Salsa Bilis de Dragon 100ml JJ Foodie
HISTORIA, CONTEXTO Y PRODUCTO
La Salsa picante artesanal constituye uno de los fenómenos gastronómicos más apasionantes, dinámicos y revolucionarios de la alta cocina contemporánea en todo el mundo. Durante siglos enteros, la fermentación y cocción de chiles ha servido para conservar alimentos, estimular el metabolismo y aportar una dimensión sápida inigualable en diversas culturas ancestrales.
Esta Salsa extrema hunde sus raíces en la fascinación global por los pimientos del género Capsicum, originarios de América y extendidos por exploradores hacia todos los rincones del planeta. Desde las civilizaciones mesoamericanas hasta los obradores europeos actuales, el arte de dominar el fuego vegetal ha evolucionado hacia fórmulas de autor de enorme refinamiento técnico.
La Salsa elaborada en la provincia de Palencia por el proyecto artesano JJ Foodie representa la cúspide de este movimiento de salsas de autor en la península ibérica. JJ Foodie nació en tierras castellanas gracias a la iniciativa de artesanos apasionados que decidieron transformar el panorama nacional de los condimentos picantes con elaboraciones cien por cien naturales.
Esta Salsa de nombre Bilis de Dragón se formula desde el corazón de Castilla y León con una devoción absoluta hacia la pureza botánica y la potencia sensorial. En un mercado saturado de aderezos industriales repletos de espesantes y aromas sintéticos, la firma palentina destaca por su respeto a los ingredientes frescos de máxima calidad.
La Salsa Bilis de Dragón rinde tributo a las criaturas mitológicas más temibles y fascinantes, convirtiendo su nombre en una declaración de intenciones para los devotos del picante extremo. Lejos de ser una simple ocurrencia comercial, esta receta condensa el veneno vegetal más noble de las variedades de chiles superhot más cotizadas del planeta.
Esta Salsa incorpora en su formulación una combinación magistral de frutos frescos donde destacan variedades nucleares como el Carolina Reaper, el Trinidad Moruga Scorpion y el chile Habanero. Estos cultivares son célebres internacionalmente por superar el millón de unidades en la escala Scoville, aportando un fuego biológico inconfundible y limpio.
La Salsa no recurre bajo ningún concepto a extractos químicos de capsaicina sintetizados en laboratorios ni a oleorresinas artificiales que dejan regustos metálicos y ardores estomacales desagradables. Todo el ardor que desprende esta botella de cien mililitros procede exclusivamente de la pulpa y las semillas del pimiento triturado pacientemente.
Esta Salsa equilibra el volcán de capsaicina mediante una base vegetal rica en tomatillo verde, zumo de lima recién exprimido, vinagre de manzana ecológico, ajo morado y cilantro fresco. Este ensamblaje cítrico y ácido aporta una frescura botánica que despierta las papilas gustativas antes de que la ola de calor haga su aparición estelar.
La Salsa de JJ Foodie se elabora en pequeños lotes artesanales mediante cocciones suaves y controladas a baja temperatura en el obrador de Palencia. Esta técnica permite pasteurizar el producto sin desnaturalizar los aceites esenciales de los chiles, conservando intactos sus pigmentos verdes brillantes y sus notas aromáticas frutales nativas.
Esta Salsa verde nuclear prescinde de conservantes artificiales, colorantes sintéticos, azúcares refinados añadidos y gomas estabilizantes como el xantano o el guar. La densidad sedosa del aderezo se consigue exclusivamente mediante la reducción térmica del tomatillo y la emulsión natural de las fibras vegetales con el vinagre de sidra.
La Salsa Bilis de Dragón se presenta en una botella de vidrio de cien mililitros con dosificador de precisión, un formato idóneo para una preparación de potencia extrema. Este envase hermético protege los compuestos bioactivos de la luz y la oxidación, garantizando que cada gota conserve la misma fuerza y brillo que recién embotellada.
Esta Salsa picante es apreciada por sumilleres y cocineros de vanguardia como una herramienta de precisión para elevar caldos, ceviches, marinados y carnes nobles. No se trata de un condimento ordinario, sino de una joya de colección para sibaritas que buscan experimentar los límites fisiológicos del sabor con elegancia.
