Quevana Semicurado Original 160g
Quevana Semicurado Original 160g es una alternativa vegetal artesanal a base de anacardos fermentados. Con su curación tradicional, ofrece una textura firme, un sabor profundo y complejo con matices ácidulos y mantecosos, perfecto para tablas gourmet y la alta cocina vegetal.
HISTORIA, CONTEXTO Y PRODUCTO
Quevana representa una revolución consciente dentro de la gastronomía contemporánea al redefinir el arte de la quesería tradicional desde una perspectiva estrictamente vegetal. La historia de los alimentos fermentados se remonta a miles de años atrás, cuando las primeras civilizaciones descubrieron que la acción de microorganismos benéficos transformaba materias primas perecederas en elixires complejos.
Quevana recoge este legado milenario de transformación biológica y lo traslada al universo del anacardo. La marca nació con el propósito firme de ofrecer una experiencia gastronómica que no exigiera renunciar al placer, la textura ni el perfil aromático de un gran queso curado tradicional.
Quevana fue fundada en España por un equipo de emprendedores apasionados que identificaron una carencia flagrante en el mercado de las alternativas lácteas. La inmensa mayoría de las opciones industriales disponibles consistían en combinaciones de almidones refinados, aceites de palma o coco y aromatizantes sintéticos.
Quevana decidió tomar el camino más complejo pero noble: aplicar los procesos de la quesería artesanal de leche de vaca u oveja a una base de frutos secos puros. Tras años de investigación y desarrollo con maestros queseros y tecnólogos de alimentos, la marca consolidó una técnica única.
Quevana utiliza como materia prima fundamental el anacardo crudo de cultivo ecológico certificado. Este fruto seco fue seleccionado minuciosamente por su elevado contenido en grasas saludables, su perfil de proteínas nobles y su capacidad para crear una emulsión sedosa y firme.
Quevana muele los anacardos enteros con agua purificada hasta conseguir una masa homogénea, rica y rica en nutrientes. A esta base natural no se le añaden conservantes químicos, espesantes artificiales, gomas ni aromas sintéticos que adulteren su naturaleza biológica.
Quevana inocula en esta emulsión de anacardos una selección exclusiva de fermentos veganos vivos, similares a los cultivos lácticos tradicionales. Estos microorganismos inician un proceso de fermentación lenta a temperatura y humedad rígidamente controladas en sus cámaras de maduración.
Quevana permite que los fermentos consuman los azúcares naturales del anacardo, produciendo ácido láctico y liberando cientos de compuestos aromáticos volátiles. Esta fase de maduración es la responsable de aportar ese toque acidulo característico, complejo y profundamente umami.
Quevana moldea cada pieza a mano tras la fermentación primaria y la traslada a los secaderos. Es allí donde el tiempo, el flujo de aire y el volteo diario hacen su trabajo, evaporando el exceso de agua y consolidando una corteza natural limpia y firme.
Quevana Semicurado Original 160g es la referencia insignia de la firma, el punto de partida donde la pureza del anacardo fermentado se expresa sin aditivos de sabores ni especias añadidas. Esta variedad muestra la desnudez de una técnica impecable y el equilibrio de su sazonado.
Quevana se sitúa en un contexto cultural donde la sociedad demanda una alimentación respetuosa con el medio ambiente y el bienestar animal. Cada vez más personas buscan reducir su consumo de lácteos de origen animal sin sacrificar la riqueza de una buena tabla.
Quevana demuestra que la gastronomía vegetal no es una mera imitación o un sucedáneo de menor categoría, sino una disciplina con identidad propia. Sus creaciones compiten de tú a tú en las catas a ciegas de productos artesanos más exigentes.
Quevana cuida cada etapa de la producción en sus instalaciones alimentarias adaptadas a la normativa europea más estricta. La trazabilidad de sus anacardos está garantizada desde los productores originarios hasta el envasado final en atmósfera protectora.
Quevana aporta un valor nutricional excepcional al ser una fuente natural de magnesio, fósforo, hierro y grasas insaturadas cardiosaludables. A diferencia del queso de leche animal, esta especialidad carece por completo de colesterol, lactosa y hormonas nativas.
Quevana en su formato de 160 gramos ofrece la cantidad idónea para compartir en reuniones gourmet o para disfrutar en el hogar durante varios días. La pieza mantiene su forma definida y evoluciona en matices si se conserva de forma adecuada en frío.
