Quevana Semicurado Ahumado 160g
Quevana Semicurado Ahumado 160g es una joya de la quesería vegetal artesanal elaborada a base de anacardos biológicos fermentados y ahumados con madera noble. Con una maduración cuidada, ofrece una textura firme, un sabor untuoso y profundo con matices rústicos, perfecto para tablas de alta cocina y tablas gourmet.
HISTORIA, CONTEXTO Y PRODUCTO
Quevana constituye una de las marcas más innovadoras, revolucionarias y comprometidas dentro del panorama de la gastronomía vegetal contemporánea en España y Europa. La historia de los alimentos fermentados hunde sus raíces en la más remota antigüedad, cuando las distintas civilizaciones descubrieron que la acción controlada de microorganismos vivos transformaba materias primas perecederas en creaciones complejas.
Quevana recoge todo ese bagaje centenario de la quesería tradicional para aplicarlo con rigor científico a una base exclusivamente vegetal de frutos secos seleccionados. La firma nació en nuestro país gracias a la visión de un grupo de jóvenes emprendedores apasionados por la nutrición consciente y la sostenibilidad.
Quevana identificó una importante carencia en el sector de las alternativas a los lácteos, dominado históricamente por productos ultraprocesados ricos en almidones refinados y grasas saturadas. La marca decidió tomar el camino de la elaboración artesanal limpia, sustituyendo la leche de origen animal por el valor nutricional del anacardo crudo.
Quevana basa la producción de sus especialidades en el uso de anacardos biológicos de primera calidad procedentes de cultivos sostenibles y éticos. Este fruto seco fue elegido tras multitud de ensayos por su riqueza en grasas cardiosaludables, su perfil proteico noble y su capacidad para crear una textura mantecosa tras la molienda.
Quevana tritura los anacardos enteros con agua purificada hasta conseguir una masa suave, homogénea y densa que actúa como la matriz sobre la que trabaja el maestro quesero. En este proceso no se añaden gomas, espesantes sintéticos ni grasas de palma o coco refinadas que alteren la pureza del alimento.
Quevana inocula en esta emulsión de frutos secos una selección de cultivos bacterianos veganos vivos, similares a los fermentos lácticos utilizados en los quesos de vaca, cabra u oveja. La fermentación se prolonga durante varias horas a temperatura y humedad rígidamente controladas en sus cámaras de maduración.
Quevana permite que las bacterias transformen los azúcares naturales del anacardo, produciendo ácido láctico y liberando multitud de notas aromáticas complejas. Esta fase de acidificación biológica es la responsable de aportar ese punto sutilmente ácido y el perfil umami tan apreciado por los paladares gourmet.
Quevana moldea cada pieza de forma artesanal tras la fermentación primaria y la traslada a los secaderos donde se inicia el proceso de aireado. En estas cámaras, el flujo de aire y el volteo diario evaporan el agua sobrante, favoreciendo la formación de una superficie compacta y el asentamiento de la masa interna.
Quevana Semicurado Ahumado 160g recibe un tratamiento diferenciador en esta etapa mediante una exposición controlada al humo producido por la combustión de maderas nobles seleccionadas. El proceso de ahumado rústico penetra sutilmente en la corteza exterior, aportando matices cálidos, leñosos y un atractivo tono dorado a la pieza.
Quevana sitúa esta creación en un contexto cultural donde los consumidores buscan alternativas alimentarias respetuosas con el bienestar animal y el planeta. La quesería vegetal de autor demuestra que es posible disfrutar de la complejidad de una fermentación sin necesidad de recurrir a la ganadería intensiva.
Quevana demuestra que la gastronomía plant-based puede competir de tú a tú con los productos de origen animal en tiendas gourmet y restaurantes de prestigio. Sus elaboraciones no buscan ser una imitación barata, sino una categoría gastronómica independiente con identidad propia, personalidad y valor culinario real.
Quevana supervisa la trazabilidad de sus materias primas desde su origen agrícola hasta el envasado final en atmósfera protectora en sus instalaciones alimentarias. Todos sus procesos cumplen con las normativas europeas más estrictas de higiene y seguridad, garantizando una calidad impecable en cada lote fabricado.
