Quevana Semicurado de Ajo y Aceite 160g
HISTORIA, CONTEXTO Y PRODUCTO
Quevana encabeza una revolución culinaria sin precedentes que redefine el universo de las alternativas lácteas fermentadas dentro del panorama gastronómico contemporáneo. La búsqueda de alimentos basados en plantas que conserven la complejidad organoléptica tradicional ha alcanzado una dimensión artesanal y noble.
La elaboración de alimentos madurados a partir de materias primas vegetales representa la convergencia entre la sabiduría biológica secular y la vanguardia alimentaria moderna. En lugar de recurrir a procesos ultraprocesados, el tratamiento paciente de frutos secos permite crear matrices grasas densas, elegantes y profundamente nutritivas.
En el corazón de la provincia de Segovia, enmarcada en la riqueza paisajística de Castilla y León, Quevana ha levantado su obrador consagrado a la excelencia vegetal. Este enclave histórico castellano proporciona el sosiego y las condiciones idóneas para albergar cámaras de fermentación y afinado artesanal.
Quevana nació del compromiso innegociable de artesanos visionarios empeñados en transformar el anacardo crudo ecológico en un alimento gourmet de referencia internacional. La firma segoviana rechaza categóricamente los sucedáneos plásticos elaborados con almidones modificados y aceites de palma hidrogenados.
La filosofía detrás de Quevana se fundamenta en el empleo de fermentos biológicos activos que transforman la masa vegetal mediante fermentaciones lácticas reales. Este procedimiento microbiológico pausado permite generar una acidez balanceada, aromas complejos y una digestibilidad extraordinaria sin aditivos sintéticos.
El producto Quevana Semicurado de Ajo y Aceite 160g encarna la madurez técnica de la casa segoviana, aunando ingredientes emblemáticos de la dieta mediterránea. La unión del anacardo fermentado con el ajo morado y el aceite de oliva virgen extra rinde tributo a las raíces agrícolas peninsulares.
Los anacardos seleccionados por Quevana proceden de agricultura ecológica certificada y de comercio justo, garantizando una recolección manual respetuosa con el entorno. La pulpa del anacardo destaca por su riqueza en grasas monoinsaturadas nobles, proteínas vegetales completas, magnesio, fósforo y antioxidantes naturales.
La preparación del semicurado Quevana comienza con el remojo y triturado mecánico en frío de los anacardos crudos junto a agua purificada. La emulsión resultante se inocula con cultivos lácticos vivos no lácteos, iniciando una fermentación enzimática controlada bajo parámetros estrictos de humedad y temperatura.
Durante esta fase biológica, Quevana monitoriza el desarrollo del pH para lograr una coagulación natural que otorgue cuerpo firme a la pieza. La transformación de los carbohidratos propios del anacardo genera compuestos volátiles que evocan las notas lácticas maduras de los quesos semicurados tradicionales.
El ajo incorporado en esta receta de Quevana se selecciona por su intensidad aromática noble, su dulzura tras el curado y su riqueza en alicina. Este bulbo mediterráneo aporta un carácter rústico inconfundible, actuando como un antioxidante biológico que potencia la conservación natural de la pieza.
El aceite de oliva virgen extra español empleado por Quevana baña la superficie de la masa vegetal antes y durante el periodo de afinado. Este oro líquido crea una película lipídica protectora que retiene la humedad interna, permitiendo que la corteza adquiera un tono dorado uniforme y un brillo natural impecable.
El proceso de maduración de Quevana en cámara se prolonga durante varias semanas sobre tablas higienizadas en el obrador segoviano. En este tiempo de reposo, la pieza pierde agua libre de manera gradual, compactando su estructura y desarrollando una corteza exterior satinada y una pasta interior mantecosa.
Desde un enfoque estrictamente gourmet, Quevana se presenta como un producto versátil que dignifica las tablas de degustación más exigentes del país. Su equilibrio entre la cremosidad vegetal del anacardo, el picor sutil del ajo y la fragancia del aceite virgen extra lo convierte en una joya gastronómica.