Quevana responde a las necesidades de consumidores veganos, vegetarianos, intolerantes a la lactosa, alérgicos a la proteína de la leche y amantes de la buena mesa. Es una propuesta inclusiva que une a todo tipo de comensales alrededor de la mesa.
Quevana ha cosechado reconocimientos internacionales dentro del sector de la innovación alimentaria. Su presencia en tiendas gourmet, herboristerías especializadas y restaurantes de alta cocina no ha parado de crecer gracias a su calidad constante.
Quevana respeta los tiempos biológicos del alimento sin forzar la máquina con procesos térmicos agresivos. El resultado es un alimento vivo, repleto de cultivos pro bióticos que favorecen la salud del microbioma intestinal de quien lo consume.
Quevana representa el equilibrio entre el saber hacer artesano de la quesería de siempre y la vanguardia de la nutrición consciente. Cada pieza de 160 gramos encierra la dedicación de un equipo que cree en un futuro sostenible y sabroso.
Quevana Semicurado Original 160g es la afirmación de que la excelencia es posible cuando se combinan ingredientes puros y pasión. Descubrir esta creación es abrir la puerta a una nueva dimensión del sabor artesano.
ANÁLISIS SENSORIAL Y EXPERIENCIA
Quevana Semicurado Original 160g ofrece un despliegue organoléptico memorable desde el momento en que se retira su envoltorio protector. A la vista, la pieza presenta una forma cilíndrica pulida, con una corteza firme de color marfil pálido con matices beige.
Quevana muestra al corte limpio con un cuchillo bien afilado un interior compacto, uniforme y de grano muy fino. No presenta agujeros ni cavidades, mostrando una masa densa pero elástica que recuerda a los quesos de cabra o de oveja joven semicurados.
Quevana libera de inmediato un aroma fresco, láctico, ligeramente acidulo y profundamente frutal. Las notas de cabeza evocan la mantequilla fresca, el yogur natural no edulcorado y el fruto seco tostado muy suavemente al fondo.
Quevana no presenta olores químicos ni notas de aceite vegetal rancio que suelen afectar a las opciones sintéticas del mercado. Su perfume evoluciona al atemperarse, desplegando matices terrosos y un punto umami muy elegante que invita a la degustación.
Quevana ofrece al contacto con el paladar una textura sedosa, mantecosa y de gran cohesión que no se desmorona de forma caótica. La masa se deshace con lentitud bajo la presión de la lengua, liberando sus aceites naturales de forma limpia.
Quevana destaca por su solubilidad en boca, fundiéndose de manera gradual y envolviendo las papilas gustativas en una película cremosa. No deja una sensación cerosa ni pegajosa, un defecto habitual en las alternativas elaboradas con grasa de coco refinada.
Quevana despliega un sabor rico, complejo y sumamente equilibrado donde el ácido láctico inicial da paso a la dulzura del anacardo. El sazonado con sal marina es preciso, realzando el perfil sabroso sin resultar agresivo ni ocultar los matices de la fermentación.
Quevana deja un posgusto largo, limpio y refrescante con recuerdos a frutos secos crudos, mantequilla de calidad y un toque cítrico final. Esta persistencia aromática invita a repetir el bocado y maridar la experiencia con bebidas estructuradas.
Quevana engancha al consumidor exigente porque logra la respuesta trigeminal y la riqueza sapida de los grandes quesos artesanos. La combinación de la firmeza exterior con la cremosidad interna satisface los deseos gastronómicos más elevados.
Quevana actúa en la psicología del comensal como un puente de placer sin culpa ni remordimientos. Saber que se disfruta de un producto gourmet sin sufrimiento animal ni impacto ambiental negativo genera una satisfacción holística completa.
Quevana encuentra un escenario narrativo idóneo durante un atardecer de fin de semana en el jardín o la terraza de una vivienda. La luz cálida del sol poniente ilumina una mesa de madera vestida con un mantel de lino y copas de cristal fino.
Quevana es presentado como la estrella central de una tabla de madera rústica, cortado en cuñas triangulares delgadas. A su alrededor se disponen racimos de uvas frescas, nueces de la pecana, higos maduros y crackers de semillas integrales.
Quevana es tomado con los dedos por uno de los invitados, quien aprecia la firmeza de la pieza y la ausencia de humedad superficial. Al llevarlo a la boca y degustarlo lentamente, el comensal expresa su asombro ante la profundidad del sabor.