Quevana aporta un perfil nutricional excelente al ser una fuente natural de minerales como el magnesio, el fósforo, el hierro y el zinc. Además, al tratarse de un producto elaborado a base de anacardos y fermentos vivos, carece por completo de colesterol, lactosa, gluten y hormonas de origen animal.
Quevana en su formato de 160 gramos se presenta en un tamaño idóneo para el consumo doméstico y la degustación en eventos sociales o catas privadas. La pieza conserva su volumen compacto, manteniendo la jugosidad interna protegida por una capa exterior firme que evoluciona de forma favorable en frío.
Quevana responde con esta especialidad ahumada a la demanda de consumidores veganos, vegetarianos, celíacos e intolerantes a la lactosa que rehúyen los alimentos procesados. Es una propuesta inclusiva que reúne a diferentes perfiles de comensales alrededor de una misma tabla de quesos y embutidos.
Quevana ha recibido diversos reconocimientos en ferias y certámenes de innovación alimentaria por su capacidad para maridar la tradición artesana con la biotecnología limpia. La marca ha logrado posicionarse como un referente nacional en la elaboración de fermentados vegetales de alta gama.
Quevana respeta los tiempos de la naturaleza sin forzar la maduración mediante aditivos químicos ni aceleradores de curado artificiales. El resultado es un producto vivo, cargado de bacterias probióticas que favorecen la diversidad del microbioma intestinal de las personas que lo consumen habitualmente.
Quevana representa el compromiso firme con una gastronomía del futuro que aúna la salud consciente, la ética medioambiental y el disfrute sensorial sin concesiones. Cada pieza de 160 gramos es la síntesis de un trabajo apasionado por dignificar los frutos secos fermentados en la alta cocina.
Quevana Semicurado Ahumado 160g es una muestra evidente de cómo la sencillez de un anacardo biológico puede transformarse en una especialidad llena de carácter. Su compra representa una inversión en cultura culinaria sostenible y en placer gastronómico auténtico para el día a día.
ANÁLISIS SENSORIAL Y EXPERIENCIA
Quevana Semicurado Ahumado 160g despliega una experiencia organoléptica rica y compleja desde el momento en que se retira su envoltorio protector. A la vista, la pieza muestra una forma cilíndrica pulida, con una corteza exterior de un cálido color dorado tostado o ámbar suave producto del contacto directo con el humo de madera.
Quevana revela al corte transversal con un cuchillo quesero una masa interna de color marfil intenso, con un grano ultrafino y homogéneo. La pasta se presenta compacta, firme y lisa, sin la presencia de cavidades o grietas, denotando un asentamiento correcto en secadero y un prensado artesanal muy equilibrado.
Quevana desprende de forma inmediata un perfume envolvente, profundo y profundamente rústico donde el humo de madera noble es el gran protagonista. Las notas de cabeza olfativas combinan destellos leñosos y ahumados con el aroma láctico de la fermentación y un matiz dulce a frutos secos ligeramente tostados.
Quevana no presenta olores rancios, sintéticos o químicos ni rastro del olor a grasa de coco común en los sucedáneos industriales. El perfil aromático evoluciona a medida que la pieza toma temperatura ambiente, liberando recuerdos de bodega antigua, dehesa y notas mantecosas muy elegantes y limpias.
Quevana ofrece al contacto con la lengua una textura sedosa, elástica y de una mantecosidad notable que no resulta pegajosa. La masa vegetal se deshace con lentitud bajo la presión del paladar, liberando las grasas saludables del anacardo de una manera progresiva y sumamente agradable.
Quevana destaca por una disolución lípida limpia en boca que no deja residuos cerosos ni sensación de sequedad en la garganta. La cohesión de la pasta permite lonchearla en finas cuñas sin que la pieza se desmorone de forma caótica sobre la tabla de cortar.
Quevana despliega un sabor potente donde el impacto inicial del ahumado rústico da paso a la acidez refinada de la fermentación láctica. El sazonado con sal marina es preciso, realzando el sabor del anacardo y los tonos umami sin eclipsar la delicadeza frutal nativa del fruto seco.