La Salsa elaborada por JJ Foodie posiciona a la gastronomía de Castilla y León en el mapa internacional del picante de autor de alta gama. La empresa palentina demuestra que la paciencia artesana, la selección agrícola rigurosa y la audacia culinaria pueden convivir en perfecta armonía dentro de un frasco de alta cocina.
Esta Salsa actúa como un homenaje vivo a los agricultores especializados que cultivan variedades superhot en suelos sostenibles bajo estrictos controles de calidad. Cada partida de chiles recepcionada en Palencia es inspeccionada visualmente para asegurar que solo los frutos en su ápice de maduración entren en la caldera de cocción.
La Salsa Bilis de Dragón es, en definitiva, un desafío apasionante para los sentidos y una pieza indispensable en la despensa del amante de las emociones fuertes. Una preparación honesta, pura y demoledora que transforma cualquier bocado en una experiencia inolvidable cargada de adrenalina y autenticidad gastronómica.
ANÁLISIS SENSORIAL Y EXPERIENCIA
A la vista, esta Salsa exhibe una tonalidad verde lima profunda y brillante, con matices esmeralda y destellos oliva que delatan la presencia de clorofila viva y chiles verdes seleccionados. La masa líquida presenta una textura homogénea, fluida pero con cuerpo, salpicada por diminutas partículas vegetales visibles de pulpa y semillas.
En la botella, la Salsa se mueve con una viscosidad elegante y natural, sin adherencias gomosas ni separaciones de fase acuosa en el cuello del envase. Al servir una gota sobre una cuchara de porcelana blanca, la gota mantiene su forma esférica antes de expandirse suavemente, mostrando una emulsión artesanal impecable.
Al aproximar la nariz, la Salsa desata un abanico aromático de gran intensidad, frescura y complejidad botánica que previene de inmediato sobre su poder térmico. La primera impresión olfativa está marcada por notas ácidas y punzantes de lima fresca, manzana verde y vinagre de sidra natural que limpian la pituitaria.
Conforme la Salsa toma contacto con el oxígeno ambiental, emergen los terpenos frutales propios de los chiles nucleares como el Carolina Reaper y el Habanero verde. Se perciben recuerdos aromáticos a maracuyá verde, piel de kiwi, hierba recién cortada, cilantro silvestre y un toque mineral terroso sumamente atractivo.
La Salsa no desprende ningún aroma a quemado, fermento descontrolado o solvente químico, manteniendo una pureza nasal cristalina que invita a la degustación. Los aromas florales de los pimientos se entrelazan con el perfume del ajo morado pochado, configurando una fragancia exótica, fresca y profundamente hipnótica.
En la cavidad bucal, la Salsa ofrece un ataque inicial engañosamente fresco, cítrico y salino que baña la lengua con una ligereza sedosa. El tomatillo verde y el zumo de lima despliegan una acidez vibrante que estimula de forma instantánea la salivación, acariciando las papilas gustativas durante los dos primeros segundos.
Transcurrido ese instante inicial, la Salsa detona una explosión térmica de capsaicina pura que se expande como una llamarada por toda la cavidad bucal. El picante no ataca de forma superficial, sino que penetra en profundidad, envolviendo la lengua, las encías y el paladar blando con un calor radiante de intensidad arrolladora.
La Salsa demuestra su maestría técnica porque, a pesar del fuego abrasador, permite seguir percibiendo los sabores de la comida y los matices vegetales de la receta. No adormece las papilas con amargura sintética, sino que acelera el pulso y despierta los sentidos mediante una oleada de energía y calor biológico puro.
En el centro del paladar, la Salsa mantiene un diálogo fascinante entre el frescor ácido del cilantro y la potencia volcánica del Trinidad Scorpion. La saliva fluye de manera continua mientras la mente procesa un estímulo térmico que roza la euforia, provocando una liberación inmediata de endorfinas y dopamina en el organismo.
