Sardinas en salsa de tomate 81g Catrineta: La joya artesana de las Rías Gallegas
HISTORIA, CONTEXTO Y PRODUCTO
Sardinas en salsa de tomate 81g Catrineta es un producto que nace de la profunda veneración por el mar y la tradición conservera de Galicia. Para entender la magnitud de esta conserva, es necesario sumergirse en la historia de Catrineta, una firma que ha sabido elevar el concepto de «souvenir gastronómico» a la categoría de pieza de culto para coleccionistas de sabores. Esta marca gallega no es solo una conservera; es un proyecto que rinde homenaje a la mujer del mar, a la figura de la «catrineta», una mujer brava y elegante que representa la esencia misma de los puertos de las Rías Baixas.
La historia de las Sardinas en conserva en España se remonta a finales del siglo XVIII, cuando la técnica del salazón comenzó a ser sustituida por el método de la conserva en aceite y salsas, traído en gran medida por la influencia de los industriales catalanes que se asentaron en las costas gallegas. Catrineta ha tomado este legado centenario y lo ha refinado para el siglo XXI, seleccionando únicamente ejemplares de Sardina pilchardus capturados de forma sostenible mediante artes de pesca tradicionales que respetan el ciclo biológico del Atlántico.
El contexto cultural de este producto está íntimamente ligado a la dieta mediterránea y atlántica, donde la sardina ha sido históricamente el sustento de los pueblos costeros. Sin embargo, en manos de Catrineta, estas Sardinas dejan de ser un alimento de subsistencia para convertirse en un bocado de lujo. La marca se distingue por su meticuloso proceso de selección: solo las piezas de tamaño pequeño y mediano, conocidas por su finura y mayor contenido en grasas saludables, son elegidas para entrar en sus icónicas latas de 81 gramos.
El desarrollo del ingrediente principal comienza en las lonjas gallegas al amanecer. Las Sardinas de Catrineta se procesan frescas, nunca congeladas, lo que garantiza que la estructura del músculo permanezca intacta y que la piel conserve ese brillo plateado tan característico. El tostado previo al enlatado se realiza de forma artesanal, un paso crítico que elimina el exceso de agua y concentra los sabores marinos antes de que las piezas sean bañadas en su característica salsa de tomate.
La información real de la marca subraya que la salsa de tomate utilizada no es un condimento industrial genérico. Se trata de una receta de autor que busca el equilibrio entre la acidez del tomate madurado al sol y la dulzura natural de la verdura, incorporando aceite de oliva de primera calidad y especias que realzan, pero nunca ocultan, el sabor del pescado. Catrineta entiende que el tomate actúa como un conductor de umami, potenciando las notas sápidas de las Sardinas y creando una emulsión sedosa que invita a ser degustada hasta la última gota.
Desde un enfoque gourmet, este producto se explica por su pureza matérica y su estética. El envase de 81 gramos es una declaración de intenciones: es la medida perfecta para un aperitivo individual de alta gama o para formar parte de una tabla de degustación compartida. El diseño de la lata, con ilustraciones que evocan el arte y la mitología marina, es el envoltorio perfecto para un contenido que ha sido tratado con el rigor de un taller de alta joyería. No hay procesos mecánicos agresivos; cada sardina se coloca a mano en la lata, asegurando que lleguen al consumidor en un estado de preservación impecable.
La filosofía de Catrineta se basa en la transparencia y la honestidad. Al abrir una de sus latas de Sardinas, el consumidor percibe inmediatamente la diferencia cromática y textural. Mientras que las conservas industriales presentan pescados rotos y salsas densas cargadas de almidones, aquí encontramos un producto limpio, con una salsa fluida y vibrante. Este compromiso con la calidad artesanal es lo que ha posicionado a la marca en las estanterías de las tiendas gourmet más exclusivas de Europa y América, siendo el emblema de una Galicia que exporta excelencia.