Quevana deja un posgusto prolongado, cálido y elegante donde persisten los matices de la madera quemada, el yogur vegetal no edulcorado y la mantequilla artesana. Esta riqueza de sabores invita a pausar la degustación y maridar el producto con bebidas de marcada personalidad aromática.
Quevana engancha al paladar sibarita porque satisface la búsqueda de complejidad de los grandes fermentados tradicionales. El contraste entre el tono crujiente y leñoso de la corteza exterior y la textura melosa de la pasta interna genera una sensación táctil en boca altamente gratificante.
Quevana actúa en la psicología del comensal generando una sensación de confort y sofisticación sin remordimientos. Disfrutar de una tabla gourmet sabiendo que se consume un alimento libre de sufrimiento animal y respetuoso con la salud aporta un valor emocional añadido a la experiencia.
Quevana encuentra un escenario narrativo de consumo perfecto en una noche fría de otoño en el salón de una casa de campo. La luz tenue de las velas y el calor de la chimenea encendida crean el ambiente idóneo para compartir una tabla de aperitivos especiales en buena compañía.
Quevana es dispuesto en el centro de una tabla redonda de madera de olivo, cortado en cuñas triangulares delgadas junto a unos picos rústicos de pan. A su alrededor se colocan orejones de albaricoque, nueces de la dehesa, higos secos y un cuenco pequeño con mermelada de tomate maduro.
Quevana es tomado por los comensales, quienes aprecian al instante la firmeza de la pieza y el brillo dorado que refleja la luz sobre la superficie ahumada. Al llevarlo a la boca y degustarlo lentamente, la conversación se detiene por unos segundos para comentar la profundidad de sus matices leñosos.
Quevana se acompaña en este entorno con una copa de vino tinto crianza de cuerpo medio o un té negro ahumado Lapsang Souchong bien caliente. La combinación de los taninos del vino con la mantecosidad del anacardo fermentado crea una armonía gastronómica inolvidable que invita a alargar la velada.
Quevana despliega otro escenario narrativo ideal durante la celebración de un cóctel urbano de alta cocina vegetal entre amigos. Un grupo de personas se reúne en la terraza de un piso al atardecer para disfrutar de una selección de tapas frías y calientes preparadas con ingredientes de producción ecológica.
Quevana se presenta en esta ocasión cortado en dados pequeños de un centímetro, colocados sobre brochetas de madera alternados con tomates cherry asados y hojas de albahaca fresca. Los dados reciben un toque ligero de soplete de cocina justo antes de salir a la mesa para potenciar el aroma ahumado.
Quevana libera bajo el efecto del calor suave unos aceites esenciales dorados que impregnan el tomate asado y la albahaca. Los invitados toman las brochetas comprobando la textura cremosa y el contraste entre el frescor de la verdura y la potencia del fermentado vegetal de autor.
Quevana demuestra su versatilidad en un tercer escenario durante un picnic primaveral en un prado de alta montaña tras una jornada de senderismo. Los viajeros abren su mochila y sacan una fiambrera con ensalada rústica de quinoa, manzanas ácidas, brotes tiernos y nueces picadas.
Quevana es loncheado sobre la ensalada utilizando un cuchillo de campo, aportando la dosis de proteínas limpias, minerales y grasas necesarias para reponer fuerzas. La firmeza de la pieza resiste perfectamente la caminata sin perder su forma ni la frescura de su sabor leñoso.
Quevana aporta el contrapunto salado, cremoso y ahumado a la frescura de la manzana y la quinoa, convirtiendo el almuerzo campestre en un festín inolvidable. Los excursionistas disfrutan de la comida reconfortante rodeados de cumbres, celebrando la coherencia de su estilo de vida consciente.
Quevana confirma en cada una de estas situaciones su condición de ingrediente de culto dentro de la nueva cocina vegetal. Su capacidad para emocionar a todo tipo de públicos mediante procesos biológicos puros lo consolida como un producto imprescindible en la despensa gourmet actual.
