Escalivada Eco 320g Gumendi
HISTORIA, CONTEXTO Y PRODUCTO
La Escalivada constituye una de las mayores joyas botánicas, históricas y culinarias de la gastronomía tradicional del arco mediterráneo peninsular. Su propio nombre deriva etimológicamente del verbo catalán escalivar, que significa asar al rescoldo o a la brasa viva de las brasas de leña.
Durante siglos enteros, la Escalivada fue el sustento noble de campesinos y hortelanos que aprovechaban las brasas del sarmiento o de la leña para asar las hortalizas recién cosechadas. Aquellos labradores envolvían pimientos rojos carnosos, berenjenas tersas y cebollas dulces directamente en las ascuas del fuego tras las faenas del campo.
Esta técnica de asado directo permitía que las verduras sufrieran una transformación química y sensorial insólita, concentrando sus azúcares naturales y caramelizando sus jugos celulares sin necesidad de grasas añadidas. Una vez templadas, las hortalizas se pelaban pacientemente a mano para despojarlas de la piel chamuscada y las semillas.
El resultado de este proceso milenario era una Escalivada de tiras jugosas, tiernas y brillantes que se aliñaban con un chorro generoso de aceite de oliva virgen extra y sal marina virgen. Aquel plato rústico se convirtió en el acompañamiento indispensable de carnes a la brasa, pescados azules, embutidos y rebanadas de pan de hogaza tostado.
La Escalivada trascendió con los siglos las fronteras catalanas para integrarse con fuerza en las huertas más fértiles de la ribera del Ebro, especialmente en Navarra. En estas vegas bañadas por aguas puras, la combinación de suelos aluviales y un clima benigno propició hortalizas con una carnosidad y un dulzor excepcionales.
En este enclave privilegiado de la huerta navarra se asienta la firma Gumendi, un referente pionero e indiscutible en el cultivo y elaboración de productos procedentes de agricultura ecológica certificada. Fundada en la localidad de Lodosa a comienzos de los años noventa, Gumendi nació del compromiso innegociable con el respeto a la tierra y la biodiversidad agraria.
La filosofía que impulsa a Gumendi se fundamenta en la recuperación de los métodos de cultivo limpios, libres de pesticidas de síntesis química, herbicidas y abonos sintéticos. Cada hortaliza destinada a su Escalivada ecológica se nutre exclusivamente de abonos orgánicos naturales y del sol radiante de la huerta del norte.
Para elaborar esta Escalivada Eco de trescientos veinte gramos, Gumendi selecciona cuidadosamente pimientos rojos madurados en mata, berenjenas moradas firmes y cebollas dulces en su punto óptimo de cosecha. La empresa rechaza de manera categórica las verduras de descarte o de invernaderos forzados, priorizando cosechas de temporada recolectadas a mano.
El proceso de elaboración artesanal de la Escalivada en el obrador de Gumendi respeta escrupulosamente los tiempos de asado tradicionales. Las hortalizas se asan de manera sosegada para lograr que la piel se desprenda con facilidad mientras la pulpa interior alcanza una textura melosa, sedosa y sumamente jugosa.
El pelado de cada pieza para conformar la Escalivada se realiza minuciosamente de forma manual por manos expertas, descartando semillas interiores y restos carbonizados. Las tiras de pimiento, berenjena y cebolla se cortan longitudinalmente con destreza, preservando la fibra vegetal intacta para ofrecer una mordida tierna que no se deshace en puré.
La Escalivada envasada por Gumendi destaca por su formulación completamente limpia y honesta, donde no tienen cabida los acidulantes artificiales, conservantes químicos, espesantes ni colorantes sintéticos. El producto se conserva en su propio jugo natural liberado durante el asado, acompañado únicamente por una pizca calibrada de sal marina.
Desde una perspectiva estrictamente gourmet, esta Escalivada ecológica de trescientos veinte gramos se posiciona como una conserva vegetal de altísima escuela gastronómica. Su equilibrio aromático entre el dulzor de la cebolla confitada, la carnosidad del pimiento rojo y el fondo vegetal de la berenjena enamora a los paladares más exigentes.
El formato en tarro de vidrio de alta transparencia protege a la Escalivada frente a la degradación exterior, permitiendo apreciar la viveza de los colores rojo, morado y marfil de las verduras. El cierre hermético bajo vacío y la esterilización térmica en autoclave garantizan una conservación prolongada sin mermar un ápice de sus virtudes organolépticas originales.
La riqueza nutricional de esta Escalivada ecológica la convierte en un alimento funcional extraordinario, colmado de antioxidantes naturales como el licopeno, vitaminas del complejo C y A, y abundante fibra soluble. Su bajísimo aporte calórico y su alta digestibilidad la hacen idónea para planes de nutrición consciente, dietas veganas y cocina ligera.
