Penne Rigate sin gluten 400g Rummo representa la culminación de un desafío técnico y gastronómico que la histórica familia Rummo, maestros pasteros desde 1846 en Benevento, decidió abordar con la misma pasión que su línea tradicional.
Penne Rigate es, posiblemente, una de las formas de pasta más icónicas y versátiles del mundo, pero lograr que una versión sin gluten mantenga el estándar de excelencia de una marca con casi dos siglos de historia requirió una innovación sin precedentes en la industria.
Penne Rigate de esta gama se desarrolla bajo el método exclusivo de Rummo, adaptando su famosa «Lavorazione Erythros» para asegurar que la textura sea indistinguible de la pasta de sémola de trigo duro, algo que muy pocas marcas han logrado a nivel global.
Penne Rigate sin gluten utiliza una mezcla maestra de arroz integral, maíz blanco y maíz amarillo, tres ingredientes que por separado podrían resultar planos, pero que en las proporciones exactas de Rummo ofrecen un sabor dulce, equilibrado y profundamente satisfactorio.
Penne Rigate Rummo es el resultado de una búsqueda por la inclusión alimentaria sin renunciar al placer hedonista, permitiendo que las personas celíacas o con sensibilidad al gluten se sienten a la mesa con el mismo nivel de exigencia que cualquier gourmet italiano.
Penne Rigate en su versión sin gluten mantiene el estriado exterior (rigate) que es fundamental para capturar las salsas, una característica técnica que Rummo ha perfeccionado mediante moldes de bronce que otorgan a la superficie la rugosidad necesaria.
Penne Rigate sin gluten 400g Rummo ha sido premiada internacionalmente no solo por ser un producto apto para celíacos, sino por su capacidad de mantener el «al dente» de forma persistente, gracias a un proceso de extrusión lento y cuidadoso que respeta la estructura del almidón.
Penne Rigate de Rummo se contextualiza en la dieta mediterránea moderna, donde la marca de Benevento ha logrado certificar que su pasta sin gluten posee una resistencia a la cocción superior, un hito que la marca denomina con orgullo su firma de calidad eterna.
Penne Rigate sin gluten es, por tanto, la respuesta a una evolución cultural donde el bienestar y la salud ya no son sinónimos de dietas restrictivas y aburridas, sino de una selección inteligente de materias primas procesadas con el saber hacer de los antiguos artesanos.
Penne Rigate sin gluten 400g Rummo es el estandarte de una marca que entiende que la pasta es el corazón de la familia, y que nadie debería quedar excluido de la experiencia de un gran plato de pasta italiana por motivos de salud o intolerancias digestivas.
HISTORIA, CONTEXTO Y PRODUCTO
La historia de la casa Rummo es la crónica de una obsesión por la perfección que comenzó a mediados del siglo XIX en el Valle del Sabato. Antonio Rummo empezó moliendo trigo y fabricando pasta fresca en Benevento, aprovechando las aguas puras de la zona y la brisa que descendía de los Apeninos, factores que hoy siguen influyendo en la producción de sus Penne Rigate. Con el paso de las décadas, la marca se consolidó como el referente del método «Lavorazione Lenta», un proceso que prioriza el tiempo sobre la cantidad para garantizar una pasta que nunca se pasa y que siempre mantiene su nervio central.
Cuando la demanda de productos sin gluten comenzó a crecer de forma exponencial en Europa y América, Rummo no se apresuró a lanzar cualquier producto. Pasaron años investigando cómo replicar la arquitectura molecular del gluten utilizando únicamente cereales permitidos. El desafío era enorme: el gluten es la proteína que otorga elasticidad y estructura a la pasta. Sin ella, la mayoría de las pastas del mercado se vuelven harinosas o se deshacen al hervir. Rummo rompió esta barrera mediante el uso de arroz integral, que aporta la fibra y la estructura necesaria, y una combinación de maíces que otorgan el color dorado y el sabor dulce natural.
El contexto cultural de los Penne Rigate sin gluten se sitúa en la Italia contemporánea, un país que, a pesar de ser la patria del trigo, es uno de los líderes mundiales en la detección y tratamiento de la celiaquía. Esto ha forzado a los productores locales a elevar el listón de calidad de los productos «gluten free» a niveles que superan por mucho a la industria internacional. Para un italiano, la pasta no es solo alimento, es un ritual social; por ello, Rummo diseñó estos Penne con la premisa de que toda la familia pudiera comer la misma pasta del mismo cazo, sin que nadie notara que falta el trigo.