El final de boca que regala esta Salsa de JJ Foodie es monumentalmente largo, persistente, cálido y memorable. El calor permanece activo en la garganta y los labios durante más de diez minutos, despidiéndose con recuerdos elegantes a corteza de cítricos, pimienta verde molida y hierbas aromáticas de montaña.
El motivo por el cual esta Salsa engancha de forma tan adictiva a los paladares expertos radica en el fenómeno de la hipersensibilización placentera. Tras superar el primer impacto térmico, el cerebro experimenta una sensación de ligereza y bienestar reconfortante que empuja de manera casi involuntaria a buscar una nueva gota.
La psicología del consumo de esta Salsa extrema se vincula al espíritu de superación personal, la camaradería en la mesa y el coleccionismo gastronómico exclusivo. Compartir una botella de Bilis de Dragón en una reunión entre amigos convierte una cena ordinaria en un ritual festivo lleno de anécdotas, risas y complicidad compartida.
Imaginemos un primer escenario donde esta Salsa se disfruta durante un banquete de cocina mexicana de autor en una terraza estival. Sobre la mesa descansan tacos de carnitas de cerdo ibérico confitado y cebolla encurtida, esperando el toque maestro que corone la degustación con una dosis de fuego real.
El anfitrión vierte dos gotas de la Salsa sobre la carne jugosa. El contraste entre la grasa melosa del cerdo ibérico y el fuego cítrico del aderezo corta la pesadez del bocado al instante, desatando exclamaciones de sorpresa y placer entre los comensales ante la finura del equilibrio alcanzado en la receta.
Un segundo escenario traslada la Salsa a una marisquería contemporánea donde se sirve un ceviche de corvina salvaje con leche de tigre y maíz choclo. El chef añade unas gotas del elixir verde directamente sobre el caldo frío antes de llevar el plato a la mesa del cliente más audaz.
La Salsa se funde con los jugos marinos, multiplicando la frescura del pescado crudo y aportando un nervio picante que eleva la preparación a una categoría sensorial estratosférica. Los clientes elogian la ausencia de vinagres agresivos y la persistencia frutal de los chiles palentinos sobre la carne blanca.
Un tercer escenario muestra esta Salsa en la intimidad del hogar durante una noche de hamburguesas gourmet caseras de vaca madurada. El usuario mezcla unas gotas del condimento con mayonesa artesana para untar el pan brioche, logrando una emulsión picante de ensueño que transforma una cena rápida en un festín de alta cocina.
USOS, APLICACIONES Y RECETAS
La Salsa Bilis de Dragón 100ml JJ Foodie es un ingrediente culinario de una precisión quirúrgica, diseñado para enriquecer elaboraciones donde se busque un contraste térmico potente sin enmascarar los sabores primarios. Su perfil cítrico, verde y rabiosamente picante la hace idónea para marinados, vinagretas, emulsiones y salsas compuestas.
Incorporar esta Salsa a los platos cotidianos exige dosificar con moderación mediante gotas individuales, permitiendo que su calor se distribuya homogéneamente en caldos, guisos y salsas base. A continuación, se detallan minuciosamente seis recetas gastronómicas completas desarrolladas paso a paso en formato continuo para extraer todo su potencial.
Ceviche de lubina salvaje con leche de tigre y gotas de Salsa Bilis de Dragon
Esta elaboración marina de inspiración peruana une la textura tersa del pescado crudo con la acidez cítrica y el fuego nuclear de este aderezo verde de autor.
Ingredientes:
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6 gotas de Salsa Bilis de Dragon 100ml JJ Foodie
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400 g de lomo de lubina salvaje fresca limpia de piel y espinas
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Zumo recién exprimido de 6 limas verdes
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1 cebolla roja cortada en juliana extrafina
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1 trozo de jengibre fresco rallado de dos centímetros
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1 diente de ajo machacado
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1 manojo de cilantro fresco picado fino
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1 batata cocida en rodajas y granos de maíz choclo
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Sal marina y cubos de hielo
Realización:
Comenzamos cortando el lomo de lubina salvaje en dados homogéneos de dos centímetros con un cuchillo bien afilado sobre una tabla fría. Colocamos los dados de pescado en un bol de cristal que frotaremos previamente con el diente de ajo machacado para aromatizar sutilmente la superficie del recipiente.
