Vino Tinto La Viña de Ramón 75cl Bodega Fuentegalana
HISTORIA, CONTEXTO Y PRODUCTO
El Vino constituye una de las creaciones más nobles, complejas e imponentes dentro del patrimonio culinario de la humanidad. La transformación del mosto de la uva mediante fermentaciones naturales ha acompañado el desarrollo cultural de las civilizaciones mediterráneas a lo largo de milenios. En las tierras interiores de la Península Ibérica, el cultivo de la vid no representa solo una actividad agrícola, sino un pilar fundamental de la identidad rural y la memoria de sus pueblos.
La comarca del Valle del Tiétar, enclavada en la vertiente sur de la Sierra de Gredos en la provincia de Ávila, posee una tradición vitivinícola ancestral de singular valor. En este entorno montañoso, las laderas rocosas y los suelos graníticos fueron moldeados durante generaciones por agricultores que cultivaban pequeños majuelos en condiciones climáticas verdaderamente heroicas. El microclima protegido de la sierra otorga a la uva una maduración fenólica completa y una acidez vibrante.
En este paisaje abulense de belleza austera se ubica Bodega Fuentegalana, concretamente en el término municipal de Navahondilla. Fuentegalana nace como un proyecto familiar profundamente comprometido con la recuperación de la viticultura tradicional y el respeto absoluto por el ecosistema local. La bodega trabaja bajo los principios de la agricultura ecológica, entendiendo que la tierra debe expresarse en la botella de la forma más pura y sincera posible, sin interferencias sintéticas.
El Vino tinto La Viña de Ramón 75cl Bodega Fuentegalana es una de las creaciones más singulares y queridas de esta casa artesana. El nombre de este caldo rinde un homenaje emotivo a Ramón, figura clave en la historia familiar de la finca, rescatando el valor de los antiguos viticultores. La firma abulense ha logrado diseñar un perfil enológico donde la uva de montaña expresa su frescura nativa, su fuerza mineral y su carácter silvestre con total transparencia.
La variedad Garnacha Tinta constituye la columna vertebral absoluta sobre la que se articula la personalidad de este caldo. Las cepas seleccionadas para dar vida a La Viña de Ramón cuentan con edades avanzadas y se cultivan en el sistema tradicional de vaso de secano. Estas vides viejas hunden sus raíces metros abajo en la roca madre para extraer nutrientes minerales y humedad de las capas profundas del suelo abulense.
El terreno de Navahondilla presenta una composición predominantemente granítica, con presencia de arenas, cuarzos y esquistos descompuestos de forma natural. Esta pobreza orgánica obliga a la planta a autorregular su producción, ofreciendo rendimientos muy bajos por hectárea pero de una concentración aromática y una finura extraordinarias. La lucha biológica de la cepa se traduce en una tipicidad mineral inconfundible en cada cosecha.
El Vino se beneficia de un microclima de montaña caracterizado por veranos secos y soleados junto a una oscilación térmica acusada entre el día y la noche. Las jornadas luminosas aseguran la síntesis de azúcares y polifenoles en el hollejo, mientras que el descenso nocturno de las temperaturas frena la degradación de los ácidos naturales. Este equilibrio térmico es clave para evitar la calidez alcohólica desmedida.
La gestión del viñedo en Bodega Fuentegalana rechaza el uso de herbicidas de síntesis, pesticidas o fertilizantes químicos que puedan alterar la flora microbiana del suelo. La tierra se trabaja mediante pases suaves de cultivador o labores manuales, manteniendo cubiertas vegetales autóctonas que favorecen la biodiversidad, la fijación de nitrógeno natural y la salud de las levaduras silvestres de la propia finca.
La vendimia se ejecuta íntegramente a mano en cajas perforadas de pequeño volumen para evitar aplastamientos prematuros de las bayas durante el transporte. La recogida de la uva se realiza durante las primeras horas de la mañana para aprovechar las temperaturas frescas de la sierra. En la bodega, los racimos se someten a una inspección minuciosa para asegurar que solo la fruta sana entre en los tinos.
La elaboración del Vino tinto La Viña de Ramón se rige por el protocolo de la mínima intervención enológica. La fermentación alcohólica se desencadena de manera espontánea con las levaduras indígenas presentes en la piel de la fruta. No se añaden productos químicos correctores, enzimas de extracción ni levaduras seleccionadas comerciales que puedan estandarizar o enmascarar el perfil organoléptico de la uva.
