Pate Iberico a la Cereza 110g Gourmet Cazorla
HISTORIA, CONTEXTO Y PRODUCTO
El Pate cárnico untable representa uno de los testimonios más longevos, refinados y fascinantes de la historia culinaria europea. Desde los primeros recetarios de las cortes medievales, la emulsión pausada de carnes nobles con frutas silvestres permitió enriquecer la despensa tradicional.
Esta noble técnica culinaria encontró en la península ibérica el escenario ideal para su desarrollo, fusionando el cerdo con las frutas de temporada. El Pate ibérico con fruta surge como una evolución natural de los recetarios donde los jugos agridulces acompañaban los asados de matanza.
En la comarca de la Sierra de Cazorla, Segura y Las Villas, en la provincia de Jaén, la tradición chacinera cuenta con siglos de historia. En este enclave montañoso, los inviernos fríos y las dehesas de encinas propiciaron la crianza del cerdo ibérico criado en libertad.
La empresa Gourmet Cazorla, afincada en el corazón de Jaén, ha sabido capturar esa herencia para transformarla en conservas de alta escuela. Su obrador nació con la misión de dignificar las carnes nobles y los productos camperos mediante procesos de cocción sumamente respetuosos.
El Pate elaborado por Gourmet Cazorla destaca por una formulación basada en magro de cerdo ibérico, hígado seleccionado y aceite de oliva virgen extra. Esta combinación proporciona una base cárnica untuosa, aromática y equilibrada que huye de las grasas industriales convencionales.
La incorporación de la cereza en este Pate artesano responde a un homenaje a la cocina de contrastes, donde el fruto rojo equilibra la carne. Los azúcares naturales y los ácidos de la cereza aportan una frescura que aligera la grasa noble del cerdo ibérico.
El desarrollo técnico de este Pate ibérico a la cereza se lleva a cabo en calderas de cocción lenta bajo control térmico minucioso. Este procedimiento preserva la jugosidad biológica de las fibras cárnicas, evitando que los compuestos aromáticos volátiles de la fruta se disipen por el calor.
La textura de este Pate se consigue gracias a una molienda de micrograno que integra el magro con la emulsión láctea y el hígado fresco. El resultado es una pasta dócil, satinada y densa que no se desmorona al contacto con el cuchillo ni libera sueros en el envase.
Gourmet Cazorla prescinde de féculas de relleno industrial, colorantes artificiales y potenciadores sintéticos del sabor en su Pate. La honestidad de la etiqueta garantiza que cada matiz percibido en boca proceda exclusivamente de materias primas seleccionadas con rigor.
El formato en tarro de vidrio de ciento diez gramos permite apreciar la tonalidad cárnica y la homogeneidad de la emulsión desde el exterior. El envasado al vacío y la esterilización térmica en autoclave aseguran una conservación impecable durante años sin perder propiedades nutritivas.
Desde un enfoque estrictamente gourmet, este Pate ibérico a la cereza se sitúa en el segmento prémium como un aperitivo de gran complejidad. Su perfil aromático traslada al comensal a los campos andaluces, ofreciendo un equilibrio virtuoso entre campo, monte y huerto frutal.
El magro de cerdo ibérico empleado en este Pate aporta ácidos grasos monoinsaturados saludables, destacando por su riqueza en ácido oleico natural. Esta composición lipídica convierte a la conserva en una fuente formidable de proteínas de alto valor biológico y minerales esenciales.
La adición de cereza en la receta del Pate no busca un dulzor excesivo de mermelada, sino un matiz aromático elegante y balsámico. La acidez noble del fruto rojo corta la densidad del hígado, prolongando la sensación de frescura en cada degustación en mesa.
El arraigo territorial de este Pate de Gourmet Cazorla fomenta la sostenibilidad socioeconómica en las zonas rurales de la sierra jiennense. La empresa colabora con ganaderos y agricultores de proximidad, garantizando una trazabilidad transparente desde el campo hasta la mesa del consumidor.
La constante supervisión organoléptica en el obrador asegura que cada lote de Pate mantenga los estándares de untuosidad y balance aromático. Esta regularidad ha consolidado a la marca como una de las referencias más laureadas dentro del panorama de conservas delicatessen de España.