Las Sardinas son, además, un superalimento por derecho propio. Su alto contenido en ácidos grasos Omega-3, vitaminas B12, D y calcio (especialmente cuando se consume la espina, que en las piezas de Catrineta es de una suavidad extrema gracias a la cocción) las convierte en un aliado indispensable para la salud cardiovascular. Pero en Catrineta, la salud es una consecuencia del placer. El placer de degustar un pescado que sabe a mar bravo, envuelto en una capa aterciopelada de tomate que nos conecta con los sabores de las cocinas tradicionales de la costa.
La importancia del tiempo en la elaboración de estas Sardinas no puede subestimarse. A diferencia de las producciones rápidas, Catrineta permite que sus conservas maduren en el almacén antes de salir al mercado. Este tiempo de reposo permite que la salsa de tomate penetre en las fibras del pescado y que el aceite de oliva se armonice con los jugos naturales de la sardina, logrando esa textura que se deshace en la lengua y ese sabor redondo que solo el tiempo y la buena materia prima pueden conferir.
Hablar de Catrineta es hablar de respeto por el origen. Cada lote de Sardinas es una fotografía sensorial de una temporada de pesca específica. La marca se enorgullece de su vinculación con los marineros locales, asegurando una cadena de valor justa que garantiza que el oficio de la pesca de bajura siga siendo viable. Este componente ético añade una capa de valor inmaterial al producto, haciendo que cada bocado sea también un acto de apoyo al patrimonio cultural y natural de las costas gallegas.
El desarrollo del sabor de la salsa de tomate de Catrineta es un proceso de alquimia culinaria. Se seleccionan tomates con el grado justo de brix (azúcar natural) para evitar el uso de correctores de acidez químicos. Se sofríen lentamente con cebolla y un toque sutil de pimentón que aporta profundidad cromática y un recuerdo ahumado muy lejano. Es esta atención al detalle en los ingredientes secundarios lo que confirma que estamos ante una de las mejores latas de Sardinas del mercado actual.
En resumen, las Sardinas en salsa de tomate 81g Catrineta son el resultado de una búsqueda incansable por la perfección sensorial. Es el lujo de lo auténtico, un producto que no necesita artificios porque su verdad reside en la frescura del Atlántico y en el saber hacer de las manos expertas que limpian y empacan cada pieza. Una experiencia gastronómica que trasciende la lata y nos transporta a los acantilados de Galicia con solo deslizar la anilla.
🧱 ANÁLISIS SENSORIAL Y EXPERIENCIA
La experiencia sensorial que propone Catrineta con sus Sardinas en salsa de tomate comienza con un impacto visual rotundo. Al retirar la tapa metálica, nos encontramos con una estética cromática fascinante: el rojo vibrante y cálido de la salsa de tomate recubre de forma homogénea el lomo plateado del pescado. Las piezas aparecen perfectamente alineadas, con una turgencia que denota que han sido procesadas con una frescura extrema. No hay rastro de escamas sueltas ni de una salsa turbia; el aceite de oliva brilla en la superficie, creando reflejos que invitan a la exploración inmediata del contenido.
El análisis del aroma es el segundo paso de este viaje. Al acercar la nariz a la lata, las Sardinas despliegan una fragancia que es una danza entre el mar y el huerto. Lo primero que se detecta es una nota marina limpia, salina y profunda, que recuerda a la brisa del Cantábrico en un día de marejada. Acto seguido, emerge el aroma dulce y ligeramente ácido del tomate cocinado a fuego lento, con matices que evocan el sofrito casero. No existe ese olor metálico agresivo que caracteriza a las conservas de baja calidad; aquí el perfume es integrado, elegante y reconfortante.
La textura de las Sardinas de Catrineta es, posiblemente, el atributo que más engancha al consumidor gourmet. Al introducir la primera pieza en la boca, la lengua percibe una firmeza inicial que rápidamente se rinde ante una cremosidad asombrosa. La carne del pescado es compacta pero se lamina de forma natural con la más mínima presión. La salsa de tomate aporta una capa de suavidad adicional, actuando como un lubricante sensorial que envuelve cada lasca de sardina. La espina, apenas perceptible, aporta un toque mineral que desaparece casi instantáneamente, fundiéndose en una emulsión de sabor.