La maceración del Vino con los hollejos se realiza en depósitos de acero inoxidable de forma pausada y delicada. Los artesanos de Fuentegalana priorizan la infusión suave sobre la extracción mecánica agresiva, utilizando pigeages tradicionales a pie para disolver los taninos más nobles del pellejo. Esta técnica permite obtener una estructura elástica, fluida y sin amargores secantes procedentes de la pepita.
Tras la fermentación, el Vino realiza un periodo de crianza en recipientes neutros que respetan la pureza de la uva Garnacha de montaña. La madera empleada en la bodega no busca aportar notas de vainilla o tostados invasivos, sino permitir una microoxigenación lenta que asiente la masa líquida, pula la trama tánica y estabilice el color violáceo nativo sin tapar el perfume del fruto.
El Vino La Viña de Ramón no se somete a filtraciones agresivas ni a clarificaciones químicas previas al embotellado en el formato de setenta y cinco centilitros. Este respeto por el estado natural del líquido preserva los coloides y la riqueza aromática original de la Garnacha de Gredos. La adición de sulfitos se limita a dosis mínimas indispensables para garantizar la estabilidad del producto en la guarda.
Desde un punto de vista gourmet, el Vino tinto La Viña de Ramón se posiciona como una propuesta de terruño de alta gama dentro de la nueva ola de tintos atlánticos y de montaña. No es un caldo pesado o maderizado, sino un fluido fresco, estilizado y lleno de energía mineral que refleja el paisaje de Navahondilla. Su presencia en la mesa transmite rigor, elegancia y pasión por la viticultura limpia.
La botella de setenta y cinco centilitros producida por Bodega Fuentegalana es un testimonio vivo de la riqueza vinícola de Ávila. Cada tirada limitada apoya la economía rural de la comarca del Tiétar, protegiendo majuelos viejos que de otro modo habrían sido abandonados. Adquirir esta referencia es una apuesta firme por la cultura del vino sincero y respetuoso con la tierra.
ANÁLISIS SENSORIAL Y EXPERIENCIA
El análisis organoléptico del Vino tinto La Viña de Ramón 75cl Bodega Fuentegalana arranca desde el preciso instante en que el tapón de corcho natural es extraído de la botella. La masa líquida fluye hacia la copa con una elegancia visual notable, mostrando un color rojo picota de capa media con destellos granate limpios y ribetes violáceos muy brillantes que delatan la frescura atlántica de la uva de montaña.
El Vino exhibe en la copa parada una fluidez ligera y cristalina, lejos de las opacidades pesadas de los caldos sobreextractados. Al imprimir un suave movimiento circular, el líquido dibuja una lágrima fina, transparente y de caída pausada que humedece las paredes del cristal, anticipando una estructura alcohólica perfectamente integrada con la acidez nativa de la fruta.
En la fase olfativa, este Vino de la casa Fuentegalana desata un perfume intenso, franco y profundamente silvestre que transporta al entorno de Navahondilla. La primera nariz está dominada por la fruta roja silvestre fresca recién cosechada, destacando notas nítidas de frambuesas de monte, grosellas rojas, fresas silvestres y granada madura, acompañadas por un perfume floral de violetas.
Al airear el Vino en la copa, el perfil aromático evoluciona hacia matices de mayor complejidad mineral. Emergen acordes claros de piedra de granito percutida, tiza y polvo de cuarzo, entrelazados con un abanico herbal aromático donde destacan el tomillo silvestre, la jara, el romero, el cantueso y una pincelada balsámica de pino piñonero de la Sierra de Gredos.
La crianza respetuosa del Vino en recipientes neutros se manifiesta en un segundo plano aromático que aporta redondez sin restar protagonismo a la fruta. Asoman recuerdos sutiles de pimienta rosa molida, corteza de naranja amarga confitada, hojarasca seca de otoño y un fondo terroso que evoca el sotobosque abulense, configurando una nariz tridimensional y elegante.
Al contacto con la cavidad bucal, el Vino La Viña de Ramón ofrece una entrada suave, fluida, ágil y de una vivacidad tónica extraordinaria. Su paso de boca llena el paladar con un volumen de peso medio pero vertical, donde la acidez nativa de la Garnacha de altitud actúa como un motor que impulsa los sabores de fruta roja y mineralidad hacia todos los rincones de la boca.
