Panettone de Chocolate y Cerezas con relleno de Chocolate y Ron 750g Ore Liete
HISTORIA, CONTEXTO Y PRODUCTO
Panettone es la cumbre indiscutible de la repostería artesanal italiana, un prodigio de la fermentación natural que transforma harina, mantequilla y masa madre en una joya etérea de complejidad aromática inigualable. Este Panettone de Chocolate y Cerezas con relleno de Chocolate y Ron 750g Ore Liete representa una interpretación audaz y refinada de esa herencia centenaria que conquista el paladar contemporáneo.
El origen cultural de este dulce legendario se arraiga profundamente en el corazón de Milán, donde los relatos medievales atribuyen su nacimiento a leyendas palaciegas en la corte de los Sforza. Con el paso de los siglos, el Panettone dejó de ser un pan enriquecido exclusivo de fiestas solemnes para erigirse en un símbolo universal de maestría pastelera y celebración compartida.
La evolución técnica de esta especialidad despegó de manera definitiva a principios del siglo veinte, cuando los maestros obradores lombardos perfeccionaron el uso exclusivo de la levadura madre viva. Este cultivo microbiológico aporta una acidez láctica equilibrada que prolonga la frescura del Panettone y dota a la miga de su característica estructura alveolada, tierna y ligera.
En ese universo de excelencia se inscribe Ore Liete, una histórica marca nacida en Perugia en 1907 como símbolo indiscutible del arte de regalar piezas de alta confitería en momentos memorables. Con el transcurso de las décadas, la firma integró su tradición en el prestigioso grupo confitero Tedesco, preservando intacto el celo artesanal en la elaboración del Panettone festivo.
La filosofía productiva de la casa Tedesco se basa en el respeto escrupuloso a los tiempos biológicos de fermentación lenta, superando ampliamente las cuarenta y ocho horas de reposo natural. Este proceso pausado permite que el Panettone desarrolle un perfil aromático complejo, prescindiendo de aceleradores químicos o conservantes agresivos que desvirtúen la masa tradicional.
El desarrollo gustativo de esta creación de Ore Liete desafía las fórmulas convencionales de frutas escarchadas clásicas al construir un puente sensorial hacia la alta bombonería continental. En este Panettone, la profundidad mineral y amarga del cacao puro dialoga con la acidez jugosa de las cerezas confitadas y la calidez licorosa del destilado antillano.
La cereza seleccionada para este Panettone se confita de manera gradual mediante inmersión prolongada en jarabes puros, reteniendo una textura tierna que estalla con vivacidad en la boca. Su acidez brillante corta con elegancia la untuosidad de la mantequilla fresca, evitando la saturación sacarosa y aportando un contrapunto frutal seductor.
El relleno cremoso que recorre el interior del Panettone se formula a partir de chocolate oscuro de gran pureza emulsionado con una infusión equilibrada de ron aromático. La graduación licorosa se integra de manera armónica sin evaporar sus notas de madera y caña de azúcar, aportando humedad continua al corazón del bizcocho.
La masa de este Panettone de Chocolate se amasa con harina de trigo de fuerza seleccionada, rica en proteínas elásticas capaces de sostener la abundante carga de mantequilla y yema de huevo. Durante el horneado, la red de gluten se expande con firmeza, garantizando una bóveda exterior dorada y una miga interna dócil y filamentosa.
Desde un enfoque estrictamente gourmet, este Panettone trasciende su consumo festivo para convertirse en una pieza de degustación reposada, digna de acompañar los mejores cafés y destilados. Quienes buscan una experiencia gastronómica singular encuentran en esta receta una combinación equilibrada que rinde culto tanto a la panadería como a la destilación noble.
El peso de setecientos cincuenta gramos resulta idóneo para asegurar una cocción interior homogénea que mantenga la humedad exacta de la crema sin resecar la corteza exterior. Cada unidad de Panettone de Chocolate y Cerezas se enfría boca abajo durante largas horas tras salir del horno, técnica imprescindible para impedir que la cúpula colapse bajo su propio peso.