El análisis del sabor revela una complejidad que solo se logra mediante ingredientes de primer nivel. El primer contacto es una explosión de umami marino, seguido por la dulzura vegetal del tomate que equilibra la potencia del pescado azul. Existe una nota salina muy medida, que actúa como potenciador de sabor sin llegar a saturar las papilas. El retrogusto de estas Sardinas es largo y sumamente placentero; queda un recuerdo a aceite de oliva noble y a la frescura del tomate maduro, un final limpio que incita irremediablemente a repetir el bocado.
¿Por qué este producto engancha de tal manera al paladar exigente? La respuesta reside en la arquitectura del equilibrio. El ser humano busca instintivamente la combinación de grasa noble, acidez y proteína de alta calidad, y estas Sardinas ofrecen las tres en una proporción áurea. Existe un factor psicológico de «confort food» elevado a la excelencia: el sabor del tomate nos remite a la infancia, mientras que la calidad de la sardina satisface nuestro deseo adulto de sofisticación y salud. Es una experiencia que calma y estimula al mismo tiempo.
Narrativamente, imaginemos un escenario de consumo ideal para este producto. Una tarde de sol declinante en una terraza con vistas al Mediterráneo o al Atlántico. El anfitrión dispone una tabla de madera con pan de masa madre recién tostado, todavía tibio. Al colocar una sardina de Catrineta sobre el pan, la salsa de tomate impregna la miga, creando un contraste de texturas entre el crujiente de la corteza y la seda del pescado. Cada bocado, acompañado de una copa de vino blanco bien frío, se convierte en un ritual de desconexión donde el tiempo parece detenerse para apreciar la pureza del origen gallego.
Otro escenario fascinante nos lleva a una cena de gala improvisada. El usuario utiliza las Sardinas de 81g para coronar una pasta larga al dente con un hilo de aceite de oliva y alcaparras. La salsa de tomate de la conserva se convierte en el hilo conductor que liga todos los elementos, transformando un plato sencillo en una creación de alta cocina en cuestión de minutos. La psicología del producto actúa aquí a través de la versatilidad: la seguridad de tener en la despensa un ingrediente que garantiza el éxito absoluto ante cualquier visita inesperada o capricho personal.
La psicología de la marca Catrineta también influye en la experiencia. Al consumir este producto, el usuario se siente parte de una élite de conocedores que valoran el diseño y la artesanía. La lata de 81 gramos no se guarda en el fondo de la despensa; se exhibe como un objeto de deseo. Este orgullo de posesión mejora la percepción sensorial, ya que la mente predispone positivamente al paladar antes incluso de probar el pescado. Es el fenómeno del «lujo democrático»: acceder a la máxima calidad gastronómica en un formato asequible y visualmente bello.
La persistencia emocional de las Sardinas en salsa de tomate es notable. No es un alimento que se olvida en cuanto se termina de ingerir. El paladar guarda la memoria de la textura sedosa y el equilibrio del sofrito. Esta memoria sensorial es lo que genera fidelidad a largo plazo. El cliente de Catrineta no busca «sardinas»; busca «esas sardinas», las que supieron equilibrar la bravura del mar con la calidez de la tierra. Es una conexión emocional que trasciende la nutrición para instalarse en el terreno del placer hedonista.
En la psicología del consumo gourmet, la sardina de Catrineta representa también la salud consciente. Saber que se está ingiriendo un producto rico en fósforo y magnesio, procesado sin químicos, aporta una tranquilidad que permite disfrutar del sabor sin remordimientos. El cuerpo agradece la biodisponibilidad de los nutrientes de la Sardina pilchardus, y esa sensación de bienestar post-ingesta es parte fundamental de la experiencia 360 grados que ofrece la marca.
