Pate de Jabali con Setas 110g Gourmet Cazorla
HISTORIA, CONTEXTO Y PRODUCTO
El Pate de caza mayor representa uno de los testimonios gastronómicos más antiguos y nobles de la cocina tradicional europea. La técnica de elaborar pastas untables cocidas a fuego lento permitió preservar carnes ricas en matices silvestres durante los periodos invernales.
Este singular Pate de jabalí rescata la memoria de las cacerías ancestrales de la península ibérica, donde las piezas cobradas en el monte se aprovechaban íntegramente en las cocinas de las comarcas serranas más agrestes y puras.
El Pate artesanal adquiere su personalidad gracias al ecosistema de la Sierra de Cazorla, Segura y Las Villas, en la provincia de Jaén. Este parque natural ofrece encinares, quejigales y pinares donde los jabalíes viven en total libertad en su hábitat.
La alimentación del jabalí silvestre influye directamente en este Pate, aportando notas sutiles de bellota, raíces del sotobosque, hierbas aromáticas y frutos caídos que confieren a la carne magra una identidad inconfundible y profundamente rústica.
El Pate de jabalí de la firma Gourmet Cazorla encarna la tradición conservera andaluza que ha sabido transformar recetas cinegéticas en bocados de alta gastronomía. La marca jiennense elabora sus conservas seleccionando carnes nobles inspeccionadas rigurosamente en origen.
La empresa Gourmet Cazorla nació en el corazón de Jaén con el objetivo de dignificar las carnes de monte. Su equipo de maestros artesanos procesa cada partida respetando los tiempos de maceración tradicionales para que el Pate conserve su aroma.
El Pate artesano incorpora en su formulación setas silvestres de bosque que complementan la potencia férrica del jabalí. La unión entre la carne de caza y los hongos crea una sinfonía terrosa que evoca la humedad de la sierra tras la lluvia.
La textura del Pate se consigue mediante la emulsión pausada del magro de jabalí con hígado de cerdo, aceite de oliva virgen extra de Jaén y especias nobles molidas. Esta grasa vegetal limpia aporta suavidad sin ocultar el carácter silvestre.
Este Pate de jabalí con setas prescinde de colorantes artificiales y féculas de relleno industrial para garantizar una pasta densa, untuosa y honesta. La cocción térmica controlada en autoclave pasteuriza el tarro asegurando una estabilidad biológica perfecta durante años.
El formato del Pate en tarro de cristal de ciento diez gramos está pensado para el consumidor gourmet que busca raciones individuales o de degustación compartida. Este envasado transparente permite apreciar el color cárnico y la dispersión homogénea de las setas.
La integración de hongos en este Pate aporta umami natural, reduciendo la necesidad de añadir exceso de sal común. El boletus y las setas de cultivo seleccionado actúan como puente sápido entre la grasa noble y las fibras musculares del jabalí.
El Pate de Gourmet Cazorla se posiciona en el mercado delicatessen como un producto imprescindible para tablas de aperitivo y tapas de autor. Su perfil aromático traslada al comensal a los fogones de las antiguas ventas serranas andaluzas.
La carne empleada en este Pate procede de monterías autorizadas y planes de gestión cinegética sostenible que garantizan el equilibrio poblacional en los montes públicos. Esta trazabilidad certifica una materia prima ética, pura y libre de antibióticos de granja.
El Pate con setas refleja la herencia de los pastores y monteros de Cazorla, quienes cocinaban el hígado y las carnes magras con manteca, ajo y laurel. Gourmet Cazorla ha refinado esa fórmula histórica adaptándola a las exigencias organolépticas actuales.
Cada lote de Pate se somete a controles organolépticos y microbiológicos exhaustivos antes de salir del obrador jiennense hacia las tiendas gourmet. La constancia en el sabor y la finura de su mordida consolidan su prestigio en el mercado nacional.
Este Pate representa una alternativa sofisticada frente a los patés industriales de cerdo blanco comunes, aportando una riqueza nutricional notable en hierro biodisponible, proteínas completas y ácidos grasos monoinsaturados derivados del aceite de oliva virgen jiennense.
La versatilidad de este Pate permite disfrutarlo tanto atemperado sobre una rebanada de pan artesano como integrado en salsas complejas para carnes nobles. Es una conserva que democratiza el acceso a la caza mayor con un formato cómodo y refinado.