La propuesta de Quevana Semicurado de Ajo y Aceite 160g responde a la demanda de un consumidor consciente que busca placer culinario y sostenibilidad. El formato compacto de ciento sesenta gramos garantiza un consumo fresco y homogéneo en el hogar, preservando intactas todas sus propiedades organolépticas.
Quevana elabora sus especialidades prescindiendo totalmente de gluten, lactosa, derivados lácteos de origen animal, soja y azúcares refinados añadidos. La lista de ingredientes transparente y limpia certifica que cada bocado es el resultado exclusivo de materias primas biológicas trabajadas con paciencia.
El impacto sociocultural de Quevana dinamiza el medio rural de Segovia, demostrando que la innovación sostenible puede liderar el mercado desde pequeñas localidades. Cada unidad producida representa un apoyo tangible a la artesanía alimentaria de proximidad, reduciendo la huella hídrica y de carbono.
La singularidad de Quevana radica en su capacidad para satisfacer tanto a personas veganas e intolerantes como a amantes del queso curado tradicional. Su complejidad aromática demuestra que la fermentación botánica de frutos secos de calidad es una disciplina culinaria con personalidad propia.
Elegir Quevana supone adentrarse en una experiencia sensorial profunda donde conviven la vanguardia nutricional y el respeto a la tierra. Esta pieza semicurada de ciento sesenta gramos se consolida como un clásico contemporáneo imprescindible en cualquier despensa refinada que celebre el sabor auténtico.
ANÁLISIS SENSORIAL Y EXPERIENCIA
A la vista, Quevana Semicurado de Ajo y Aceite se presenta como una pieza cilíndrica artesanal de gran elegancia y presencia rústica en mesa. La corteza exterior exhibe una coloración marfil tostada con hermosos destellos dorados y ocres, fruto del contacto prolongado con el aceite de oliva virgen extra.
Al practicar el corte con cuchillo liso bien afilado, Quevana descubre una pasta interior homogénea, compacta y ligeramente satinada. El color de la masa interna es de un tono crema claro muy limpio, sin grietas mecánicas ni acumulaciones anómalas de grasa libre en la superficie del corte.
La consistencia de Quevana al tacto es firme pero elástica, cediendo suavemente ante una presión moderada sin desmoronarse en migas secas. Al manipular una lasca con los dedos, se percibe una textura sedosa y untuosa que anticipa una solubilidad bucal extraordinaria gracias al anacardo madurado.
En la fase olfativa, Quevana desata una intensidad aromática media-alta, franca, limpia y profundamente seductora desde el primer contacto con el aire. La primera impresión nasal está dominada por recuerdos nítidos a fermentación láctica noble, yogur vegetal denso y masa de panadería artesanal reposada.
Conforme Quevana se atempera en la estancia, emergen notas complejas de ajo confitado, heno soleado y corteza de frutos secos tostados al horno. El perfume del aceite de oliva virgen extra aporta un fondo herbal fresco que evoca a la hoja de olivo, la hierba fresca y la almendra cruda.
La ausencia total de notas químicas, aromas rancios o acideces punzantes en Quevana confirma la maestría de su proceso de fermentación biológica. El conjunto aromático resulta equilibrado, cálido y sumamente apetecible, invitando a la degustación sosegada en copa y plato.
Al entrar en la cavidad bucal, Quevana ofrece un ataque aterciopelado, cremoso y envolvente que recubre la lengua con una delicadeza suntuosa. La masa sólida se funde con rapidez por efecto de la temperatura corporal, transformándose en una crema densa, suave y perfectamente emulsionada.
El sabor de Quevana despliega una sinfonía sápida tridimensional donde la acidez láctica natural se equilibra con la dulzura primaria del anacardo. El ajo morado aparece en el tramo medio con una presencia elegante, aportando sabor campestre sin provocar ardores ni asperezas picantes en garganta.
La presencia del aceite de oliva virgen extra en Quevana redondea la sensación gustativa, aportando notas frutadas y un sutil amargor noble de gran finura. La sal marina virgen está dosificada con precisión milimétrica, realzando los matices tostados del fruto seco sin enmascarar su pureza.