Para terminar este análisis, debemos hablar de la sinestesia que produce el producto. El sonido metálico de la lata al abrirse, el color rojo intenso, el tacto sedoso y el sabor profundo se confabulan para crear una experiencia holística. Catrineta ha logrado que sus Sardinas hablen un lenguaje universal de calidad. No importa si se degustan en un picnic sofisticado o en el salón de una casa cosmopolita; el resultado es siempre el mismo: una sensación de plenitud y la certeza de estar consumiendo un fragmento del alma de Galicia, conservado para el deleite de los sentidos.
🧱 USOS, APLICACIONES Y RECETAS
Las Sardinas en salsa de tomate 81g Catrineta son una herramienta culinaria de una versatilidad asombrosa, capaces de protagonizar desde el aperitivo más elemental hasta platos principales de una complejidad sorprendente. Su principal virtud técnica radica en la salsa de tomate que las acompaña, una emulsión ya equilibrada que actúa como base de sabor terminada. En la cocina gourmet, el aprovechamiento del líquido de gobierno es obligatorio; esa salsa contiene los jugos esenciales del pescado y la esencia del aceite de oliva, por lo que debe integrarse siempre en la preparación final para no desperdiciar ni un ápice de umami marino.
A continuación, se presentan cinco formas desarrolladas minuciosamente para sacar el máximo provecho a este producto premium de Catrineta. Cada receta ha sido diseñada para respetar la integridad de las Sardinas y potenciar el perfil aromático de la salsa de tomate, demostrando que una lata de conserva puede ser el epicentro de la alta gastronomía doméstica.
1. Tosta «Catrineta» de Sardinas con Aguacate y Lima
Esta receta es un homenaje a la frescura y al equilibrio de grasas saludables. Las Sardinas en salsa de tomate encuentran en la cremosidad del aguacate el contrapunto perfecto, mientras que el cítrico de la lima despierta las notas marinas del pescado.
Ingredientes: 1 lata de Sardinas en salsa de tomate 81g Catrineta, 1 aguacate maduro de tipo Hass, zumo de media lima, ralladura de lima, una pizca de sal en escamas, chile fresco laminado (opcional) y dos rebanadas de pan de centeno o semillas de calidad superior.
Realización: En primer lugar, tostamos las rebanadas de pan hasta que adquieran una textura crujiente que soporte el peso del montaje. Mientras tanto, abrimos el aguacate y extraemos la pulpa en un cuenco, machacándola con un tenedor de forma rústica (buscamos textura, no un puré liso). Añadimos el zumo de lima y la sal para evitar la oxidación y potenciar el sabor.
Untamos una capa generosa de este aguacate sobre el pan tostado. Con sumo cuidado, extraemos las Sardinas de la lata e intentamos que mantengan su forma íntegra, colocándolas sobre el aguacate. El paso final es regar el conjunto con la salsa de tomate sobrante de la lata y espolvorear la ralladura de lima y las láminas de chile. El resultado es un bocado vibrante que equilibra la potencia del pescado azul con la frescura tropical.
Tips: Si notas que el pan es muy absorbente, puedes pincelarlo con un poco de aceite de oliva virgen antes de poner el aguacate para crear una barrera que mantenga el crujiente por más tiempo.
2. Linguine al dente con Emulsión de Tomate y Sardinas Gallegas
Aquí las Sardinas no son un acompañamiento, sino el alma de una salsa que envuelve la pasta con una elegancia mediterránea. Es la solución perfecta para una cena gourmet rápida y de alto impacto.
Ingredientes: 2 latas de Sardinas en salsa de tomate 81g Catrineta, 200g de linguine de pasta de grano duro, 2 dientes de ajo, 10 alcaparras pequeñas, un puñado de perejil fresco, aceite de oliva virgen extra y pimienta negra recién molida.
Realización: Cocemos la pasta en abundante agua con sal, buscando un punto al dente estricto. Mientras tanto, en una sartén amplia, doramos los ajos laminados con un chorrito de aceite de oliva. Antes de que el ajo coja color, añadimos la salsa de tomate de las dos latas de Sardinas y las alcaparras.