En un cuenco aparte, preparamos la leche de tigre mezclando el zumo de lima colado, el jengibre fresco rallado, una pizca de sal marina, dos cubos de hielo para mantener la temperatura y las seis gotas de Salsa Bilis de Dragón, batiendo con una varilla manual para emulsionar los jugos cítricos con el picante.
Vertemos la leche de tigre sobre los dados de lubina, añadimos la cebolla roja en juliana y el cilantro fresco picado, removiendo con una cuchara de madera durante un minuto y medio para que el ácido marine ligeramente el exterior del pescado manteniendo el centro crudo y jugoso.
Retiramos los cubos de hielo y servimos el ceviche de inmediato en platos hondos fríos, decorando con las rodajas de batata cocida dulce y los granos de maíz choclo crujientes, logrando un equilibrio térmico y ácido sensacional en boca.
Tips:
Añadir este condimento directamente a la leche de tigre asegura que la capsaicina se distribuya en el líquido cítrico sin crear puntos de picor desiguales en el pescado.
Tacos de cochinita pibil con cebolla morada encurtida y aderezo de Salsa Bilis de Dragon
Un clásico indiscutible de la cocina yucateca donde la carne de cerdo marinada en achiote se equilibra con el toque ácido y picante del condimento palentino.
Ingredientes:
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8 gotas de Salsa Bilis de Dragon 100ml JJ Foodie
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800 g de aguja de cerdo troceada en dados grandes
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100 g de pasta de achiote artesanal
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200 ml de zumo de naranja agria o mezcla de naranja y lima
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8 tortillas de maíz artesanales
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1 cebolla morada encurtida en vinagre de manzana
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2 hojas de plátano para envolver
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Sal marina, comino y orégano seco
Realización:
Disolvemos la pasta de achiote en el zumo de naranja agria junto con el comino, el orégano seco, una pizca de sal marina y cuatro gotas de Salsa picante en un vaso de batidora, triturando hasta obtener un marinado homogéneo y aromático de color rojo intenso.
Colocamos los dados de carne de cerdo en un bol grande, vertemos el marinado por encima frotando bien la carne y dejamos reposar en el frigorífico durante al menos seis horas. Forramos una cazuela refractaria con las hojas de plátano limpias y acomodamos la carne con todos sus jugos dentro.
Cerramos las hojas de plátano sobre la carne, tapamos la cazuela con papel de aluminio y horneamos a ciento sesenta grados centígrados durante tres horas hasta que la carne esté tan tierna que se deshilache con un tenedor. Deshebramos toda la carne y la mezclamos con los jugos de cocción calientes.
Calentamos las tortillas de maíz en una sartén seca durante medio minuto por lado. Montamos los tacos colocando una porción generosa de carne deshilachada, añadimos cebolla morada encurtida crujiente y coronamos con una gota adicional de Salsa sobre cada taco antes de servir.
Tips:
La grasa natural del cerdo y el dulzor del achiote amortiguan la fuerza del picante, permitiendo disfrutar de la riqueza aromática de los chiles sin saturar el paladar.
Aguachile verde de langostinos tigre con pepino, cilantro y Salsa Bilis de Dragon
Una preparación refrescante y vibrante de la costa del Pacífico donde el marisco crudo se viste con una emulsión verde de frescura extrema y calor vivo.
Ingredientes:
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5 gotas de Salsa Bilis de Dragon 100ml JJ Foodie
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16 langostinos tigre frescos grandes pelados y abiertos en mariposa
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1 pepino grande pelado y troceado
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Zumo recién exprimido de 4 limas
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1 manojo grande de cilantro fresco
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1 cebolla morada pequeña en juliana fina
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1 aguacate maduro en láminas
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Sal marina en escamas y totopos de maíz
Realización:
Comenzamos limpiando los langostinos tigre frescos, retirando el intestino dorsal con una brocheta y abriéndolos longitudinalmente en corte mariposa sobre una tabla limpia. Los disponemos bien extendidos en una sola capa sobre una fuente amplia de porcelana blanca fría.