Quevana se acompaña en este escenario con un sorbo de vino blanco fermentado en barrica o un cava reserva de burbuja fina. La acidez y el gas del vino limpian el paladar de la mantecosidad del anacardo, preparando la boca para la siguiente cuña.
Quevana despliega otro escenario narrativo perfecto en la intimidad de una cena romántica en el hogar. Tras una jornada ajetreada, la pareja busca un aperitivo sofisticado y rápido que no requiera largas horas de cocción en la cocina.
Quevana se sirve templado, habiendo pasado unos minutos por el horno en un cuenco de barro pequeño con un chorro de aceite de oliva. La masa se vuelve extraordinariamente cremosa y fundente, perfecta para untar con bastones de pan rústico o picos artesanos.
Quevana libera bajo el efecto del calor suave unos aromas a frutos secos tostados y mantequilla aún más intensos. La pareja comparte el aperitivo sumergiendo el pan en la masa tibia, disfrutando de un momento de desconexión y complicidad gastronómica.
Quevana demuestra su versatilidad en un tercer escenario durante un picnic primaveral en la prado de una comarca montañosa. Tras una caminata por los senderos, los excursionistas abren su cesta de mimbre para reponer fuerzas con alimentos nutritivos.
Quevana es cortado en dados gruesos y añadido a una ensalada campera de brotes tiernos, tomates secos rehidratados y pipas de calabaza. La firmeza del semicurado vegetal resiste el transporte en la mochila sin perder su estructura ni su frescura.
Quevana aporta la dosis necesaria de proteínas limpias y energía cardiosaludable para afrontar el camino de regreso. Los excursionistas disfrutan de la ensalada reconfortante rodeados de naturaleza, celebrando la coherencia de su alimentación consciente.
Quevana confirma en cada una de estas experiencias que estamos ante un producto de alta categoría que honra la mesa. Su capacidad para emocionar al paladar mediante procesos biológicos puros lo consolida como un hito de la gastronomía del siglo veintiuno.
USOS, APLICACIONES Y RECETAS
Quevana Semicurado Original 160g es una pieza de enorme polivalencia culinaria que va mucho más allá del consumo directo en tabla. Su estructura firme pero fundente y su perfil de sabor neutro-acidulo le permiten integrarse en recetas frías, templadas, horneadas y salsas de alta cocina.
Quevana aporta cremosidad, cuerpo y un toque umami profundo a masas de pasta, rellenos de verduras, ensaladas de estación y tostas elaboradas. A continuación se desarrollan minuciosamente cinco recetas gastronómicas completas explicadas paso a paso con el rigor que exige este producto de 160 gramos.
Tosta de pan de hogaza con Quevana fundido, higos frescos, nueces caramelizadas y reducción de módena
Esta preparación combina la mantecosidad acidula de la pieza templada con la dulzura frutal de los higos y el toque crujiente de las nueces en un contraste memorable.
Ingredientes:
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80 g de Quevana Semicurado Original 160g cortado en lonchas de medio centímetro
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4 rebanadas gruesas de pan de hogaza artesana de trigo
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4 higos frescos maduros cortados en cuartos
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40 g de nueces de grano peladas
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20 g de azúcar de caña integral
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30 ml de crema de vinagre balsámico de Módena
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20 ml de aceite de oliva virgen extra de variedad arbosana
Realización:
Comenzamos preparando las nueces caramelizadas vertiendo el azúcar de caña y diez mililitros de agua en una sartén pequeña a fuego medio. Dejamos que el azúcar se disuelva y comience a burbujear hasta formar un almíbar claro sin remover con cuchara.
Añadimos las nueces al almíbar y removemos enérgicamente con una espátula de madera durante dos minutos hasta que queden cubiertas. Retiramos las nueces caramelizadas sobre un papel vegetal separado entre sí y dejamos enfriar por completo hasta que queden crujientes.
Tostamos las rebanadas de pan de hogaza en una parrilla de hierro hasta que la superficie presente marcas doradas pero la miga se mantenga tierna. Pincelamos el pan caliente con el aceite de oliva virgen extra arbosana para sellar la miga y aportar notas afrutadas.
Disponemos las lonchas de Quevana Semicurado Original 160g sobre las tostas calientes y las introducimos en el horno con el gratinador encendido a doscientos grados durante tres minutos. Vigilamos que la masa vegetal comience a ablandarse y fundirse sin quemarse.
Retiramos las tostas del horno y colocamos los cuartos de higo fresco y las nueces caramelizadas sobre la masa templada. Coronamos la preparación con un hilo de reducción de vinagre balsámico de Módena antes de servir de inmediato a los comensales.