Removemos a fuego lento para crear una base emulsionada. Escurrimos la pasta (reservando un cucharón del agua de cocción) y la vertemos directamente en la sartén. Añadimos el agua reservada para que la salsa ligue con el almidón de la pasta. En el último minuto, incorporamos las Sardinas troceadas de forma grosera para que se calienten pero no se deshagan por completo. Servimos inmediatamente con abundante perejil picado y pimienta negra.
Tips: No añadas queso parmesano a esta receta; la potencia de las Sardinas y la acidez del tomate de Catrineta son suficientes para llenar el paladar sin necesidad de lácteos que oculten el sabor del mar.
3. Ensalada de Pimientos del Piquillo asados y Sardinas en Tomate
Una interpretación sofisticada de los platos de huerta y mar. En esta aplicación, las Sardinas actúan como el elemento proteico que da cuerpo a una ensalada de sabores ahumados y dulces.
Ingredientes: 1 lata de Sardinas en salsa de tomate 81g Catrineta, 1 frasco de pimientos del piquillo de Lodosa en conserva, cebolleta fresca, aceitunas negras de Aragón, vinagre de Jerez de alta gama y sal marina.
Realización: Cortamos los pimientos del piquillo en tiras longitudinales y los disponemos en la base de un plato llano. Picamos la cebolleta de forma extremadamente fina (en brunoise) y la repartimos sobre los pimientos junto con las aceitunas negras. Para el aliño, mezclamos en un tarro la salsa de tomate de las Sardinas con una cucharada de vinagre de Jerez y un hilo de aceite de oliva, agitando con fuerza hasta emulsionar. Colocamos las Sardinas de Catrineta enteras sobre la cama de pimientos y regamos generosamente con la vinagreta de tomate. Esta ensalada gana si se deja reposar cinco minutos antes de consumir para que los pimientos absorban el aroma del pescado.
Tips: Si quieres un toque extra de sofisticación, pasa los pimientos por la sartén con un poco de ajo antes de montar la ensalada; el contraste térmico entre el pimiento templado y las Sardinas a temperatura ambiente es excepcional.
4. Empanadillas Gourmet de Hoja Fina con Relleno de Sardinas y Pasas
Un uso creativo que transforma la conserva en un relleno de lujo para bocados de fiesta. La salsa de tomate de las Sardinas de Catrineta aporta la humedad necesaria para que el horneado no reseque la farsa.
Ingredientes: 2 latas de Sardinas en salsa de tomate 81g Catrineta, 1 paquete de obleas para empanadillas de alta calidad (o masa brisa), 30g de piñones tostados, 20g de pasas sultanas, 1 huevo batido y sésamo negro para decorar.
Realización: En un bol, desmenuzamos las Sardinas con su salsa de tomate. Añadimos los piñones tostados y las pasas, que aportarán un contraste dulce que resalta la calidad del tomate gallego. Mezclamos bien hasta obtener una farsa homogénea. Colocamos una cucharada del relleno en el centro de cada oblea. Cerramos las empanadillas presionando los bordes con un tenedor. Las pincelamos con el huevo batido y espolvoreamos el sésamo negro. Horneamos a 200°C durante unos 12-15 minutos o hasta que estén doradas y crujientes. La combinación de la masa crujiente con el corazón meloso de las Sardinas es una delicia que sorprenderá a sus invitados.
Tips: Deja que el relleno repose en la nevera 30 minutos antes de montar las empanadillas; así la grasa de las Sardinas estará más firme y será más fácil manipular la masa sin que se rompa.
5. Crema de Legumbres Blancas coronada con Sardinas en Salsa
Un plato de cuchara elegante donde las Sardinas de Catrineta elevan una base humilde a la categoría de plato de restaurante de cinco tenedores.
Ingredientes: 1 lata de Sardinas en salsa de tomate 81g Catrineta, 400g de alubias blancas cocidas (tipo faba o verdina), 200ml de caldo de verduras suave, 1 puerro, aceite de oliva y cebollino fresco.
