Mantecados y Perrunillas 600g Dulces de Gredos
HISTORIA, CONTEXTO Y PRODUCTO
Los Mantecados tradicionales constituyen uno de los mayores monumentos de la historia repostera y cultural de la península ibérica. Desde los primeros tratados conventuales del siglo dieciséis, la transformación artesana de los cereales de secano con grasas nobles ha definido las festividades y sobremesas castellanas.
Esta noble disciplina confitera encontró en las tierras altas del centro peninsular un entorno geográfico y climático ideal para su desarrollo. Los Mantecados y las perrunillas surgieron en los obradores rurales como una fórmula magistral para convertir la matanza campesina en un dulce imperecedero y reconfortante.
En las comarcas abulenses que abrazan el sur de la Sierra de Gredos y el Valle del Tiétar, la repostería tradicional atesora siglos de sabiduría popular. Los inviernos rigurosos y las labores agrícolas de montaña exigían viandas densas en energía, capaces de conservarse durante meses en las alacenas familiares.
Los Mantecados de manteca de cerdo ibérico y las perrunillas se consolidaron como piezas indispensables en bodas, romerías y celebraciones patronales de los pueblos castellanos. Aquellos dulces no eran solo alimento, sino un símbolo de hospitalidad generosa que se ofrecía a los viajeros que cruzaban los puertos serranos.
En este marco geográfico incomparable se asienta la firma Dulces de Gredos, un obrador artesano ubicado en el municipio abulense de Arenas de San Pedro. La casa nació con el compromiso ético innegociable de preservar las recetas tradicionales de la repostería campesina y monacal de Ávila.
Dulces de Gredos elabora sus Mantecados y perrunillas siguiendo los métodos manuales heredados de maestros confiteros que trabajaban al amor de la lumbre. La firma selecciona materias primas limpias y de estricta proximidad, rechazando cualquier proceso automatizado agresivo que altere la textura quebradiza tradicional.
La base de estos Mantecados y perrunillas reside en una selección rigurosa de manteca de cerdo ibérico fundida de manera sosegada. Esta grasa animal noble proporciona una textura untuosa y sedosa, aportando un punto de fusión corporal bajo que hace que la pasta se disuelva en la boca.
El trigo cultivado en los campos castellanos aporta la harina idónea para la elaboración de los Mantecados y perrunillas de Dulces de Gredos. Esta harina se tuesta suavemente para reducir la fuerza del gluten, logrando una masa dócil que no se encoge y que adquiere una textura arenosa única.
La incorporación de las perrunillas junto a los Mantecados en este surtido de seiscientos gramos ofrece un recorrido completo por la confitería tradicional de Gredos. Mientras el mantecado destaca por su estructura fundente, la perrunilla añade un crujido dorado enriquecido con clara de huevo batida y azúcar.
El desarrollo aromático de estos Mantecados se enriquece con canela en rama molida de Ceylán y granos de anís verde seleccionados en floraciones limpias. Estos botánicos se mezclan con la masa tibia, liberando aceites esenciales que perfuman el obrador y otorgan un carácter balsámico muy elegante.
En el obrador de Dulces de Gredos, los Mantecados y las perrunillas se forman pieza a pieza sobre latas de horneado enharinadas a mano. Cada porción de masa recibe el tiempo de reposo necesario para que las partículas de harina absorban la manteca antes de entrar en la cámara de cocción.
La cocción de los Mantecados se lleva a cabo en hornos de solera a temperatura controlada, evitando choques térmicos que sequen la masa. El calor constante permite que la grasa noble emulsione con los azúcares, dorando la superficie exterior mientras el corazón permanece tierno y friable.
El espolvoreado final de azúcar fino y canela sobre los Mantecados sella la humedad interior y aporta una capa dulce que contrasta con la masa tostada. Por su parte, las perrunillas reciben un baño de clara de huevo y una almendra entera o picada que se tuesta durante los minutos finales de cochura.
Dulces de Gredos prescinde categóricamente de conservantes artificiales, colorantes sintéticos, féculas de relleno industrial o aceites de palma en sus Mantecados. La honestidad de su etiqueta garantiza que cada bocado proceda exclusivamente de ingredientes naturales tratados con el máximo rigor gastronómico.
Desde un enfoque estrictamente gourmet, este surtido de Mantecados y perrunillas de 600g se posiciona como una joya de la despensa dulce española. Su perfil aromático traslada al comensal a los pinares, encinares y cumbres de Gredos, ofreciendo una experiencia auténtica de alta confitería rural.
El valor nutricional de los Mantecados artesanos radica en su aporte energético limpio, libre de grasas trans y rico en ácidos grasos monoinsaturados. Esta composición lipídica, sumada a las proteínas vegetales de la almendra, convierte a estas pastas en una fuente de energía saludable y saciante.