Tips:
Gratinar la pieza unos minutos activa sus grasas naturales, volviéndola extremadamente cremosa y fácil de untar en el pan caliente.
Ensalada templada de espárragos trigueros, Quevana en dados, tomates secos y vinagreta de avellanas
Un entrante refinado donde el producto vegetal salteado o fresco aporta una mordida cremosa a una base de verduras asadas de temporada.
Ingredientes:
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80 g de Quevana Semicurado Original 160g cortado en dados de un centímetro
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1 manojo de espárragos trigueros verdes frescos
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50 g de tomates secos rehidratados en aceite de oliva
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100 g de canónigos o rúcula salvaje lavada
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30 g de avellanas tostadas sin sal picadas a mano
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40 ml de aceite de oliva virgen extra
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15 ml de vinagre de manzana ecológico no filtrado
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Sal marina y pimienta negra recién molida
Realización:
Comenzamos elaborando la vinagreta en un bol pequeño mezclando el vinagre de manzana ecológico, una pizca de sal marina y pimienta negra molida. Añadimos el aceite de oliva en un hilo fino mientras batimos con una varilla hasta conseguir una emulsión estable.
Añadimos las avellanas picadas a la vinagreta y dejamos reposar diez minutos para que los frutos secos infundan su aroma en la mezcla. Lavamos los espárragos trigueros, retiramos la parte leñosa del tallo con las manos y los cortamos en tres trozos iguales.
Calentamos una plancha a fuego medio-alto con diez mililitros de aceite de oliva y cocinamos los espárragos durante cinco minutos. Movemos los espárragos continuamente hasta que queden tiernos por dentro y dorados en la superficie con un toque crujiente.
Escurrimos los tomates secos rehidratados y los cortamos en tiras finas. Colocamos los canónigos limpios como base en una ensaladera amplia y distribuimos los espárragos trigueros calientes y los tomates secos por encima de forma armónica.
Añadimos los dados de Quevana Semicurado Original 160g repartidos por toda la ensalada para que reciban el calor suave de los espárragos. Aliñamos el conjunto con la vinagreta de avellanas justo antes de llevar la ensaladera a la mesa.
Tips:
Mantener los dados del vegetal a temperatura ambiente antes de añadirlos a la ensalada garantiza una textura óptima al contacto con la verdura tibia.
Risotto cremoso de boletus edulis con mantecado final de Quevana y aceite de trufa
Una receta de inspirada elegancia donde el producto artesanal vegetal sustituye al queso parmesano tradicional para aportar cremosidad y punto umami.
Ingredientes:
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60 g de Quevana Semicurado Original 160g rallado fino o picado muy pequeño
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280 g de arroz de variedad Carnaroli o Arborio
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200 g de boletus edulis frescos (o 30 g de boletus deshidratados)
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1 cebolla dulce pequeña picada en brunoise muy fina
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1 diente de ajo pelado y picado
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80 ml de vino blanco seco
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900 ml de caldo vegetal intenso bien caliente
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10 ml de aceite de trufa blanca de calidad
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30 ml de aceite de oliva virgen extra
Realización:
Comenzamos limpiando los boletus edulis frescos con un paño húmedo sin sumergirlos en agua y cortándolos en láminas regulares. Si usamos boletus deshidratados, los rehidratamos en agua tibia durante treinta minutos y reservamos el agua filtrada para sumarla al caldo.
Calentamos el caldo vegetal en un cazo a fuego lento para mantenerlo a punto de ebullición durante toda la preparación del risotto. En una cazuela baja, vertemos el aceite de oliva a fuego medio y pochamos la cebolla dulce y el ajo picado durante cinco minutos.
Añadimos las láminas de boletus edulis a la cazuela y las salteamos durante cuatro minutos hasta que tomen un color dorado. Incorporamos el arroz Carnaroli y lo nacaramos durante dos minutos remviendo continuamente con cuchara de madera hasta que los granos queden translúcidos.
Vertemos el vino blanco seco y dejamos reducir a fuego vivo durante dos minutos hasta que el alcohol se evapore por completo. Comenzamos a añadir el caldo caliente cacito a cacito, removiendo el arroz suavemente de forma constante a fuego medio durante diecisiete minutos.