La trama tánica de este Vino de Bodega Fuentegalana se presenta madura, elástica y aterciopelada. Los taninos procedentes del hollejo y del raspón maduro son finos, ofreciendo una mordida amable que no genera sequedad ni aristas en las encías. La disolución de los sabores en la lengua se produce de forma continua, envolviendo el paladar en un velo de frescura salina.
En el centro de la boca, el Vino muestra un equilibrio modélico entre la dulzura primaria de la fruta silvestre y el amargor vegetal noble del matorral castellano. La combinación de grosella, granito y tomillo convierte el trago en una experiencia dinámica y salivatoria, incitando a continuar la degustación gracias a su impecable nivel de bebabilidad.
El final de boca que regala el Vino La Viña de Ramón es largo, amplio, limpio y profundamente persistente en la memoria retronasal. La garganta queda fresca y libre de ardores alcohólicos, mientras el paladar recupera sensaciones de piel de fruta roja, pimienta rosa, piedra húmeda y balsámicos de monte. El retrogusto confirma la finura de una Garnacha de altitud bien trabajada.
El motivo por el cual este Vino engatusa al degustador gourmet reside en su capacidad para ofrecer la esencia de la Garnacha de montaña en un cuerpo atlético y sin pesadez. La tensión entre la madurez de la fruta y la acidez mineral del granito genera una adicción organoléptica que convierte a cada copa en un ejercicio de disfrute y descubrimiento continuo.
La psicología ligada al consumo de este Vino abulense se conecta con la búsqueda de autenticidad, la simplicidad de las cosas bien hechas y el respeto por el trabajo artesanal de campo. Descorchar esta botella en una reunión gastronómica comunica buen gusto, sensibilidad por la enología limpia y aprecio por las marcas independientes que cuidan el patrimonio rural.
Un primer escenario narrativo sitúa la cata del Vino en un almuerzo de otoño en el comedor de un restaurante de montaña en el Valle del Tiétar. La luz dorada del sol entra por los ventanales mientras la chimenea de leña aporta un aroma dulce de encina al ambiente de la sala, donde la mesa se viste con telas rústicas de lino para recibir el banquete.
El Vino tinto La Viña de Ramón se sirve a una temperatura de catorce grados centígrados en copas amplias de cristal fino. Al servir el caldo, el tono picota brillante resalta sobre la mesa y los aromas a frambuesa y granito llenan la estancia. Los comensales toman la copa con los dedos, apreciando la elegancia de la presentación antes de aproximarla a los labios.
El Vino se marida en este entorno con un plato de carne de ternera avileña a la brasa y un salteado de setas silvestres de temporada. La acidez viva del caldo de Fuentegalana corta la grasa de la carne roja con precisión, limpiando el paladar en cada bocado y multiplicando los matices aromáticos de los hongos de la sierra.
Un segundo escenario narrativo despliega el Vino en la atmósfera íntima de un bistró de cocina de autor en la ciudad. El sumiller presenta La Viña de Ramón como un tinto de paisaje de la provincia de Ávila, ideal para acompañar un pase de ave de caza menor como la perdiz escabechada o un arroz meloso de verduras y hongos.
El Vino servido en la mesa urbana demuestra su versatilidad absoluta. Los comensales aprecian la mineralidad del granito en el trago y elogiando la pureza de la fruta roja, comentando la maestría de Bodega Fuentegalana por haber logrado un producto tan fino a partir de viñedos viejos de Navahondilla.
Un tercer escenario narrativo muestra el Vino en el contexto de una velada tranquila en el salón del hogar. Tras un día de caminata por los senderos de la sierra, el usuario descorcha la botella para disfrutar de un momento de desconexión acompañado de una tabla de quesos de cabra artesanales del Tiétar y unas nueces tostadas.
El Vino actúa en este ambiente como un elemento de confort y placer consciente. La combinación de la fruta roja del caldo con la textura cremosa del queso genera un diálogo gustativo perfecto, convirtiendo una cena sencilla en un recuerdo imborrable ligado a la alta calidad del producto.
USOS, APLICACIONES Y RECETAS
El Vino tinto La Viña de Ramón 75cl Bodega Fuentegalana es un ingrediente y un acompañante gastronómico de una versatilidad culinaria extraordinaria dentro de la cocina contemporánea y tradicional. Su estructura de taninos finos, su acidez viva de montaña y su perfil aromático silvestre le permiten maridar con platos complejos o reducirse en salsas de alta cocina.