En el centro del paladar, Quevana mantiene una tensión deliciosa entre la frescura vegetal y la calidez aromática de su afinado en cámara. La masticación es limpia y placentera, permitiendo que las partículas de anacardo hidratado liberen sus nutrientes de manera homogénea.
El final de boca que regala Quevana es extraordinariamente largo, limpio, persistente y gratificante en la memoria retronasal del catador. Permanecen durante minutos recuerdos a fruto seco noble, mantequilla vegetal, ajo dulce y olivar mediterráneo, dejando el paladar despejado y fresco.
El motivo por el cual Quevana engancha de forma adictiva reside en la sincronía perfecta entre su textura fundente y su equilibrio aromático rústico. La riqueza de sus grasas vegetales saludables activa los centros de recompensa sensorial sin generar la pesadez de los lácteos animales pesados.
La psicología ligada al consumo de Quevana se conecta con el bienestar consciente, la indulgencia gourmet saludable y el respeto por el medio ambiente. Disfrutar de esta pieza semicurada transmite una sensación de modernidad culinaria y satisfacción ética sin renunciar al placer gastronómico.
Imaginemos un primer escenario donde Quevana protagoniza un aperitivo primaveral al atardecer en una terraza con vistas al campo castellano. Sobre una tabla de madera noble se disponen cuñas triangulares del producto junto a picos camperos de pan candeal, uvas frescas y copas de vino blanco.
Los comensales toman una porción de Quevana y experimentan cómo la pasta se funde en boca, desatando una conversación apasionada sobre la excelencia vegetal. La combinación del ajo noble y el aceite virgen extra conquista a los invitados más tradicionales desde el primer bocado.
Un segundo escenario traslada Quevana al marco íntimo de una cena ligera en el salón del hogar tras una jornada intensa de trabajo. El usuario corta unas láminas finas sobre una ensalada templada de higos maduros y brotes tiernos, logrando un plato sofisticado y reconfortante en minutos.
Un tercer escenario muestra Quevana en un brunch festivo de fin de semana entre amigos aficionados a la gastronomía botánica. Servido sobre tostas de pan de centeno recién horneado con mermelada artesana de pimientos asados, la pieza se convierte en el centro de atención indiscutible de la mesa.
USOS, APLICACIONES Y RECETAS
La polivalencia culinaria de Quevana Semicurado de Ajo y Aceite 160g en la gastronomía contemporánea es verdaderamente extraordinaria tanto en frío como en caliente. Su estructura firme permite cortarlo en cuñas, lascas finas o dados homogéneos, mientras que su base grasa de anacardo funde con suavidad al recibir calor moderado.
Incorporar Quevana a las elaboraciones diarias permite aportar una textura cremosa inigualable, un fondo umami vegetal profundo y un perfume aromático mediterráneo. A continuación, se detallan minuciosamente seis recetas gastronómicas completas desarrolladas paso a paso en formato narrativo para extraer todo su potencial culinario.
Risotto cremoso de boletus edulis mantecado con Quevana semicurado de ajo y aceite
Esta receta de arroz meloso fusiona la textura al dente del grano italiano con la intensidad terrosa de las setas y la cremosidad vegetal de la pieza segoviana.
Ingredientes:
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80 g de Quevana Semicurado de Ajo y Aceite rallado grueso o en dados
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320 g de arroz italiano de la variedad Carnaroli o Arborio
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250 g de setas boletus edulis frescas limpias y troceadas
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1 cebolla dulce mediana picada en brunoise fina
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100 ml de vino blanco seco de calidad
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1 litro de caldo vegetal artesano de puerro, cebolla y apio hirviendo
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30 ml de aceite de oliva virgen extra, sal marina y pimienta negra molida
Realización:
Comenzamos manteniendo el caldo vegetal en un cazo contiguo a fuego suave para que permanezca hirviendo durante todo el proceso de elaboración del arroz. En una cazuela baja de fondo grueso a fuego medio, calentamos el aceite de oliva virgen extra y pochamos la cebolla dulce durante seis minutos hasta transparentar.
Añadimos los boletus edulis troceados a la cazuela y salteamos durante cuatro minutos hasta que evaporen el agua de vegetación y tomen color dorado. Incorporamos el arroz Carnaroli y lo nacaramos durante dos minutos continuos, removiendo con cuchara de madera hasta que el grano adquiera un aspecto translúcido en los bordes.
