Queso Palacios de Oveja Semicurado 350g Aprox Queseria de Castilla
HISTORIA, CONTEXTO Y PRODUCTO
El Queso representa uno de los logros más trascendentes en la historia de la alimentación mediterránea y continental. La transformación de la leche cruda o pasteurizada mediante cuajos naturales y fermentos lácticos seleccionados ha permitido fijar nutrientes esenciales a lo largo de los siglos. En las llanuras cerealistas y páramos calizos de Castilla y León, el pastoreo ovino ha vertebrado la economía rural y la cultura gastronómica de pueblos enteros.
Este Queso artesanal surge de una tradición ganadera ovina vinculada al aprovechamiento de pastizales secos, rastrojeras de cereal y plantas aromáticas de monte bajo. Las ovejas autóctonas castellanas y churras han recorrido estas tierras adaptándose a un clima continental extremo de inviernos gélidos y veranos tórridos. Dicha climatología confiere a la leche una concentración lipídica y proteica singular, determinante para lograr una pasta firme y aromática.
La firma Quesería de Castilla elabora este Queso Palacios de Oveja Semicurado aunando el respeto a los métodos tradicionales con el rigor técnico contemporáneo. Ubicada en el corazón de la meseta castellana, la quesería selecciona exclusivamente partidas lácteas de ganaderías locales controladas. Esta proximidad garantiza que la materia prima conserve intactos sus componentes organolépticos y microbiológicos originales.
El Queso Palacios de Oveja Semicurado 350g Aprox Quesería de Castilla rinde tributo a las recetas centenarias de curación intermedia. En las antiguas bodegas y cuevas de maduración castellanas, los pastores afinaban las piezas sobre tablas de madera durante semanas, volteándolas y cepillándolas a mano. La marca reproduce ese cuidado ambiental controlando de forma minuciosa la humedad relativa y la temperatura en sus cámaras de reposo.
La leche de oveja empleada en este Queso aporta una riqueza natural en calcio, fósforo y ácidos grasos de cadena corta y media. Estos componentes bioquímicos son los responsables directos de generar notas lácticas maduras, recuerdos a mantequilla cocida y un fondo animal noble tras el proceso de fermentación. La tipicidad de la leche castellana dota a la masa de una cremosidad persistente y un corte limpio.
La elaboración de este Queso semicurado se inicia con la higienización y atemperado de la leche entera de oveja antes del cuajado. El maestro quesero añade fermentos lácticos propios y cuajo natural, logrando una cuajada compacta y elástica en el tiempo exacto. Posteriormente, la masa se corta con liras en granos homogéneos del tamaño de un grano de trigo para facilitar un desuerado progresivo y equilibrado.
El prensado de este Queso se realiza en moldes tradicionales que graban en la corteza el dibujo característico del cincho de esparto. Tras el prensado mecánico, las piezas se sumergen en salmuera saturada a temperatura controlada durante el tiempo preciso para garantizar una penetración salina homogénea. Esta fase de salazón asienta la estructura del producto e inhibe el desarrollo de microorganismos indeseados.
La fase de maduración confiere a este Queso semicurado su personalidad inconfundible durante un periodo de afinado de varios meses. En este tiempo, las enzimas proteolíticas y lipolíticas degradan lentamente las proteínas y grasas de la leche de oveja. Dicha transformación bioquímica ablanda la masa inicial, tornándola mantecosa, elástica y de un color marfil pajizo sumamente uniforme y apetecible.
El Queso Palacios de Oveja se presenta en un formato aproximado de trescientos cincuenta gramos, concebido para el consumo gourmet contemporáneo. Este tamaño facilita un consumo óptimo en el hogar, preservando la humedad natural de la pieza y evitando que los cortes se resequen en exceso. Es una pieza versátil que permite disfrutar de la potencia de la oveja con la suavidad de un semicurado noble.