USOS, APLICACIONES Y RECETAS
Quevana Semicurado Ahumado 160g es una pieza de enorme versatilidad culinaria que trasciende su uso en tablas frías para convertirse en un ingrediente estrella de la cocina de autor. Su perfil especiado por el humo y su estructura elástica pero fundente le permiten adaptarse a elaboraciones frías, salteadas e infinitos horneados.
Quevana aporta riqueza aromática, cuerpo, color dorado y una nota umami rústica a masas, pastas, verduras asadas, tostas, cremas de hortalizas y quiches vegetales. A continuación se desarrollan detalladamente cinco recetas gastronómicas completas explicadas paso a paso con el rigor que exige este producto de 160 gramos.
Tosta de pan rústico con Quevana Ahumado fundido, cebolla caramelizada, peras al vino y nueces
Esta receta combina la mantecosidad leñosa de la pieza templada con la dulzura de la cebolla pochada, la acidez de la fruta al vino y el crujiente de las nueces.
Ingredientes:
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80 g de Quevana Semicurado Ahumado 160g cortado en lonchas de medio centímetro
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4 rebanadas gruesas de pan rústico de hogaza horneado en pala
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2 cebollas dulces grandes cortadas en juliana fina
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1 pera de la variedad Conferencia pelada y cortada en gajos finos
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100 ml de vino tinto de calidad
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30 g de nueces de grano peladas y troceadas a mano
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20 g de azúcar de caña integral
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30 ml de aceite de oliva virgen extra
Realización:
Comenzamos preparando la cebolla caramelizada vertiendo veinte mililitros de aceite de oliva en una sartén amplia a fuego muy lento. Añadimos la cebolla dulce en juliana con una pizca de sal marina y dejamos pochar durante veinticinco minutos, removiendo ocasionalmente hasta que tome un tono dorado oscuro.
En un cazo pequeño aparte, colocamos los gajos de pera Conferencia junto con el vino tinto y el azúcar de caña integral a fuego medio. Cocinamos la fruta durante doce minutos hasta que el vino reduzca a un almíbar denso y los gajos de pera se muestren tiernos y con un intenso color purpúreo.
Tostamos las rebanadas de pan rústico de hogaza en una parrilla de hierro hasta que la superficie presente marcas doradas pero la miga se mantenga flexible. Pincelamos la miga del pan con el aceite de oliva restante para aportar una nota afrutada y sellar la base de la tosta.
Extendemos una capa generosa de cebolla caramelizada sobre cada rebanada de pan caliente abarcando toda la superficie de la miga. Disponemos las lonchas de Quevana Semicurado Ahumado 160g sobre la cebolla e introducimos las tostas en el horno con el gratinador encendido a doscientos grados durante tres minutos.
Retiramos las tostas del horno en cuanto la masa vegetal comience a ablandarse y fundirse ligeramente sobre la cebolla. Coronamos la preparación colocando los gajos de pera al vino caliente y las nueces troceadas por encima justo antes de servir a los comensales.
Tips:
Gratinar la pieza unos minutos ablanda su textura interna, liberando los aceites esenciales del humo que impregnan la cebolla caramelizada.
Ensalada templada de calabaza asada, Quevana Ahumado en dados, granada y vinagreta de miel de caña
Un entrante equilibrado y colorista donde la hortaliza asada y los arilos de granada fresca resaltan los matices leñosos del fermentado vegetal de anacardos.
Ingredientes:
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80 g de Quevana Semicurado Ahumado 160g cortado en dados de un centímetro
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400 g de calabaza de la variedad Cacahuete pelada y limpia
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100 g de brotes de espinaca baby lavados
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1/2 granada fresca desgranada
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30 g de pipas de calabaza tostadas
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40 ml de aceite de oliva virgen extra
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15 ml de vinagre de manzana ecológico no filtrado
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10 g de miel de caña o melaza de arroz
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Sal marina y pimienta negra molida
Realización:
Comenzamos precalentando el horno a doscientos grados centígradis con calor arriba y abajo. Cortamos la calabaza pelada en dados regulares de dos centímetros, los colocamos en una bandeja de horno y los aliñamos con quince mililitros de aceite de oliva, sal y pimienta negra.