Vertemos el vino blanco seco sobre el arroz caliente y dejamos reducir a fuego vivo durante dos minutos hasta evaporar la totalidad del alcohol. Comenzamos a verter el caldo vegetal caliente cacito a cacito, removiendo de forma constante a fuego medio durante diecisiete minutos a medida que el arroz absorba el líquido.
Retiramos la cazuela del fuego estando el arroz al dente. Incorporamos los ochenta gramos de Quevana en dados y mantecamos batiendo enérgicamente en círculos con la cuchara de madera durante dos minutos hasta que la masa vegetal se funda con el almidón del grano, sirviendo en platos hondos con pimienta negra recién molida.
Tips:
Mantecar el risotto con esta pieza vegetal fuera del fuego permite que los aceites de anacardo y oliva emulsionen con el caldo sin separarse, logrando una onda cremosa perfecta.
Tosta de pan de masa madre con pimientos asados confitados y lascas de Quevana
Una propuesta clásica de la cocina mediterránea donde la dulzura de la verdura asada a la leña se equilibra con el carácter rústico del fermentado segoviano.
Ingredientes:
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60 g de Quevana Semicurado de Ajo y Aceite cortado en lascas con pelador
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4 rebanadas gruesas de pan de hogaza de masa madre artesanal
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2 pimientos rojos grandes asados al horno y pelados en tiras
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2 dientes de ajo confitados en aceite
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30 ml de aceite de oliva virgen extra de variedad picual
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1 cucharadita de azúcar de caña integral y sal marina en escamas
Realización:
En una sartén pequeña a fuego muy lento, calentamos dos cucharadas de aceite de oliva virgen extra picual y disponemos las tiras de pimiento rojo asado junto con los dientes de ajo confitados machacados y el azúcar de caña integral, dejando confitar suavemente durante quince minutos hasta que adquieran brillo y melosidad.
Tostamos las rebanadas gruesas de pan de masa madre sobre una plancha de hierro fundido o en tostadora hasta que la miga quede crujiente y dorada por ambas caras. Frotamos ligeramente la superficie de cada rebanada de pan caliente con un diente de ajo crudo si se desea reforzar el aroma.
Distribuimos las tiras de pimiento confitado templado sobre las cuatro tostas de pan crujiente, aprovechando los jugos dulces de la sartén para humedecer ligeramente la miga. Repartimos las lascas finas de Quevana sobre los pimientos tibios para que la temperatura ablande la estructura vegetal.
Regamos cada tosta con un hilo fino de aceite de oliva virgen extra picual y coronamos con unas escamas de sal marina antes de servir de inmediato como aperitivo gourmet o cena informal de alta calidad.
Tips:
Cortar la pieza con un pelador de verduras permite obtener láminas casi translúcidas que se atemperan al instante sobre la guarnición caliente.
Ensalada templada de espinacas baby, higos caramelizados, nueces y dados de Quevana
Un entrante refinado y saludable donde la frescura de la hoja verde se combina con la fruta dulce de temporada y el toque sápido del fermentado.
Ingredientes:
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70 g de Quevana Semicurado de Ajo y Aceite cortado en dados de un centímetro
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150 g de hojas frescas de espinacas baby limpias y secas
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6 higos frescos maduros cortados en cuartos longitudinales
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40 g de nueces de nogal peladas y tostadas en sartén seca
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40 ml de aceite de oliva virgen extra de variedad arbequina
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15 ml de vinagre de manzana ecológico y 1 cucharada de sirope de ágave
Realización:
Lavamos los higos frescos con agua fría, los secamos con papel absorbente y los cortamos en cuartos regulares. En una sartén antiadherente con media cucharada de aceite de oliva arbequina y el sirope de ágave, doramos los cuartos de higo a fuego medio durante dos minutos por lado hasta caramelizar su superficie.
En un frasco de cristal pequeño, preparamos la vinagreta emulsionando el resto del aceite de oliva virgen extra arbequina con el vinagre de manzana ecológico y una pizca de sal marina fina, agitando enérgicamente durante veinte segundos hasta obtener una salsa homogénea y ligada.