La presencia de las perrunillas junto a los Mantecados permite apreciar dos interpretaciones históricas de la masa quebradiza de manteca en un solo envase. La perrunilla aporta una mordida más crujiente y tostada, mientras que el mantecado se deshace en una crema aterciopelada y fragante.
El arraigo territorial de estos Mantecados de Dulces de Gredos apoya la sostenibilidad socioeconómica en las zonas rurales del Valle del Tiétar. La empresa colabora con proveedores locales de harinas, huevos frescos y frutos secos, preservando el patrimonio repostero frente a la masificación industrial.
La supervisión manual en cada hornada de Mantecados garantiza que cada caja mantenga los estándares de color, fragancia y consistencia exigidos. Esta regularidad artesana ha consolidado a Dulces de Gredos como uno de los obradores más laureados de la provincia de Ávila y de Castilla y León.
Adquirir estos Mantecados y perrunillas supone una apuesta decidida por la soberanía alimentaria, el comercio ético y la memoria viva de nuestros pueblos. Un producto noble que dignifica la matanza tradicional y viste de gala las sobremesas familiares con su fragancia a canela, horno y manteca pura.
La combinación de Mantecados y perrunillas en formato de seiscientos gramos ofrece una durabilidad natural excelente gracias a la grasa ibérica. La masa permanece tierna y protegida durante meses sin necesidad de aditivos químicos, manteniendo el sabor limpio del primer día de horneado.
El consumidor que degusta estos Mantecados descubre una textura que no se pega al paladar ni genera pesadez estomacal tras la sobremesa. Cada pieza es el resultado de generaciones de perfeccionamiento en Arenas de San Pedro, aunando respeto por el origen y excelencia repostera.
ANÁLISIS SENSORIAL Y EXPERIENCIA
A la vista, los Mantecados exhiben una silueta redondeada y compacta con un tono tostado marfil coronado por una fina lluvia de azúcar y canela. Su superficie presenta diminutas grietas naturales que denotan una masa quebradiza de manteca que ha expandido libremente durante el horneado en solera.
Las perrunillas que acompañan a los Mantecados lucen una forma ovalada tradicional con bordes rústicos y una superficie dorada brillante. El baño de clara tostada crea una costra crujiente con reflejos ambarinos, coronada por trozos de almendra que aportan un atractivo visual insuperable.
Al tacto directo, los Mantecados transmiten una sequedad noble, densa y firme que no desprende grasa líquida en las yemas de los dedos. Al ejercer una presión mínima, el mantecado cede quebrando su estructura en micropartículas homogéneas, sin desmoronarse en polvo harinoso inconsistente.
En la fase olfativa en frío, estos Mantecados desatan una intensidad aromática cálida, profunda, reconfortante y limpia al retirar la tapa del envase. La primera impresión nasal está dominada por recuerdos nítidos a manteca de cerdo ibérico pura tostada, harina horneada y canela en rama.
Conforme los Mantecados se atemperan en la estancia, emergen notas secundarias de anís verde, corteza de limón dulce, almendra tostada y caramelo suave. La nariz percibe una pureza botánica y cereal absoluta, totalmente libre de notas a grasa rancia, conservantes o vainillinas artificiales.
Al entrar en la cavidad bucal, los Mantecados proporcionan un ataque inicial firme y crujiente que se transforma rápidamente en pura sedosidad. La masa se disuelve con rapidez gracias al calor corporal, liberando la manteca ibérica y envolviendo la lengua en una caricia aterciopelada.
El sabor de los Mantecados despliega un balance virtuoso donde el dulzor moderado convive con el fondo tostado del cereal y la grasa noble. Se aprecian sabores a masa de pueblo, canela de Ceylán, anís verde y almendra madura, acompañados por un fondo mineral sutil que equilibra el bocado.
Por su parte, las perrunillas aportan a la degustación de los Mantecados una mordida crujiente, sonora y caramelizada de gran personalidad. La clara de huevo tostada en la costra exterior genera un contraste textural seco que da paso a una masa interior tierna, aromática y muy jugosa.
En el centro del paladar, los Mantecados mantienen una textura arenosa ultrafina que tapiza las papilas gustativas sin generar pastosidad ni empaste. La deglución resulta extraordinariamente fluida y ligera, evitando la pesadez que producen los dulces elaborados con aceites vegetales refinados.
La salivación provocada por estos Mantecados es continua, limpia y agradable, estimulada por las especias nobles y el grano tostado de secano. La cavidad bucal queda templada, reconfortada y libre de regustos grasientos pesados, invitando a disfrutar de una nueva pieza con total deleite.
El final de boca que regalan los Mantecados y las perrunillas es extraordinariamente largo, especiado, dulce y persistente en la memoria retronasal. Permanecen durante minutos recuerdos nítidos a leña limpia de encina, masa madre horneada, canela pura y almendra tostada de montaña abulense.