Desde una perspectiva gourmet, este Queso de Quesería de Castilla destaca por evitar el uso de tratamientos químicos agresivos en la corteza. La maduración reposada permite que los aromas a pasto seco, frutos secos tostados y nata dulce se integren sin estridencias. No presenta notas ácidas punzantes ni sequedades astringentes, posicionándose como una referencia de alta calidad en tablas delicatessen.
El valor cultural de este Queso castellano reside en su capacidad para actuar como testimonio vivo del patrimonio pastoril de la península. Cada pieza producida sostiene el tejido socioeconómico de pequeñas explotaciones ganaderas ovinas, garantizando el relevo generacional en el campo. Es una elección consciente que promueve la sostenibilidad rural y la preservación de razas adaptadas al ecosistema estepario.
La Quesería de Castilla mantiene en este Queso semicurado un estándar de calidad homogéneo gracias a sus controles de laboratorio continuos. La trazabilidad desde la granja hasta el envasado final garantiza un alimento seguro, natural y nutritivo. Su pasta densa pero fundente en boca lo convierte en un básico imprescindible para cualquier aficionado a las elaboraciones lácteas de autor.
ANÁLISIS SENSORIAL Y EXPERIENCIA
A la vista, este Queso semicurado presenta una corteza bien formada, de tono pardo amarillento con el grabado del grabado tradicional de pleita. Al realizar el corte transversal con cuchillo de doble mango, la masa descubre un color marfil uniforme con destellos amarillo pálido. La pasta carece de grietas y muestra ojos mecánicos pequeños, redondos y dispersos de forma homogénea.
La textura de este Queso al tacto es firme, ligeramente elástica y sedosa, sin presentar exudación grasa en superficie a temperatura templada. Al presionar una lasca entre los dedos, se percibe una maleabilidad noble que anticipa una masticación agradable. La masa no se desmorona en migas secas, manteniendo una cohesión perfecta que denota una retención de humedad precisa.
En la fase olfativa, este Queso de oveja libera una intensidad aromática media-alta, franca, limpia y de gran elegancia campestre. La primera nariz está dominada por recuerdos a leche de oveja pasteurizada fresca, yogur suave y mantequilla batida. Estas notas primarias se entrelazan de inmediato con matices de heno cortado, paja soleada y frutos secos crudos como la almendra.
Con la aireación del corte, el Queso desarrolla una complejidad superior donde asoman sutiles aromas a champiñón de cueva, cuero limpio y bodega fresca. La ausencia total de notas amoniacales, rancios o aromas ácidos agresivos confirma una fermentación equilibrada y un afinado en condiciones de humedad óptimas. El conjunto aromático resulta sumamente apetecible y armónico.
En la cavidad bucal, el Queso ofrece una entrada suave, envolvente y ligeramente fresca que recubre la lengua con rapidez. La resistencia a la masticación es baja, deshaciéndose la masa en una crema untuosa y fundente gracias al calor corporal. Los cristales de tirosina son prácticamente inexistentes debido a su tiempo de curación semicurado, lo que potencia su sedosidad.
El sabor de este Queso destaca por un balance extraordinario entre la salinidad moderada y una sutil acidez láctica de fondo. La potencia característica de la grasa de oveja aparece en el centro del paladar con notas de avellana tostada, nata dulce y hierbas de pastizal. No deja sensación de pesadez ni ardores grasos en el paladar tras ser deglutido.
La persistencia gustativa de este Queso castellano es prolongada y elegante, dejando una memoria retronasal rica en matices lácteos maduros. La boca queda hidratada, limpia y con una salivación agradable que invita de inmediato a repetir el bocado. Su perfil sápido no satura los receptores gustativos, permitiendo apreciar los matices en catas largas.
El motivo por el cual este Queso semicurado engancha al comensal gourmet reside en su equilibrio entre accesibilidad y carácter. Ofrece la profundidad aromática inconfundible de la leche de oveja sin la dureza ni el picor excesivo de las curaciones prolongadas, resultando un producto amable tanto para paladares no iniciados como para catadores expertos.