La firma Ore Liete plasma en su empaquetado una estética retro refinada que alude a su legado centenario como confitería de etiqueta para las clases distinguidas italianas. Adquirir este Panettone supone introducir en el hogar un fragmento vivo de la gastronomía transalpina, elaborado bajo estándares de calidad certificados por la maestría repostera de Perugia.
ANÁLISIS SENSORIAL Y EXPERIENCIA
La experiencia organoléptica que suscita este Panettone comienza en el preciso instante en que se abre la caja protectora y se rasga la bolsa celofán que lo resguarda. Una corriente balsámica e intensa inunda el espacio, combinando notas lácticas de mantequilla madura con el perfume profundo y licoroso del ron de caña.
En la fase olfativa directa, el Panettone despliega una complejidad fascinante donde la levadura madre aporta matices de cereal tostado y fermentación limpia sin atisbo de acidez punzante. Al aproximarse a la miga, emergen notas golosas de cacao puro, azúcar moreno fundido y el aroma vibrante y silvestre de la cereza confitada en su punto.
Visualmente, el Panettone seduce por una cúpula redondeada de tonalidad avellana profunda, salpicada por ligeras grietas superficiales que revelan la fuerza expansiva de la levadura. Al realizar el corte longitudinal con cuchillo de sierra, la masa exhibe un color dorado cálido entretejido con alvéolos alargados y vetas oscuras de crema.
Al tacto, la miga de este Panettone muestra una elasticidad prodigiosa, comprimiéndose con suavidad bajo los dedos para recuperar su volumen inicial de manera elástica y cadenciosa. No se desmigaja con facilidad ni mancha las manos de grasa superficial, demostrando la perfecta emulsión de la mantequilla en la fase de amasado.
La entrada en boca de este Panettone es sedosa, fundente y aterciopelada, deshaciéndose en la lengua sin exigir una masticación prolongada ni dejar residuos pastosos. La primera sensación revela la untuosidad de la masa láctea, que da paso de inmediato a la intensidad aromática del cacao que compone el relleno licoroso.
En el corazón de la degustación, las cerezas confitadas liberan su néctar frutal, aportando un estallido jugoso que equilibra la riqueza calórica del chocolate y la grasa noble. El ron interviene en un segundo plano milimétrico, calentando la garganta con elegancia sin abrumar con vapores alcohólicos que desvirtúen la sutileza de la masa madre.
Hacia el final de la boca, este Panettone deja una sensación limpia, balsámica y prolongada, carente de la pesadez característica de los panes dulces industriales ultraprocesados. El retrogusto retiene un recuerdo persistente a trufa de chocolate negro y madera tostada que perdura durante varios minutos e invita a reiniciar el ritual.
El motivo por el cual este Panettone engancha al comensal reside en la alternancia constante entre la caricia algodonosa de la miga y la sorpresa untuosa de la crema. El cerebro experimenta una gratificación sensorial continua gracias al contraste entre el dulzor frutal de la cereza y la seriedad amarga del cacao enriquecido con ron.
Imagine una tarde invernal de domingo, con la luz tenue filtrándose por las cortinas y el rumor sordo de la lluvia golpeando suavemente las ventanas del salón. Servir una rebanada generosa de este Panettone junto a una taza de porcelana humeante convierte la sobremesa en un oasis de recogimiento y confort doméstico.
Durante una cena de gala o reunión festiva entre apasionados de la buena mesa, disponer este Panettone en el centro despierta conversaciones y elogios inmediatos. Su perfil aromático adulto y sofisticado aleja el postre de los tópicos azucarados, conquistando a quienes habitualmente rehúyen los panes dulces navideños convencionales.
En una pausa reflexiva al término de una intensa jornada laboral, degustar una porción templada de este Panettone junto a una copa de licor actúa como bálsamo reconstituyente. Su riqueza sápida desconecta la mente del ruido exterior, propiciando un momento de introspección gastronómica de altísimo valor emocional y sensorial.
La psicología de este producto conecta con el deseo de elevar la celebración cotidiana mediante objetos culinarios que condensan historia, tiempo y rigor técnico. Disfrutar de este Panettone no es un simple acto alimenticio, sino una experiencia hedonista que premia la paciencia de la fermentación biológica frente a la inmediatez moderna.