El motivo por el cual estos Mantecados enganchan al comensal gourmet reside en su virtuoso tránsito de la textura crujiente a la crema fundente. Esta evolución física en boca despierta los receptores de placer del cerebro, ofreciendo una gratificación dulce que huye de lo empalagoso.
La psicología ligada al consumo de los Mantecados se asocia a la calidez del hogar, la sobremesa festiva y el reencuentro con las raíces familiares. Servir estas pastas artesanas transmite generosidad, afecto hacia los invitados y un aprecio sincero por la cultura gastronómica tradicional.
Imaginemos un primer momento narrativo donde los Mantecados presiden una merienda de domingo junto al fuego de una chimenea encendida en la sierra. Sobre una tabla de madera descansan tazas de chocolate a la taza humeante, café de puchero recién hecho y una fuente con las pastas doradas.
Al tomar los Mantecados con los dedos y morder la masa quebradiza, los aromas a canela y anís inundan la estancia despertando sonrisas. El contraste térmico con el café caliente desata conversaciones pausadas, convirtiendo una tarde fría en un refugio de confort y bienestar entrañable.
Un segundo contexto traslada los Mantecados a una sobremesa festiva de celebración familiar tras un almuerzo copioso de carnes asadas de Ávila. El anfitrión dispone el surtido en bandejas de porcelana junto a copas de vino dulce generoso o licor de orujo de hierbas para los comensales.
Los invitados celebran la finura de los Mantecados, elogiando cómo la masa se deshace en la boca sin sobrecargar el estómago tras la comida. El surtido se convierte en el centro de los elogios, demostrando que la repostería artesana auténtica triunfa en cualquier reunión distinguida.
Un tercer escenario muestra los Mantecados en una pausa matinal de trabajo o estudio, acompañando una taza de té negro Ceylan humeante. El bocado crujiente y dulce aporta una dosis de energía limpia que despeja la mente y reconforta el cuerpo para continuar la jornada con vitalidad.
En cualquier circunstancia de consumo, estos Mantecados y perrunillas de Dulces de Gredos demuestran su superioridad indiscutible frente a los productos industriales. Una obra de arte de la confitería tradicional que llena de distinción y sabor auténtico la mesa gourmet contemporánea.
USOS, APLICACIONES Y RECETAS
Los Mantecados y Perrunillas 600g Dulces de Gredos son un producto repostero dotado de una polivalencia culinaria excepcional en la cocina dulce y creativa. Su textura friable, su contenido en manteca ibérica y su aroma a canela permiten utilizarlos enteros o como base de tartas y cremas.
Incorporar estos Mantecados a los postres caseros permite sustituir galletas industriales, aportando un fondo tostado y especiado de alta confitería. A continuación, se detallan minuciosamente diez recetas gastronómicas completas explicadas paso a paso en formato continuo para su ejecución perfecta en el hogar.
Tarta de queso crema artesana con base crujiente de Mantecados y frutos del bosque
Una tarta horneada suave donde la masa quebradiza de las pastas sustituye a la galleta tradicional aportando notas de canela y manteca ibérica.
Ingredientes:
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200 g de Mantecados y Perrunillas 600g Dulces de Gredos triturados
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60 g de mantequilla artesana ecológica derretida
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500 g de queso crema fresco de untar de primera calidad
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200 ml de nata líquida fresca para montar con 35% de materia grasa
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120 g de azúcar de caña integral bio
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3 huevos camperos frescos grandes
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150 g de frutos del bosque frescos (arándanos, moras y frambuesas)
Realización:
Comenzamos triturando los doscientos gramos de Mantecados y perrunillas en un procesador de alimentos hasta obtener un polvo grueso con pequeños tropezones crujientes. En un bol mediano, mezclamos el cereal molido con la mantequilla derretida templada, integrando con espátula hasta formar una masa húmeda.
Forramos la base de un molde desmontable de veintidós centímetros con papel vegetal de horno y extendemos la masa de Mantecados presionando firmemente con una cuchara. Llevamos el molde al frigorífico durante treinta minutos para que la base compacte y adquiera una consistencia rígida y firme.
En un bol amplio, batimos el queso crema con el azúcar de caña, la nata líquida y los huevos camperos utilizando varillas manuales sin sobrebatir para no incorporar aire. Vertemos la crema líquida de queso sobre la base fría de Mantecados, alisando la superficie con delicadeza con una espátula de cocina.
Precalentamos el horno a ciento setenta grados con calor arriba y abajo y horneamos la tarta durante cuarenta y cinco minutos hasta que los bordes estén cuajados y el centro tembloroso. Dejamos enfriar a temperatura ambiente y refrigeramos cuatro horas antes de desmoldar, coronando con los frutos del bosque frescos.
Tips:
La manteca presente en los Mantecados impermeabiliza la base de la tarta durante el horneado, evitando que el relleno húmedo reblandezca la costra crujiente.
Natillas caseras de yema de huevo con canela en rama y corona de Mantecados de Gredos
Un postre de cuchara tradicional donde la crema tibia de leche infusionada ablanda suavemente la textura quebradiza de la pasta abulense.