La psicología ligada al consumo de este Queso conecta con la calidez del hogar, la reunión en torno a la mesa y el placer del tapeo tradicional. Descorchar una botella de vino y cortar unas cuñas de esta pieza artesanal transmite una sensación de pausa, gratificación sensorial y confort inmediato tras una jornada laboral exigente.
Un primer escenario de consumo sitúa este Queso en el centro de un aperitivo familiar al mediodía en una terraza soleada. Cortado en bastones finos y acompañado de picos camperos crujientes y aceitunas aliñadas, el producto se convierte en el dinamizador de la conversación, abriendo el apetito de los comensales con su textura fundente.
Un segundo escenario traslada este Queso a una cena informal de picoteo nocturno entre amigos. Dispuesto sobre una tabla de madera rústica junto a embutidos ibéricos de bellota, nueces partidas y uvas frescas, la pieza aporta el contrapunto lácteo y cremoso que equilibra la potencia salina del jamón y la cecina curada.
Un tercer escenario muestra este Queso en el desayuno saludable de un aficionado a la gastronomía de producto. Unas rebanadas de pan de hogaza de masa madre recién tostadas, unas gotas de aceite de oliva virgen extra y unas láminas de este semicurado componen un bocado energético, equilibrado y profundamente placentero para iniciar el día.
USOS, APLICACIONES Y RECETAS
El Queso Palacios de Oveja Semicurado 350g Aprox Quesería de Castilla demuestra una polivalencia culinaria sobresaliente en la gastronomía contemporánea y tradicional. Su punto de curación le permite ser rallado, fundido, horneado o consumido en fresco sin perder su perfil láctico nativo.
Este Queso de pasta firme aporta cremosidad a rellenos, equilibra salsas emulsionadas, enriquece masas de hojaldre y aporta textura crujiente al ser gratinado sobre verduras y carnes. A continuación, se detallan minuciosamente seis elaboraciones culinarias explicadas paso a paso en formato narrativo.
Risotto cremoso de setas boletus y lascas de Queso semicurado de oveja
Esta receta italiana fusiona la melosidad del grano de arroz con la intensidad aromática de las setas de pinar y la cremosidad del lácteo castellano.
Ingredientes:
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120 g de Queso Palacios de Oveja Semicurado cortado en lascas y rallado fino
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320 g de arroz italiano de la variedad Carnaroli o Arborio
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250 g de setas boletus edulis frescas limpias y troceadas en dados
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1 cebolla dulce mediana picada en brunoise fina
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100 ml de vino blanco seco de mesa
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1 litro de caldo vegetal artesano bien caliente
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40 g de mantequilla artesana sin sal
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30 ml de aceite de oliva virgen extra y pimienta negra recién molida
Realización:
Comenzamos calentando el caldo vegetal en un cazo a fuego suave para que permanezca hirviendo durante toda la preparación del risotto. En una cazuela baja de fondo grueso, vertemos el aceite de oliva virgen extra y pochamos la cebolla picada durante seis minutos a fuego medio hasta que quede translúcida sin dorarse.
Añadimos los boletus edulis troceados a la cazuela y los salteamos durante cuatro minutos hasta que evaporen el agua de vegetación. Incorporamos el arroz Carnaroli y lo nacaramos durante dos minutos removiendo con cuchara de madera hasta que el grano adquiera un aspecto translúcido en los bordes.
Vertemos el vino blanco sobre el arroz y dejamos reducir a fuego vivo durante dos minutos hasta que el alcohol se evapore por completo. Comenzamos a añadir el caldo vegetal caliente cacito a cacito, removiendo de forma continua a fuego medio durante diecisiete minutos a medida que el arroz absorba el líquido.
Retiramos la cazuela del fuego estando el grano al dente. Incorporamos la mantequilla fría y la mitad del Queso semicurado rallado fino, batiendo enérgicamente en círculos con la cuchara para mantecar el risotto. Servimos en platos hondos decorando con el resto del lácteo en lascas finas y pimienta negra.