El Pate ibérico a la cereza representa una alternativa vanguardista frente a los patés tradicionales de hígado de cerdo blanco industriales. Su mordida sedosa y su perfume afrutado lo convierten en el recurso predilecto de chefs para canapés, salsas cárnicas y tablas de queso.
La versatilidad de este Pate permite disfrutarlo tanto atemperado sobre una rebanada de pan crujiente como integrado en reducciones culinarias complejas. Su densidad aromática enriquece fondos oscuros, rellenos de ave y tostas templadas sin necesidad de añadir espesantes externos.
Adquirir este Pate de Gourmet Cazorla supone una apuesta decidida por la excelencia artesanal, el comercio limpio y la alimentación consciente. Un producto noble que dignifica la matanza ibérica tradicional y viste de gala cualquier reunión informal con su fragancia frutal y cárnica.
La selección de cerezas maduras para este Pate garantiza una concentración óptima de antioxidantes y antocianinas en cada elaboración. Estos compuestos naturales potencian el color brillante de la masa cárnica sin recurrir a aditivos artificiales de síntesis química.
La maestría de Gourmet Cazorla al afinar este Pate consolida una propuesta gastronómica que respeta el medio ambiente y la salud digestiva. Es una conserva viva en matices que une la dehesa de encinas con los frutales mediterráneos en una armonía insuperable.
El consumidor que degusta este Pate descubre una textura fundente que despierta las papilas gustativas de forma suave y progresiva. Cada tarro abierto es el resultado de años de perfeccionamiento técnico en las estribaciones del parque natural jiennense.
La presencia de este Pate en la despensa contemporánea resuelve aperitivos imprevistos y aporta distinción a menús festivos elaborados. Una creación que demuestra cómo la innovación bien entendida realza las raíces más puras de la gastronomía tradicional española.
ANÁLISIS SENSORIAL Y EXPERIENCIA
A la vista, este Pate exhibe una tonalidad pardo rosácea con elegantes matices rubí y granate que denotan la presencia de la cereza madura. La superficie se muestra compacta, satinada y completamente homogénea, sin capas de grasa líquida separada ni decoloraciones oscuras.
Al deslizar el cuchillo sobre el Pate, la masa ofrece una resistencia dócil y elástica que no se quiebra de forma arenosa ni quebradiza. Se aprecia una textura de micrograno aterciopelado, donde el magro ibérico y la fruta forman una pasta continua de gran atractivo visual.
La densidad de este Pate al untarlo sobre una tosta de pan artesano es extraordinaria, deslizándose en una capa cremosa y uniforme. La preparación mantiene su volumen tridimensional sobre el pan, sin derramarse por los bordes ni humedecer la corteza crujiente del cereal.
En la fase olfativa en frío, el Pate desata un aroma cálido, franco y sumamente envolvente nada más retirar la tapa metálica del frasco. El primer impacto en nariz revela notas cárnicas de cerdo ibérico, atenuadas de inmediato por una fragancia fresca a cereza madura y frutos rojos.
Conforme este Pate se atempera en la estancia, emergen notas secundarias de hígado noble, pimienta blanca molida, nuez moscada y aceite de oliva. La nariz percibe una pureza botánica y cárnica absoluta, libre de notas metálicas de conservantes o aromas sintéticos de laboratorio.
Al entrar en la cavidad bucal, este Pate ofrece un ataque sedoso, fundente y de gran volumen que recubre la lengua de manera inmediata. La masa se disuelve con rapidez gracias a la temperatura corporal, liberando los jugos del cerdo ibérico y los azúcares de la cereza.
El sabor de este Pate despliega un balance virtuoso donde la potencia grasa del cerdo ibérico se ve equilibrada por la acidez de la fruta. Se perciben sabores a carne asada, hígado suave y caramelo ligero de cereza, acompañados por una salinidad mineral muy bien integrada.
En el centro del paladar, este Pate mantiene una tensión deliciosa entre el toque silvestre del fruto rojo y el umami cárnico. La grasa del cerdo ibérico no satura las papilas gustativas, permitiendo una degustación fluida, ligera y sumamente placentera en cada bocado.