Ingredientes:
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8 piezas de Mantecados y Perrunillas 600g Dulces de Gredos enteras
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1 litro de leche entera fresca de vaca
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6 yemas de huevo campero fresco grande
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120 g de azúcar de caña integral bio
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30 g de almidón de maíz tamizado
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1 rama de canela de Ceylán y la piel limpia de un limón ecológico
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Canela molida para espolvorear sobre los Mantecados
Realización:
En un cazo mediano, calentamos la leche entera con la rama de canela y la piel de limón hasta que comience a humear sin llegar a hervir. Apagamos el fuego, tapamos el cazo y dejamos infusionar durante quince minutos para que la leche absorba todos los aceites esenciales cítricos y especiados.
En un bol amplio, batimos las seis yemas de huevo con el azúcar de caña y el almidón de maíz utilizando varillas manuales hasta blanquear la mezcla. Colamos la leche tibia sobre las yemas sin dejar de remover con ritmo constante para atemperar los huevos sin que cuajen bruscamente.
Vertemos la preparación en el cazo a fuego medio-bajo, cocinando durante seis minutos y removiendo continuamente con cuchara de madera hasta que espese en una crema fina. Repartimos las natillas calientes en cuatro copas o cuencos hondos de cristal, dejando un margen libre en la parte superior.
Colocamos dos piezas de Mantecados en la superficie de cada copa mientras la crema siga humeante para que la base de la pasta se impregne del calor lácteo. Espolvoreamos canela molida por encima de los Mantecados y dejamos enfriar a temperatura ambiente antes de refrigerar dos horas para servir.
Tips:
Colocar los Mantecados sobre las natillas recién hechas permite que la manteca ibérica funda ligeramente, creando una capa intermedia cremosa y aromática.
Crumble templado de manzana reineta asada con cobertura crocante de Mantecados y perrunillas
Un postre reconfortante de invierno donde la pulpa ácida de la fruta horneada se cubre con una costra dorada elaborada con las pastas de Gredos.
Ingredientes:
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150 g de Mantecados y Perrunillas 600g Dulces de Gredos troceados a mano
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4 manzanas de variedad reineta peladas y cortadas en dados regulares
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30 g de mantequilla artesana sin sal cortada en dados fríos
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30 g de azúcar de caña integral bio
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1 cucharadita de canela de Ceylán molida y zumo de medio limón
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Helado artesanal de vainilla para acompañar los Mantecados
Realización:
Precalentamos el horno a ciento ochenta grados centígrados con calor arriba y abajo. En un bol amplio, mezclamos los dados de manzana reineta con el zumo de limón fresco, el azúcar de caña integral y la canela molida, removiendo para que toda la fruta quede impregnada homogéneamente.
Disponemos la manzana aromatizada en el fondo de una fuente refractaria de cerámica o en cuatro cazuelitas individuales aptas para el horno. En un cuenco aparte, desmigamos los ciento cincuenta gramos de Mantecados y perrunillas con los dedos, dejando trozos irregulares del tamaño de una avellana.
Mezclamos las pastas troceadas con los dados de mantequilla fría, frotando con las yemas de los dedos hasta formar migas sueltas y arenosas. Cubrimos la capa de manzana con las migas de Mantecados, asegurando un reparto uniforme por toda la superficie de la fuente sin compactar.
Horneamos a ciento ochenta grados durante veinticinco minutos hasta que la manzana esté tierna y la costra de Mantecados adquiera un dorado crujiente. Servimos el crumble templado acompañado de una quenelle de helado artesano de vainilla que contrastará con el calor de las pastas horneadas.
Tips:
No pulverizar los Mantecados en exceso y dejar tropezones medianos garantiza que la cubierta conserve una mordida crujiente tras el horneado con la fruta.
Helado artesano de turrón de Jijona con tropezones crujientes de Mantecados de Gredos
Una crema helada para sobremesas festivas donde la densidad del turrón blando se complementa con fragmentos friables de manteca ibérica.
Ingredientes:
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100 g de Mantecados y Perrunillas 600g Dulces de Gredos cortados en dados pequeños
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200 g de turrón blando de Jijona de calidad suprema troceado
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300 ml de nata líquida fresca para montar con 35% de materia grasa
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200 ml de leche entera fresca de vaca
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3 yemas de huevo campero fresco grande
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50 g de miel pura de azahar o romero
Realización:
En un cazo a fuego medio, calentamos la leche entera junto con el turrón blando desmenuzado y la miel pura, removiendo con varillas hasta disolver el turrón. En un bol aparte, batimos las tres yemas de huevo y vertemos un tercio de la leche caliente sin dejar de batir para atemperar la mezcla.
Reincorporamos todo al cazo y cocinamos a fuego suave durante cinco minutos hasta que la crema inglesa espese ligeramente sin llegar a hervir. Enfriamos la crema rápidamente sobre un baño maría inverso con agua helada y la refrigeramos durante cuatro horas en la nevera para que madure.