Al elegir esta Escalivada de Gumendi, el consumidor gourmet respalda un modelo agrario sostenible que protege los acuíferos de la ribera navarra y fomenta el relevo generacional campesino. Es una decisión de compra ética que une la excelencia gastronómica con la custodia del paisaje rural tradicional.
La versatilidad culinaria de esta Escalivada permite disfrutarla atemperada directamente del tarro con un hilo de aceite virgen extra, o integrarla en platos calientes de alta restauración. Su presencia en la despensa gourmet resuelve con distinción tostas festivas, guarniciones cárnicas y fondos de arroces marineros.
La Escalivada artesana de Gumendi es el homenaje definitivo a la huerta de ribera bien trabajada y al fuego sosegado de los antiguos fogones campesinos. Una conserva noble que viste de fiesta la mesa contemporánea, regalando la frescura, el aroma a brasa y el sabor más puro de la tierra en cada bocado.
ANÁLISIS SENSORIAL Y EXPERIENCIA
A la vista, esta Escalivada ecológica de Gumendi deslumbra por la nitidez cromática y la disposición armónica de sus hortalizas en el interior del tarro de cristal. Se aprecian tiras anchas y brillantes de pimiento rojo rubí que contrastan con los tonos oscuros de la berenjena y la transparencia marfil de la cebolla.
El líquido natural que baña a la Escalivada es un jugo limpio, translúcido y sutilmente ambarino, generado de forma espontánea por la propia pulpa durante el asado. No se observan turbideces lechosas, restos de ceniza negra ni aceites añadidos flotando, lo que confirma un pelado manual extraordinariamente pulcro.
Al extraer una porción de Escalivada con un tenedor, las tiras vegetales ofrecen una resistencia dócil, tierna y elástica que mantiene su estructura longitudinal sin romperse. Las fibras de la berenjena y el pimiento se muestran enteras y carnosas, revelando una cocción que ha respetado la hidratación celular de la huerta.
En la fase olfativa en frío, la Escalivada desata un torrente aromático franco, limpio, dulce y profundamente evocador nada más desprecintar la tapa metálica. La primera impresión nasal está dominada por notas nítidas a pimiento asado a la leña, humo vegetal noble, caramelo de cebolla pochada y tierra fértil regada.
Conforme la Escalivada se airea a temperatura ambiente en el plato de servicio, emergen matices secundarios de pulpa de berenjena horneada, hojas verdes de huerta y sal marina limpia. La nariz percibe una pureza botánica absoluta, totalmente exenta de aromas metálicos de lata, ácidos artificiales o vinagres invasivos.
Al entrar en la cavidad bucal, la Escalivada ofrece un ataque aterciopelado, sedoso, fresco y de un volumen extraordinariamente envolvente que acaricia la lengua al instante. La mordida revela una textura fundente y sumamente jugosa que libera los jugos dulces de las tres hortalizas entrelazadas en perfecta sintonía.
El sabor de esta Escalivada despliega un balance virtuoso donde conviven el dulzor maduro del pimiento rojo, la untuosidad suave de la berenjena y la melosidad de la cebolla. Se aprecian sabores a brasa limpia, azúcar vegetal caramelizado y una salinidad mineral perfectamente integrada que redondea el trago.
En el centro del paladar, la Escalivada mantiene una tensión deliciosa entre la acidez vegetal limpia del pimiento y el fondo ligeramente balsámico de la berenjena. La textura no genera residuos fibrosos ni pellejos molestos en el cielo de la boca, permitiendo una masticación fluida, ligera y reconfortante.
La salivación estimulada por esta Escalivada de Gumendi es constante, fresca y prolongada, despertando las papilas gustativas sin saturar el sentido del gusto. La sensación en boca es de una ligereza total, dejando el paladar limpio, hidratado y preparado para el siguiente bocado con renovado entusiasmo.
El final de boca que regala esta Escalivada es extraordinariamente largo, dulce, ahumado y persistente en la memoria retronasal del comensal. Permanecen durante varios minutos ecos a fuego de leña campesino, pimiento rojo asado, huerta de ribera y aceite virgen, dejando una sensación reconfortante.
El motivo por el cual esta Escalivada ecológica engancha al comensal gourmet reside en su autenticidad sin aditivos y en la pureza de sus contrastes texturales. Cada bocado ofrece una experiencia vegetal completa que huye de las conservas industriales insípidas, aportando el sabor genuino del asado casero.
La psicología ligada al consumo de esta Escalivada se asocia a la calma campesina, la hospitalidad generosa, la cocina de proximidad y el bienestar biológico. Degustar este producto transmite una reconfortante sensación de salud natural, orden alimentario y conexión íntima con los ciclos de la tierra fértil.