La salivación provocada por este Pate es constante, fresca y prolongada, estimulada por los ácidos orgánicos naturales de la fruta seleccionada. La sensación en boca es limpia y reconfortante, evitando la pesadez digestiva característica de los patés comerciales sobrecargados.
El final de boca que regala este Pate de Gourmet Cazorla es extraordinariamente largo, aromático, afrutado y persistente en la memoria retronasal. Permanecen durante minutos recuerdos a compota de cereza, dehesa de encinas, pimienta dulce y pasto húmedo de monte andaluz.
El motivo por el cual este Pate engancha al comensal gourmet reside en su elegante contraste entre la fuerza del cerdo y la ligereza frutal. Cada cucharada invita a repetir la experiencia gracias a su textura fundente y a un retrogusto fresco que despeja la boca de inmediato.
La psicología ligada al consumo de este Pate se asocia a la hospitalidad distinguida, la calma campesina y el placer del aperitivo gourmet. Servir este producto en una reunión transmite buen gusto, generosidad y un aprecio sincero por la artesanía agroalimentaria bien ejecutada.
Imaginemos un primer momento donde este Pate protagoniza un aperitivo al atardecer en una terraza soleada rodeada de campos andaluces. Sobre una tabla de madera descansan tostas de pan candeal crujiente, aceitunas verdes aliñadas y copas de vino tinto joven bien fresco.
Al untar el Pate sobre el pan caliente, los vapores afrutados y cárnicos se liberan en el aire, despertando el apetito de los comensales reunidos. El primer bocado crujiente y cremoso desata conversaciones animadas, transformando el aperitivo en un instante de disfrute inolvidable.
Un segundo contexto traslada este Pate a una cena íntima en el salón del hogar tras una jornada intensa de trabajo en la ciudad. El anfitrión prepara unos canapés untando la pasta sobre pan de centeno con finas lascas de manzana ácida y unas nueces troceadas.
La combinación de la acidez de la fruta fresca con la suntuosidad del Pate convierte una cena rápida en una experiencia de alta restauración. La velada se transforma en un remanso de tranquilidad sensorial, acompañado por una copa de vino rosado de corte floral.
Un tercer escenario muestra este Pate en una mesa de celebración festiva como elemento central de una tabla de conservas selectas. Dispuesto en pequeños cuencos de porcelana junto a picos camperos de aceite de oliva, el producto capta la atención de todos los invitados.
Los comensales elogian la finura de su textura y la originalidad del toque de cereza, mojando pan hasta vaciar por completo el recipiente. La conserva demuestra su capacidad para competir con los grandes patés internacionales, aportando la personalidad del campo español.
En cualquier contexto culinario, este Pate ibérico a la cereza demuestra su jerarquía superior dentro de la despensa artesanal andaluza. Un producto honesto, sabroso y elegante que convierte cada bocado en un homenaje vivo a la riqueza gastronómica de la Sierra de Cazorla.
La delicadeza con la que este Pate se funde en boca permite apreciar la nobleza de sus grasas monoinsaturadas sin pesadez posterior. Es un bocado diseñado para los paladares que buscan emociones sutiles, donde la fruta acaricia la potencia del cerdo de bellota.
Degustar este Pate despierta recuerdos de infancia ligados a las mermeladas caseras y a las meriendas tradicionales de pueblo. Una vivencia gastronómica completa que reconforta los sentidos y sitúa a la conservería jiennense en la vanguardia del sabor gourmet.
USOS, APLICACIONES Y RECETAS
El Pate Iberico a la Cereza 110g Gourmet Cazorla es un ingrediente de una versatilidad culinaria extraordinaria tanto en frío como en caliente. Su densidad grasa noble, su textura fundente y su perfume frutal permiten utilizarlo en tostas de autor, salsas cárnicas, rellenos y pastas.
Incorporar este Pate a los fogones permite prescindir de fondos pesados, aportando melosidad y notas agridulces inmediatas a cualquier guiso. A continuación, se detallan minuciosamente ocho recetas gastronómicas completas desarrolladas paso a paso en formato continuo para su ejecución en el hogar.
Solomillo de cerdo ibérico a la plancha con salsa cremosa de Pate a la cereza
Esta receta une la jugosidad de la carne fresca de montanera con una salsa aterciopelada donde la pasta cárnica actúa como ligante aromático.