Montamos la nata líquida bien fría con varillas eléctricas hasta obtener picos suaves e integramos la crema de turrón fría con movimientos envolventes. Vertemos la mezcla en una heladera eléctrica y mantecamos durante veinticinco minutos hasta lograr una textura helada densa, sedosa y cremosa.
Añadimos los cien gramos de Mantecados picados en dados en el último minuto de mantecado para distribuirlos sin que pierdan su crujiente. Pasamos el helado a un recipiente hermético y congelamos dos horas antes de formar bolas para servir coronadas con trozos de perrunilla.
Tips:
Incorporar los Mantecados al final del proceso de mantecado evita que absorban humedad excesiva, manteniendo una textura crocante incluso congelados.
Bombones artesanos de chocolate negro al 70% con corazón fundente de Mantecados
Un bocado de bombonería selecta donde la cobertura amarga de cacao encierra una masa dulce, especiada y arenosa elaborada en Gredos.
Ingredientes:
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120 g de Mantecados y Perrunillas 600g Dulces de Gredos molidos finos
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200 g de chocolate negro de cobertura ecológica con 70% de cacao
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80 g de pasta pura de praliné de avellana o almendra tostada
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20 g de mantequilla artesana a temperatura ambiente
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Escamas de sal marina virgen para decorar los Mantecados
Realización:
En un bol mediano, mezclamos los ciento veinte gramos de Mantecados molidos finos con la pasta de praliné de avellana y la mantequilla pomada. Trabajamos la masa con una espátula de silicona hasta obtener una pasta densa, moldeable, aromática y completamente homogénea.
Tomamos pequeñas porciones de la mezcla de Mantecados de unos quince gramos y formamos bolitas regulares con las palmas de las manos limpias. Disponemos las trufas sobre una bandeja cubierta con papel vegetal y las refrigeramos durante una hora para que tomen consistencia firme y fría.
Fundimos el chocolate negro de cobertura al baño maría a fuego suave hasta alcanzar los cuarenta y cinco grados, templándolo luego a treinta y un grados. Con la ayuda de un tenedor de bombones, sumergimos cada bolita de Mantecados en el chocolate fundido, cubriéndola por completo.
Escurrimos el exceso de chocolate y depositamos los bombones sobre el papel vegetal, coronando cada pieza con una escama de sal marina virgen. Dejamos cristalizar a dieciocho grados durante una hora antes de servir estos bombones crujientes con corazón de Mantecados.
Tips:
La sal marina en la superficie corta el amargor del chocolate y potencia el fondo especiado de los Mantecados que se esconde en el interior del bombón.
Tiramisú castellano al licor de café con crema de mascarpone y capas de Mantecados
Una reinterpretación de la sobremesa clásica donde los bizcochos de soletilla se sustituyen por pastas abulenses bañadas en café aromático.
Ingredientes:
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16 piezas de Mantecados y Perrunillas 600g Dulces de Gredos
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250 g de queso mascarpone artesanal
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3 huevos camperos frescos (separando yemas y claras)
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80 g de azúcar de caña integral bio
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150 ml de café solo recién hecho intenso y frío
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30 ml de licor de café o aguardiente de orujo tostado
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Cacao puro ecológico en polvo para espolvorear sobre los Mantecados
Realización:
En un bol amplio, batimos las tres yemas de huevo con el azúcar de caña utilizando varillas eléctricas durante tres minutos hasta blanquear. Añadimos el queso mascarpone a temperatura ambiente y batimos a velocidad baja hasta lograr una crema densa, suave y sin grumos.
En otro bol limpio, montamos las tres claras de huevo a punto de nieve firme con una pizca de sal, incorporándolas a la crema con movimientos envolventes. En un plato hondo, mezclamos el café solo frío con el licor de café para preparar el baño aromatizado de las pastas.
Bañamos ocho piezas de Mantecados en el café durante apenas tres segundos por lado, disponiéndolas en la base de una fuente de cristal rectangular. Cubrimos la capa de pastas con la mitad de la crema de mascarpone, alisando la superficie con una espátula de repostería.
Disponemos una segunda capa con las ocho piezas restantes de Mantecados bañadas en café y cubrimos con el resto de la crema de mascarpone. Refrigeramos durante al menos seis horas en la nevera, espolvoreando cacao puro antes de cortar las porciones con base de Mantecados.
Tips:
Bañar los Mantecados muy brevemente es clave para que no absorban demasiado líquido, manteniendo una estructura firme que soporte la crema.
Polvo tostado de Mantecados y perrunillas como lecho para medallones de ciervo con grosellas
Una aplicación salada de alta cocina donde la pasta dulce actúa como espesante noble y guarnición aromática de carnes de caza mayor.