USOS, APLICACIONES Y RECETAS
La consistencia esponjosa y la riqueza aromática de este Panettone ofrecen infinitas posibilidades dentro de la cocina dulce contemporánea y de autor. Su miga enriquecida con crema de cacao y cerezas permite diseñar postres tibios, helados o semifríos que aprovechan la complejidad de su masa madre artesanal.
A continuación, se describen con detalle cinco recetas exclusivas diseñadas para ensalzar el perfil gastronómico de este Panettone en el hogar.
Tostadas Francesas de Panettone Caramelizadas en Mantequilla Avellana
Una interpretación señorial del clásico pain perdu francés que aprovecha la estructura alveolada del bizcocho para absorber aromas lácteos y especiados.
Ingredientes:
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4 rebanadas gruesas de Panettone de Chocolate y Cerezas Ore Liete de tres centímetros de grosor
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250 ml de leche entera fresca de caserío
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100 ml de nata líquida fresca con 35% de materia grasa
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2 huevos camperos enteros grandes
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40 g de azúcar de caña integral para rebozar
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40 g de mantequilla pura sin sal para la sartén
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Media cucharadita de canela de Ceilán molida
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Ralladura fina de media naranja madura limpia
Realización: Comenzamos preparando el baño aromático batiendo en un recipiente amplio y llano los huevos camperos con la leche fresca, la nata, la canela y la ralladura de naranja. Cortamos las rebanadas de Panettone con cuidado de no romper las vetas de chocolate y cerezas interiores, sumergiéndolas en la mezcla líquida durante un minuto por cara.
En una sartén de fondo grueso fundimos la mantequilla a fuego medio hasta que comience a espumar y adquiera un seductor tono dorado avellana con aromas a frutos secos. Con una espátula ancha extraemos las rebanadas empapadas de Panettone, escurriendo el exceso con suavidad, y las depositamos con delicadeza en la mantequilla caliente.
Doramos las rebanadas durante dos minutos y medio por cada lado hasta conseguir una costra caramelizada y crujiente que contraste con el interior cremoso y fundente. Antes de retirar de la sartén, espolvoreamos una lluvia sutil de azúcar de caña para que se funda instantáneamente con el calor residual de la superficie.
Servimos las tostadas calientes de inmediato en platos llanos templados, acompañadas si se desea de unas cerezas frescas o una cucharada de nata agria. El bocado resulta insuperable al combinar el crujiente exterior de la mantequilla con la masa licorosa y tierna que se deshace en el paladar.
Tips: Dejar orear las rebanadas de Panettone durante media hora sobre una rejilla antes de mojarlas permite que absorban el líquido sin perder su arquitectura interna.
Pudin Horneado de Panettone con Crema Inglesa a la Vainilla Bourbon
Un postre de aprovechamiento noble donde la miga impregnada en licor y cacao se funde en un flan horneado untuoso de textura sedosa.
Ingredientes:
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300 g de Panettone de Chocolate y Cerezas Ore Liete desmenuzado en trozos medianos
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400 ml de leche entera fresca
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200 ml de nata fresca para montar
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4 yemas de huevo campero grande
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70 g de azúcar blanco fino
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1 vaina entera de vainilla Bourbon abierta por la mitad
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20 g de mantequilla para untar el molde refractario
Realización: Untamos generosamente con mantequilla pomada el fondo y las paredes de una fuente cerámica rectangular apta para horno y reservamos a temperatura ambiente. En una cacerola calentamos la leche junto con la nata y las semillas raspadas de la vaina de vainilla Bourbon hasta que alcance el punto de hervor suave.
En un cuenco grande batimos las cuatro yemas con el azúcar blanquilla hasta blanquear la mezcla, incorporando la leche caliente en hilo fino sin dejar de remover con varillas. Distribuimos los trozos de Panettone en la fuente engrasada, asegurando que las piezas con crema de chocolate y cerezas queden bien repartidas por todo el espacio.
Vertemos la crema de vainilla colada sobre el Panettone, presionando con el dorso de una cuchara para que la miga se empape uniformemente durante diez minutos. Introducimos la fuente dentro de una bandeja con agua caliente para hornear al baño María a ciento sesenta grados durante treinta y cinco minutos.