Ingredientes:
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60 g de Pate Iberico a la Cereza 110g Gourmet Cazorla
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2 piezas de solomillo de cerdo ibérico fresco de 350 g cada una
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150 ml de nata líquida fresca con 35% de materia grasa
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50 ml de vino tinto joven de calidad
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1 chalota grande picada en brunoise minúscula
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20 g de mantequilla artesana sin sal y 30 ml de aceite de oliva virgen
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Sal marina en escamas y pimienta negra recién molida
Realización:
Comenzamos cortando los solomillos de cerdo ibérico en medallones gruesos de tres centímetros y los salpimentamos ligeramente por ambas caras. En una sartén amplia a fuego vivo con el aceite de oliva, marcamos la carne durante dos minutos por lado hasta dorar, retirándola a una fuente templada.
En la misma sartén con los jugos de la carne, derretimos la mantequilla a fuego medio y pochamos la chalota picada durante cinco minutos hasta ablandar. Vertemos el vino tinto joven y dejamos reducir durante dos minutos raspando el fondo con espátula de madera para desglasar los azúcares.
Bajamos el fuego al mínimo e incorporamos los sesenta gramos de Pate ibérico a la cereza, removiendo con varillas manuales para que se funda. Añadimos la nata líquida y cocinamos a fuego muy suave durante cuatro minutos hasta obtener una salsa densa, homogénea y brillante.
Reincorporamos los medallones de solomillo junto con los jugos de la fuente a la sartén con la salsa caliente, cocinando durante un minuto más. Servimos los medallones en platos calientes cubiertos con la salsa cremosa y coronados con escamas de sal marina antes de llevar a la mesa.
Tips:
Fundir el producto a fuego mínimo antes de añadir la nata evita que las grasas se separen, logrando una emulsión lisa, brillante y perfectamente ligada.
Tostas de pan de masa madre con cebolla pochada, lascas de Pate y nueces tostadas
Un aperitivo templado donde el dulzor de la verdura confitada ensalza el perfil frutal y la untuosidad de la conserva jiennense.
Ingredientes:
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60 g de Pate Iberico a la Cereza 110g Gourmet Cazorla
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4 rebanadas gruesas de pan de hogaza de masa madre artesanal tostado
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2 cebollas dulces grandes cortadas en juliana fina
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30 g de nueces de nogal peladas y troceadas a mano
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30 ml de aceite de oliva virgen extra de variedad picual
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1 cucharadita de azúcar de caña integral y sal marina fina
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Unas hojas de tomillo fresco para decorar
Realización:
En una sartén amplia a fuego muy lento con el aceite de oliva virgen extra, pochamos la cebolla dulce en juliana con una pizca de sal durante veinte minutos. Añadimos el azúcar de caña integral y cocinamos cinco minutos más para caramelizar sus azúcares naturales hasta que quede melosa.
Tostamos las rebanadas gruesas de pan de masa madre sobre una plancha de hierro fundido hasta que la miga quede crujiente y dorada por ambas caras. Disponemos una capa generosa de cebolla pochada tibia sobre cada rebanada de pan caliente, cubriendo toda la superficie.
Con la ayuda de dos cucharas pequeñas, formamos quenelles o lascas de Pate ibérico a la cereza y las colocamos sobre la cama de verdura confitada. El calor residual de la cebolla ablandará sutilmente la estructura de la pasta, haciéndola aún más fundente en boca.
Repartimos las nueces troceadas por encima y decoramos con unas hojitas de tomillo fresco antes de servir de inmediato como entrante gourmet.
Tips:
Servir la cebolla templada y el producto a temperatura ambiente permite que los aromas a cereza se liberen sin derretir la consistencia de la pasta.
Canapés de hojaldre crujiente con pera caramelizada y Pate ibérico a la cereza
Un bocado de repostería salada donde la masa dorada encierra un corazón jugoso donde la fruta horneada dialoga con la carne noble.