En el vaso de la batidora, trituramos el pepino troceado con el zumo de lima colado, las hojas de cilantro fresco limpio, una pizca de sal marina y las cinco gotas de Salsa Bilis de Dragón a máxima velocidad durante dos minutos hasta obtener un aguachile verde brillante y líquido.
Colamos el aguachile verde a través de un colador fino sobre la fuente donde reposan los langostinos tigre, asegurándonos de que el líquido cubra el marisco por completo. Dejamos reposar en refrigeración durante cinco minutos para que el ácido cítrico cocine ligeramente la carne.
Decoramos la fuente con la cebolla morada en juliana fina, las láminas de aguacate maduro y unas escamas de sal marina. Servimos el aguachile inmediatamente acompañado de totopos de maíz caseros crujientes para contrastar las texturas.
Tips:
El agua de pepino y el cilantro amortiguan el impacto inicial de la capsaicina, permitiendo que el marisco exprese su sabor dulce y yodado con un fondo picante de ensueño.
Alitas de pollo crujientes glaseadas con miel de encina y Salsa Bilis de Dragon
Un bocado crujiente y adictivo donde la melosidad de la miel de bosque castellana se funde con el volcán de capsaicina de los chiles superhot.
Ingredientes:
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10 gotas de Salsa Bilis de Dragon 100ml JJ Foodie
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1 kg de alitas de pollo camperas cortadas por la articulación
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80 g de miel pura de encina
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30 ml de salsa de soja tamari sin gluten
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20 g de mantequilla artesana sin sal
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1 cucharadita de ajo en polvo y jengibre molido
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20 ml de aceite de oliva virgen extra y sal marina
Realización:
Secamos las alitas de pollo camperas con papel absorbente y las colocamos en un bol amplio, sazonándolas con el ajo en polvo, el jengibre molido, una pizca de sal marina y el aceite de oliva virgen extra, asegurándonos de que queden bien impregnadas por todos lados.
Disponemos las alitas en una sola capa sobre una bandeja de horno cubierta con papel vegetal y horneamos a doscientos diez grados centígrados durante treinta minutos, dándoles la vuelta a mitad de cocción hasta que la piel adquiera un tono dorado intenso y muy crujiente.
Mientras tanto, en un cazo mediano a fuego suave, calentamos la miel de encina con la salsa de soja tamari, la mantequilla artesana y las diez gotas de Salsa Bilis de Dragón, removiendo con varillas durante cuatro minutos hasta que la salsa espese y caramelice ligeramente.
Sacamos las alitas crujientes del horno, las vertemos directamente en un bol grande con el glaseado picante caliente y removemos enérgicamente para napar cada pieza de forma homogénea. Servimos de inmediato decorando con semillas de sésamo tostado y cebollino picado.
Tips:
La miel de encina contiene azúcares complejos que caramelizan sobre la piel del ave, creando una película protectora crujiente que equilibra el picor extremo.
Mayonesa verde picante de aguacate y Salsa Bilis de Dragon para hamburguesas
Una salsa emulsionada de alta cocina rápida pensada para coronar carnes a la brasa, patatas gajo asadas, sándwiches gourmet o pescados fritos.
Ingredientes:
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4 gotas de Salsa Bilis de Dragon 100ml JJ Foodie
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1 huevo campero fresco entero a temperatura ambiente
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200 ml de aceite de girasol alto oleico o arbequina suave
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1 pulpa de aguacate maduro pequeño
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10 ml de zumo de limón fresco
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1 diente de ajo pequeño sin germen
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Sal marina fina
Realización:
En el vaso de una batidora de mano, introducimos el huevo campero fresco, el diente de ajo pelado, el zumo de limón, una pizca de sal marina y la mitad del aceite vegetal. Colocamos el brazo de la batidora en el fondo del vaso sin moverlo y encendemos a velocidad media.
Cuando la emulsión comience a formarse y blanquear en la base, comenzamos a levantar suavemente el brazo de la batidora mientras vertemos el resto del aceite en un hilo fino continuo hasta obtener una mayonesa firme, brillante y sedosa.