Tips:
Mantecar el arroz fuera del fuego con la mantequilla fría y el lácteo de oveja permite que las grasas emulsionen de manera estable, logrando una textura ondulante perfecta.
Solomillo de ternera a la plancha con gratén de Queso semicurado de oveja y patatas
Un plato principal de carne roja donde la potencia del vacuno se complementa con la costra dorada y aromática del lácteo castellano fundido al horno.
Ingredientes:
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100 g de Queso Palacios de Oveja Semicurado rallado grueso
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4 medallones de solomillo de ternera de 200 g cada uno
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3 patatas medianas de variedad monalisa peladas
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100 ml de nata líquida para cocinar con 18% de materia grasa
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1 diente de ajo pelado
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30 ml de aceite de oliva virgen extra
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Sal marina en escamas y pimienta negra molida
Realización:
Precalentamos el horno a ciento noventa grados centígrados con calor arriba y abajo. Cortamos las patatas peladas en rodajas finas de tres milímetros con una mandolina. Frotamos una fuente refractaria con el diente de ajo y disponemos las patatas en capas solapadas salpimentando ligeramente entre ellas.
Vertemos la nata líquida sobre las patatas y cubrimos la superficie con la mitad del Queso semicurado rallado grueso. Horneamos el gratén durante treinta y cinco minutos hasta que las patatas queden tiernas al pincharlas y la superficie presente un tono dorado y burbujeante.
Atemperamos los medallones de solomillo de ternera fuera del frigorífico durante treinta minutos. Calentamos una plancha de hierro a fuego vivo con el aceite de oliva virgen extra y marcamos la carne durante dos minutos y medio por cada lado para sellar los jugos y mantener el centro rosado.
Colocamos una porción del gratén de patatas cremoso en el plato, disponemos el medallón de solomillo recién marcado al lado y cubrimos la carne con una lasca gruesa de Queso para que se funda con el calor residual. Coronamos con escamas de sal marina antes de servir.
Tips:
La grasa noble de la oveja fundida sobre la carne caliente actúa como una salsa natural, aportando untuosidad sin necesidad de salsas pesadas adicionales.
Tarta salada de hojaldre con cebolla caramelizada, nueces y Queso semicurado
Una propuesta de repostería salada ideal para aperitivos o cenas ligeras donde el dulzor de la verdura confitada contrasta con el toque lácteo maduro.
Ingredientes:
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150 g de Queso Palacios de Oveja Semicurado cortado en dados de medio centímetro
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1 lámina de masa de hojaldre fresco con mantequilla
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3 cebollas dulces grandes cortadas en juliana fina
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50 g de nueces peladas troceadas a mano
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20 ml de aceite de oliva virgen extra
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15 g de azúcar de caña integral
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1 huevo campero batido para pincelar el hojaldre
Realización:
En una sartén amplia a fuego muy lento, calentamos el aceite de oliva virgen extra y pochamos la cebolla en juliana con una pizca de sal durante treinta minutos hasta que esté blanda y transparente. Añadimos el azúcar de caña integral y cocinamos diez minutos más hasta que adquiera un tono caramelo brillante.
Precalentamos el horno a doscientos grados centígrados. Extendemos la lámina de hojaldre sobre una bandeja de horno cubierta con papel vegetal y pinchamos la superficie interior con un tenedor dejando un margen de dos centímetros en los bordes. Pincelamos los bordes con el huevo batido.
Distribuimos la cebolla caramelizada tibia sobre la base de hojaldre de forma uniforme. Repartimos los dados de Queso semicurado de oveja y las nueces troceadas por toda la superficie, asegurando una cobertura homogénea en toda la tarta.
Horneamos a doscientos grados durante veinte minutos hasta que los bordes del hojaldre hayan subido y muestren un dorado crujiente y los dados lácteos se hayan fundido parcialmente. Dejamos templar cinco minutos sobre una rejilla antes de cortar en porciones cuadradas para servir.