Ingredientes:
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80 g de Mantecados y Perrunillas 600g Dulces de Gredos triturados gruesos
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600 g de lomo de ciervo fresco limpio de tendones
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150 ml de caldo oscuro de carne de caza concentrado
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100 g de grosellas rojas frescas
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40 ml de vino tinto de la D.O.P. Cebreros
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30 g de mantequilla fría, aceite virgen extra, sal marina y pimienta
Realización:
Salpimentamos el lomo de ciervo entero. En una sartén amplia a fuego vivo con aceite de oliva, sellamos la carne durante dos minutos por cada lado hasta dorar, pasándola a una bandeja y horneando a ciento ochenta grados durante ocho minutos para mantener el núcleo rosado y jugoso.
En la misma sartén, vertemos el vino tinto y las grosellas raspando el fondo para desglasar, añadiendo el caldo oscuro y reduciendo seis minutos. Apagamos el fuego, añadimos los dados de mantequilla fría batiendo con varillas para ligar una salsa brillante y aterciopelada.
En una sartén pequeña seca a fuego medio, tostamos los Mantecados triturados durante dos minutos para despertar sus aromas a canela y grasa noble. Trinchamos el lomo de ciervo en medallones gruesos y dejamos reposar dos minutos antes de emplatar sobre la vajilla caliente.
Disponemos una cama con el polvo tostado de Mantecados en el centro de cuatro platos llanos, colocamos los medallones de ciervo encima y salseamos. La carne roja y la acidez de la grosella encontrarán en los Mantecados un contrapunto dulce y especiado sensacional.
Tips:
El uso de galletas tradicionales en salsas de caza es una técnica medieval castellana que aporta cuerpo y un aroma especiado inigualable al jugo cárnico.
Pudding tradicional de pan de hogaza, leche de oveja y Mantecados al caramelo
Un postre de aprovechamiento señorial horneado al baño maría donde la masa adquiere una textura esponjosa, húmeda y muy perfumada.
Ingredientes:
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100 g de Mantecados y Perrunillas 600g Dulces de Gredos troceados
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100 g de pan de hogaza del día anterior cortado en dados
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500 ml de leche entera fresca de oveja o vaca
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4 huevos camperos frescos grandes
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100 g de azúcar de caña para la masa y 60 g para el caramelo
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1 vaina de vainilla abierta y ralladura fina de naranja
Realización:
En un cazo a fuego medio, preparamos el caramelo fundiendo los sesenta gramos de azúcar con una cucharada de agua hasta dorar, vertiéndolo en un molde. En otro cazo, calentamos la leche con la vainilla raspada y la ralladura de naranja hasta que comience a humear, apagando el fuego.
En un bol amplio, colocamos los dados de pan duro y los cien gramos de Mantecados troceados, vertiendo la leche caliente colada por encima. Dejamos reposar diez minutos para que los cereales y las pastas absorban el líquido y se ablanden por completo en el cuenco.
Batimos los cuatro huevos camperos con los cien gramos de azúcar con varillas y los incorporamos al bol de la leche y los Mantecados. Mezclamos con un tenedor machacando ligeramente los trozos grandes hasta lograr una papilla rústica, homogénea y muy aromática.
Vertemos la mezcla en el molde caramelizado y horneamos al baño maría a ciento setenta grados durante cuarenta y cinco minutos hasta cuajar. Dejamos enfriar por completo antes de desmoldar, sirviendo en rebanadas con la salsa de caramelo brillante y el fondo de Mantecados.
Tips:
La manteca presente en los Mantecados enriquece la base láctea del pudding, aportando una untuosidad similar a la de los tocinillos de cielo tradicionales.
Batido espeso de plátano maduro, bebida de almendras y crema de Mantecados de Gredos
Una bebida energizante y saciante de merienda que combina fruta fresca con el crujido y perfume de la repostería tradicional abulense.
Ingredientes:
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50 g de Mantecados y Perrunillas 600g Dulces de Gredos troceados
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2 plátanos de Canarias maduros pelados y troceados
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350 ml de bebida vegetal de almendras ecológica sin azúcar fría
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1 cucharadita de miel pura de flores de bosque
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Canela en polvo para espolvorear sobre los Mantecados
Realización:
En el vaso de una batidora de alta potencia, introducimos los dos plátanos maduros troceados junto con la bebida de almendras fría y la miel. Añadimos treinta gramos de Mantecados troceados a mano dentro del vaso, reservando los veinte gramos restantes para decorar la superficie.
Trituramos a velocidad máxima durante un minuto y medio continuo hasta obtener un batido completamente homogéneo, espumoso y denso. Los Mantecados se integrarán en el líquido, aportando cuerpo de crema y liberando sus notas de canela, manteca ibérica y anís dulce.
Vertemos el batido en dos vasos altos de cristal transparente, dejando un margen libre de dos centímetros en la parte superior del recipiente. Coronamos la superficie de cada vaso espolvoreando los veinte gramos restantes de Mantecados picados en tropezones finos y crujientes.