Este Vino de Navahondilla aporta notas de fruta roja, frescura de monte bajo y un matiz mineral a estofados de caza, reducciones de jugos de carne, arroces de montaña, legumbres castellanas y postres a base de frutos del bosque o chocolate amargo. A continuación, se desarrollan minuciosamente seis recetas gastronómicas explicadas paso a paso en formato narrativo.
Estofado de jabalí de la Sierra de Gredos al Vino La Viña de Ramón con castañas y chocolate negro
Esta preparación tradicional de la cocina de caza combina la carne silvestre del monte con la acidez tónica del caldo de Fuentegalana y el toque amargo del cacao puro en un guiso meloso.
Ingredientes:
-
300 ml de Vino tinto La Viña de Ramón 75cl Bodega Fuentegalana
-
1 kg de carne de jabalí limpia troceada en dados de tres centímetros
-
2 cebollas dulces grandes picadas en brunoise fina
-
2 zanahorias grandes peladas y cortadas en rodajas
-
2 dientes de ajo pelados y picados
-
150 g de castañas peladas y tostadas
-
20 g de chocolate negro amargo con 80% de cacao puro
-
1 rama de tomillo fresco y 1 hoja de laurel
-
40 ml de aceite de oliva virgen extra de variedad manzanilla
-
Sal marina y pimienta negra recién molida
Realización:
Comenzamos marinando los dados de jabalí limpios en un cuenco grande de cristal junto con las zanahorias en rodajas, una cebolla picada, el tomillo fresco, el laurel y doscientos mililitros de Vino tinto La Viña de Ramón durante doce horas en el frigorífico.
Escurrimos la carne de jabalí sobre un colador reservando el líquido y las hortalizas por separado. Secamos los trozos de carne con papel absorbente y los salpimentamos al gusto por todos sus lados.
En una cazuela de hierro colado a fuego vivo, vertemos el aceite de oliva virgen extra y sellamos los dados de jabalí durante seis minutos hasta que adquieran un color dorado. Retiramos la carne a un plato.
En la misma cazuela con los jugos de la carne, añadimos la otra cebolla picada, los ajos y las hortalizas de la marinada, pochando el conjunto a fuego medio durante doce minutos hasta que queden tiernas.
Incorporamos la carne de jabalí a la cazuela, vertemos los cien mililitros restantes de Vino tinto La Viña de Ramón fresco y el líquido filtrado de la marinada, dejando reducir a fuego vivo cuatro minutos para evaporar el alcohol.
Cubrimos la cazuela con agua mineral tibia hasta tapar la carne, bajamos el fuego a intensidad muy suave, tapamos y dejamos estofar de forma pausada durante dos horas hasta que la carne quede blanda.
Añadimos las castañas tostadas y el chocolate negro amargo picado a la cazuela en los últimos quince minutos de cocción, removiendo con cuchara de madera para dar brillo y espesor a la salsa.
Servimos el estofado de jabalí bien caliente en platos hondos de barro acompañando de las castañas y la salsa reducida.
Tips:
Marinar la carne de caza en este Vino fresco ayuda a ablandar las fibras musculares de la pieza mientras fija los aromas a frambuesa y tomillo de la Garnacha de Navahondilla.
Solomillo de ternera avileña a la parrilla con reducción de Vino La Viña de Ramón y chalotas
Un plato principal elegante donde la carne roja de la provincia de Ávila se ensalza con un glaseado denso, ácido y profundamente aromático elaborado con el producto de Bodega Fuentegalana.
Ingredientes:
-
200 ml de Vino tinto La Viña de Ramón 75cl Bodega Fuentegalana
-
4 medallones de solomillo de ternera avileña de 200 g cada uno
-
6 chalotas peladas y cortadas por la mitad a lo largo
-
200 ml de fondo oscuro de ternera concentrado
-
30 g de mantequilla artesana fría en dados
-
20 ml de aceite de oliva virgen extra
-
Sal marina en escamas y pimienta negra
Realización:
Comenzamos preparando los medallones de solomillo de ternera avileña dejándolos a temperatura ambiente durante una hora antes de su cocción para evitar choques térmicos en la plancha.
En un cazo pequeño, vertemos diez mililitros de aceite de oliva a fuego medio y doramos las chalotas cortadas durante cuatro minutos hasta que tomen un tono dorado claro.
Vertemos los doscientos mililitros de Vino tinto La Viña de Ramón sobre las chalotas y dejamos reducir a fuego vivo durante seis minutos hasta que el volumen del líquido disminuya a la mitad.