Retiramos la cazuela del fuego cuando el arroz esté al dente y añadimos Quevana Semicurado Original 160g rallado fino y el aceite de trufa. Mantecamos el risotto removiendo enérgicamente en círculos durante dos minutos, tapamos la cazuela y dejamos reposar tres minutos antes de servir.
Tips:
Rallar el semicurado vegetal muy fino permite que se disuelva al instante con el almidón del arroz, logrando una textura melosa de alta cocina.
Cannelloni de calabacín rellenos de espinacas, piñones y Quevana sobre coulis de tomate casero
Una elaboración horneada ligera donde láminas finas de hortaliza envuelven una masa cremosa rica en minerales y proteínas biológicas.
Ingredientes:
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70 g de Quevana Semicurado Original 160g desmenuzado
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2 calabacines verdes grandes y rectos
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300 g de espinacas frescas baby
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30 g de piñones nacionales enteros
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1 diente de ajo picado
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300 g de salsa de tomate casera triturada
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20 ml de aceite de oliva virgen extra
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Sal marina y nuez moscada recién rallada
Realización:
Comenzamos preparando las láminas de calabacín lavando la hortaliza y cortándola a lo largo con una mandolina en tiras finas de dos milímetros. Hirviendo agua con sal en una olla amplia y escaldamos las láminas de calabacín durante treinta segundos.
Retiramos las láminas a un bol con agua e hielo para frenar la cocción y mantener el color verde vivo. Secamos las tiras sobre papel absorbente. En una sartén con el aceite de oliva, doramos los piñones a fuego medio durante un minuto y los reservamos.
En la misma sartén, pochamos el ajo picado y añadimos las espinacas frescas baby, cocinando tres minutos hasta que reduzcan su volumen. Escurrimos las espinacas cocidas en un colador presionando con un tenedor para eliminar todo el exceso de líquido retenido.
Picamos las espinacas a cuchillo sobre una tabla y las mezclamos en un bol con Quevana Semicurado Original 160g desmenuzado, los piñones y una pizca de nuez moscada. Cruzamos dos láminas de calabacín en forma de cruz o solapadas, colocamos una cucharada de relleno en el centro y enrollamos.
Precalentamos el horno a doscientos grados centígrados. Cubrimos la base de una fuente de cristal con la salsa de tomate casera y disponemos los canelones rellenos encima. Horneamos la fuente durante doce minutos hasta que la verdura quede tierna y servimos caliente.
Tips:
Escurrir bien las espinacas antes de mezclarlas con el semicurado vegetal evita que el relleno suelte agua dentro del horno durante la cocción.
Tarta salada de hojaldre con pimientos caramelizados, cebolla dulce y Quevana en láminas
Un aperitivo horneado crujiente de sabor intenso donde la masa hojaldrada sostiene el equilibrio entre la verdura dulce y el fermentado.
Ingredientes:
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70 g de Quevana Semicurado Original 160g cortado en láminas finas
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1 lámina de masa de hojaldre fresco vegetal de mantequilla limpia
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2 cebollas dulces grandes cortadas en juliana
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2 pimientos rojos grandes cortados en tiras
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20 g de azúcar de caña integral
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15 ml de vinagre de Módena
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20 ml de aceite de oliva virgen extra
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15 ml de bebida de soja sin azúcar para pincelar
Realización:
Comenzamos preparando el sofrito caramelizado vertiendo el aceite de oliva en una sartén amplia a fuego muy lento. Añadimos la cebolla dulce en juliana y las tiras de pimiento rojo con una pizca de sal, pochando la verdura durante veinticinco minutos.
Añadimos el azúcar de caña y el vinagre de Módena a la sartén y cocinamos cinco minutos más a fuego suave hasta que la verdura quede brillante. Precalentamos el horno a doscientos grados centígrados con calor arriba y abajo y preparamos una bandeja con papel vegetal.
Extendemos la lámina de hojaldre sobre la bandeja y pinchamos la superficie central con un tenedor dejando un borde libre de dos centímetros. Pincelamos el borde del hojaldre con la bebida de soja para garantizar un dorado vistoso durante el horneado.
Extendemos la verdura caramelizada sobre la base del hojaldre de forma uniforme. Disponemos las láminas de Quevana Semicurado Original 160g por encima cubriendo la verdura. Horneamos la tarta a doscientos grados durante dieciocho minutos hasta que los bordes queden hinchados.
Tips:
Colocar el semicurado vegetal sobre la verdura caliente al salir del horno en lugar de hornearlo todo el tiempo conserva mejor sus pro bióticos vivos.