Tips:
Cortar el lácteo en dados en lugar de rallarlo permite encontrar bocados fundentes diferenciados que contrastan con la textura crujiente del hojaldre y las nueces.
Ensalada templada de espinacas baby, peras salteadas y lascas de Queso semicurado
Un entrante equilibrado y refrescante donde la verdura fresca de hoja crujiente se alía con la fruta jugosa y la firmeza del producto ovino.
Ingredientes:
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80 g de Queso Palacios de Oveja Semicurado cortado en lascas finas con pelador
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150 g de brotes de espinacas baby frescas lavadas y secas
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2 peras de la variedad Conferencia maduras pero firmes
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30 g de piñones nacionales tostados
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40 ml de aceite de oliva virgen extra de variedad arbequina
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15 ml de vinagre de manzana ecológico
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10 g de mantequilla artesana y una pizca de sal
Realización:
Lavamos las peras Conferencia, las pelamos, retiramos el corazón central y las cortamos en gajos longitudinales homogéneos. En una sartén antiadherente a fuego medio, derretimos la mantequilla y salteamos los gajos de pera durante tres minutos por lado hasta que adquieran un tono dorado superficial.
Disponemos los brotes de espinacas baby limpios y secos en una ensaladera amplia o en platos individuales formando una cama verde esponjosa. Repartimos los gajos de pera salteados templados sobre las hojas de espinaca.
En un cuenco pequeño, emulsionamos el aceite de oliva virgen extra arbequina con el vinagre de manzana ecológico y una pizca de sal utilizando una varilla manual hasta obtener una vinagreta uniforme. Aliñamos las espinacas y las peras con la emulsión.
Coronamos la ensalada distribuyendo los piñones tostados y las lascas finas de Queso semicurado de oveja por encima justo antes de llevar a la mesa. La temperatura tibia de la fruta ablandará sutilmente las lascas lácteas, liberando sus aromas naturales.
Tips:
Utilizar un pelador de verduras para obtener lascas muy finas del lácteo asegura que se fundan ligeramente en boca al entrar en contacto con el aliño templado.
Crema suave de calabaza asada con crujiente de jamón y dados de Queso de oveja
Un primer plato reconfortante de cuchara donde la dulzura de la calabaza de huerta se enriquece con la textura mantecosa y el punto salino del semicurado.
Ingredientes:
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90 g de Queso Palacios de Oveja Semicurado cortado en dados pequeños
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800 g de calabaza cacahuete pelada y troceada en dados
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1 puerro grande limpio (solo la parte blanca) picado
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500 ml de caldo vegetal suave
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4 lonchas de jamón ibérico de bellota
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30 ml de aceite de oliva virgen extra
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Sal marina y nuez moscada recién rallada al gusto
Realización:
Precalentamos el horno a doscientos grados centígrados. Disponemos los dados de calabaza en una bandeja con papel vegetal, regamos con la mitad del aceite de oliva, sazonamos y horneamos durante veinticinco minutos hasta que la pulpa esté caramelizada y tierna al pinchar.
En una cazuela a fuego medio con el resto del aceite, pochamos el puerro picado durante ocho minutos. Añadimos la calabaza asada y vertemos el caldo vegetal caliente. Cocinamos todo el conjunto a fuego suave durante diez minutos para integrar los sabores de la huerta.
Trituramos la mezcla con una batidora de alta potencia hasta lograr una crema fina, lisa y sedosa, sazonando con una pizca de nuez moscada. Mientras tanto, horneamos las lonchas de jamón ibérico entre dos papeles de horno durante diez minutos a ciento ochenta grados hasta que queden crujientes.
Servimos la crema de calabaza caliente en cuencos hondos de porcelana. Decoramos cada ración con una lasca de jamón crujiente y repartimos los dados de Queso semicurado por la superficie para que se templen con el calor de la crema antes de degustar.
Tips:
Asar la calabaza previamente en el horno en lugar de cocerla en agua concentra sus azúcares naturales, complementando la salinidad noble del lácteo castellano.