Horneamos la calabaza durante veinticinco minutos hasta que los bordes se muestren dorados y la pulpa tierno al pinchar con un tenedor. Mientras se hornea la hortaliza, preparamos la vinagreta mezclando en un bol el vinagre de manzana, la miel de caña y una pizca de sal marina.
Vertemos el aceite de oliva restante en un hilo fino sobre el bol mientras batimos enérgicamente con una varilla hasta conseguir una emulsión estable. Lavamos y secamos la espinaca baby y la disponemos como base en una ensaladera amplia o en platos individuales.
Añadimos la calabaza asada templada sobre las espinacas y repartimos los dados de Quevana Semicurado Ahumado 160g por encima para que reciban el calor. Espolvoreamos los arilos de granada fresca y las pipas de calabaza tostadas sobre la ensalada.
Aliñamos el conjunto con la vinagreta de miel de caña justo antes de llevar a la mesa, mezclando suavemente para integrar los sabores.
Tips:
El calor residual de la calabaza horneada templa los dados del fermentado vegetal, haciendo que su textura en boca sea extremadamente cremosa.
Risotto cremoso de alcachofas frescas, Quevana Ahumado y pimienta rosa
Una elaboración melosa de inspiración italiana donde el fermentado de anacardo sustituye al queso de origen animal aportando cuerpo y un tono ahumado que redondea el plato.
Ingredientes:
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60 g de Quevana Semicurado Ahumado 160g rallado fino o picado muy pequeño
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280 g de arroz de la variedad Carnaroli o Arborio
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4 alcachofas frescas limpias y troceadas en octavos
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1 cebolla dulce pequeña picada en brunoise fina
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1 diente de ajo pelado y picado
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80 ml de vino blanco seco de la comarca
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900 ml de caldo vegetal de hortalizas bien caliente
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30 ml de aceite de oliva virgen extra
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Unos granos de pimienta rosa machacados
Realización:
Comenzamos limpiando las alcachofas frescas retirando las hojas exteriores duras, cortando las puntas y retirando el heno central. Las cortamos en octavos y las sumergimos en agua fría con unas ramas de perejil para evitar que se oxiden antes de la cocción.
Calentamos el caldo vegetal en un cazo a fuego lento para mantenerlo a punto de ebullición durante toda la elaboración del arroz. En una cazuela baja, vertemos el aceite de oliva a fuego medio y pochamos la cebolla dulce y el ajo picado durante cinco minutos.
Escurrimos las alcachofas, las añadimos a la cazuela y las rehogamos durante seis minutos hasta que comiencen a tomar color. Incorporamos el arroz Carnaroli y lo nacaramos durante dos minutos removiendo continuamente con cuchara de madera hasta que el grano quede translúcido.
Vertemos el vino blanco seco y dejamos reducir a fuego vivo durante dos minutos hasta que el alcohol se evapore por completo. Comenzamos a añadir el caldo caliente cacito a cacito, removiendo el arroz suavemente de forma constante a fuego medio durante diecisiete minutos.
Retiramos la cazuela del fuego cuando el arroz esté al dente, añadimos Quevana Semicurado Ahumado 160g rallado fino y mezclamos enérgicamente. Tapamos la cazuela, dejamos reposar el risotto tres minutos y servimos decorando con la pimienta rosa machacada.
Tips:
Rallar el producto muy fino antes de incorporarlo al reposo permite que las grasas nobles del anacardo se fundan con el almidón del arroz de forma homogénea.
Quiche salada de puerros, setas shiitake, nata de avena y Quevana Ahumado
Una tarta horneada de estilo francés donde la combinación de puerro pochado, setas y la especialidad vegetal crea un relleno jugoso y muy aromático.