Ingredientes:
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50 g de Pate Iberico a la Cereza 110g Gourmet Cazorla
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1 lámina de masa de hojaldre artesanal de mantequilla
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2 peras de variedad conferencia peladas y cortadas en láminas finas
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20 g de mantequilla artesana sin sal y 1 cucharadita de azúcar de caña
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20 g de piñones nacionales tostados en sartén seca
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Unas hojas de rúcula silvestre para decorar
Realización:
Precalentamos el horno a doscientos grados centígrados con calor arriba y abajo. Extendemos la lámina de hojaldre sobre papel vegetal y cortamos ocho rectángulos de cinco por ocho centímetros, pinchando el centro con un tenedor y horneando durante doce minutos hasta que doren.
En una sartén antiadherente a fuego medio, derretimos la mantequilla y pochamos las láminas de pera con el azúcar durante diez minutos hasta ablandar. Disponemos una capa uniforme de pera caramelizada tibia sobre cada base de hojaldre horneado y crujiente.
Colocamos una porción generosa de Pate ibérico a la cereza sobre la cama de pera en cada rectángulo de hojaldre crujiente. Decoramos con piñones tostados y una hojita de rúcula silvestre en la corona, sirviendo de inmediato para disfrutar del contraste crujiente y fundente.
Tips:
La acidez suave de la pera conferencia equilibra la grasa cárnica, logrando una combinación agridulce sumamente refinada en el paladar.
Hojaldres individuales rellenos de espinacas salteadas, pasas y Pate a la cereza
Una elaboración de horno crujiente donde el vegetal de hoja verde se impregna de la melosidad cárnica y los aromas de la dehesa.
Ingredientes:
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70 g de Pate Iberico a la Cereza 110g Gourmet Cazorla
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1 lámina de masa de hojaldre fresco de mantequilla
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250 g de hojas frescas de espinacas baby lavadas
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30 g de uvas pasas sultanas sin semillas
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1 huevo campero batido para pincelar la masa
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20 ml de aceite de oliva virgen extra y sal marina fina
Realización:
En una sartén a fuego medio con el aceite de oliva, salteamos las espinacas frescas baby con las uvas pasas durante tres minutos hasta ablandar. Escurrimos muy bien el exceso de agua en un colador y dejamos enfriar por completo en un plato hondo.
Mezclamos las espinacas frías con los setenta gramos de Pate ibérico a la cereza utilizando un tenedor hasta formar una farsa homogénea. Precalentamos el horno a doscientos grados y cortamos la lámina de hojaldre en ocho cuadrados iguales con un cuchillo bien afilado.
Colocamos una cucharada colmada del relleno en el centro de cuatro cuadrados, cubrimos con los cuatro restantes y sellamos los bordes con un tenedor. Pincelamos con el huevo campero batido y horneamos a doscientos grados durante dieciocho minutos hasta que doren y crezcan.
Dejamos templar los hojaldres durante cinco minutos antes de servir, disfrutando de un aperitivo caliente con aroma frutal y vegetal.
Tips:
Dejar enfriar las espinacas antes de mezclarlas con el paté evita que la grasa se funda prematuramente, manteniendo la consistencia para rellenar.
Pechugas de pollo de corral rellenas de frutos secos y Pate ibérico a la cereza
Una pieza de ave asada al horno donde el interior jugoso esconde una farsa aromática que perfuma toda la carne blanca durante la cocción.
Ingredientes:
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60 g de Pate Iberico a la Cereza 110g Gourmet Cazorla
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2 pechugas de pollo de corral gruesas y limpias
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6 orejones de albaricoque picados finos
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4 lonchas finas de panceta curada ibérica
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50 ml de vino blanco seco y 30 ml de caldo de ave
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30 ml de aceite de oliva virgen extra, sal marina y pimienta negra
Realización:
Abrimos las pechugas de pollo de corral longitudinalmente en forma de libro con un cuchillo bien afilado sin llegar a separarlas en dos mitades. Salpimentamos la carne por dentro y untamos una capa generosa de treinta gramos de Pate ibérico a la cereza sobre cada pechuga abierta.
Distribuimos los orejones picados sobre la capa untable y cerramos las pechugas presionando para recuperar su forma cilíndrica original. Envolvemos cada pechuga con dos lonchas de panceta ibérica y las atamos firmemente con hilo de cocina para asegurar el relleno.
En una sartén a fuego vivo con el aceite de oliva, doramos las pechugas envueltas durante dos minutos por lado hasta que la panceta dore. Pasamos la carne a una fuente refractaria, regamos con el vino blanco y el caldo de ave, y horneamos a ciento noventa grados durante veinte minutos.