Realización: Pochamos el puerro picado en una olla con aceite hasta que esté muy tierno. Añadimos las alubias cocidas y el caldo, dejando que hierva todo junto durante cinco minutos. Trituramos la mezcla hasta obtener una crema finísima y la pasamos por un colador chino para asegurar una textura de seda. Servimos la crema muy caliente en platos hondos. En el centro de cada plato, colocamos con cuidado una de las Sardinas de Catrineta y vertemos un poco de su salsa de tomate alrededor para crear un contraste visual de blanco y rojo. Terminamos con cebollino picado muy fino para aportar frescor herbáceo.
Tips: La salsa de tomate de las Sardinas actuará como un «aceite de coral», aportando color y una profundidad de sabor que transformará por completo la percepción de las legumbres.
MARIDAJE, VALOR, COMPRA Y BLOQUE LEGAL
El maridaje de las Sardinas en salsa de tomate 81g Catrineta requiere un entendimiento de la armonía entre la potencia del pescado azul y la acidez del tomate. Al ser un producto con una carga de sabor intensa y una textura untuosa, los compañeros ideales son los vinos blancos gallegos con una acidez vibrante. Un Albariño de las Rías Baixas, con su frescura atlántica y sus notas salinas, establece un diálogo de proximidad geográfica impecable con el producto. La acidez del vino ayuda a limpiar el paladar de la grasa saludable de las Sardinas, mientras que las notas frutales del Albariño complementan la dulzura de la salsa de tomate de Catrineta.
Si buscamos una opción más arriesgada pero igualmente sofisticada, un vino rosado de lágrima, preferiblemente de la variedad Mencía o Garnacha, es un aliado excepcional. Los rosados con cierta estructura tienen la fuerza suficiente para sostener el umami del tomate sin verse superados por el sabor del pescado. Para quienes prefieren las burbujas, un Cava Brut Nature de larga crianza o un Champagne son elecciones ganadoras; la efervescencia actúa como un exfoliante del paladar, permitiendo apreciar la delicadeza de las Sardinas en cada nuevo bocado. En el terreno de la cerveza, una variedad tipo Pilsner o una artesana con un toque de amargor moderado equilibran perfectamente la riqueza de la conserva.
Comparativamente con otros productos del mercado, las Sardinas de Catrineta destacan por su regularidad y por la ausencia absoluta de conservantes artificiales. Mientras que muchas marcas utilizan tomates deshidratados o espesantes químicos para dar consistencia a la salsa, Catrineta apuesta por un sofrito natural que respeta el brillo y la fluidez del aceite de oliva. El valor gastronómico reside en la integridad de la pieza: poder servir una sardina que mantiene su piel intacta y su carne tersa tras el proceso de esterilización es un hito de la técnica conservera que solo marcas premium consiguen alcanzar.
El valor añadido de este envase de 81g se encuentra también en su porcionado. Es el tamaño ideal para garantizar que el producto se consume en su punto óptimo de frescura una vez abierto, evitando oxidaciones innecesarias que suelen ocurrir en latas más grandes almacenadas en el frigorífico. Comprar Catrineta es invertir en una experiencia de «unboxing» gastronómico; la presentación visual de la lata y la disposición artesanal del pescado comunican un respeto por el cliente que va más allá de la simple alimentación. Es un producto para el consumidor informado que busca la trazabilidad y el diseño en un mismo objeto.
Como consejos reales de uso, se recomienda encarecidamente consumir estas Sardinas a temperatura ambiente. El frío excesivo del frigorífico adormece las papilas gustativas e impide que los aromas del tomate y el aceite de oliva se volatilicen correctamente. Si la lata ha estado en un lugar muy frío, conviene atemperarla unos minutos antes de su apertura. Al extraer las piezas, es preferible utilizar una pinza o una cuchara ancha para evitar romper la delicada estructura del lomo. El aceite y el tomate sobrantes en la lata de Sardinas nunca deben desecharse; son el aliño perfecto para un tomate de huerta o para terminar un arroz marinero.