Croquetas artesanas de jamón ibérico y Queso semicurado de oveja
Una tapa emblemática de la gastronomía española con bechamel sedosa, donde el producto ovino aporta cremosidad y un sabor profundo inconfundible.
Ingredientes:
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100 g de Queso Palacios de Oveja Semicurado rallado fino
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100 g de jamón ibérico picado en trocitos muy pequeños
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1 litro de leche entera de vaca fresca
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80 g de harina de trigo de repostería
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80 g de mantequilla artesana sin sal
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2 huevos camperos batidos y pan rallado grueso para el empanado
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Aceite de oliva virgen extra para freír y nuez moscada
Realización:
En una cazuela amplia a fuego medio, derretimos la mantequilla y añadimos la harina de trigo, cocinándola durante tres minutos sin parar de remover con varillas para tostar el roux y eliminar el sabor a crudo. Vertemos la leche entera caliente poco a poco mientras batimos enérgicamente para evitar grumos.
Cocinamos la bechamel a fuego lento durante quince minutos removiendo de forma continua hasta que espese y se despegue de las paredes. Añadimos el jamón ibérico picado, la nuez moscada y el Queso semicurado rallado fino, removiendo durante dos minutos fuera del fuego hasta disolver el lácteo.
Vertemos la masa en una fuente plana, cubrimos con film transparente en contacto con la superficie para evitar costra y refrigeramos durante doce horas. Formamos las croquetas con dos cucharas, las pasamos por huevo batido y después por pan rallado grueso.
Freímos las croquetas por tandas en abundante aceite de oliva virgen extra bien caliente a ciento ochenta grados durante dos minutos hasta que estén doradas y crujientes. Escurrimos sobre papel absorbente y servimos calientes con el interior cremoso y fundente.
Tips:
Incorporar el lácteo rallado al final de la cocción con la bechamel fuera del fuego evita que la grasa se separe, garantizando una masa fina y homogénea.
MARIDAJE, VALOR, COMPRA Y BLOQUE LEGAL
El maridaje gastronómico del Queso Palacios de Oveja Semicurado 350g Aprox Quesería de Castilla exige una selección meditada de bebidas capaces de respetar su cremosidad láctica y sus recuerdos a pasto seco. Su curación intermedia lo convierte en un producto sumamente versátil en la copa, evitando la astringencia de maduraciones extremas.
Este Queso castellano armoniza de forma sobresaliente con vinos tintos jóvenes o con crianzas cortas en barrica de roble, especialmente los elaborados con la variedad Tempranillo de denominaciones de origen como Ribera del Duero o Cigales. Los taninos pulidos y la fruta roja madura del vino limpian la grasa de la leche de oveja sin ocultar sus notas de frutos secos.
Asimismo, este Queso de oveja encuentra una alianza refinada en los vinos blancos fermentados en barrica o criados sobre lías finas, como los elaborados con la variedad Verdejo o Godello. La acidez viva y el volumen untuoso de estos blancos equilibran la materia grasa del semicurado, aportando una frescura que invita a continuar la degustación.
Para los aficionados a las bebidas fermentadas alternativas, este Queso semicurado marida a la perfección con cervezas artesanales de estilo Amber Ale, Brown Ale o cervezas de abadía belgas. Los toques tostados de malta caramelizada y el carbónico fino de la cerveza disuelven la textura mantecosa en la lengua con suma delicadeza.
En el universo de los acompañamientos sólidos, este Queso Palacios destaca junto a panes artesanos de corteza crujiente y miga densa, como la hogaza de candeal castellana o los panes de centeno. Frutos secos crudos como nueces, avellanas y almendras, así como mermeladas artesanas de higo o membrillo tradicional completan una tabla equilibrada.
Si comparamos este Queso semicurado con las alternativas industriales elaboradas con mezclas de leches no especificadas, las ventajas cualitativas resultan determinantes. Las producciones masivas suelen incorporar altos porcentajes de leche de vaca de bajo coste, perdiendo la intensidad, la untuosidad y el perfil aromático noble que solo la oveja pura garantiza.