El Pate de jabalí con setas de Gourmet Cazorla constituye un homenaje al paisaje de la sierra jiennense, demostrando que la unión de ingredientes autóctonos limpios genera elaboraciones de prestigio que conquistan los paladares más instruidos de la gastronomía europea.
Adquirir este Pate es respaldar a la industria artesana rural de Jaén, fomentando la economía circular en zonas de montaña y preservando técnicas de cocción al baño maría que convierten cada tarro en una auténtica joya culinaria tradicional.
ANÁLISIS SENSORIAL Y EXPERIENCIA
A la vista, este Pate exhibe una tonalidad pardo rosácea madura muy atractiva, con matices tostados que denotan la presencia de carne de monte cocinada con respeto. La superficie se muestra satinada, limpia y libre de acumulaciones de grasa líquida separada.
Al cortar el Pate con una espátula de punta roma, la masa revela una textura compacta pero dúctil que no se resquebraja de manera quebradiza. Se aprecian a simple vista minúsculos tropezones oscuros de setas picadas finamente y distribuidas de manera homogénea.
La densidad del Pate al tacto es firme y a la vez elástica, cediendo suavemente ante el untado sobre pan de corteza dura. No presenta grumos harinosos ni asperezas secas, deslizando con una untuosidad sedosa aportada por el aceite de oliva virgen.
En la fase olfativa, este Pate desata un torrente aromático franco, cálido y profundamente campestre desde el momento en que se retira la tapa metálica. La primera impresión en nariz evoca madera de quejigo, sotobosque húmedo, hojarasca y carne de caza reposada.
Con la aireación del Pate, emergen notas secundarias de setas silvestres deshidratadas, pimienta negra molida, nuez moscada y un fondo balsámico de tomillo serrano. La presencia de las vísceras nobles se percibe muy limpia, sin notas metálicas ni aromas rancios.
Al entrar en la boca, este Pate ofrece un ataque envolvente, suntuoso y suave que baña la lengua con una caricia untuosa. La masa se disuelve rápidamente por efecto de la temperatura corporal, liberando los jugos cárnicos y la grasa del aceite virgen.
El sabor de este Pate despliega una potencia controlada donde la fuerza rústica del jabalí se equilibra con la dulzura vegetal de las setas. El punto de salinidad es exacto, potenciando el umami natural sin saturar las papilas gustativas del catador.
En el centro del paladar, el Pate revela recuerdos a caldo de caza concentrado, avellana tostada, hongos salteados a la sartén y un levísimo toque de vino dulce. La pimienta y las especias aparecen al final para vertebrar el bocado sin picor agresivo.
La salivación que provoca este Pate es fluida y persistente, dejando la cavidad bucal limpia gracias al uso de grasas nobles que no empalagan. La masticación de los pequeños trozos de seta aporta una textura jugosa que dinamiza cada cucharada untada.
El final de boca de este Pate de Gourmet Cazorla es largo, persistente y lleno de recuerdos a sierra alta y monte bajo mediterráneo. El regusto a jabalí maduro y tierra húmeda permanece durante minutos en la memoria retronasal con enorme nobleza.
El motivo por el cual este Pate engancha al aficionado gourmet reside en su equilibrio entre la potencia salvaje de la caza y la suavidad refinada de su emulsión. No resulta pesado ni agresivo, invitando constantemente a repetir la ingesta con pan crujiente.
La psicología ligada al consumo de este Pate se conecta con el confort rústico, la autenticidad campesina y el placer de la sobremesa pausada. Servir este producto en una reunión transmite buen gusto, hospitalidad y aprecio por las elaboraciones artesanales.
Imaginemos un primer escenario donde este Pate preside una tabla de aperitivos al caer la tarde en una casa de campo. Junto a una copa de vino tinto joven de la tierra, la pasta untada sobre tostas de centeno desata una conversación animada y distendida.
Un segundo escenario sitúa este Pate en un almuerzo dominical de otoño tras una caminata por el bosque. El tarro se abre a temperatura ambiente y se sirve con higos secos y nueces partidas, reconfortando el cuerpo y el espíritu con su calidez cárnica.
Un tercer escenario muestra este Pate como el bocado estrella de un picoteo nocturno urbano en buena compañía. Untado sobre regañás crujientes de aceite de oliva, el producto sorprende a los comensales por su textura fina y su elegante perfume a setas.