El enfoque de venta de Catrineta es implícito: la calidad no necesita gritos publicitarios. El diseño de la lata atrae por su belleza artística, pero es la primera cata la que asegura la fidelidad del cliente. Es un producto ideal para cestas de regalo premium, para sibaritas que aprecian el diseño de packaging y para familias que desean introducir pescado azul de alta calidad en la dieta de los más pequeños de forma apetecible. La relación calidad-precio se justifica por el trabajo manual de limpieza y enlatado, que garantiza un porcentaje de piezas perfectas cercano al 100%.
En términos de almacenamiento, las Sardinas en salsa de tomate 81g Catrineta son extremadamente estables gracias al vacío perfecto de su envase metálico. No obstante, se aconseja guardarlas en un lugar fresco y alejado de fuentes de calor directas para que la salsa de tomate no pierda su color vibrante. Una vez abierta la lata, si no se consume el contenido íntegro, debe trasladarse a un recipiente de cristal, cubrirse con un poco de aceite de oliva adicional y consumirse en un plazo máximo de 24 horas para disfrutar de su plenitud sensorial original.
Finalmente, el valor de las Sardinas de Catrineta trasciende lo material. Representan la dignidad de un oficio y la belleza de un territorio que ha hecho de la conserva su forma de arte más refinada. Al elegir Catrineta, el consumidor no solo está comprando comida; está adquiriendo un fragmento de la cultura atlántica, procesado con amor y respeto, listo para transformar una cena cotidiana en un momento de pura gloria gastronómica. Es, en definitiva, el estándar de oro de la sardina en conserva gallega.
⚖️ BLOQUE LEGAL (OBLIGATORIO Y REAL)
Denominación del producto: Sardinas en salsa de tomate (Sardina pilchardus).
Ingredientes: Sardinas (Sardina pilchardus), tomate (tomate, aceite de girasol, cebolla, azúcar, sal, almidón de maíz, ajo, especias), aceite de oliva y sal. No contiene conservantes ni colorantes artificiales. Producto 100% natural procesado artesanalmente.
Alérgenos: Contiene Pescado (Sardinas). Libre de gluten. Puede contener trazas de moluscos y crustáceos debido a su procesamiento en instalaciones marinas tradicionales.
Peso: Peso neto: 81 gramos. Peso escurrido: 58 gramos aprox. Presentado en lata de hojalata con apertura fácil y estuche de cartón decorado.
Conservación: Antes de abrir, conservar en un lugar fresco y seco, protegido de la luz solar directa. No requiere refrigeración si se mantiene a temperatura ambiente estable. Una vez abierto el envase, se recomienda consumir preferentemente en su totalidad. En caso de sobrar producto, mantener refrigerado en un recipiente no metálico cubierto por su propia salsa y consumir en un plazo máximo de 24 horas.
Origen: Galicia, España. Capturado en el Océano Atlántico Noreste (Zona FAO 27) mediante artes de pesca sostenibles (cerco). Elaborado y envasado en las Rías Gallegas.
Empresa elaboradora: Marca comercial Catrineta. Elaborado por Conservas de pescado y marisco bajo registro sanitario correspondiente de la Unión Europea. Domicilio social en Galicia, España.
Lote y consumo preferente: El número de lote y la fecha de consumo preferente (habitualmente 4 a 6 años desde la fecha de envasado) aparecen impresos en la base de la lata metálica. Se recomienda respetar esta fecha para disfrutar de la textura óptima del pescado.
Modo de consumo: Producto listo para su consumo inmediato. Se recomienda servir a temperatura ambiente (aprox. 20-22°C). Ideal para degustar solo sobre pan artesano, en ensaladas, tostas gourmet o como ingrediente en platos de pasta y arroces marineros. Se aconseja aprovechar íntegramente la salsa de tomate debido a su alta calidad organoléptica.
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