Imaginemos un primer momento donde esta Escalivada protagoniza un aperitivo soleado de domingo en una terraza con vistas al jardín. Sobre una tabla de madera descansan tostas de pan de masa madre recién horneadas, filetes de anchoa del Cantábrico y copas de vino blanco fresco.
Al colocar las tiras brillantes de Escalivada sobre el pan templado y coronar con la anchoa salina, los aromas a brasa y mar se elevan en el aire con elegancia. El crujido del cereal y la melosidad vegetal desatan conversaciones animadas, convirtiendo un encuentro sencillo en una experiencia gastronómica memorable.
Un segundo contexto traslada esta Escalivada a una cena íntima en el hogar tras una intensa jornada de trabajo urbano. El anfitrión dispone las verduras asadas como base para unos lomos de bacalao confitado, descorchando una botella de vino tinto joven de garnacha navarra.
La suavidad de la Escalivada se funde con la gelatina marina del pescado blanco, creando un plato de alta cocina reconfortante y rápido sin complicaciones técnicas. La velada se transforma en un remanso de tranquilidad sensorial, donde la nobleza de la conserva vegetal brilla con luz propia.
Un tercer escenario muestra esta Escalivada en una barbacoa campesina de fin de semana como guarnición estrella para chuletillas de cordero lechal asadas al sarmiento. Servida en fuentes de barro templadas junto a ensaladas frescas, la conserva atrae la atención de todos los invitados reunidos.
Los comensales elogian la jugosidad de la Escalivada y la ausencia de pieles duras, combinando la carne a la brasa con las verduras asadas hasta vaciar la fuente. El producto demuestra su jerarquía superior, consolidándose como un recurso imprescindible para cualquier despensa selecta.
En cualquier circunstancia de degustación, esta Escalivada Eco de Gumendi demuestra su categoría frente a los asados industriales convencionales. Una obra de artesanía vegetal que viste de gala cualquier mesa, regalando la frescura, el aroma y el alma de la huerta navarra en cada servicio.
USOS, APLICACIONES Y RECETAS
La Escalivada Eco 320g Gumendi es un ingrediente dotado de una versatilidad culinaria formidable tanto en preparaciones frías como en recetas calientes de autor. Su textura melosa, su dulzor vegetal asado y su equilibrio aromático permiten emplearla en tostas gourmet, ensaladas templadas, cocas tradicionales, rellenos y platos de pescado.
Incorporar esta Escalivada a los fogones permite ahorrar horas de asado y pelado de verduras, aportando un fondo ahumado y jugoso instantáneo a cualquier creación gastronómica. A continuación, se detallan minuciosamente diez recetas completas explicadas paso a paso en formato continuo para su ejecución culinaria perfecta.
Tostas de pan de masa madre con Escalivada de Gumendi, ventresca de bonito del norte y aceite de oliva virgen extra
Un aperitivo clásico de alta taberna donde la carnosidad del pescado azul se funde con la melosidad dulce del asado navarro.
Ingredientes:
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150 g de Escalivada Eco 320g Gumendi a temperatura ambiente
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4 rebanadas gruesas de pan de hogaza de masa madre artesanal tostado
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120 g de ventresca de bonito del norte en aceite de oliva escurrida
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8 aceitunas negras de variedad kalamata deshuesadas y picadas
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30 ml de aceite de oliva virgen extra de variedad hojiblanca
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Sal marina en escamas y cebollino fresco recién picado
Realización:
Comenzamos tostando las cuatro rebanadas gruesas de pan de masa madre sobre una plancha de hierro fundido hasta que la miga adquiera un tono dorado intenso y una textura sumamente crujiente por ambas caras, colocándolas calientes sobre una tabla amplia de madera noble de servicio.
Extraemos la Escalivada del tarro de cristal y la escurrimos ligeramente sobre un colador, distribuyendo una capa generosa de verduras asadas sobre cada rebanada de pan caliente para que el calor del cereal atempere el pimiento, la berenjena y la cebolla.
Disponemos con delicadeza las lascas enteras de ventresca de bonito del norte sobre la cama de verduras asadas en cada tosta, procurando no romper la fibra muscular del pescado para mantener una presentación estética de alta restauración.
Repartimos las aceitunas negras picadas alrededor del bonito para aportar un contraste salino y visual elegante. Regamos generosamente la superficie con el aceite de oliva virgen extra hojiblanca, coronamos con escamas de sal marina y cebollino picado antes de servir de inmediato.
Tips:
Colocar las verduras directamente sobre el pan recién tostado permite que la miga absorba los jugos caramelizados del asado, logrando una mordida jugosa y crujiente.