Añadimos la pulpa del aguacate maduro y las cuatro gotas de Salsa Bilis de Dragón al vaso de la batidora, triturando durante un minuto más hasta integrar por completo el aguacate y lograr una crema de color verde pálido uniforme y textura densa.
Probamos la mayonesa y rectificamos de acidez o sal si fuera necesario, guardándola en un biberón de cocina en el frigorífico durante al menos una hora antes de su empleo para asentar los sabores y la textura sobre carnes calientes.
Tips:
La base grasa del huevo y el aceite atrapa las moléculas de capsaicina, permitiendo disfrutar de una mayonesa cremosa donde el calor se libera de forma aterciopelada y continua.
Tartar de atún rojo con sésamo negro, jengibre y vinagreta de Salsa Bilis de Dragon
Una receta fría donde la untuosidad grasa del atún de almadraba se transforma gracias a una vinagreta marina cargada de nervio cítrico y picor vegetal.
Ingredientes:
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4 gotas de Salsa Bilis de Dragon 100ml JJ Foodie
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300 g de lomo de atún rojo fresco limpio sin espinas
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20 ml de aceite de sésamo tostado
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20 ml de salsa de soja baja en sal
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10 g de semillas de sésamo negro tostado
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1 trozo de jengibre fresco rallado de un centímetro
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Cebollino fresco picado y flor de sal
Realización:
Congelamos previamente el atún rojo fresco a menos veinte grados durante cuarenta y ocho horas por motivos de seguridad sanitaria. Tras descongelar lentamente en el frigorífico, cortamos el pescado con un cuchillo filetador bien afilado en dados regulares de medio centímetro.
En un cuenco de cristal, preparamos la vinagreta emulsionando el aceite de sésamo tostado, la salsa de soja, el jengibre fresco rallado, las semillas de sésamo negro y las cuatro gotas de Salsa Bilis de Dragón con un tenedor hasta homogeneizar la mezcla.
Añadimos los dados de atún rojo al cuenco de la vinagreta, mezclamos con una espátula de silicona suavemente durante treinta segundos para no romper la carne y dejamos reposar dos minutos a temperatura ambiente para que absorba los aromas.
Colocamos un aro de emplatar en el centro de un plato frío, rellenamos con el tartar de atún marinado presionando ligeramente, retiramos el aro con cuidado y coronamos con el cebollino fresco picado y unas escamas de flor de sal antes de servir.
Tips:
No sobrepasar el tiempo de marinado del atún para evitar que los ácidos de la preparación blanqueen la superficie del pescado noble, conservando su color rojo vivo.
MARIDAJE, VALOR, COMPRA Y BLOQUE LEGAL
El maridaje gastronómico de la Salsa Bilis de Dragon 100ml JJ Foodie exige una selección muy consciente de bebidas capaces de dialogar con un nivel de capsaicina extremo sin colapsar en el intento. Los aderezos superhot requieren tragos con buena acidez, carbónico vivo o bases dulces que refresquen y calmen el paladar de forma continua.
Esta Salsa artesana encuentra su pareja perfecta en cervezas artesanales de estilos marcadamente lupulados y aromáticos, como las Double IPA, New England IPA (NEIPA) o Imperial IPAs. La carga de lúpulos tropicales y cítricos complementa los aromas del Habanero y el Reaper, mientras que el amargor y el alcohol cortan la sensación de calor en boca.
Asimismo, esta Salsa nuclear marida de forma extraordinaria con vinos blancos dotados de cierta concentración de azúcar residual natural, como los Riesling alemanes de categoría Spätlese o Kabinett, y los vinos de uva Gewürztraminer. La dulzura frutal del vino aplaca el fuego de la capsaicina, creando un equilibrio fascinante entre dulzor y picante.
Para los apasionados de los destilados y la coctelería mexicana, esta Salsa es el aliado indiscutible para acompañar tragos de mezcal artesano espadín, tequila reposado o cócteles clásicos como el Bloody Mary y el Michelada tradicional. Unas gotas añadidas a un vaso de cerveza con clamato y lima elevan el trago a una dimensión legendaria.