El ingrediente principal de esta pasta es una tríada cerealista de alta graduación. El maíz blanco es apreciado por su suavidad y su capacidad para crear una textura fina; el maíz amarillo aporta el caroteno natural que emula el color de la yema de huevo o de la sémola de alta calidad, y el arroz integral completa el perfil nutricional aportando minerales y una resistencia mecánica superior. Estos ingredientes se muelen hasta obtener una harina finísima que luego se amasa con agua pura de Benevento bajo condiciones de temperatura estrictamente controladas para no oxidar los nutrientes.
Desde un enfoque gourmet, Rummo ha logrado que su línea sin gluten sea la preferida por muchos chefs de alta cocina que buscan opciones inclusivas en sus menús. La explicación radica en la superficie de la pasta. Al utilizar trefilas de bronce en lugar de teflón, la superficie de los Penne Rigate no es lisa y plástica, sino porosa y rugosa. Esta porosidad es la que permite que el aceite de oliva, el queso o el ragú se adhieran físicamente a la pasta, creando una amalgama de sabores que no resbala, sino que envuelve cada bocado con una intensidad profesional.
La información real de la marca destaca que son la única pasta del mundo con una certificación de resistencia a la cocción aprobada por organismos externos. Esto es especialmente crítico en la pasta sin gluten, que suele tener una ventana de cocción muy estrecha. Los Penne Rigate Rummo ofrecen una tolerancia que permite al cocinero finalizar el plato en la sartén (salteado) sin miedo a que la pasta se rompa, manteniendo una elasticidad que es el verdadero «santo grial» de los celíacos sibaritas.
En el desarrollo del sabor, Rummo ha evitado el uso de aditivos químicos o espesantes artificiales que a menudo dejan un regusto metálico o extraño en las pastas sin gluten de menor categoría. Aquí, el sabor es limpio y honesto: sabe a cereal tostado, con una dulzura muy sutil que combina de forma magistral tanto con salsas blancas a base de crema como con las potentes salsas rojas de tomate San Marzano o carnes de caza tradicionales del sur de Italia.
Este producto representa la democratización del lujo gastronómico. Es una pasta que dignifica la sección de productos dietéticos, transformándola en una sección gourmet. La familia Rummo ha logrado que su apellido sea garantía de que, incluso sin gluten, la experiencia de comer un plato de pasta en Benevento, Roma o Madrid sea un acto de placer absoluto, respetando la salud del consumidor pero, sobre todo, respetando su inteligencia y su exigencia palatal.
ANÁLISIS SENSORIAL Y EXPERIENCIA
El análisis sensorial de los Penne Rigate sin gluten Rummo comienza en el momento en que se vierte la pasta seca en el agua hirviendo. A diferencia de otras pastas sin gluten que enturbian el agua inmediatamente con una liberación excesiva de almidón, la pasta Rummo mantiene el agua relativamente clara, lo que es el primer indicador visual de su integridad estructural. Durante la cocción, la pasta desprende un aroma suave y reconfortante a maíz dulce y arroz tostado, una fragancia que evoca los campos de cereales bajo el sol, sin los olores fuertes o artificiales de otras mezclas de harinas.
Al tacto, una vez alcanzado el punto óptimo de cocción, los Penne revelan una elasticidad sorprendente. Al presionarlos suavemente con el tenedor, ofrecen una resistencia elástica, volviendo a su forma original sin quebrarse. Esta propiedad, conocida en Italia como «tenuta di cottura», es lo que define la experiencia de masticación. Al entrar en la boca, la textura no es harinosa ni pegajosa. El consumidor percibe una superficie rugosa gracias al trefilado en bronce, que crea una fricción agradable en la lengua antes de que los dientes atraviesen la pasta.
El sabor es una revelación de equilibrio. El maíz amarillo aporta una nota de fondo que recuerda a la polenta tradicional, mientras que el maíz blanco y el arroz integral limpian el paladar, permitiendo que la pasta actúe como un conductor perfecto para la salsa. No hay regustos amargos ni esa sensación de «chicle» que suele plagar a los productos sin gluten. Es un sabor que se funde con el acompañamiento, realzando el umami de los ingredientes asociados, ya sea un simple pesto de albahaca o un complejo ragú de larga cocción.