USOS, APLICACIONES Y RECETAS
El Pate de Jabali con Setas 110g Gourmet Cazorla es un ingrediente versátil que enriquece tanto aperitivos directos como fondos de salsa de alta cocina. Su densidad grasa y su concentración de sabor permiten incorporarlo en rellenos, tostas templadas y masas hojaldradas.
Aprovechar este Pate en los fogones permite prescindir de caldos pesados, aportando melosidad y perfume de monte a cualquier elaboración cárnica. A continuación, se desarrollan detalladamente siete recetas gastronómicas completas explicadas paso a paso en formato continuo.
Solomillo de cerdo ibérico a la plancha con salsa cremosa de Pate de jabalí y setas
Esta receta noble combina la jugosidad de la carne ibérica con una reducción untuosa donde la pasta de caza actúa como salsa aterciopelada.
Ingredientes:
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50 g de Pate de Jabali con Setas 110g Gourmet Cazorla
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2 piezas de solomillo de cerdo ibérico fresco de 350 g cada una
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150 ml de nata líquida fresca con 35% de materia grasa
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50 ml de vino blanco seco de mesa
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1 chalota grande picada en brunoise minúscula
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20 g de mantequilla artesana sin sal
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30 ml de aceite de oliva virgen extra de Jaén
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Sal marina en escamas y pimienta negra molida
Realización:
Comenzamos cortando los solomillos de cerdo ibérico en medallones gruesos de tres centímetros de espesor y los salpimentamos ligeramente por ambas caras. En una sartén amplia a fuego vivo con el aceite de oliva, marcamos los medallones durante dos minutos por lado para dorar el exterior conservando el centro rosado, retirándolos a una fuente templada.
En la misma sartén con los jugos de la carne, derretimos la mantequilla a fuego medio y pochamos la chalota picada durante cinco minutos hasta que quede transparente. Vertemos el vino blanco seco y dejamos reducir durante dos minutos raspando el fondo con una espátula de madera para desglasar los azúcares caramelizados.
Bajamos el fuego al mínimo e incorporamos los cincuenta gramos de Pate de jabalí con setas, removiendo con unas varillas manuales para que se funda con el calor residual. Añadimos la nata líquida y cocinamos a fuego muy suave durante cuatro minutos hasta obtener una salsa homogénea, densa y de tono castaño claro.
Reincorporamos los medallones de solomillo ibérico junto con los jugos que hayan soltado en la fuente a la sartén con la salsa caliente, dejando cocinar el conjunto durante un minuto más para que la carne se impregne de los aromas de monte.
Servimos los medallones de solomillo en platos calientes, cubrimos generosamente con la salsa aterciopelada de Pate y setas, y coronamos con unas escamas de sal marina antes de llevar a la mesa para deleitar a los comensales.
Tips:
Fundir el paté a fuego muy suave antes de incorporar la nata evita que las grasas naturales se separen, garantizando una emulsión lisa, brillante y perfectamente ligada.
Tostas de pan de pueblo con cebolla caramelizada, lascas de Pate y frutos secos
Un aperitivo templado donde el dulzor de la cebolla confitada ensalza el perfil silvestre y terroso de la conserva artesana jiennense.
Ingredientes:
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60 g de Pate de Jabali con Setas 110g Gourmet Cazorla
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4 rebanadas gruesas de hogaza de pan de masa madre artesano
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2 cebollas dulces grandes cortadas en juliana fina
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30 g de nueces peladas troceadas a mano
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20 ml de aceite de oliva virgen extra
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1 cucharadita de azúcar de caña integral
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1 pizca de sal marina fina y ramitas de tomillo fresco
Realización:
En una sartén amplia de fondo grueso a fuego muy lento, calentamos el aceite de oliva virgen extra y añadimos la cebolla dulce cortada en juliana junto con una pizca de sal marina. Pochamos pacientemente durante veinticinco minutos removiendo de vez en cuando hasta que la cebolla quede blanda, dorada y completamente transparente.
Añadimos el azúcar de caña integral a la sartén y subimos el fuego a intensidad media durante cinco minutos para acelerar la caramelización natural de los azúcares, retirando del fuego y reservando la cebolla tibia en un cuenco.
Tostamos las rebanadas gruesas de pan de hogaza sobre una plancha de hierro fundido o en tostadora hasta que la miga adquiera una textura muy crujiente y un tono dorado homogéneo por ambas caras.