Bacalao confitado a baja temperatura sobre lecho de Escalivada templada y pilpil de sus jugos
Una receta tradicional marinera donde la gelatina del pescado blanco emulsiona con el fondo dulce y ahumado de la verdura de ribera.
Ingredientes:
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160 g de Escalivada Eco 320g Gumendi templada
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4 lomos de bacalao fresco desalado de 180 g cada uno de grosor alto
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250 ml de aceite de oliva virgen extra de variedad arbequina para confitar
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4 dientes de ajo morado cortados en láminas finas
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1 guindilla seca cortada en aros pequeños
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Perejil fresco picado y sal marina fina
Realización:
En un cazo hondo a fuego medio, doramos los ajos laminados y los aros de guindilla en el aceite de oliva virgen extra arbequina hasta que tomen color, retirándolos a un plato. Dejamos templar el aceite hasta que alcance los setenta grados centígrados controlados con termómetro.
Sumergimos los cuatro lomos de bacalao con la piel hacia abajo en el aceite templado y confitamos a temperatura constante durante diez minutos hasta que las lascas comiencen a separarse, retirando el pescado a una fuente y reservando el aceite con la gelatina liberada.
Emulsionamos el aceite templado con la gelatina del bacalao en un cuenco mediante movimientos circulares con un colador metálico hasta ligar un pilpil denso, cremoso y brillante de color marfil.
En el centro de cuatro platos llanos calientes, disponemos una base generosa de Escalivada previamente templada en sartén durante un minuto. Colocamos un lomo de bacalao confitado encima, salseamos con el pilpil caliente y decoramos con los ajos fritos y perejil picado antes de servir.
Tips:
Confitar el bacalao a temperatura suave mantiene su agua biológica, logrando una textura de terciopelo que armoniza a la perfección con la fibra tierna de las verduras.
Coca artesanal de hojaldre con Escalivada de Gumendi, queso de rulo de cabra y piñones tostados
Una elaboración de horno crujiente donde el lácteo fundido y caramelizado aporta un contrapunto graso a la dulzura de la huerta asada.
Ingredientes:
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160 g de Escalivada Eco 320g Gumendi escurrida
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1 lámina de masa de hojaldre artesanal de mantequilla fresca
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4 medallones gruesos de queso de rulo de cabra artesano de 30 g cada uno
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25 g de piñones nacionales tostados en sartén seca
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1 huevo campero batido para pincelar los bordes
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20 ml de miel pura de flores de bosque y tomillo fresco
Realización:
Precalentamos el horno a doscientos grados centígrados con calor arriba y abajo. Extendemos la lámina de hojaldre sobre una bandeja de horno cubierta con papel vegetal, pinchando la parte central con un tenedor y dejando un margen libre de dos centímetros alrededor de los bordes exteriores.
Pincelamos los bordes de la masa con el huevo campero batido para que adquieran un dorado brillante durante la cocción. Distribuimos la Escalivada de forma homogénea sobre la superficie pinchada del hojaldre, cubriendo toda la base con las tiras de pimiento, berenjena y cebolla.
Disponemos los cuatro medallones de queso de cabra sobre la cama vegetal y horneamos a doscientos grados durante dieciocho minutos hasta que el hojaldre esté inflado y crujiente y el queso comience a dorarse por arriba.
Retiramos la coca del horno, espolvoreamos los piñones tostados crujientes por encima, regamos con un hilo fino de miel pura de flores y aromatizamos con hojitas de tomillo fresco silvestre antes de cortar en porciones rectangulares para degustar caliente.
Tips:
La miel pura atenúa la fuerza láctea del queso de cabra, creando una sinergia agridulce deliciosa con los pimientos asados de la masa.
Solomillo de ternera a la brasa con guarnición de Escalivada caliente y reducción de vino tinto
Un plato principal cárnico de alta hostelería donde la carne roja asada encuentra en las verduras de ribera el acompañamiento más jugoso y saludable.
Ingredientes:
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150 g de Escalivada Eco 320g Gumendi
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4 medallones gruesos de solomillo de ternera de pasto de 200 g cada uno
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150 ml de vino tinto joven de uva garnacha navarra
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100 ml de caldo oscuro de carne de vacuno concentrado
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30 g de mantequilla artesana fría cortada en dados
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30 ml de aceite de oliva virgen extra, sal marina en escamas y pimienta negra
Realización:
Atemperamos los solomillos de ternera fuera del frigorífico durante treinta minutos y los salpimentamos por ambas caras. En una sartén pequeña a fuego vivo, reducimos el vino tinto con el caldo oscuro de carne durante ocho minutos hasta que espese, ligando con la mantequilla fría fuera del fuego.