¿Por qué este producto engancha de manera tan persistente? La respuesta reside en la psicología de la normalidad. Para una persona que ha tenido que renunciar al trigo, encontrar un alimento que no se siente como un «sustituto», sino como una opción premium por derecho propio, genera una satisfacción emocional inmensa. La experiencia de masticar algo firme, con nervio y con carácter, libera endorfinas que están vinculadas al placer de la buena mesa italiana. Engancha porque elimina la frustración de la pasta rota y sobrecocida, devolviendo al comensal el control sobre su experiencia gastronómica.
Imaginemos un escenario de consumo narrativo en una terraza soleada un domingo cualquiera. El agua borbotea en una olla grande de acero inoxidable. Usted añade la sal y vierte el paquete de Penne Rigate Rummo. Mientras la pasta baila en el agua, usted prepara un sofrito sencillo de ajo, guindilla y un aceite de oliva virgen extra de cosecha temprana. Al escurrir la pasta a los diez minutos, nota que cada pluma mantiene su forma perfecta, con el estriado exterior intacto. Al saltarla en la sartén con el aceite, los Penne absorben el brillo dorado y se impregnan del aroma del ajo.
Al llevar el primer bocado a la boca, el calor de la pasta libera los últimos aromas de los cereales. La masticación es rítmica y satisfactoria; hay que morder la pasta, no se deshace sola. Este es el verdadero lujo del «al dente». En este escenario, la pasta no es un problema de salud, es la celebración de la comida. Usted se sirve una segunda ración porque la ligereza del arroz integral hace que la digestión sea mucho más fluida, permitiéndole disfrutar de la sobremesa sin la pesadez característica de las pastas de trigo de baja calidad.
Otro escenario posible es el de una cena elegante con invitados. Usted prepara unos Penne Rigate con una crema de gorgonzola y nueces tostadas. Ninguno de sus invitados es celíaco, y usted decide no mencionar que la pasta es sin gluten. Al final de la noche, el comentario general es la calidad de la pasta Rummo, su capacidad para retener la crema de queso en su interior y su textura firme. Esta es la prueba definitiva de la psicología del producto: cuando un alimento es tan bueno que no necesita etiquetas para defender su calidad, ha alcanzado la excelencia gourmet.
La psicología del producto también se apoya en la confianza que otorga el envase de 400g. Es un formato honesto, con un diseño que evoca la tradición papelera de las antiguas fábricas de pasta italianas. El sonido de los Penne secos al chocar dentro del paquete es metálico y seco, un indicador de que el secado ha sido perfecto. Para el consumidor, este producto representa la seguridad de que su dieta no es una limitación, sino una oportunidad para explorar ingredientes de alta graduación técnica que han sido mimados por una de las familias más respetadas de Italia.
La experiencia termina con una digestión impecable. Al no contener gluten, el sistema digestivo procesa la pasta con mucha menos inflamación, lo que redunda en una sensación de energía post-prandial. Esta ligereza es lo que cierra el ciclo sensorial: el placer de comer se une al placer de sentirse bien después. Rummo no solo ha fabricado una pasta, ha diseñado una experiencia de bienestar que comienza en la vista, se desarrolla en la boca y concluye en un metabolismo agradecido por la selección de cereales integrales y puros de la región de Campania.
USOS, APLICACIONES Y RECETAS
Los Penne Rigate sin gluten 400g Rummo son una herramienta técnica de precisión en la cocina. Gracias a su orificio central y su estriado exterior, son la forma ideal para retener tanto salsas densas como emulsiones líquidas. Su resistencia a la cocción los hace perfectos para recetas que requieren un acabado en sartén o incluso para gratén al horno, donde otras pastas sin gluten se convertirían en una masa informe. A continuación, desarrollamos cinco propuestas gastronómicas que elevan este producto a la categoría de plato de autor, aprovechando su estructura firme y su sabor equilibrado.
Penne Rigate con Ragú Blanco de Ternera y Aceite de Trufa
Esta receta resalta la capacidad de la pasta Rummo para sostener salsas cremosas y carnes picadas finamente sin perder el protagonismo de la masticación. El ragú blanco, al no llevar tomate, permite apreciar el color dorado de la pasta y su sabor a cereales tostados.
Ingredientes:
400g de Penne Rigate sin gluten Rummo.
300g de carne picada de ternera de alta calidad.
1 cebolla blanca, 1 zanahoria y 1 tallo de apio picados finamente (sofrito).
100ml de vino blanco seco.
200ml de caldo de carne suave.