La Quesería de Castilla asegura en este Queso una elaboración transparente sin adición de féculas, conservantes artificiales en masa ni potenciadores sintéticos del sabor. El tiempo de reposo en cámara sustituye los atajos industriales, logrando que el producto desarrolle su textura fundente y su perfume natural de forma espontánea y saludable.
El valor gastronómico de esta pieza de aproximadamente trescientos cincuenta gramos radica en su formato práctico y su rendimiento en mesa. Al tratarse de una cuña entera o pieza pequeña compacta, minimiza la merma por resecamiento habitual en piezas de gran tamaño, garantizando que cada lasca conserve la humedad y elasticidad idóneas.
Comprar este Queso Palacios de Oveja en tiendas gourmet especializadas o plataformas online autorizadas garantiza la recepción de un producto conservado bajo cadena de frío estricta. Es recomendable verificar que el envasado mantenga el vacío íntegro y que la corteza no presente fisuras antes de incorporarlo a la despensa.
Para conservar las cualidades organolépticas de este Queso en el hogar, debe mantenerse refrigerado entre cuatro y ocho grados centígrados en su envoltorio original o en papel encerado transpirable. Una vez abierto el envase, se aconseja cubrir el corte con film transparente o paño limpio ligeramente humedecido para evitar que la pasta pierda elasticidad.
Aconsejamos atemperar el Queso fuera del frigorífico durante al menos cuarenta y cinco minutos antes de su consumo, permitiendo que la pieza alcance una temperatura de servicio cercana a los dieciocho o veinte grados centígrados. Esta pauta térmica permite que las grasas nobles se fundan, liberando toda la paleta aromática de la oveja castellana.
Invertir en este Queso de Quesería de Castilla representa una decisión de consumo consciente que apoya la ganadería extensiva tradicional, la biodiversidad de los campos castellanos y el saber hacer artesano. Una referencia imprescindible que transforma cualquier aperitivo cotidiano en una experiencia gastronómica de alta categoría.
BLOQUE LEGAL
| Parámetro Regulado | Información Oficial y Veraz del Producto |
| Denominación del producto | Queso madurado semicurado graso elaborado con leche pasteurizada de oveja. |
| Ingredientes reales | LECHE pasteurizada de oveja, sal común, fermentos lácticos seleccionados, cuajo natural, estabilizante (cloruro cálcico). Corteza no comestible. |
| Alérgenos | Contiene LECHE y sus derivados (incluida la lactosa). APTO PARA CELÍACOS. |
| Peso neto | 350 gramos aproximadamente (350 g aprox. e) envasado al vacío en film plástico protector alimentario termosellado. |
| Información nutricional (por 100 g) | Valor energético: 1720 kJ / 415 kcal; Grasas totales: 35,0 g (de las cuales saturadas 24,5 g); Hidratos de carbono: 1,2 g (de los cuales azúcares 0,5 g); Proteínas: 24,0 g; Sal: 1,6 g; Calcio: 750 mg. |
| Conservación | Conservar en refrigeración constante entre 4 °C y 8 °C. Tras abrir el envase, proteger la superficie de corte con papel de uso alimentario y consumir preferentemente en 20 días. |
| Origen | España (Castilla y León). Leche 100% de origen español procedente de ganaderías ovinas seleccionadas. |
| Empresa elaboradora | Quesería de Castilla (Elaborado y envasado en instalaciones autorizadas en Castilla y León, España). Registro General Sanitario de Alimentos: ES 15.00284/VA CE. |
| Lote y consumo preferente | Consultar el número de lote alfanumérico y la fecha de consumo preferente impresos en el etiquetado posterior del envase al vacío. |
| Modo de consumo | Retirar el producto de la refrigeración 45 minutos antes de su degustación para consumir a temperatura ambiente (18 °C – 20 °C). Retirar la corteza antes del consumo. |



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