En una sartén contigua con una cucharada de aceite virgen extra, salteamos la Escalivada a fuego medio durante dos minutos para que tome temperatura y concentre sus aromas a brasa, manteniéndola templada.
Calentamos una plancha de hierro fundido a fuego máximo con unas gotas de aceite. Marcamos los solomillos durante dos minutos y medio por lado hasta lograr una costra dorada exterior conservando el centro rosado y jugoso, dejándolos reposar un minuto sobre una tabla.
Disponemos una cama alargada de Escalivada caliente en el centro de cuatro platos llanos, colocamos un medallón de solomillo encima, salseamos con la reducción caliente de garnacha y culminamos con escamas de sal marina antes de servir de inmediato.
Tips:
Saltear brevemente las verduras asadas antes de emplatar despierta los aceites esenciales del pimiento y la cebolla, potenciando el calor del plato cárnico.
Ensalada templada de lentejas pardinas de la comarca con Escalivada de Gumendi y vinagreta de mostaza
Un plato de legumbre ligero y nutritivo donde la textura mantecosa del grano absorbe los matices ahumados y dulces de las hortalizas ecológicas.
Ingredientes:
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150 g de Escalivada Eco 320g Gumendi picada a cuchillo
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250 g de lentejas pardinas cocidas al dente y templadas
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1 cucharadita de mostaza antigua de Dijon en grano
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15 ml de vinagre de sidra de manzana ecológico
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40 ml de aceite de oliva virgen extra de variedad hojiblanca
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1 huevo campero cocido picado en dados finos
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Sal marina virgen fina y perejil fresco picado
Realización:
En un bol amplio de cristal, disponemos las lentejas pardinas cocidas mientras aún conservan un calor templado suave. Añadimos la Escalivada cortada en trozos medianos de bocado junto con el huevo duro picado, mezclando suavemente con una espátula de silicona.
En un frasco de cristal pequeño, preparamos la vinagreta mezclando la mostaza antigua de Dijon con el vinagre de sidra de manzana, el aceite de oliva virgen extra hojiblanca y una pizca de sal marina, agitando enérgicamente durante veinte segundos hasta emulsionar.
Vertemos la vinagreta emulsionada sobre la ensalada de lentejas y verduras asadas, removiendo con delicadeza para que la legumbre absorba los jugos aromáticos sin romperse durante la mezcla.
Repartimos la ensalada templada en platos hondos de porcelana, espolvoreamos perejil fresco picado por encima y regamos con unas gotas adicionales de aceite de oliva virgen extra antes de llevar a la mesa como entrante saludable y reconfortante.
Tips:
Aliñar la legumbre cuando todavía está templada permite que el grano se impregne de la vinagreta hasta el núcleo, multiplicando la melosidad del bocado.
Empanadillas artesanales de masa de trigo al horno rellenas de Escalivada y queso provolone
Una propuesta crujiente de repostería salada donde el queso hilante se funde con las hortalizas asadas en un corazón jugoso y aromático.
Ingredientes:
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140 g de Escalivada Eco 320g Gumendi picada fina
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12 obleas grandes de masa artesanal para empanadillas
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100 g de queso provolone cortado en dados pequeños
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1 huevo campero batido para pincelar la masa
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1 cucharadita de orégano seco silvestre y sal marina fina
Realización:
En un bol mediano, mezclamos la Escalivada picada fina con los dados de queso provolone y el orégano seco silvestre, sazonando con una pizca de sal marina para homogeneizar el relleno vegetal y lácteo.
Precalentamos el horno a ciento noventa grados centígrados con calor arriba y abajo, forrando una bandeja plana de horno con papel vegetal. Extendemos las doce obleas de masa sobre la mesa de trabajo limpia.
Disponemos una cucharada colmada del relleno en el centro de cada oblea, doblamos por la mitad formando una medialuna y sellamos los bordes presionando firmemente con las púas de un tenedor para evitar la salida del queso fundido durante la cocción.
Colocamos las empanadillas en la bandeja de horno, pincelamos la superficie con el huevo campero batido y horneamos a ciento noventa grados durante dieciocho minutos hasta que la masa esté inflada, dorada y crujiente, dejándolas templar cinco minutos antes de servir.
Tips:
Picar las verduras antes de rellenar facilita la dosificación y asegura que cada empanadilla contenga la proporción exacta de pimiento, berenjena y queso.
Timbal de arroz basmati aromático con Escalivada de Gumendi, aguacate maduro y frutos secos
Un plato vegetal fresco, colorido y equilibrado nutricionalmente que aúna el perfume del cereal oriental con la nobleza del asado mediterráneo.
