiguo, calentamos el resto del aceite de oliva con el diente de ajo laminado hasta alcanzar setenta grados centígrados. Sumergimos los cuatro lomos de bacalao con la piel hacia arriba y los confitamos a temperatura constante durante diez minutos hasta que las lascas comiencen a abrirse.
Retiramos los lomos de bacalao con una espumadera y los escurrimos sobre papel absorbente. Disponemos una base generosa de pisto caliente en una fuente refractaria de horno y colocamos los lomos de bacalao confitado encima con la piel hacia abajo.
Cubrimos la superficie de cada lomo de pescado con una cucharada colmada de Crema de queso curado y gratinamos bajo el grill del horno precalentado a doscientos veinte grados durante tres minutos hasta que la superficie adquiera un tono dorado brillante antes de servir de inmediato.
Tips:
Confitar el bacalao a baja temperatura asegura que conserve toda su agua biológica, impidiendo que el pescado se reseque durante el breve gratinado final.
MARIDAJE, VALOR, COMPRA Y BLOQUE LEGAL
El maridaje gastronómico de la Crema de Queso Curado con AOVE 110g Gourmet Cazorla responde a una lógica de afinidad estructural y contraste con bebidas dotadas de buena acidez, taninos pulidos o carbónico elegante. Su potencia láctea y la presencia del aceite picual reclaman tragos capaces de limpiar el paladar tras cada bocado.
Esta Crema artesana encuentra su acompañamiento predilecto en vinos tintos jóvenes o con crianzas cortas en roble elaborados con uva Tempranillo, Syrah o Garnacha de monte. La fruta roja fresca y los taninos dulces abrazan las notas curadas del queso sin generar asperezas secantes en el paladar.
Asimismo, esta Crema de queso madurado armoniza de forma sobresaliente con vinos blancos estructurados criados sobre lías finas o fermentados en barrica, como los de uva Verdejo, Godello o Chardonnay. La untuosidad glicérica y la frescura ácida de estos blancos dialogan con el AOVE con gran elegancia.
En el universo de los vinos generosos andaluces, esta Crema se complementa a la perfección con un vino de Jerez tipo Amontillado o un Oloroso seco de Montilla-Moriles. Las notas de frutos secos tostados, madera noble y ebanistería del vino ensalzan los fermentos añejos del queso de manera magistral.
Para los apasionados de los espumosos, esta Crema se luce de manera insuperable junto a cavas Brut Nature Reserva o champagnes secos. La efervescencia carbónica fina arrastra los lípidos nobles de la pasta láctea, preparando la boca para continuar disfrutando del aperitivo con ligereza.
Si comparamos esta Crema de Gourmet Cazorla con los untables de queso industriales de gran consumo, las ventajas cualitativas resultan indiscutibles. Las marcas masivas suelen recurrir a quesos fundidos genéricos sin curación real, grasas de palma refinadas, sales fundentes químicas y aromas sintetizados.
Por el contrario, Gourmet Cazorla garantiza en esta Crema una formulación noble basada exclusivamente en auténtico queso curado madurado y Aceite de Oliva Virgen Extra jiennense. Este rigor productivo asegura digestiones notablemente ligeras, ausencia de pesadez estomacal y una fidelidad aromática total.
El valor gastronómico de este frasco de ciento diez gramos radica en su altísimo rendimiento culinario y su capacidad para transformar elaboraciones sencillas en platos de alta hostelería. Al tratarse de una pasta concentrada, una pequeña porción basta para aromatizar y dar cuerpo a guisos, carnes o pastas familiares.
Comprar esta Crema de queso curado en tiendas delicatessen especializadas, vinotecas gourmet o a través de plataformas online autorizadas garantiza la recepción de un lote recién afinado. Se aconseja verificar que el botón de seguridad de la tapa metálica permanezca hundido al vacío antes de su apertura.
Para conservar las virtudes organolépticas de esta Crema en el hogar durante meses, se debe almacenar el tarro cerrado en un lugar fresco, seco y al abrigo de la luz solar directa. Una vez abierto el envase, es indispensable mantenerlo refrigerado en el frigorífico entre dos y seis grados centígrados y consumir en pocos días.
Aconsejamos atemperar la Crema fuera de la nevera durante al menos quince minutos antes de su degustación en mesa. Servir la pasta entre dieciséis y dieciocho grados centígrados permite que los lípidos del queso y del AOVE alcancen su punto de fusión idóneo, liberando toda su paleta aromática nativa sobre el pan crujiente.
Invertir en esta Crema de Gourmet Cazorla es una decisión de consumo consciente que apoya la artesanía agroalimentaria de Jaén, la ganadería tradicional y el disfrute de la gastronomía limpia sin aditivos químicos. Una referencia indispensable para cualquier despensa gourmet de prestigio que celebre los sabores puros del sur.
BLOQUE LEGAL
| Parámetro Regulado | Información Oficial y Veraz del Producto |
| Denominación del producto | Crema de queso curado con Aceite de Oliva Virgen Extra artesanal / Pasta láctea untable esterilizada a base de queso curado madurado y AOVE. |
| Ingredientes reales | Leche en polvo rehidratada, Queso curado (15.8%) (Leche pasteurizada de vaca, cabra y oveja, cloruro cálcico, cuajo, fermentos lácticos y sal), harina de arroz, aceite de oliva virgen extra (3%), sal y aroma. Origen de la leche: España. |
| Alérgenos | Contiene LECHE y sus derivados (incluida la lactosa) y derivados de HUEVO (lisozima de huevo). Producto naturalmente libre de gluten en su composición base. APTO PARA CELÍACOS. |
| Peso neto | 110 gramos (110 g e) envasados al vacío en tarro protector de vidrio transparente reciclable con tapa metálica de rosca hermética y botón de seguridad. |
| Información nutricional (por 100 g) | Valor energético 173 Kcal / 720 Kj
Grasas 11,6 g de las cuales: – Grasas saturadas 6,3 g Hidratos de carbono 10,4 g de los cuales – Azúcares 2,1 g Proteínas 6,7 g Sal 1,51 g |
| Conservación | Conservar el tarro cerrado en un lugar fresco, seco, limpio y resguardado de la radiación solar directa y fuentes de calor entre 15 °C y 22 °C. Una vez abierto el envase, mantener obligatoriamente refrigerado entre 2 °C y 6 °C bien cerrado y consumir preferentemente en 5 días. |
| Origen | Elaborado y envasado en Cazorla, provincia de Jaén, Comunidad Autónoma de Andalucía, España. Queso curado y AOVE 100% de origen español certificado. |
| Empresa elaboradora | Gourmet Cazorla S.L. Sede y centro de elaboración artesanal: Polígono Industrial Los Naranjos, Parcela 12, 23470 Cazorla, Jaén, España. Registro General Sanitario de Empresas Alimentarias y Alimentos: ES 26.014258/J CE. |
| Lote y consumo preferente | Consultar el código alfanumérico de lote y la fecha de consumo preferente impresos en el lateral de la tapa metálica o en el reverso de la etiqueta del tarro. |
| Modo de consumo | Alimento listo para el consumo directo. Retirar del frigorífico 15 minutos antes de su degustación para consumir a temperatura ambiente recomendada de 16 °C a 18 °C. Untar en tostas de pan crujiente, picos camperos o utilizar como ingrediente en cocina caliente para salsas, pastas y gratinados. |




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