MARIDAJE, VALOR, COMPRA Y BLOQUE LEGAL
Quevana Semicurado Original 160g exige una selección de bebidas meditada que ponga de relieve la sutileza de su masa fermentada y su perfil acidulo. Esta pieza vegetal artesanal armoniza de forma impecable con vinos blancos secos con crianza sobre lías de las variedades Godello, Albariño o Chardonnay.
Quevana encuentra también un maridaje excepcional en vinos espumosos de alta gama, como cavas de larga crianza brut nature o champanes. La burbuja fina y la acidez limpia de estos vinos cortan la mantecosidad del anacardo, refrescando las papilas gustativas entre bocado y bocado.
Quevana marida de forma sorprendente con cervezas artesanas de estilo Saison, Farmhouse Ale o cervezas ácidas de fermentación espontánea. Asimismo, las sidras naturales asturianas o las kombuchas de té blanco ofrecen una combinación viva y equilibrada para el aperitivo de la tarde.
If comparamos Quevana Semicurado Original 160g con las alternativas industriales de gran consumo, las diferencias organolépticas son abrumadoras. Los productos ultraconvencionales baratos suelen basarse en grasa de coco refinada, almidones modificados y aromas químicos que imitan al queso.
Quevana evita los ingredientes de relleno y los aceleradores sintéticos que desnaturalizan la comida. Por el contrario, la firma española ofrece una pieza viva donde el anacardo entero ecológico y los fermentos seleccionados trabajan en armonía para ofrecer una experiencia real.
Quevana en su formato de 160 gramos posee un valor gastronómico superior al producto ultraprocesado común. Su masa concentrada cunde notablemente tanto en consumo directo como ingrediente incorporado a recetas de alta cocina para varias personas.
Quevana debe ser comprada en tiendas de alimentación especializada, herboristerías gourmet o en la tienda online oficial del productor. Aconsejamos verificar que la pieza mantenga su firmeza característica y que el envase protector conserve el sellado al vacío en perfecto estado.
Quevana requiere unos consejos sencillos de conservación en el hogar para mantener sus propiedades vivas durante semanas. Es obligatorio conservar el producto refrigerado entre dos y cuatro grados centígrados en la parte más fría del frigorífico doméstico.
Quevana una vez abierta debe ser protegida dentro de su propio envase o en un recipiente hermético de cristal envuelta en papel vegetal. Aconsejamos consumir la pieza en un plazo de siete a diez días tras su apertura para disfrutar de toda su jugosidad originaria.
Quevana se puede atemperar fuera del frigorífico durante quince minutos antes de su consumo en tabla para que sus aceites se liberen. Este sencillo gesto técnico permite apreciar los matices aromáticos de la fermentación en su máximo esplendor organoléptico.
Quevana es una inversión en salud consciente, sostenibilidad ambiental y ética que respalda la innovación de las empresas españolas. Esta especialidad artesanal es un básico insustituible que transforma cualquier tabla en una fiesta inclusiva llena de sabor gourmet.
BLOQUE LEGAL
| Parámetro Regulado | Información Oficial y Veraz del Producto |
| Denominación del producto | Quevana Semicurado Original 160g / Alternativa vegetal artesanal fermentada al queso a base de anacardos. |
| Ingredientes reales | Anacardos crudos (80%)*, agua, sal del Himalaya y fermentos. *Agricultura ecológica. |
| Alérgenos | Contiene FRUTOS DE CÁSCARA (ANACARDOS). Puede contener trazas de otros frutos de cáscara por manipulación en obrador. Producto 100% vegano y libre de gluten, lactosa y soja. |
| Peso neto | 160 gramos (160g) e (Presentado en pieza entera empaquetada en atmósfera protectora o vacío). |
| Conservación | Conservar en refrigeración entre 2 °C y 4 °C. Una vez abierto el envase, mantener refrigerado y consumir preferentemente en 10 días. |
| Origen | España (Formulado y elaborado bajo normativas de seguridad alimentaria de la Unión Europea por Quevana). |
| Empresa elaboradora | Quevana Foods S.L. Sede y centro de producción en España. Registro Sanitario Alimentario Oficial. Titular de la marca Quevana. |
| Lote y consumo preferente | Consultar el código alfanumérico de lote y la fecha de caducidad impresos en el envase protector. |
| Modo de consumo | Listo para consumir en frío cortado en cuñas, dados o lonchas. Puede calentarse ligeramente al horno o sartén para untar. |




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