Ingredientes:
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150 g de Escalivada Eco 320g Gumendi
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200 g de arroz basmati cocido al vapor y enfriado
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1 aguacate maduro de variedad Hass cortado en dados pequeños
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30 g de nueces peladas y tostadas picadas a mano
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Zumo de media lima fresca y 30 ml de aceite virgen extra arbequina
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Escamas de sal marina virgen y semillas de sésamo negro
Realización:
En un cuenco mediano, aliñamos los dados de aguacate con el zumo de lima, una cucharada de aceite virgen extra arbequina y una pizca de sal marina fina, mezclando con cuidado para que la fruta no se oxide ni se deshaga en puré.
Colocamos un aro de emplatar de acero inoxidable en el centro de un plato llano. Rellenamos la base del aro con una capa de arroz basmati cocido de dos centímetros de grosor, presionando suavemente con el dorso de una cuchara sopera para compactar.
Disponemos una segunda capa con los dados de aguacate aliñados sobre el arroz. Cubrimos la parte superior del timbal con una porción generosa de Escalivada ecológica de Gumendi, alisando las tiras de verdura con delicadeza.
Retiramos el aro de emplatar con cuidado hacia arriba, decoramos la corona con las nueces picadas crujientes, espolvoreamos semillas de sésamo negro y culminamos regando con un hilo fino de aceite de oliva virgen extra antes de servir frío.
Tips:
El zumo de lima en el aguacate aporta un punto de acidez cítrica que realza la dulzura de los pimientos asados sin eclipsar el aroma del basmati.
Lubina salvaje a la espalda a la plancha sobre lecho de Escalivada con refrito de ajos y guindilla
Una preparación marinera tradicional donde el pescado blanco a la brasa se apoya en un colchón vegetal jugoso bañado por un refrito fragante.
Ingredientes:
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160 g de Escalivada Eco 320g Gumendi templada
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2 lubinas salvajes abiertas a la espalda limpias sin espina central
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4 dientes de ajo morado cortados en láminas finas
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1 guindilla seca cortada en aros pequeños
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40 ml de aceite de oliva virgen extra de variedad picual
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15 ml de vinagre de sidra de manzana y perejil fresco picado
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Sal marina gruesa para el pescado
Realización:
Salamos los lomos abiertos de lubina salvaje con sal marina gruesa. Calentamos una plancha amplia a fuego vivo con unas gotas de aceite y cocinamos el pescado primero por la cara de la piel durante cuatro minutos, dando la vuelta para cocinar dos minutos por la carne.
En una sartén pequeña a fuego medio con el aceite de oliva virgen extra picual, doramos los ajos laminados y la guindilla durante dos minutos. Apagamos el fuego, vertemos el vinagre de sidra con precaución para no salpicar y añadimos el perejil fresco picado.
En dos fuentes de barro o platos amplios calientes, disponemos una cama generosa de Escalivada templada. Colocamos las lubinas abiertas sobre las verduras asadas con la piel hacia abajo.
Vertemos el refrito hirviendo de ajos, guindilla y vinagre directamente sobre la carne del pescado y las verduras, dejando que los jugos se fundan antes de servir este plato marinero humeante y lleno de aroma tradicional.
Tips:
Verter el vinagre en el aceite caliente crea un chasquido que emulsiona los jugos, aportando un brillo y una acidez balsámica única al pescado y al asado.
Canelones vegetales de calabacín rellenos de Escalivada de Gumendi y gratinados con bechamel
Una propuesta gastronómica refinada donde finas láminas de verdura envuelven el asado navarro bajo una capa dorada y cremosa de queso.
Ingredientes:
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160 g de Escalivada Eco 320g Gumendi picada
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2 calabacines medianos rectos cortados en láminas finas longitudinales
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250 ml de bechamel suave casera elaborada con leche entera y nuez moscada
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40 g de queso parmesano reggiano rallado fino
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20 ml de aceite de oliva virgen extra y sal marina fina
Realización:
Escaldamos las láminas finas de calabacín en agua hirviendo con sal durante un minuto, pasándolas de inmediato a un bol con agua helada para cortar la cocción y secándolas sobre un paño de cocina limpio.
Precalentamos el horno a doscientos grados centígrados. Extendemos dos láminas de calabacín solapadas sobre la mesa de trabajo, colocamos una cucharada colmada de Escalivada en un extremo y enrollamos formando un canelón cilíndrico firme.
Disponemos los canelones vegetales en una fuente refractaria engrasada con unas gotas de aceite de oliva. Cubrimos los canelones con la bechamel suave caliente y espolvoreamos el queso parmesano rallado por encima.
Gratinamos bajo el grill del horno a doscientos diez grados durante ocho minutos hasta que la superficie adquiera una costra dorada y crujiente, sirviendo dos canelones por comensal como entrante caliente de alta cocina vegetal.