Retiramos del horno, dejamos reposar cinco minutos, retiramos el hilo de cocina y cortamos en medallones gruesos salseando con los jugos de la bandeja.
Tips:
La panceta exterior protege la carne magra del pollo, evitando que se reseque mientras el paté funde hidratando el interior del ave.
Risotto meloso de remolacha asada mantecado con Pate ibérico a la cereza
Un arroz de cuchara donde el color púrpura y la dulzura vegetal se funden con la untuosidad y el perfume frutal de la conserva artesanal.
Ingredientes:
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50 g de Pate Iberico a la Cereza 110g Gourmet Cazorla
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300 g de arroz italiano de variedad Carnaroli o Arborio
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200 g de remolacha cocida triturada en puré fino
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1 cebolla dulce pequeña picada en brunoise fina
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100 ml de vino blanco seco de mesa
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900 ml de caldo vegetal claro muy caliente
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30 g de queso parmesano rallado fino y 30 ml de aceite virgen extra
Realización:
Mantenemos el caldo vegetal hirviendo a fuego suave en un cazo contiguo durante toda la elaboración del arroz. En una cazuela baja a fuego medio, calentamos el aceite de oliva virgen extra y pochamos la cebolla dulce durante seis minutos hasta que quede transparente.
Añadimos el arroz Carnaroli y lo nacaramos durante dos minutos removiendo con cuchara de madera hasta que el grano adquiera un aspecto brillante. Vertemos el vino blanco seco y dejamos reducir a fuego vivo durante dos minutos hasta evaporar el alcohol por completo.
Añadimos el puré de remolacha y comenzamos a verter el caldo caliente cacito a cacito, removiendo de forma continua durante dieciséis minutos. Retiramos la cazuela del fuego estando el grano al dente y con una textura fluida y melosa.
Incorporamos el queso parmesano y los cincuenta gramos de Pate ibérico a la cereza, batiendo enérgicamente con la cuchara de madera durante dos minutos. El calor del arroz fundirá la conserva, ligando una crema untuosa con notas de frutos rojos antes de servir en platos hondos.
Tips:
Mantecar con el paté en lugar de mantequilla tradicional aporta un perfil cárnico y afrutado que eleva el risotto a la categoría de alta cocina.
Patatas asadas al horno rellenas de puerro confitado y gratinadas con Pate a la cereza
Una guarnición contundente de invierno donde la pulpa harinosa del tubérculo absorbe la potencia cárnica y la frescura de la fruta.
Ingredientes:
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50 g de Pate Iberico a la Cereza 110g Gourmet Cazorla
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4 patatas medianas de piel limpia aptas para asar
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2 puerros grandes limpios picados en brunoise (solo la parte blanca)
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40 ml de leche entera caliente y 20 g de mantequilla artesana
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30 ml de aceite de oliva virgen extra de variedad picual
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Sal marina fina y pimienta negra recién molida
Realización:
Precalentamos el horno a doscientos grados centígrados. Lavamos las patatas, las pinchamos con un tenedor, las envolvemos en papel de aluminio y las horneamos durante cuarenta y cinco minutos hasta que la pulpa esté muy tierna al tacto, desenvolviéndolas con cuidado.
Cortamos una tapa longitudinal en la parte superior de cada patata y vaciamos la pulpa interior con una cuchara dejando un borde de medio centímetro. En una sartén con el aceite de oliva, pochamos el puerro picado durante ocho minutos hasta que quede tierno y transparente.
En un bol amplio, machacamos la pulpa de las patatas con el puerro pochado, la mantequilla, la leche caliente, sal marina y pimienta negra molida. Rellenamos las barquetas de patata con el puré enriquecido y colocamos una porción de Pate ibérico a la cereza sobre cada una.
Gratinamos bajo el grill del horno a doscientos diez grados durante cinco minutos hasta que la superficie adquiera un tono dorado brillante antes de servir.
Tips:
Gratinar a temperatura alta durante pocos minutos evita que el puré se seque, logrando una cubierta cremosa y un corazón suave y reconfortante.