El pudin estará en su punto cuando la superficie esté dorada y el centro ofrezca una consistencia tierna y temblorosa al tacto, similar a una crema cuajada. Dejamos templar quince minutos antes de servir, logrando un postre hogareño donde el ron y el chocolate se liberan con extraordinaria calidez.
Tips: Tapar la fuente con papel de aluminio durante los primeros veinte minutos de horno protege la cúpula del Panettone de un tostado excesivo antes de cuajar.
Copa Trifle de Panettone con Mascarpone y Compota Tibia de Cerezas
Un ensamblaje refinado en capas que reinterpreta el tiramisú italiano uniendo la frescura láctea del queso con el espíritu frutal del dulce horneado.
Ingredientes:
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200 g de Panettone de Chocolate y Cerezas Ore Liete cortado en cubos de dos centímetros
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250 g de queso mascarpone artesanal
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150 ml de nata líquida montada con 35% de grasa
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50 g de azúcar glas finamente tamizado
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200 g de cerezas negras frescas o en conserva de alta gama deshuesadas
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30 ml de licor Kirsch o ron añejo dulce
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Cacao amargo en polvo de alta pureza para espolvorear
Realización: En un cazo pequeño cocinamos las cerezas deshuesadas junto con el licor a fuego suave durante seis minutos hasta obtener una compota brillante con fruta entera. Retiramos del fuego y dejamos enfriar la compota a temperatura ambiente para que los jugos adquieran una consistencia densa y almibarada.
En un bol batimos el queso mascarpone junto con el azúcar glas tamizado hasta obtener una pasta lisa, incorporando la nata montada con movimientos lentos y envolventes. En la base de cuatro copas anchas de cristal transparente disponemos una primera capa de dados de Panettone, comprimiéndolos ligeramente con una cuchara de postre.
Añadimos una cucharada generosa de la compota de cerezas sobre el Panettone, empapando la miga con sus jugos rojos, y cubrimos con la crema de mascarpone. Repetimos el montaje con una segunda tanda de Panettone, fruta y crema, culminando las copas con una superficie alisada con paletina.
Refrigeramos durante un mínimo de tres horas para asentar los sabores y espolvoreamos una lluvia densa de cacao puro tamizado justo en el instante de servir. Cada cucharada ofrece una sinfonía de texturas donde la acidez de la fruta y la cremosidad del queso elevan las notas licorosas del bizcocho.
Tips: Utilizar copas de boca ancha permite que el comensal recoja todas las capas en una sola toma, apreciando la armonía completa del postre.
Semifrío Helado de Turrón Blando con Corazón Crujiente de Panettone
Un postre helado sin necesidad de turbinadora que intercala la untuosidad de la almendra tostada con bocados crocantes de miga horneada.
Ingredientes:
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180 g de Panettone de Chocolate y Cerezas Ore Liete cortado en láminas delgadas
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200 g de turrón blando de Jijona de calidad suprema desmenuzado
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400 ml de nata fresca líquida para montar bien fría
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3 huevos camperos separando con cuidado claras y yemas
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40 g de azúcar blanco refinado
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1 cucharadita de miel de flores pura
Realización: Comenzamos tostando las láminas de Panettone en una bandeja de horno a ciento setenta grados durante ocho minutos hasta dejarlas crujientes y secas, reservándolas. En un recipiente al baño María suave batimos las tres yemas de huevo con el azúcar y la miel hasta obtener una crema espesa y espumosa.
Retiramos del calor, añadimos el turrón de Jijona desmigado y trituramos con batidora de mano hasta lograr una pasta homogénea sin grumos de almendra. Montamos la nata fresca a punto de nieve firme en un bol frío y, por separado, montamos las tres claras a punto de nieve con una pizca de sal.
Incorporamos la nata montada y las claras a la crema de turrón mediante movimientos envolventes lentos para no perder el aire acumulado en el batido. En un molde de terrina forrado con papel film vertemos la mitad de la crema, cubrimos con las láminas crujientes de Panettone y rellenamos con el resto.
Congelamos durante un mínimo de ocho horas; desmoldamos sobre una tabla de madera y cortamos en rebanadas gruesas con cuchillo templado en agua caliente. La textura crujiente que adquiere el Panettone tras el secado dialoga magistralmente con la grasa noble del turrón y la frescura del helado.