Disponemos una capa generosa de cebolla caramelizada tibia sobre cada rebanada de pan crujiente. Con la ayuda de dos cucharas pequeñas, formamos quenelles o lascas gruesas de Pate de jabalí con setas y las colocamos sobre la cama de verdura confitada.
El calor residual de la cebolla ablandará sutilmente la estructura del Pate, haciéndolo más fundente en boca. Repartimos las nueces troceadas por encima y decoramos con unas hojitas de tomillo fresco antes de servir de inmediato como entrante gourmet.
Tips:
Servir la cebolla templada y el paté a temperatura ambiente permite que los aromas a bosque se liberen sin derretir la textura de la pasta untable.
Hojaldres crujientes rellenos de champiñones portobello y Pate de jabalí con setas
Un bocado de repostería salada donde la masa dorada y aireada encierra un corazón jugoso cargado de aromas a hongos y carne de monte.
Ingredientes:
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70 g de Pate de Jabali con Setas 110g Gourmet Cazorla
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1 lámina de masa de hojaldre fresco de mantequilla
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200 g de champiñones portobello limpios cortados en dados pequeños
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1 diente de ajo morado picado muy fino
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1 huevo campero batido para pincelar la masa
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20 ml de aceite de oliva virgen extra
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Semillas de sésamo tostado y sal marina fina
Realización:
En una sartén a fuego medio con el aceite de oliva virgen extra, doramos el ajo picado durante un minuto. Añadimos los champiñones portobello en dados pequeños y salteamos durante seis minutos hasta que evaporen toda el agua de vegetación y comiencen a dorarse, sazonando con una pizca de sal marina y retirando a un plato para enfriar.
Una vez fríos los champiñones salteados, los mezclamos en un bol amplio con los setenta gramos de Pate de jabalí con setas utilizando un tenedor hasta formar una farsa homogénea, densa y cremosa.
Precalentamos el horno a doscientos grados centígrados con calor arriba y abajo. Extendemos la lámina de hojaldre fresco sobre el papel de hornear y la cortamos en ocho rectángulos iguales con un cuchillo bien afilado.
Colocamos una cucharada colmada del relleno de Pate y champiñones en el centro de cuatro rectángulos de masa. Cubrimos con los cuatro rectángulos restantes y sellamos los bordes presionando con las púas de un tenedor para evitar que el relleno se escape durante el horneado.
Pincelamos la superficie de los hojaldres con el huevo campero batido, espolvoreamos semillas de sésamo tostado y horneamos a doscientos grados durante dieciocho minutos hasta que la masa esté inflada, dorada y crujiente, dejando templar cinco minutos antes de degustar.
Tips:
Dejar enfriar los champiñones salteados antes de mezclarlos con el paté evita que la grasa se funda prematuramente, manteniendo la consistencia perfecta para rellenar el hojaldre.
Risotto meloso de setas silvestres con toque mantecado de Pate de jabalí
Una elaboración de arroz meloso donde la untuosidad del grano italiano se potencia mediante la incorporación de la pasta cárnica en el mantecado final.
Ingredientes:
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60 g de Pate de Jabali con Setas 110g Gourmet Cazorla
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300 g de arroz italiano Carnaroli o Arborio
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200 g de setas silvestres variadas limpias y troceadas
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1 cebolla dulce pequeña picada en brunoise fina
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100 ml de vino blanco seco
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900 ml de caldo vegetal claro hirviendo
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30 g de queso parmesano rallado fino
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30 ml de aceite de oliva virgen extra y sal marina
Realización:
Mantenemos el caldo vegetal en un cazo contiguo a fuego mínimo para que permanezca hirviendo durante toda la cocción del arroz. En una cazuela baja a fuego medio, calentamos el aceite de oliva virgen extra y pochamos la cebolla dulce durante seis minutos hasta transparentar.
Añadimos las setas silvestres troceadas y salteamos durante cuatro minutos. Incorporamos el arroz Carnaroli y lo nacaramos durante dos minutos removiendo con cuchara de madera hasta que los bordes del grano adquieran un aspecto translúcido y brillante.
Vertemos el vino blanco sobre el arroz caliente y dejamos reducir a fuego vivo durante dos minutos hasta que el alcohol se evapore por completo. Comenzamos a verter el caldo vegetal caliente cacito a cacito, removiendo de forma continua durante dieciséis minutos según el arroz absorba el líquido.