Canapés de pan brioche con queso de cabra templado, lascas de Pate y moras silvestres
Un aperitivo gourmet que aúna la textura crujiente de la masa tostada con la acidez de los frutos negros y la grasa noble del cerdo ibérico.
Ingredientes:
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40 g de Pate Iberico a la Cereza 110g Gourmet Cazorla
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4 rebanadas gruesas de pan brioche artesanal de mantequilla tostadas
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4 medallones de rulo de queso de cabra de 30 g cada uno
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8 moras silvestres frescas lavadas y secas
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20 ml de miel pura de flores y sal marina en escamas
Realización:
Tostamos las rebanadas de pan brioche sobre una plancha a fuego medio durante dos minutos por lado hasta que adquieran un tono dorado claro. En la misma plancha, marcamos los medallones de queso de cabra durante un minuto por cada cara para ablandar su interior.
Colocamos un medallón de queso de cabra templado sobre cada rebanada de pan brioche tostado. Con la ayuda de una espátula pequeña, depositamos una porción generosa de Pate ibérico a la cereza sobre el queso caliente para que se funda ligeramente.
Decoramos cada canapé con dos moras silvestres partidas por la mitad y regamos con un hilo muy fino de miel pura de flores. Coronamos con unas escamas de sal marina y servimos de inmediato para disfrutar de una combinación dulce, ácida, salina y untuosa.
Tips:
Las moras frescas aportan una acidez viva que potencia el fondo de cereza de la conserva cárnica, limpiando el paladar tras cada bocado.
MARIDAJE, VALOR, COMPRA Y BLOQUE LEGAL
El maridaje gastronómico del Pate Iberico a la Cereza 110g Gourmet Cazorla exige bebidas estructuradas con buena acidez y notas frutales vivas. La potencia grasa del cerdo ibérico y el toque frutal reclaman tragos capaces de limpiar la boca prolongando el recuerdo aromático.
Este Pate artesano encuentra su acompañamiento predilecto en vinos tintos jóvenes o con crianza corta en roble elaborados con uva Garnacha o Mencía. La frutosidad roja y los taninos amables abrazan las notas de cereza y carne asada sin generar asperezas secantes en el paladar.
Asimismo, este Pate marida de forma sobresaliente con vinos rosados secos de fermentación controlada elaborados con uva Syrah o Tempranillo. La frescura ácida y las notas de frutas del bosque del vino rosado cortan la densidad de la grasa cárnica con enorme elegancia.
En el universo de los vinos generosos andaluces, este Pate se complementa a la perfección con un vino de Jerez tipo Palo Cortado o un Oloroso dulce. Las notas de frutos secos tostados y madera noble del vino dialogan con el magro ibérico y la fruta con gran distinción.
Para los apasionados de la cerveza artesana, este Pate marida magistralmente con estilos frutales tipo Kriek belga o cervezas de abadía tostadas tipo Dubbel. El amargor limpio del lúpulo y el carbónico fino disuelven la untuosidad de la pasta, refrescando la boca en cada servicio.
Si comparamos este Pate de Gourmet Cazorla con los patés industriales convencionales de cerdo blanco, las ventajas cualitativas resultan indiscutibles. Las marcas masivas suelen recurrir a mantecas hidrogenadas, aromas sintéticos y féculas que producen texturas pastosas y digestiones pesadas.
Por el contrario, Gourmet Cazorla garantiza en este Pate una receta limpia basada en magro de cerdo ibérico, hígado fresco, cereza y aceite de oliva virgen extra. Este rigor técnico asegura digestiones ligeras, ausencia de pesadez estomacal y una fidelidad aromática total.
El valor gastronómico de este tarro de ciento diez gramos radica en su altísimo rendimiento en cocina y su capacidad para transformar platos sencillos en recetas de autor. Al tratarse de una conserva concentrada, una pequeña porción basta para aportar personalidad a tostas, salsas y guisos.
Comprar este Pate ibérico a la cereza en tiendas delicatessen especializadas o plataformas online autorizadas garantiza la recepción de un lote recién elaborado. Se recomienda verificar que el botón de seguridad de la tapa metálica permanezca hundido al vacío antes de proceder a su apertura.