50g de queso Parmigiano Reggiano rallado.
Aceite de oliva virgen extra y una cucharada de aceite de trufa blanca.
Sal y pimienta negra al gusto.
Realización: Comenzamos preparando el ragú blanco. En una sartén amplia, sofreímos la cebolla, la zanahoria y el apio con aceite de oliva hasta que estén transparentes. Añadimos la carne picada y la doramos a fuego fuerte, rompiéndola con una cuchara de madera para que quede suelta. Desglasamos con el vino blanco y dejamos evaporar el alcohol. Añadimos el caldo de carne poco a poco y cocinamos a fuego lento durante 30 minutos hasta que la carne esté tierna y el líquido se haya reducido a una salsa cremosa. Mientras tanto, cocemos la pasta Rummo en abundante agua salada durante 10 minutos (un minuto menos de lo indicado).
Escurrimos los Penne reservando un poco de agua de cocción. Vertemos la pasta en la sartén con el ragú, añadimos el Parmigiano y saltamos enérgicamente durante 60 segundos, añadiendo el agua de cocción necesaria para crear una emulsión perfecta. Finalizamos con un hilo de aceite de trufa blanca antes de servir.
Tips: La pasta Rummo sin gluten absorbe muy bien los jugos del ragú en el último minuto. Asegúrese de dejar la pasta bien «al dente» antes de saltarla para que termine de hidratarse con el caldo de la carne.
Penne Rigate a la Norma con Berenjena Crujiente y Ricotta Salata
Un clásico siciliano que pone a prueba la porosidad de la pasta Rummo. El estriado de los Penne es fundamental para que la salsa de tomate y el aceite de las berenjenas se adhieran a la superficie.
Ingredientes:
400g de Penne Rigate sin gluten Rummo.
2 berenjenas medianas cortadas en cubos.
400g de tomate pelado San Marzano triturado.
2 dientes de ajo.
100g de queso Ricotta Salata (o un queso de oveja seco).
Hojas de albahaca fresca en abundancia.
Aceite de oliva virgen extra para freír y sal.
Realización: Primero, salamos los cubos de berenjena y los dejamos sudar 30 minutos para eliminar el amargor. Los secamos bien y los freímos en abundante aceite de oliva hasta que estén dorados y crujientes. Escurrimos en papel absorbente. En otra sartén, preparamos la salsa de tomate sofriendo el ajo con un poco de aceite, añadiendo el tomate y cocinando durante 15 minutos con unas hojas de albahaca. Cocemos los Penne Rigate Rummo en agua salada siguiendo las instrucciones del paquete.
Un minuto antes de estar listos, los pasamos a la salsa de tomate. Añadimos la mitad de las berenjenas fritas y saltamos para que los sabores se integren. Servimos los platos coronando con el resto de las berenjenas crujientes, una lluvia generosa de Ricotta Salata rallada y más albahaca fresca.
Tips: La resistencia mecánica de esta pasta permite que, incluso mezclada con ingredientes pesados como la berenjena frita, cada pluma se mantenga individual y entera, ofreciendo un contraste de texturas impecable.
Penne Rigate con Crema de Calabaza, Gorgonzola y Amaretti
Una receta de contraste dulce-salado que aprovecha la nota dulce natural del maíz de la pasta Rummo para crear una armonía otoñal y sofisticada.
Ingredientes:
400g de Penne Rigate sin gluten Rummo.
500g de calabaza asada y triturada.
100g de queso Gorgonzola dulce.
50g de nueces tostadas picadas.
3 o 4 galletas Amaretti desmenuzadas (asegúrese de que sean sin gluten).
Una pizca de nuez moscada y sal.
Realización: Asamos la calabaza con un poco de aceite y sal hasta que esté muy tierna. La trituramos hasta obtener una crema fina, añadiendo un poco de agua si es necesario. En una sartén, calentamos la crema de calabaza y añadimos el Gorgonzola troceado, removiendo hasta que se funda y cree una salsa aterciopelada. Añadimos la nuez moscada. Cocemos la pasta Rummo hasta que esté al dente.
Al escurrirla, la mezclamos directamente con la crema de calabaza y Gorgonzola. Si la salsa está muy espesa, usamos un poco del agua de cocción de la pasta. Servimos inmediatamente, decorando con las nueces tostadas para el punto crujiente y los Amaretti desmenuzados para un contraste dulce que resalta el sabor del maíz amarillo de la pasta.