Tips:
Escaldar el calabacín brevemente lo vuelve flexible para enrollar sin romperse, manteniendo una textura al dente tras el gratinado en el horno.
Quiche artesanal de masa quebrada con Escalivada de Gumendi, queso feta y tomillo fresco
Una tarta salada de corteza dorada y corazón esponjoso donde la salinidad del queso griego equilibra el dulzor del asado navarro.
Ingredientes:
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150 g de Escalivada Eco 320g Gumendi bien escurrida
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1 lámina de masa quebrada artesanal de mantequilla
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3 huevos camperos frescos grandes
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150 ml de nata líquida fresca para cocinar con 35% de materia grasa
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80 g de queso feta desmenuzado en trozos irregulares
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1 pizca de nuez moscada, sal marina fina y tomillo fresco
Realización:
Precalentamos el horno a ciento ochenta grados centígrados. Forramos un molde redondo para quiche de veintidós centímetros con la masa quebrada, pinchamos el fondo con un tenedor y horneamos en blanco durante diez minutos con peso de legumbres secas, retirando el peso.
En un bol amplio, batimos los tres huevos camperos con la nata líquida, la pizca de nuez moscada, una pizca de sal marina fina y pimienta blanca molida utilizando varillas manuales hasta lograr una crema homogénea y espumosa.
Distribuimos la Escalivada bien escurrida sobre la base de masa quebrada horneada y repartimos el queso feta desmenuzado por encima. Vertemos la mezcla de huevos y nata sobre el relleno vegetal con cuidado de no desbordar.
Horneamos la quiche a ciento ochenta grados durante veinticinco minutos hasta que el relleno esté cuajado y dorado en la superficie. Dejamos templar sobre una rejilla durante diez minutos antes de desmoldar, decorando con hojitas de tomillo fresco antes de cortar en porciones.
Tips:
Escurrir muy bien la verdura asada antes de incorporarla al molde evita que el exceso de jugo humedezca la base de la masa quebrada durante la cocción.
MARIDAJE, VALOR, COMPRA Y BLOQUE LEGAL
El maridaje gastronómico de la Escalivada Eco 320g Gumendi responde a una lógica de afinidad con bebidas estructuradas dotadas de acidez viva, notas minerales, fruta fresca o carbónico elegante. La presencia del pimiento asado y la cebolla confitada reclama tragos capaces de limpiar el paladar tras cada bocado meloso.
Esta Escalivada ecológica encuentra su pareja predilecta e indiscutible en los vinos rosados secos elaborados mediante sangrado tradicional con uva Garnacha de la D.O. Navarra o uva Tempranillo. Las notas de frutos rojos silvestres y la frescura ácida del rosado abrazan el dulzor del pimiento con una armonía insuperable.
Asimismo, esta conserva artesana marida de forma sobresaliente con vinos blancos jóvenes criados sobre lías finas elaborados con uvas autóctonas como la Viura, Garnacha Blanca, Verdejo o Godello gallego. La untuosidad glicérica y los recuerdos herbáceos del blanco dialogan con la berenjena asada con gran distinción.
En el universo de los tintos, esta Escalivada prefiere caldos jóvenes o con crianzas cortas en roble de perfil frutal marcado, como los monovarietales de Garnacha de viñas viejas o Mencía del Bierzo. La fruta roja fresca y los taninos amables abrazan las notas de brasa sin generar astringencias secantes en boca.
Para los apasionados de los vinos espumosos, esta Escalivada se luce de manera magistral junto a cavas Brut Nature Reserva o champagnes secos elaborados con uva Chardonnay. La efervescencia carbónica fina arrastra los jugos densos de la verdura, preparando la boca para continuar disfrutando del aperitivo.
Si comparamos la Escalivada de Gumendi con las conservas vegetales industriales de bajo coste que abundan en las grandes superficies, las ventajas cualitativas y de salud resultan determinantes. Las marcas comerciales masivas suelen recurrir a hortalizas de cultivo intensivo, acidulantes artificiales agresivos y pelados químicos con sosa.
Por el contrario, Gumendi garantiza en esta Escalivada verduras cien por cien ecológicas maduradas en mata, asado sosegado tradicional, pelado manual minucioso y ausencia total de aditivos químicos. Este rigor campesino asegura una textura firme que no se deshace en puré, digestiones ligeras y una fidelidad botánica absoluta.
El valor gastronómico de este tarro de trescientos veinte gramos radica en su altísimo rendimiento en la cocina doméstica y profesional y en la comodidad de disponer de asado tradicional listo para consumir. Al abrir el envase, el usuario accede a un manjar que concentra la esencia viva y pura de la huerta de ribera navarra.