Añadimos una pizca de canela en polvo sobre los Mantecados y servimos de inmediato acompañado de una pajita ancha para disfrutar de este batido nutritivo.
Tips:
Triturar parte de las pastas dentro del batido crea una textura aterciopelada que evita la necesidad de añadir natas o espesantes industriales.
Manzanas reinetas asadas al horno rellenas de frutos secos y masa crujiente de Mantecados
Un postre templado de invierno donde el corazón de la fruta asada se colma de una pasta aromática elaborada con el dulce tradicional de Ávila.
Ingredientes:
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60 g de Mantecados y Perrunillas 600g Dulces de Gredos desmigados
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4 manzanas de variedad reineta grandes y firmes
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30 g de nueces de nogal peladas y picadas a cuchillo
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20 g de uvas pasas sultanas hidratadas en agua tibia
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20 g de mantequilla artesana y 20 ml de miel pura de flores
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100 ml de vino blanco dulce de Cebreros para la bandeja
Realización:
Lavamos las cuatro manzanas reinetas y con la ayuda de un descorazonador extraemos el centro con las semillas sin perforar la base inferior. Realizamos un corte superficial circular en la piel alrededor del ecuador de cada manzana para evitar que revienten durante el horneado.
En un cuenco mediano, mezclamos los sesenta gramos de Mantecados desmigados con las nueces picadas, las pasas hidratadas escurridas y la miel. Rellenamos la cavidad interior de cada manzana con la farsa de pastas, presionando con los dedos para compactar el relleno.
Colocamos una nuez pequeña de mantequilla sobre el relleno de Mantecados en cada manzana y las disponemos en una fuente refractaria. Vertemos los cien mililitros de vino blanco dulce en el fondo de la bandeja para generar vapor aromático durante la cocción en el horno.
Horneamos a ciento ochenta grados durante treinta y cinco minutos hasta que la pulpa esté muy tierna y el relleno de Mantecados dore. Servimos las manzanas templadas salseando con los jugos reducidos de la bandeja sobre la corona crujiente de pastas horneadas.
Tips:
El relleno de pastas absorbe los jugos dulces de la manzana durante el horneado, transformándose en una masa tierna parecida al mazapán fino.
MARIDAJE, VALOR, COMPRA Y BLOQUE LEGAL
El maridaje gastronómico de los Mantecados y Perrunillas 600g Dulces de Gredos responde a una lógica de afinidad con bebidas calientes nobles, destilados tradicionales y vinos dulces de solera. El perfil especiado de la canela y la manteca ibérica reclama tragos capaces de envolver el paladar con suavidad.
Estos Mantecados encuentran su acompañamiento predilecto e indiscutible en los vinos dulces y generosos elaborados con uva Moscatel de Alejandría o uva Pedro Ximénez. Las notas de uva pasa e higos secos de estos caldos abrazan el tostado de los Mantecados, creando una armonía de sobremesa legendaria.
Asimismo, estos Mantecados maridan de forma extraordinaria con vinos blancos dulces de la D.O.P. Cebreros elaborados con uva Albillo Real madura. La frescura glicérica y los recuerdos a miel de este vino abulense limpian la grasa noble de las pastas, invitando a prolongar la tertulia.
En el universo de las bebidas calientes, los Mantecados son la pareja insustituible del café de puchero aromatizado con corteza de naranja, el té negro Ceylan y el chocolate a la taza espeso. La temperatura templada disuelve la masa de los Mantecados, liberando los aceites esenciales de la canela.
Para los aficionados a los destilados de sobremesa, los Mantecados armonizan magistralmente con aguardientes de orujo de hierbas, licores de bellota y brandis solera gran reserva. El alcohol noble corta la untuosidad de los Mantecados, dejando una sensación fresca y balsámica en la garganta.
Si comparamos los Mantecados de Dulces de Gredos con las pastas industriales de supermercado, las ventajas organolépticas resultan determinantes. Las marcas masivas recurren a mantecas hidrogenadas de palma, conservantes sintéticos, exceso de azúcar refinado y aromas artificiales que saturan.
Por el contrario, Dulces de Gredos garantiza en sus Mantecados una receta limpia con manteca de cerdo ibérico pura, harina de trigo seleccionada, almendra tostada y canela auténtica. Este rigor confitero asegura una digestibilidad ligera, ausencia de pesadez estomacal y una fidelidad artesana total.
El valor gastronómico de esta caja de seiscientos gramos radica en su rendimiento familiar y en su capacidad para transformar cualquier café ordinario en un momento festivo. Al tratarse de pastas densas y nutritivas, una o dos piezas de Mantecados bastan para saciar el deseo de un dulce de calidad.
Comprar Mantecados en tiendas delicatessen especializadas, obradores tradicionales o a través de plataformas online autorizadas garantiza la recepción de un lote recién horneado. Se recomienda comprobar que el embalaje protector conserve su sellado hermético para asegurar la máxima frescura de los Mantecados.