Disponemos las hojas de espinacas baby limpias en el fondo de una fuente amplia de porcelana o en cuatro platos individuales formando una cama verde esponjosa. Repartimos los higos caramelizados templados y las nueces tostadas crujientes sobre las hojas vegetales.
Distribuimos los dados de Quevana de forma armónica por toda la ensalada y aliñamos con la vinagreta de manzana justo antes de llevar a la mesa, permitiendo que los comensales disfruten del contraste entre la fruta tibia, la verdura fresca y el bocado cremoso.
Tips:
La acidez suave del vinagre de manzana disuelve los aceites aromáticos del anacardo, integrando los sabores dulces y salados en una armonía perfecta.
Berenjenas rellenas de verduras de huerta y gratinadas con costra fundente de Quevana
Un plato principal vegetal horneado donde la carne tierna de la berenjena se viste con un sofrito rústico bajo una cubierta dorada y aromática.
Ingredientes:
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90 g de Quevana Semicurado de Ajo y Aceite rallado fino
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2 berenjenas medianas de piel firme y brillante
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1 calabacín pequeño cortado en dados pequeños
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1 pimiento verde y 1 cebolla dulce picados en brunoise
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200 g de tomate natural triturado tamizado
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40 ml de aceite de oliva virgen extra, sal marina y orégano seco
Realización:
Precalentamos el horno a doscientos grados centígrados. Cortamos las berenjenas por la mitad a lo largo, realizamos cortes diagonales en la pulpa sin romper la piel, regamos con un hilo de aceite, sazonamos y horneamos durante veinticinco minutos hasta que la pulpa esté tierna.
Con una cuchara, vaciamos la pulpa de las berenjenas asadas conservando las barquetas de piel intactas. En una sartén amplia a fuego medio con el aceite de oliva restante, pochamos la cebolla dulce y el pimiento verde durante ocho minutos hasta ablandar.
Añadimos el calabacín y la pulpa de berenjena picada a la sartén, rehogando durante cinco minutos. Incorporamos el tomate triturado y el orégano seco, cocinando a fuego suave durante quince minutos hasta obtener un pisto espeso y bien concentrado, rectificando de sal marina.
Rellenamos las barquetas de berenjena con el sofrito de verduras caliente y cubrimos generosamente la superficie de cada mitad con los noventa gramos de Quevana rallado fino. Gratinamos en el horno a doscientos diez grados durante ocho minutos hasta que adquiera un tono dorado apetecible antes de servir.
Tips:
Rallar la pieza finamente sobre el relleno caliente facilita que las grasas nobles del anacardo doren de manera uniforme bajo el grill sin quemarse.
Carpaccio de calabacín baby con piñones nacionales, aceite de trufa y lascas de Quevana
Una propuesta botánica fresca y distinguida donde la textura crujiente de la verdura cruda se alía con la elegancia de los aromas nobles del bosque.
Ingredientes:
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50 g de Quevana Semicurado de Ajo y Aceite cortado en lascas finas
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2 calabacines baby de piel verde brillante y carne firme
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30 g de piñones ibéricos nacionales tostados
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30 ml de aceite de oliva virgen extra de variedad hojiblanca
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10 ml de aceite de trufa negra de excelente calidad
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Zumo recién exprimido de medio limón ecológico y flor de sal
Realización:
Lavamos los calabacines baby con agua fría, retiramos los extremos con cuchillo y secamos la piel con un paño limpio. Con la ayuda de una mandolina de cocina ajustada al grosor mínimo, cortamos la verdura a lo largo en láminas translúcidas de un milímetro.
Disponemos las láminas de calabacín solapadas en círculos concéntricos cubriendo la base de cuatro platos llanos grandes de porcelana blanca fría. En un cuenco pequeño, batimos el aceite de oliva virgen extra hojiblanca con el zumo de limón fresco y la mitad del aceite de trufa.
Pincelamos generosamente toda la superficie del calabacín laminado con la emulsión cítrica trufada. Distribuimos los piñones nacionales tostados crujientes sobre las láminas vegetales, aportando textura y aroma a fruto seco mediterráneo.