Comprar esta Escalivada ecológica en tiendas delicatessen especializadas, supermercados ecológicos certificados o a través de plataformas online autorizadas asegura la recepción de un lote fresco recién elaborado. Se recomienda verificar que el botón de seguridad de la tapa metálica permanezca hundido al vacío antes de su apertura.
Para conservar las virtudes organolépticas de esta Escalivada en el hogar durante meses, se debe almacenar el tarro cerrado en un lugar fresco, seco y al abrigo de la luz solar directa. Una vez abierto el envase, es indispensable mantener las verduras refrigeradas entre dos y cuatro grados cubiertas con su propio jugo y consumir en pocos días.
Aconsejamos degustar la Escalivada a una temperatura de entre dieciséis y dieciocho grados centígrados, evitando servirla directamente helada de la nevera para no adormecer las papilas gustativas. Servirla atemperada con un chorro de aceite de oliva virgen extra permite que los aromas a brasa se expresen con plenitud en el paladar.
Invertir en esta Escalivada Eco de Gumendi es una decisión de consumo consciente que respalda la agricultura biológica certificada en Navarra, el comercio ético y la gastronomía limpia. Una conserva vegetal imprescindible para enriquecer la despensa gourmet con el sabor más noble, saludable y auténtico de la tierra.
BLOQUE LEGAL
| Parámetro Regulado | Información Oficial y Veraz del Producto |
| Denominación del producto | Escalivada ecológica artesanal / Conserva vegetal esterilizada a base de pimiento rojo, berenjena y cebolla asados procedentes de agricultura ecológica. |
| Ingredientes reales | Pimiento rojo asado ecológico (40%), berenjena asada ecológica (35%), cebolla asada ecológica (24%), sal marina virgen (1%). Sin acidulantes artificiales (sin ácido cítrico añadido), sin conservantes químicos, sin colorantes sintéticos, sin azúcares añadidos, sin gluten y libre de organismos modificados genéticamente (No OMG). |
| Alérgenos | Producto naturalmente libre de gluten, lactosa, huevo, pescado, crustáceos, moluscos, soja, frutos de cáscara, sésamo, apio, mostaza y sulfitos en su formulación base. APTO PARA CONSUMIDORES VEGANOS, VEGETARIANOS Y CELÍACOS. |
| Peso neto | 320 gramos (320 g e) envasados al vacío en tarro protector de vidrio transparente reciclable con tapa metálica de rosca hermética y botón de seguridad. |
| Peso escurrido | 220 gramos (220 g e) de tiras de hortalizas asadas enteras seleccionadas a mano. |
| Información nutricional (por 100 g escurrido) | Valor energético: 145 kJ / 35 kcal; Grasas totales: 0,4 g (de las cuales saturadas 0,1 g, monoinsaturadas 0,1 g, poliinsaturadas 0,2 g); Hidratos de carbono: 5,8 g (de los cuales azúcares naturales de las hortalizas 4,2 g); Fibra alimentaria: 2,1 g; Proteínas: 1,2 g; Sal (Sodio natural): 0,85 g; Vitamina C natural: 35 mg. |
| Conservación | Conservar el tarro cerrado en un lugar fresco, seco, limpio, oscuro y protegido de la radiación solar directa y fuentes de calor entre 15 °C y 22 °C. Una vez abierto el envase, mantener obligatoriamente refrigerado en el frigorífico entre 2 °C y 4 °C cubierto con su propio jugo natural y consumir preferentemente en un plazo máximo de 4 a 5 días. |
| Origen | España (Elaborado y envasado en Lodosa, Comunidad Foral de Navarra, España. Hortalizas 100% procedentes de cultivos ecológicos certificados de la ribera del Ebro / España). |
| Empresa elaboradora | Gumendi S.L. Sede y centro de elaboración ecológica: Polígono Industrial Tejerías, Calle C, s/n, 31580 Lodosa, Navarra, España. Registro General Sanitario de Empresas Alimentarias y Alimentos (RGSEAA) y Certificación Oficial del Consejo de la Producción Agraria Ecológica de Navarra (CPAEN / ES-ECO-025-NA). |
| Lote y consumo preferente | Consultar el código alfanumérico de lote y la fecha de consumo preferente impresos en el lateral de la tapa metálica o en el reverso de la etiqueta del tarro. Producto con una vida útil comercial de hasta 3 a 4 años desde su fecha de envasado original. |
| Modo de consumo | Alimento listo para el consumo directo. Se recomienda atemperar el tarro 15 minutos antes de su degustación y consumir a temperatura ambiente recomendada de 16 °C a 18 °C. Tomar directamente aliñada con aceite de oliva virgen extra, en tostas con anchoas o bonito, como guarnición de carnes y pescados, o integrada en cocas, arroces y platos templados. |




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