Ingredientes:
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70 g de Quevana Semicurado Ahumado 160g desmenuzado en trozos pequeños
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1 lámina de masa quebrada fresca vegetal
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3 puerros grandes (solo la parte blanca) cortados en rodajas finas
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150 g de setas shiitake frescas troceadas
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200 ml de nata vegetal de avena para cocinar
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20 g de harina de garbanzo disuelta en 40 ml de agua
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25 ml de aceite de oliva virgen extra
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Sal marina, pimienta negra y una pizca de nuez moscada
Realización:
Comenzamos precalentando el horno a ciento ochenta grados centígrados con calor arriba y abajo. Cubrimos un molde para tarta desmontable con la lámina de masa quebrada vegetal, pinchamos la base con un tenedor y horneamos a ciegas durante diez minutos con unos garbanzos secos encima.
En una sartén amplia, calentamos el aceite de oliva a fuego medio y pochamos las rodajas de puerro con una pizca de sal durante doce minutos. Añadimos las setas shiitake troceadas a la sartén y las rehogamos cinco minutos más hasta que pierdan su agua vegetativa y se doren.
En un bol grande, batimos la nata vegetal de avena con la mezcla de harina de garbanzo y agua hasta obtener una masa líquida sin grumos. Añadimos el sofrito de puerros y setas al bol, sazonamos con sal, pimienta negra molida y una pizca de nuez moscada recién rallada.
Incorporamos Quevana Semicurado Ahumado 160g desmenuzado al relleno y mezclamos suavemente con una espátula de madera para distribuir el producto. Vertemos el relleno sobre la base de masa quebrada precocinada y horneamos a ciento ochenta grados durante veinticinco minutos hasta que cuaje.
Tips:
Sustituir el huevo por harina de garbanzo y nata de avena permite obtener una consistencia firme y cremosa sin alterar el sabor ahumado de la pieza.
Hachis Parmentier vegetal de setas, lentejas de la Armuña y puré con Quevana Ahumado
Un plato al horno rústico de inspiración francesa donde un guiso rico de lentejas y hortalizas se cubre con un puré de patata gratinado con el producto.
Ingredientes:
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70 g de Quevana Semicurado Ahumado 160g rallado o picado muy pequeño
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250 g de lentejas de la Armuña cocidas al dente
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150 g de champiñones Portobello picados finos
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1 cebolla dulce pequeña picada
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1 zanahoria pelada y picada en brunoise
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600 g de patatas para cocer peladas y troceadas
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40 ml de aceite de oliva virgen extra
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50 ml de bebida de soja sin azúcar
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Sal marina, pimentón dulce y pimienta negra
Realización:
Comenzamos cociendo las patatas troceadas en una olla con agua hirviendo y sal durante veinte minutos hasta que estén muy tiernas. Escurrimos las patatas y las chafamos con un pisapatatas en un bol junto con la bebida de soja y veinte mililitros de aceite de oliva hasta lograr un puré espeso.
En una cazuela aparte, calentamos el resto del aceite de oliva a fuego medio y pochamos la cebolla y la zanahoria picadas durante ocho minutos. Añadimos los champiñones Portobello picados a la cazuela y salteamos durante cinco minutos hasta que queden dorados.
Incorporamos las lentejas cocidas bien escurridas y el pimentón dulce al sofrito, cocinando el conjunto durante cinco minutos a fuego lento para integrar sabores. Vertemos el guiso de lentejas en la base de una fuente profunda apta para horno y extendemos el puré de patata por encima.
Espolvoreamos Quevana Semicurado Ahumado 160g rallado de forma uniforme sobre el puré de patata e introducimos la fuente en el horno. Gratinamos a doscientos veinte grados durante ocho minutos hasta que la superficie presente un tono dorado y crujiente muy apetitoso.
Tips:
Gratinar el puré con el producto de anacardo fermentado crea una costra sabrosa que aísla el guiso de legumbres, manteniéndolo jugoso.
MARIDAJE, VALOR, COMPRA Y BLOQUE LEGAL
Quevana Semicurado Ahumado 160g exige una selección de maridajes pensada para equilibrar la riqueza de sus grasas de anacardo y la potencia leñosa de su ahumado. Esta pieza vegetal artesanal armoniza de forma impecable con vinos tintos crianzas de las variedades Mencía, Pinot Noir o Syrah.