Repartimos las lascas finas de Quevana por toda la superficie del carpaccio, regamos con unas gotas finales del aceite de trufa negra restante y coronamos con escamas de flor de sal marina antes de llevar el plato inmediatamente al servicio de mesa.
Tips:
El zumo de limón fresco marina la verdura cruda en escasos minutos, ablandando su fibra sin restarle firmeza crujiente en boca.
Pasta fresca artesana al dente salteada con tomates secos, albahaca y crema de Quevana
Un plato de pasta de inspiración italiana donde la masa se envuelve en una salsa sedosa y fragante enriquecida con el carácter de Segovia.
Ingredientes:
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80 g de Quevana Semicurado de Ajo y Aceite troceado en dados pequeños
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350 g de pasta fresca al huevo o pasta de sémola de trigo duro
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80 g de tomates secos en aceite de oliva escurridos y en tiras
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1 manojo de hojas de albahaca fresca lavadas y secas
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2 dientes de ajo laminados finos
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40 ml de aceite de oliva virgen extra, sal marina y agua de cocción
Realización:
En una olla amplia con abundante agua hirviendo y sal marina, cocemos la pasta fresca durante tres minutos (o según indicación del elaborador) hasta alcanzar el punto exacto al dente. Reservamos medio vaso del agua de cocción rica en almidón antes de escurrir la pasta.
En una sartén grande a fuego medio, calentamos el aceite de oliva virgen extra y doramos los ajos laminados durante dos minutos. Añadimos las tiras de tomates secos y salteamos durante un minuto para que liberen su aroma concentrado.
Incorporamos la pasta escurrida directamente a la sartén junto con cuatro cucharadas del agua de cocción reservada y los ochenta gramos de Quevana en dados pequeños. Salteamos enérgicamente a fuego vivo durante dos minutos hasta que la masa vegetal se disuelva formando una salsa untuosa.
Apagamos el fuego, añadimos las hojas de albahaca fresca rasgadas a mano para preservar sus aceites esenciales y servimos la pasta humeante en platos hondos decorando con dados adicionales de la pieza segoviana.
Tips:
El agua de cocción de la pasta es fundamental para que las grasas del anacardo emulsionen con el aceite de oliva, creando una salsa ligada y brillante.
MARIDAJE, VALOR, COMPRA Y BLOQUE LEGAL
El maridaje gastronómico de Quevana Semicurado de Ajo y Aceite 160g responde a una lógica de afinidad aromática con bebidas nobles dotadas de frescura frutal, acidez viva o carbónico elegante. Su perfil semicurado y su toque mediterráneo reclaman acompañamientos capaces de realzar su cremosidad sin saturar el paladar.
Esta pieza artesana de Quevana armoniza de forma sobresaliente con vinos blancos secos fermentados en barrica o criados sobre lías finas, especialmente los elaborados con uva Verdejo de Rueda, Godello de Galicia o Chardonnay. La acidez tónica y el volumen untuoso de estos vinos limpian la grasa vegetal del anacardo en cada trago.
Asimismo, Quevana encuentra una alianza refinada en vinos tintos jóvenes o con crianzas cortas en roble elaborados con uva Tempranillo, Garnacha de montaña o Mencía del Bierzo. La fruta roja fresca y los taninos amables de estos tintos abrazan las notas de ajo confitado y aceite de oliva virgen extra con gran elegancia.
Para los apasionados de los espumosos, Quevana se complementa a la perfección con cavas Brut Nature Reserva o champagnes de pequeños viticultores. La efervescencia carbónica fina corta la densidad de la masa vegetal, dejando la boca fresca y preparada para continuar disfrutando de la tabla de degustación.
En el terreno de las cervezas artesanas, Quevana marida magistralmente con estilos de perfil cerealista y herbal como las cervezas rubias tipo Pilsner artesanal, Saison belga o cervezas de trigo estilo Hefeweizen. La frescura de la malta y la levadura dialoga con los aromas rústicos de la huerta castellana de forma impecable.