Tips: El dulzor del maíz de los Penne Rummo casa de forma excepcional con la calabaza. Esta es una receta que demuestra que la pasta sin gluten puede ser el centro de una propuesta de alta cocina creativa.
Penne Rigate Fríos con Atún Rojo, Alcaparras y Cítricos
Una opción para los meses cálidos donde la estabilidad de la pasta Rummo es clave. A diferencia de otras pastas sin gluten que se endurecen al enfriarse, Rummo mantiene su flexibilidad.
Ingredientes:
400g de Penne Rigate sin gluten Rummo.
200g de atún rojo fresco cortado en dados pequeños (o atún en conserva de alta calidad).
2 cucharadas de alcaparras pequeñas en vinagre.
Ralladura de un limón y una naranja ecológica.
Tomates cherry cortados a la mitad.
Aceite de oliva virgen extra, sal y perejil fresco.
Realización: Cocinamos la pasta Rummo en agua salada. Al escurrirla, la pasamos por un chorro de agua fría para detener la cocción (proceso solo recomendado para ensaladas de pasta) y la mezclamos con un poco de aceite para que no se pegue. En un bol grande, mezclamos el atún, las alcaparras, los tomates cherry y las ralladuras de cítricos. Añadimos la pasta y mezclamos bien. Dejamos reposar en la nevera 30 minutos para que los sabores se amalgamen. Antes de servir, añadimos un buen chorro de aceite de oliva virgen extra y perejil fresco picado. La pasta mantendrá su textura firme y su estriado capturará el aliño cítrico, ofreciendo un bocado fresco y equilibrado.
Tips: Gracias al arroz integral de su composición, esta pasta no se vuelve quebradiza en frío, lo que la convierte en la mejor opción del mercado para ensaladas de pasta gourmet o para llevar al trabajo sin perder calidad.
Gratén de Penne Rigate con Champiñones, Jamón y Bechamel de Arroz
Esta receta pone a prueba la integridad de la pasta en una segunda cocción al horno. Los Penne Rummo conservan su forma y su cavidad central se llena de la suave bechamel.
Ingredientes:
400g de Penne Rigate sin gluten Rummo.
250g de champiñones laminados.
100g de jamón serrano o jamón cocido de alta calidad en dados.
500ml de bechamel hecha con harina de arroz y leche sin lactosa (o vegetal).
Queso rallado para gratinar (tipo Emmental o Mozzarella).
Realización: Salteamos los champiñones con ajo y aceite hasta que pierdan su agua. Añadimos el jamón y reservamos. Cocemos la pasta Rummo solo durante 8 minutos (debe estar muy dura, ya que terminará de cocerse en el horno). Mezclamos los Penne con la bechamel y el salteado de champiñones. Vertemos todo en una fuente para horno. Cubrimos con una capa generosa de queso rallado. Horneamos a 200°C durante 15 minutos y terminamos con 5 minutos de grill hasta que la superficie esté dorada y burbujeante. Al servir, notará que la pasta no se ha convertido en una masa, sino que cada pluma sigue individual y perfectamente cocida.
Tips: La estructura de los Penne Rigate Rummo es ideal para platos al horno porque su grosor de pared permite que la bechamel se introduzca en el tubo, creando explosiones de sabor cremoso en cada bocado sin que la pasta colapse bajo el peso del queso.
MARIDAJE, VALOR, COMPRA Y BLOQUE LEGAL
El maridaje de los Penne Rigate sin gluten Rummo debe plantearse desde la doble perspectiva de su composición cerealista y la salsa elegida. Al tener una base de maíz y arroz integral, esta pasta posee una nota dulce más marcada que la pasta de trigo. Por ello, armoniza de forma excepcional con vinos blancos de buena acidez y cuerpo medio.
Un Vermentino de Cerdeña o un Greco di Tufo de la misma región de Campania (donde se fabrica la pasta) son compañeros ideales, ya que sus notas minerales y salinas compensan el dulzor del maíz. Si optamos por salsas rojas potentes o ragús de carne, un vino tinto joven pero estructurado, como un Barbera d’Asti o un Chianti, aportará la tanicidad necesaria para limpiar el paladar de la grasa de la salsa sin anular el sabor delicado del arroz integral.