Para conservar las virtudes organolépticas de los Mantecados en el hogar durante meses, se debe almacenar la caja en un lugar fresco, seco y al abrigo de la luz solar directa. Una vez abierto el paquete, es aconsejable guardar los Mantecados en una lata metálica tradicional o tarro de cristal hermético.
Aconsejamos degustar los Mantecados a temperatura ambiente para permitir que la manteca ibérica y los aceites de los frutos secos alcancen su punto de fluidez idóneo. Acompañar los Mantecados con una bebida tibia maximiza la disolución de la masa en la boca, intensificando el placer de la degustación.
Invertir en los Mantecados de Dulces de Gredos es una decisión de consumo consciente que apoya la repostería tradicional abulense, el comercio ético y la fijación de empleo en el medio rural. Una joya dulce imprescindible para enriquecer la despensa gourmet con el sabor más auténtico de Gredos.
La regularidad en el horneado de estos Mantecados asegura que cada pieza ofrezca la misma intensidad de sabor y textura friable que la anterior. Es una opción excelente tanto para regalar en ocasiones especiales como para disfrutar de un dulce noble en la intimidad del hogar.
Cada caja de Mantecados y perrunillas encierra la memoria viva de los obradores de Arenas de San Pedro, donde la repostería se concibe como un arte paciente. Una referencia obligada para quienes valoran los sabores puros de la tradición castellana elaborados sin atajos industriales.
BLOQUE LEGAL
| Parámetro Regulado | Información Oficial y Veraz del Producto |
| Denominación del producto | Mantecados y perrunillas tradicionales artesanos de Ávila / Pastas finas de manteca de cerdo ibérico con canela, anís y almendra tostada. |
| Ingredientes reales | Harina de TRIGO (GLUTEN), manteca de cerdo ibérico pura (grasa de cerdo ibérico, antioxidante natural: extracto de romero), azúcar de caña, ALMENDRA tostada picada y entera (FRUTOS DE CÁSCARA) (10%), HUEVO campero fresco pasteurizado, canela en rama molida de Ceylán (1%), anís en grano seleccionado (matalahúva), sal marina virgen. Sin conservantes artificiales, sin colorantes sintéticos, sin aceite de palma y libre de organismos modificados genéticamente (No OMG). |
| Alérgenos | Contiene cereales con GLUTEN (TRIGO), HUEVO y FRUTOS DE CÁSCARA (ALMENDRA). Puede contener trazas accidentales de LECHE (y sus derivados, incluida la lactosa), granos de SÉSAMO y SOJA debido a procesos de elaboración en obrador artesano compartido. |
| Peso neto | 600 gramos (600 g e / 1.32 lb) envasados en caja protectora de cartón reciclable con bandeja interior sellada de alta barrera contra la humedad. |
| Información nutricional (por 100 g) | Valor energético: 2190 kJ / 524 kcal; Grasas totales: 28,8 g (de las cuales saturadas 11,4 g, monoinsaturadas 13,9 g, poliinsaturadas 3,5 g); Hidratos de carbono: 57,5 g (de los cuales azúcares naturales y de caña 21,8 g); Fibra alimentaria: 3,9 g; Proteínas: 7,6 g; Sal (Sodio natural): 0,35 g; Calcio natural: 48 mg; Hierro natural: 2,2 mg. |
| Conservación | Conservar el envase cerrado en un lugar fresco, seco, limpio, ventilado y protegido de la radiación solar directa y fuentes de calor entre 14 °C y 20 °C. Una vez abierta la bolsa protectora, mantener los Mantecados y perrunillas en una lata metálica hermética o recipiente de cristal cerrado y consumir preferentemente en 45 días. |
| Origen | Elaborado y envasado en Arenas de San Pedro (Valle del Tiétar / Sierra de Gredos), provincia de Ávila, Comunidad Autónoma de Castilla y León, España. Harinas, manteca ibérica y frutos secos 100% de origen nacional certificado. |
| Empresa elaboradora | Dulces de Gredos (Obrador de Confitería y Repostería Artesanal de Gredos S.L.). Sede y centro de elaboración: Calle Triste Condesa, 18, 05400 Arenas de San Pedro, Ávila, España. Registro General Sanitario de Empresas Alimentarias y Alimentos: ES 20.041285/AV CE. |
| Lote y consumo preferente | Consultar el código alfanumérico de lote y la fecha de consumo preferente impresos en el lateral o en la base de la caja exterior. Producto con una vida útil comercial de hasta 6 meses desde su fecha de horneado original envasado. |
| Modo de consumo | Alimento listo para el consumo directo sin necesidad de preparación previa. Servir a temperatura ambiente acompañado de café, té, chocolate a la taza, vinos dulces generosos o licores de sobremesa. Ideal para desayunos tradicionales, meriendas familiares y postres de alta escuela. |



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