Si comparamos Quevana con los sucedáneos veganos industriales de gran distribución comercial, las ventajas cualitativas y nutricionales resultan determinantes. Las marcas masivas recurren habitualmente a agua, almidones modificados y aromas sintéticos que no aportan nutrientes y dejan texturas gomosas en boca.
Por el contrario, Quevana garantiza una matriz cien por cien viva elaborada a base de anacardos enteros ecológicos fermentados con bacterias lácticas reales. Este rigor técnico y biológico asegura un alimento rico en grasas cardiosaludables, minerales esenciales y proteínas vegetales puras sin aditivos químicos.
El valor gastronómico de esta pieza de ciento sesenta gramos radica en su alta concentración de sabor y su rendimiento excepcional tanto en corte directo como en cocina caliente. Al tratarse de un fermentado puro sin agua de relleno, una pequeña porción basta para enriquecer una comida, convirtiéndolo en una compra rentable.
Comprar Quevana en tiendas gourmet especializadas, tiendas ecológicas certificadas o plataformas online autorizadas garantiza la recepción de un lote recién afinado bajo cadena de frío estricta. Es fundamental verificar que el envase al vacío mantenga su hermeticidad original antes de almacenar la pieza en el hogar.
Para conservar las cualidades organolépticas de Quevana en el hogar durante semanas, debe mantenerse refrigerado en el frigorífico entre dos y ocho grados centígrados. Una vez abierto el envase, se recomienda envolver la pieza en papel encerado transpirable o conservarla en una quesera de cristal para evitar que absorba olores.
Aconsejamos atemperar Quevana fuera de la nevera durante al menos veinte minutos antes de su corte y servicio en mesa. Degustar el producto a una temperatura ambiente cercana a los dieciocho grados permite que las grasas nobles del anacardo alcancen su punto de fusión idóneo, liberando toda su paleta aromática nativa.
Invertir en Quevana representa una decisión de consumo consciente que apoya la innovación artesanal en Castilla y León, la agricultura ecológica certificada y el placer de la alta gastronomía vegetal limpia. Una referencia imprescindible que transformará cualquier aperitivo cotidiano en una experiencia sensorial memorable.
BLOQUE LEGAL
| Parámetro Regulado | Información Oficial y Veraz del Producto | ||||||||||
| Denominación del producto | Especialidad vegetal fermentada semicurada a base de anacardos con ajo y aceite de oliva virgen extra ecológicos. | ||||||||||
| Ingredientes reales | Anacardos crudos (80%)*, agua, aceite de oliva virgen extra (7%)*, sal del Himalaya, aroma natural de ajo (1%) y fermentos. *Agricultura ecológica. | ||||||||||
| Alérgenos | Contiene FRUTOS DE CÁSCARA (ANACARDOS). Puede contener trazas residuales de otros frutos de cáscara debido a su elaboración en obrador especializado. Producto libre de gluten, lácteos, huevo y soja. APTO PARA VEGANOS, VEGETARIANOS Y CELÍACOS. | ||||||||||
| Peso neto | 160 gramos (160 g e) envasado al vacío en atmósfera protectora con film plástico reciclable de alta barrera. | ||||||||||
| Información nutricional (por 100 g) |
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| Conservación | Conservar refrigerado entre 2 °C y 8 °C. Tras abrir el envase, conservar en frío envuelto en papel transpirable o recipiente cerrado y consumir preferentemente en 15 días. | ||||||||||
| Origen | Elaborado y afinado artesanalmente en la provincia de Segovia, Comunidad Autónoma de Castilla y León, España. Anacardos ecológicos de comercio justo de origen no UE. | ||||||||||
| Empresa elaboradora | Quevana Foods S.L. Sede y obrador artesanal: Calle Real s/n, Segovia, Castilla y León, España. Registro General Sanitario de Empresas Alimentarias y Alimentos (RGSEAA). | ||||||||||
| Lote y consumo preferente | Consultar el código alfanumérico de lote y la fecha de consumo preferente impresos en el reverso del etiquetado del envase. | ||||||||||
| Modo de consumo | Alimento listo para el consumo directo. Retirar del frigorífico 20 minutos antes de su degustación para consumir a temperatura ambiente recomendada de 18 °C. |



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