Quevana encuentra también un maridaje excepcional en vinos blancos de fermentación en barrica de la variedad Chardonnay o en generosos secos como Amontillados u Olorosos. La complejidad aromática de estos vinos refuerza los tonos umami de la fermentación y limpia el paladar tras cada bocado.
Quevana marida de forma sorprendente con cervezas artesanas de corte tostado o ahumado, como las de estilo Rauchbier, Porter o Stout con notas de malta torrefacta. Asimismo, los vermuts rojos artesanales servidos con hielo y piel de naranja ofrecen una combinación tradicional excelente para el aperitivo.
If comparamos Quevana Semicurado Ahumado 160g con las alternativas industriales de gran consumo, las diferencias en boca son abrumadoras. Las marcas masivas suelen basarse en mezclas de agua, almidón de patata, aceite de coco refinado y aromas de humo sintéticos agresivos.
Quevana evita los aditivos artificiales de relleno que desnaturalizan el alimento y perjudican la salud digestiva. Por el contrario, la firma española ofrece una pieza viva donde el anacardo ecológico y los fermentos seleccionados maduran de forma natural para ofrecer una experiencia limpia.
Quevana en su formato de 160 gramos posee un valor gastronómico superior a los sucedáneos ultraprocesados del mercado. Su pasta concentrada cunde notablemente tanto en consumo directo en tabla como ingrediente incorporado a elaboraciones de alta cocina para varios comensales.
Quevana debe ser comprada en tiendas de alimentación especializada, herboristerías gourmet o en la tienda online oficial del distribuidor. Aconsejamos verificar que la pieza mantenga su consistencia firme y que el envase protector conserve el sellado al vacío en perfecto estado.
Quevana requiere unos consejos sencillos de conservación en el hogar para mantener sus propiedades vivas durante semanas. Es obligatorio conservar el producto refrigerado entre dos y cuatro grados centígrados en la parte más fría del frigorífico doméstico.
Quevana una vez abierta debe ser protegida dentro de su propio envase o en un recipiente hermético de cristal envuelta en papel vegetal. Aconsejamos consumir la pieza en un plazo de siete a diez días tras su apertura para disfrutar de toda su jugosidad originaria.
Quevana se puede atemperar fuera del frigorífico durante quince minutos antes de su consumo en tabla para que sus aceites esenciales se liberen. Este sencillo gesto técnico permite apreciar los matices leñosos del ahumado en su máximo esplendor organoléptico.
Quevana es una inversión en salud consciente, sostenibilidad ambiental y ética que respalda la innovación de las empresas españolas. Esta especialidad artesanal es un básico insustituible que transforma cualquier tabla en una fiesta inclusiva llena de sabor gourmet.
BLOQUE LEGAL
| Parámetro Regulado | Información Oficial y Veraz del Producto |
| Denominación del producto | Quevana Semicurado Ahumado 160g / Alternativa vegetal artesanal fermentada y ahumada a base de anacardos. |
| Ingredientes reales | Anacardos crudos (80%)*, agua, sal del Himalaya y fermentos. *Agricultura ecológica. |
| Alérgenos | Contiene FRUTOS DE CÁSCARA (ANACARDOS). Puede contener trazas de otros frutos de cáscara por manipulación en obrador. Producto 100% vegano y libre de gluten, lactosa y soja. |
| Peso neto | 160 gramos (160g) e (Presentado en pieza entera empaquetada en atmósfera protectora o vacío). |
| Conservación | Conservar en refrigeración entre 2 °C y 4 °C. Una vez abierto el envase, mantener refrigerado y consumir preferentemente en 10 días. |
| Origen | España (Formulado y elaborado bajo normativas de seguridad alimentaria de la Unión Europea por Quevana). |
| Empresa elaboradora | Quevana Foods S.L. Sede y centro de producción en España. Registro Sanitario Alimentario Oficial. Titular de la marca Quevana. |
| Lote y consumo preferente | Consultar el código alfanumérico de lote y la fecha de caducidad impresos en el envase protector. |
| Modo de consumo | Listo para consumir en frío cortado en cuñas, dados o lonchas. Puede calentarse ligeramente al horno o sartén para untar. |




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