Si comparamos esta Salsa con las salsas picantes industriales que abundan en las grandes superficies comerciales, las ventajas cualitativas resultan abrumadoras. Los productos de gran consumo suelen recurrir a vinagres de alcohol destilado baratos, pasta de tomate concentrada para hacer bulto y extractos químicos que queman sin aportar sabor.
Por el contrario, JJ Foodie garantiza en esta Salsa un producto puro elaborado con chiles enteros frescos y tomatillo verde de huerta, sin añadir una sola gota de extracto sintético ni espesantes artificiales. Este rigor asegura una digestión limpia, ausencia de ardores gástricos y una fidelidad botánica intachable que respeta la salud del consumidor.
El valor gastronómico de esta botella de cien mililitros radica en su rendimiento extraordinario por servicio. Al tratarse de un concentrado de fuego vegetal puro, unas pocas gotas bastan para sazonar ollas enteras de guiso, marinados para varios comensales o fuentes completas de ceviche, convirtiendo el frasco en una inversión culinaria muy rentable.
Comprar esta Salsa picante en tiendas gourmet especializadas, ferias de productores artesanos o en la plataforma online oficial garantiza la recepción de un lote fresco recién embotellado con toda su potencia intacta. Es recomendable verificar que el precinto de seguridad del tapón se encuentre en perfecto estado antes de su adquisición.
Para conservar las cualidades organolépticas de esta Salsa en el hogar durante meses, se debe guardar el envase cerrado en un lugar fresco, seco y al abrigo de la luz solar directa. Una vez abierta la botella, es indispensable conservarla siempre refrigerada en el frigorífico entre dos y seis grados centígrados para preservar su color verde y su frescura aromática.
Aconsejamos agitar enérgicamente la Salsa antes de cada uso para homogeneizar las partículas de pulpa y los aceites esenciales en suspensión. Se debe dosificar con precaución mediante gotas individuales y evitar el contacto directo con los ojos o mucosas, manipulando el envase con el respeto que merece un producto de fuego nuclear.
Invertir en esta Salsa de JJ Foodie representa una decisión de consumo consciente que apoya el emprendimiento artesano en Castilla y León, el cultivo sostenible de variedades agrícolas exóticas y el placer del picante sin adulterar. Una referencia de culto que transformará tu cocina en un templo del sabor más salvaje y refinado.
BLOQUE LEGAL
| Parámetro Regulado | Información Oficial y Veraz del Producto |
| Denominación del producto | Salsa picante extrema artesanal Bilis de Dragón 100ml / Salsa verde de chiles superhot frescos con hortalizas. |
| Ingredientes reales | Aguacate (32%), vinagre de manzana (sulfitos), calabacín, habanero, zumo de limón, aceite de girasol, jalapeño rojo, sal y perejil fresco.
Contiene sulfitos |
| Alérgenos | Producto naturalmente exento de gluten, lactosa, huevo, soja, frutos de cáscara, apio, sésamo y mostaza en su formulación. APTO PARA VEGANOS Y CELÍACOS. |
| Volumen neto | 100 mililitros (100 ml e) envasados en botella de vidrio reciclable transparente con tapón de rosca hermético y dosificador de gotas. |
| Información nutricional (por 100 ml) |
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| Conservación | Conservar en lugar fresco, seco y protegido de la radiación solar directa. Una vez abierto el envase, mantener obligatoriamente refrigerado entre 2 °C y 6 °C y consumir preferentemente en 6 meses. |
| Origen | Elaborado y envasado en Palencia, Comunidad Autónoma de Castilla y León, España. Chiles y vegetales seleccionados en cultivo especializado. |
| Empresa elaboradora | JJ Foodie S.L. Sede y obrador artesanal: Polígono Industrial de Palencia, Palencia, Castilla y León, España. Registro General Sanitario de Empresas Alimentarias y Alimentos (RGSEAA). |
| Lote y consumo preferente | Consultar el código alfanumérico de lote y la fecha de consumo preferente impresos en el reverso de la etiqueta de la botella. |
| Modo de consumo | Condimento listo para el consumo. Agitar bien antes de usar. Dosificar gota a gota debido a su extremo nivel de picante. Mantener fuera del alcance de los niños. |




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