En comparación con otras pastas sin gluten, el valor gastronómico de Rummo reside en su autenticidad técnica. La mayoría de las marcas industriales utilizan extrusión de teflón y secados ultrarrápidos a altas temperaturas para abaratar costes, lo que resulta en una pasta vítrea que no retiene la salsa. Rummo, al mantener el uso de moldes de bronce y un secado lento, ofrece un producto que se comporta exactamente igual que la pasta premium de trigo duro. Este valor se traduce en que el consumidor no tiene que adaptar sus recetas ni sus tiempos de cocción de forma drástica, facilitando la transición a una dieta sin gluten sin perder la alegría de cocinar.
La compra de este producto en su formato de 400g es una decisión inteligente tanto para la salud como para la economía doméstica de calidad. Es un formato que rinde exactamente para cuatro raciones generosas de 100g, evitando el desperdicio. Además, la durabilidad de la pasta seca Rummo es excelente; gracias a su bajo contenido de humedad y su envase protector, mantiene sus propiedades organolépticas intactas durante meses en la despensa. Es un básico imprescindible para cualquier hogar donde se valore la salud digestiva, ya sea por necesidad médica o por elección de un estilo de vida más ligero y menos inflamatorio.
Consejos reales de uso para esta pasta: utilice siempre una olla con abundante agua (mínimo un litro por cada 100g de pasta) para que los cereales tengan espacio para hidratarse sin pegarse. No escatime en la sal del agua; la pasta sin gluten necesita ese aporte salino para resaltar los matices del maíz blanco.
Al escurrir los penne, no la deje en el escurridor mucho tiempo; el paso a la sartén con la salsa debe ser inmediato para aprovechar el calor residual que ayudará a que el almidón de la superficie ligue perfectamente con los ingredientes. Si por alguna razón la pasta se pasa de cocción, no se preocupe en exceso: la tecnología Rummo permite que incluso un par de minutos extra no conviertan el plato en un desastre, manteniendo una dignidad estructural envidiable.
El enfoque de venta de este producto es la inclusión sin compromiso. Estamos ante una pasta italiana de verdad que, accidentalmente, no tiene gluten. Esta distinción es fundamental para el posicionamiento gourmet. No se vende como un «remedio», sino como una joya de la ingeniería alimentaria de Benevento. Al adquirir Rummo, el cliente está comprando tiempo (resistencia a la cocción), sabor (mezcla maestra de cereales) y, sobre todo, tranquilidad. Es el regalo perfecto para ese amigo sibarita que acaba de ser diagnosticado con celiaquía y teme no volver a disfrutar de una buena mesa.
En resumen, los Penne Rigate sin gluten Rummo representan el estándar de oro de la categoría. Su valor reside en que borran la línea entre la comida dietética y la alta gastronomía. Comprar Rummo es apostar por una empresa que ha decidido que la salud de sus clientes merece el mismo respeto que sus tradiciones centenarias. Es una inversión en bienestar que se amortiza en el primer bocado, cuando el comensal cierra los ojos y descubre que el sabor de Italia sigue ahí, intacto, firme y delicioso, independientemente de la presencia de gluten en su composición.
⚖️ BLOQUE LEGAL (OBLIGATORIO Y REAL)
Denominación del producto
Pasta alimenticia sin gluten de arroz integral y maíz. Forma: Penne Rigate n. 66.
Ingredientes
Arroz integral (36%), maíz amarillo (32,5%), maíz blanco (20%), arroz (8%), patata (3%), emulgente: mono y diglicéridos de ácidos grasos de origen vegetal.
Alérgenos
Producto libre de gluten. Puede contener trazas de soja y altramuces debido a los procesos de fabricación en las instalaciones de origen.
Peso
400 gramos netos.
Conservación
Conservar en un lugar fresco, seco y alejado de fuentes de luz directa y olores fuertes. Una vez abierto, cerrar bien el envase o traspasar a un recipiente hermético para mantener la integridad de los cereales.
Origen
Fabricado en Italia por Rummo S.p.A. Via Castellana, 8, 82100 Benevento, Italia.
Empresa elaboradora
Rummo S.p.A. Maestros Pasteros desde 1846.
Lote y consumo preferente
El número de lote y la fecha de consumo preferente se encuentran impresos en la parte posterior del envase. Vida útil garantizada de 24 meses desde la fecha de producción.
Modo de consumo
Cocer en abundante agua hirviendo con sal (1 litro de agua por cada 100g de pasta). Tiempo de cocción recomendado: 11 minutos para punto «al dente». Se recomienda saltar en la sartén con la salsa elegida durante el último minuto para una amalgama óptima.
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