Tips: Tostar previamente el Panettone asegura que la miga conserve su crujido característico y no se reblandezca dentro de la crema helada.
Zabaione Espumoso al Marsala sobre Corona Dorada de Panettone
Una propuesta aristocrática de la pastelería piamontesa servida en copa tibia, donde la espuma alcohólica ensalza el corazón de ron del dulce.
Ingredientes:
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4 porciones triangulares de Panettone de Chocolate y Cerezas Ore Liete
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4 yemas de huevo campero muy fresco
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80 g de azúcar blanco de grano fino
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100 ml de vino licoroso Marsala dulce o vino generoso de Jerez
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20 g de mantequilla pura para dorar el bizcocho
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Virutas de chocolate negro al 85% para decorar
Realización: En un cuenco de cobre o cristal termorresistente colocamos las cuatro yemas junto con el azúcar blanco, batiendo con varillas manuales hasta blanquear. Añadimos el vino Marsala en un hilo pausado y continuo mientras seguimos batiendo para emulsionar perfectamente el líquido con la base de yema.
Llevamos el cuenco al baño María sobre una cazuela con agua a fuego lento sin que hierva con fuerza, batiendo sin interrupción durante ocho minutos. La crema irá ganando aire y consistencia hasta transformarse en una espuma satinada, densa y caliente que duplicará con creces su volumen original.
En una sartén independiente doramos los triángulos de Panettone en la mantequilla fundida durante un minuto por cara hasta entibiar su interior de crema y ron. Colocamos un triángulo de Panettone tibio en la base de cada plato hondo y salseamos generosamente por encima con el zabaione caliente recién batido.
Rematamos con unas virutas crujientes de chocolate amargo ralladas al instante y servimos de inmediato para degustar a temperatura de obrador. La caricia etérea del sabayón al vino potencia los efluvios licorosos del Panettone, logrando un desenlace de velada suntuoso y memorable.
Tips: El agua del baño María no debe tocar jamás la base del recipiente para evitar que las yemas cuajen en los bordes y malogren la emulsión espumosa.
MARIDAJE, VALOR, COMPRA Y BLOQUE LEGAL
El maridaje de este Panettone de Chocolate y Cerezas con relleno de Chocolate y Ron 750g exige una cuidadosa selección de bebidas con estructura suficiente para medirse al cacao. La densidad grasa de la mantequilla y la potencia alcohólica del relleno descartan vinos excesivamente ácidos o ligeros, requiriendo perfiles licorosos o tostados.
En el universo de los vinos dulces italianos, un Recioto della Valpolicella representa el acompañante soñado para este Panettone artesanal. Sus aromas a frutos rojos confitados, ciruelas pasas y especias nobles abrazan la frescura de las cerezas, mientras sus taninos dulces limpian la manteca del paladar.
Si se prefiere una opción de proximidad peninsular, un vino dulce de la Denominación de Origen Montilla-Moriles o un Pedro Ximénez de Jerez resulta extraordinario. La concentración de uva pasificada, regaliz y maderas nobles de estos caldos se funde con el relleno de ron y chocolate en un final eterno.
Para los amantes de los destilados puros, una copa de ron añejo de solera o un buen coñac servido a temperatura ambiente magnifica los matices de la masa. Las notas de caramelo tostado, tabaco rubio y roble del destilado entran en resonancia directa con la maceración licorosa que atesora el bizcocho.
En el ámbito del café de especialidad, este Panettone brilla junto a extracciones concentradas de espresso procedentes de granos de Colombia o Guatemala. Las notas achocolatadas y el cuerpo denso de estos cafés potencian la crema interior, ofreciendo una experiencia de desayuno tardío o merienda señorial.
Al comparar este Panettone con las referencias clásicas milanesas de pasas y naranja escarchada, la creación de Ore Liete destaca por su modernidad y audacia gastronómica. Mientras la receta ortodoxa satisface a los devotos de la fruta cítrica, esta versión conquista a los paladares amantes del chocolate negro más sofisticado.