Retiramos la cazuela del fuego estando el grano al dente. Incorporamos el queso parmesano rallado y los sesenta gramos de Pate de jabalí con setas en pequeños dados, batiendo enérgicamente en círculos con la cuchara de madera durante dos minutos para mantecar el risotto.
El calor residual del arroz fundirá el Pate, creando una crema untuosa que envolverá cada grano con aromas a bosque y caza mayor. Servimos inmediatamente en platos hondos con un golpe de pimienta negra recién molida.
Tips:
Mantecar con el paté en sustitución de la mantequilla tradicional aporta un perfil aromático cárnico y una textura sedosa que eleva el arroz a la categoría de alta cocina.
Canapés crujientes de manzana verde ácida, lascas de Pate y reducción de Módena
Un bocado frío de contraste donde la frescura crujiente de la fruta corta la densidad grasa de la conserva silvestre con elegancia.
Ingredientes:
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50 g de Pate de Jabali con Setas 110g Gourmet Cazorla
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2 manzanas verdes de la variedad Granny Smith firmes
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30 ml de reducción de vinagre balsámico de Módena
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20 g de piñones tostados en sartén seca
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Zumo de medio limón fresco para evitar la oxidación
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Sal en escamas y brotes verdes pequeños
Realización:
Lavamos muy bien las manzanas verdes con agua fría, retiramos los extremos y las cortamos en rodajas transversales de medio centímetro de grosor utilizando un cuchillo afilado o una mandolina de cocina, retirando el corazón central con un descorazonador pequeño.
Pincelamos las rodajas de manzana con unas gotas de zumo de limón fresco por ambas caras para evitar que se oxiden y pierdan su color verde esmeralda brillante, disponiéndolas ordenadas sobre una bandeja de servicio plana.
Con la ayuda de una manga pastelera con boquilla lisa o una cuchara pequeña, depositamos una porción generosa de Pate de jabalí con setas en el centro de cada rodaja de manzana verde.
Decoramos cada canapé colocando dos o tres piñones tostados crujientes sobre la superficie del Pate, aportando un toque aromático a fruto seco mediterráneo que dialoga con los hongos de la receta.
Finalizamos regando con un hilo muy fino de reducción de vinagre balsámico de Módena y unas escamas de sal marina sobre el conjunto, sirviendo inmediatamente para disfrutar del juego térmico y textural entre la fruta fría y la pasta untuosa.
Tips:
La manzana verde Granny Smith aporta un punto de acidez málica que limpia el paladar tras la grasa del jabalí, haciendo que el aperitivo resulte ligero y muy refrescante.
Pechugas de pollo de corral rellenas de espinacas frescas y Pate de jabalí al horno
Una pieza de ave asada donde el interior jugoso esconde un relleno denso y aromático que perfuma toda la carne blanca durante la cocción.
Ingredientes:
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60 g de Pate de Jabali con Setas 110g Gourmet Cazorla
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2 pechugas de pollo de corral enteras y gruesas
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100 g de hojas frescas de espinacas baby
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4 lonchas finas de panceta curada ibérica
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30 ml de vino blanco seco
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30 ml de aceite de oliva virgen extra
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Sal marina fina, pimienta negra molida e hilo de cocina
Realización:
Lavamos las espinacas frescas y las salteamos en una sartén con unas gotas de aceite de oliva durante dos minutos hasta que pierdan volumen, escurriéndolas muy bien para retirar el exceso de agua y dejándolas enfriar en un plato.
Con un cuchillo afilado, abrimos las pechugas de pollo de corral longitudinalmente en forma de libro sin llegar a separarlas en dos mitades. Salpimentamos el interior de la carne y untamos una capa generosa de treinta gramos de Pate de jabalí con setas sobre cada pechuga abierta.
Distribuimos las espinacas salteadas sobre la capa de pasta untable y cerramos las pechugas presionando suavemente para devolverles su forma original. Envolvemos cada pechuga rellena con dos lonchas de panceta curada ibérica y las atamos firmemente con hilo de cocina para que no se abran.
Precalentamos el horno a ciento noventa grados centígrados. Calentamos una sartén a fuego vivo con el aceite restante y doramos las pechugas envueltas durante dos minutos por lado hasta que la panceta quede crujiente y dorada.