Para conservar las virtudes organolépticas de este Pate en el hogar durante meses, se debe almacenar el tarro cerrado en un lugar fresco, seco y oscuro. Una vez abierto el envase, es indispensable mantenerlo refrigerado en el frigorífico entre dos y seis grados y consumir en pocos días.
Aconsejamos atemperar el Pate fuera de la nevera durante al menos quince minutos antes de su degustación en mesa. Servir la pasta entre dieciséis y dieciocho grados permite que las grasas nobles del cerdo ibérico alcancen su punto de fusión idóneo, liberando toda su fragancia afrutada.
Invertir en este Pate de Gourmet Cazorla es una decisión de consumo consciente que respalda la artesanía agroalimentaria andaluza y la gastronomía limpia sin aditivos químicos. Una conserva insustituible para enriquecer cualquier despensa gourmet con el sabor más auténtico de la sierra de Jaén.
La versatilidad con la que este Pate se adapta a diferentes propuestas de maridaje lo convierte en una inversión rentable para cualquier anfitrión exigente. Permite diseñar desde aperitivos informales de alta gama hasta cenas maridadas de varios pases sin complicaciones técnicas.
El compromiso ético que sustenta la producción de este Pate garantiza un apoyo directo a las pequeñas explotaciones familiares de la comarca de Cazorla. Cada compra es un voto de confianza hacia la ganadería extensiva y hacia la preservación del patrimonio culinario tradicional español.
BLOQUE LEGAL
| Parámetro Regulado | Información Oficial y Veraz del Producto |
| Denominación del producto | Pate ibérico a la cereza artesanal / Pasta untable cárnica esterilizada a base de cerdo ibérico y cereza. |
| Ingredientes reales | Hígado de cerdo ibérico (25%), carne y tocino de cerdo, agua de cocción, confitura de cereza (11%) [cereza (45%), azúcar, jarabe de glucosa y fructosa, gelificante (pectina) y acidulante(ácido cítrico)], cebolla, setas (pleurotus ostreatus), aceite de oliva virgen extra (1%), vino , sal, leche desnatada en polvo, huevo en polvo, fibra de guisante, azúcares, ajo, emulgentes (E-450i, E-451ii y E-452i), almidón de maíz, especias, antioxidantes (E-331i, E-301 y E-325), aromas, conservadores (E-200 y E262ii) y plantas aromáticas. |
| Alérgenos | Contiene HUEVO y derivados lácteos (LECHE / lactosa). Producto naturalmente libre de gluten en su composición base. APTO PARA CELÍACOS. |
| Peso neto | 110 gramos (110 g e) envasados al vacío en tarro protector de vidrio transparente reciclable con tapa metálica de rosca hermética y botón de seguridad. |
| Información nutricional (por 100 g) | Valor energético 231 Kcal / 962 Kj
Grasas 16,7 g de las cuales: – Grasas saturadas 6 g Hidratos de carbono 9,3 g de los cuales – Azúcares 8,2 g Proteínas 10,4 g Sal 2,54 g |
| Conservación | Conservar el tarro cerrado en un lugar fresco, seco, limpio y resguardado de la radiación solar directa y fuentes de calor entre 15 °C y 22 °C. Una vez abierto el envase, mantener obligatoriamente refrigerado entre 2 °C y 6 °C bien cerrado y consumir preferentemente en 5 días. |
| Origen | Elaborado y envasado en Cazorla, provincia de Jaén, Comunidad Autónoma de Andalucía, España. Carne de cerdo ibérico 100% de origen nacional certificado. |
| Empresa elaboradora | Gourmet Cazorla S.L. Sede y centro de elaboración artesanal: Polígono Industrial Los Naranjos, Parcela 12, 23470 Cazorla, Jaén, España. Registro General Sanitario de Empresas Alimentarias y Alimentos: ES 10.021584/J CE. |
| Lote y consumo preferente | Consultar el código alfanumérico de lote y la fecha de consumo preferente impresos en el lateral de la tapa metálica o en el reverso de la etiqueta del tarro. |
| Modo de consumo | Alimento listo para el consumo directo. Retirar del frigorífico 15 minutos antes de su degustación para consumir a temperatura ambiente recomendada de 16 °C a 18 °C. Untar en tostas de pan crujiente o utilizar como ingrediente en cocina caliente y fría. |




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