Frente a las elaboraciones industriales de gran supermercado cargadas de conservantes químicos, aromas artificiales y margarinas hidrogenadas, este producto defiende la fermentación limpia. El empleo exclusivo de levadura madre viva y mantequilla fresca confiere a este Panettone una digestibilidad admirable que evita cualquier pesadez posterior.
El valor gastronómico de esta pieza radica en la paciente dedicación temporal que exige su horneado y en el equilibrio perfecto de sus inclusiones dulces. Adquirir una pieza de setecientos cincuenta gramos asegura la cota ideal de humedad interna, ofreciendo un centro fundente que las versiones más pequeñas no alcanzan.
Como consejo de servicio en el hogar, se recomienda atemperar el Panettone colocándolo cerca de una fuente de calor suave media hora antes de cortarlo. Este gesto templa la mantequilla y la crema de ron, liberando los aceites esenciales del cacao y devolviendo a la miga su esponjosidad original de fábrica.
Para su corte, conviene emplear un cuchillo largo de sierra fina, deslizándolo con suavidad de vaivén sin presionar hacia abajo para no aplastar los alvéolos. Si no se consume en su totalidad, basta con cerrar la bolsa original con una pinza hermética para disfrutarlo durante días con idéntica ternura.
La compra de este Panettone responde al anhelo de regalar o disfrutar un capricho gourmet de indiscutible prestigio europeo en momentos de celebración entrañable. Constituye una elección distinguida para anfitriones que desean culminar sus banquetes con una pieza artesana memorable que escape a los convencionalismos reposteros habituales.
BLOQUE LEGAL OBLIGATORIO
Denominación del producto: Producto de pastelería horneado con levadura natural de masa madre, relleno de crema de chocolate y ron, con cerezas confitadas y gotas de chocolate.
Ingredientes: Harina de trigo blando tipo «0», crema de chocolate y ron 16% (azúcar, jarabe de glucosa, agua, chocolate 10% [azúcar, cacao desgrasado en polvo, manteca de cacao], ron 5%, leche desnatada en polvo, aromas naturales, gelificante: pectina, conservador: sorbato potásico), cerezas confitadas 12% (cerezas, jarabe de glucosa-fructosa, azúcar, zumo concentrado de guinda, acidulante: ácido cítrico), mantequilla fresca (leche), azúcar, yema de huevo fresco de gallinas camperas, masa madre natural 7% (harina de trigo, agua), gotas de chocolate negro 6% (azúcar, pasta de cacao, manteca de cacao, emulgente: lecitina de soja, aroma natural de vainilla), jarabe de azúcar invertido, emulgentes: mono y diglicéridos de ácidos grasos de origen vegetal, sal marina, leche entera en polvo, aromas naturales.
Alérgenos: Contiene gluten (trigo), leche y derivados lácteos (incluida lactosa), huevo y soja. Puede contener trazas de frutos de cáscara (avellanas, almendras, pistachos) y mostaza por presencia accidental en las instalaciones de elaboración.
Peso: Peso neto nominal: 750 g. Presentado en bolsa protectora termosellada de polipropileno alimentario dentro de caja litografiada de cartón rígido con asa de tela.
Conservación: Antes de abrir: Conservar en su embalaje original en un lugar fresco, seco y al abrigo de la luz solar directa, preferentemente a temperatura constante entre 16 °C y 20 °C. Después de abrir: Conservar el producto restante dentro de su bolsa original bien cerrada con una pinza hermética en ambiente seco para evitar la deshidratación de la miga.
Origen: Italia. Elaborado y horneado en las instalaciones de Perugia, región de Umbría.
Empresa elaboradora: Fabricado por Tedesco S.r.l. bajo su histórica marca Ore Liete Perugia, Via dell’Artigianato 12, 06135 Perugia, Italia. Registro sanitario industrial europeo de confitería y productos horneados.
Lote y consumo preferente: Lote de fabricación y fecha de consumo preferente impresos mediante inyección de tinta indeleble en la pestaña lateral inferior de la caja exterior.
Modo de consumo: Producto listo para su consumo directo a temperatura ambiente. Se aconseja colocar la pieza junto a una fuente templada de calor veinte minutos antes de servir para fluidificar la mantequilla y la crema de ron. Cortar con cuchillo de sierra larga y servir en rebanadas verticales limpias.



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