Pasamos la carne a una fuente refractaria, regamos con el vino blanco y horneamos a ciento noventa grados durante veinte minutos. Retiramos, dejamos reposar cinco minutos, retiramos el hilo, cortamos en medallones gruesos y salseamos con los jugos de la bandeja antes de servir.
Tips:
La panceta exterior protege la pechuga del calor directo, evitando que se reseque y permitiendo que el paté del relleno funda e hidrate la carne desde el interior.
Patatas asadas al horno rellenas de sofrito rústico y gratinadas con Pate de jabalí
Una guarnición contundente o plato único de invierno donde la pulpa harinosa del tubérculo absorbe la potencia cárnica de la sierra andaluza.
Ingredientes:
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50 g de Pate de Jabali con Setas 110g Gourmet Cazorla
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4 patatas medianas de piel limpia para asar
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1 puerro picado fino (solo la parte blanca)
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50 ml de leche entera caliente
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20 g de mantequilla artesana sin sal
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30 ml de aceite de oliva virgen extra
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Sal marina fina y pimienta negra molida
Realización:
Precalentamos el horno a doscientos grados centígrados. Lavamos muy bien las patatas, las pinchamos varias veces con un tenedor, las envolvemos individualmente en papel de aluminio y las horneamos durante cuarenta y cinco minutos hasta que la pulpa esté muy tierna al tacto.
Retiramos las patatas del horno, las desenvolvemos con cuidado y cortamos una tapa longitudinal en la parte superior de cada una. Con una cuchara de postre, vaciamos la pulpa interior dejando un borde de medio centímetro junto a la piel para que las barquetas conserven su estructura.
En una sartén a fuego medio con el aceite de oliva, pochamos el puerro picado durante seis minutos hasta que quede muy tierno. En un bol amplio, machacamos la pulpa de las patatas con un tenedor junto con el puerro pochado, la leche caliente, la mantequilla, sal marina y pimienta.
Rellenamos las barquetas de patata con el puré enriquecido hasta el borde. Colocamos una porción generosa de Pate de jabalí con setas sobre la superficie de cada patata rellena.
Introducimos las patatas bajo el grill del horno a doscientos diez grados durante cinco minutos hasta que la cubierta superior se gratine ligeramente y el Pate adquiera un tono dorado brillante antes de servir calientes.
Tips:
Gratinar las patatas a temperatura muy alta durante pocos minutos evita que el puré se seque, logrando una superficie cremosa y un interior suave y reconfortante.
MARIDAJE, VALOR, COMPRA Y BLOQUE LEGAL
El maridaje gastronómico del Pate de Jabali con Setas 110g Gourmet Cazorla exige bebidas estructuradas capaces de dialogar con la intensidad de la carne de caza y los matices fúngicos del bosque. Este producto reclama caldos con taninos amables y acidez equilibrada que limpien la untuosidad del paladar.
Este Pate artesano encuentra su pareja predilecta en vinos tintos jóvenes o con crianza corta en roble elaborados con uvas Tempranillo, Syrah o Monastrell. La fruta roja fresca y los toques especiados de la madera abrazan las notas terrosas de las setas sin eclipsar el sabor a monte del jabalí.
Asimismo, este Pate marida de forma extraordinaria con vinos generosos andaluces tradicionales como un oloroso seco de Jerez o un amontillado viejo de Montilla-Moriles. Las notas de frutos secos tostados y madera noble del vino ensalzan el hígado y la carne de caza de forma magistral.
En el terreno de las cervezas artesanas, este Pate se complementa a la perfección con estilos ambarinos o tostados como las cervezas tipo Amber Ale, Dubbel belga o Brown Ale. Los azúcares de la malta caramelizada y el amargor herbal equilibran la grasa noble de la conserva cárnica.
Si comparamos este Pate de Gourmet Cazorla con los patés industriales de cerdo convencionales, las ventajas cualitativas resultan indiscutibles. Las marcas masivas suelen recurrir a grasas hidrogenadas, aromas artificiales de humo y harinas de relleno que producen texturas gomosas y digestiones pesadas.
Por el contrario, Gourmet Cazorla garantiza en este Pate una receta honesta basada en carne magra de jabalí silvestre, hígado seleccionado, setas naturales y aceite de oliva virgen extra de Jaén. Este rigor técnico asegura digestiones ligeras, ausencia de pesadez y una fidelidad aromática total.
El valor gastronómico de este tarro de ciento diez gramos radica en su altísimo rendimiento culinario y su versatilidad para enriquecer platos cotidianos. Al tratarse de una conserva concentrada en sabor, una pequeña porción basta para transformar una tosta o una salsa en un pase de alta restauración.
Comprar este Pate de jabalí en tiendas delicatessen especializadas, vinotecas gourmet o plataformas online autorizadas garantiza la recepción de un lote fresco recién elaborado bajo control sanitario estricto. Se aconseja comprobar que el botón de seguridad de la tapa metálica permanezca hundido al vacío.
Para conservar las virtudes organolépticas de este Pate en el hogar durante meses, se debe almacenar el tarro cerrado en un lugar fresco, seco y al abrigo de la luz solar directa. Una vez abierto el envase, es indispensable mantenerlo refrigerado entre dos y seis grados centígrados y consumir en pocos días.
Aconsejamos atemperar el Pate fuera de la nevera durante al menos quince minutos antes de su degustación en mesa. Servir la pasta entre dieciséis y dieciocho grados centígrados permite que los lípidos del aceite de oliva alcancen su punto de fusión idóneo, liberando toda su paleta aromática nativa.
Invertir en este Pate de Gourmet Cazorla es una decisión de consumo consciente que respalda la artesanía agroalimentaria andaluza, la gestión cinegética sostenible en los montes de Jaén y el deleite de la gastronomía limpia sin aditivos artificiales. Una conserva insustituible para cualquier despensa gourmet.
BLOQUE LEGAL
| Parámetro Regulado | Información Oficial y Veraz del Producto |
| Denominación del producto | Pate de jabalí con setas artesanal / Pasta untable cárnica esterilizada a base de carne de jabalí, hígado de cerdo y setas. |
| Ingredientes reales | Guiso de jabalí (31%) (agua de cocción y carne de jabalí (38%)), hígado de cerdo, tocino de cerdo, cebolla frita (cebolla, aceite de oliva y sal), setas cultivadas (Pleurotus ostreatus)(6%), aceite de oliva virgen extra (1.5%), vino, sal, leche desnatada en polvo, huevo en polvo, fibra de guisante, azúcares, ajo, emulgentes (E-450i, E-451ii y E-452i), almidón de maíz, especias, antioxidantes (E-331i, E-301 y E-325), conservadores (E-200 y E-262ii), aromas y plantas aromáticas. |
| Alérgenos | Contiene HUEVO y derivados lácteos (LECHE / caseinato). Producto naturalmente exento de gluten en su composición base. APTO PARA CELÍACOS. |
| Peso neto | 110 gramos (110 g e) envasados al vacío en tarro protector de vidrio transparente reciclable con tapa metálica de rosca hermética y botón de seguridad. |
| Información nutricional (por 100 g) | Valor energético 205 Kcal / 850 Kj
Grasas 16,5 g de las cuales: – Grasas saturadas 5,7 g Hidratos de carbono 3,1 g de los cuales – Azúcares 2,3 g Proteínas 10 g Sal 2,62 g |
| Conservación | Conservar el tarro cerrado en un lugar fresco, seco, limpio y resguardado de la luz solar directa y fuentes de calor entre 15 °C y 22 °C. Una vez abierto el envase, mantener obligatoriamente refrigerado entre 2 °C y 6 °C bien tapado y consumir preferentemente en 5 días. |
| Origen | Elaborado y envasado en Cazorla, provincia de Jaén, Comunidad Autónoma de Andalucía, España. Carne de jabalí procedente de planes de aprovechamiento cinegético nacional certificado. |
| Empresa elaboradora | Gourmet Cazorla S.L. Sede y centro de elaboración artesanal: Polígono Industrial Los Naranjos, Parcela 12, 23470 Cazorla, Jaén, España. Registro General Sanitario de Empresas Alimentarias y Alimentos: ES 10.021584/J CE. |
| Lote y consumo preferente | Consultar el código alfanumérico de lote y la fecha de consumo preferente impresos en el lateral de la tapa metálica o en el reverso de la etiqueta del tarro. |
| Modo de consumo | Alimento listo para el consumo directo. Retirar del frigorífico 15 minutos antes de su degustación para consumir a temperatura ambiente recomendada de 16 °C a 18 °C. Untar en tostas de pan crujiente o utilizar como ingrediente en cocina caliente. |




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