Añadimos el fondo oscuro de ternera concentrado al cazo y cocinamos la salsa a fuego medio durante ocho minutos adicionales hasta que adquiera una consistencia de jarabe denso.
Retiramos el cazo del fuego, añadimos los dados de mantequilla artesana fría y batimos con una varilla manual en círculos para emulsionar la salsa y aportar brillo y sedosidad.
Calentamos una parrilla de hierro a fuego máximo con el aceite restante. Salpimentamos los medallones de solomillo y los marcamos durante dos minutos y medio por cada lado para mantener el centro rosado.
Emplatamos los medallones de solomillo en platos llanos calientes, colocamos las chalotas confitadas a un lado y salseamos generosamente con la reducción concentrada antes de llevar a la mesa.
Tips:
Emulsionar la reducción con mantequilla fría al final equilibra la acidez nativa de la Garnacha abulense, logrando un glaseado aterciopelado de alta cocina.
Peras Conferencia escalfadas al Vino La Viña de Ramón con canela y helado de queso de cabra
Un postre de frutas clásico de la repostería europea donde la fruta de árbol absorbe el color picota y el perfume de monte bajo del caldo de Navahondilla.
Ingredientes:
-
400 ml de Vino tinto La Viña de Ramón 75cl Bodega Fuentegalana
-
4 peras firmes de la variedad Conferencia
-
120 g de azúcar de caña integral
-
1 rama de canela en rama de Ceylan
-
1 tira de piel de naranja ecológica sin parte blanca
-
4 bolas de helado artesano de queso de cabra del Tiétar
Realización:
Comenzamos lavando las cuatro peras Conferencia, pelándolas con cuidado manteniendo el rabillo intacto y cortando una fina rodaja en la base para que se sostengan erguidas.
En un cazo alto y estrecho donde quepan las peras verticales, vertemos los cuatrocientos mililitros de Vino tinto La Viña de Ramón.
Añadimos el azúcar de caña integral, la rama de canela y la piel de naranja ecológica al cazo, removiendo con una cuchara para disolver el azúcar.
Llevamos el líquido a ebullición a fuego medio e introducimos las cuatro peras erguidas en el recipiente.
Bajamos el fuego a intensidad suave, tapamos el cazo parcialmente y dejamos pochar las peras de forma pausada durante treinta y cinco minutos.
Regamos las peras con el caldo del cocinado cada diez minutos utilizando una cuchara para que adquieran un color picota oscuro y uniforme en toda la superficie.
Retiramos las peras del cazo con cuidado utilizando una espumadera y las dejamos enfriar erguidas sobre una fuente de cristal.
Subimos la intensidad del fuego del cazo y dejamos reducir el líquido restante durante diez minutos hasta obtener un almíbar denso y brillante.
Servimos cada pera escalfada tibia en un plato hondo, salseamos con el almíbar reducido y acompañamos con una bola de helado artesano de queso de cabra.
Tips:
El almíbar resultante condensa las notas de matorral silvestre del caldo, maridando de forma impecable con la cremosidad láctica del queso de cabra.
Risotto cremoso de setas boletus con reducción de Vino La Viña de Ramón y lascas de cecina
Una preparación de arroz meloso donde la acidez del caldo de la Sierra de Gredos corta la riqueza de la mantequilla y la potencia salina de la cecina de buey.
Ingredientes:
-
100 ml de Vino tinto La Viña de Ramón 75cl Bodega Fuentegalana
-
280 g de arroz de la variedad Carnaroli
-
200 g de setas boletus edulis frescas troceadas
-
1 cebolla dulce pequeña picada en brunoise
-
50 g de cecina de buey cortada en lascas finas
-
800 ml de caldo vegetal claro bien caliente
-
30 g de mantequilla sin sal y 30 ml de aceite de oliva
Realización:
Comenzamos manteniendo el caldo vegetal claro en un cazo a fuego suave para que se conserve a punto de ebullición durante toda la preparación del risotto.
En una cazuela baja de fondo grueso, vertemos el aceite de oliva a fuego medio y pochamos la cebolla dulce picada durante seis minutos hasta transparentar.
Añadimos las setas boletus edulis troceadas a la cazuela y las salteamos durante cuatro minutos hasta que tomen un color dorado.
Incorporamos el arroz Carnaroli y lo nacaramos durante dos minutos removiendo continuamente con una cuchara de madera hasta que el grano quede translúcido.
Vertemos los cien mililitros de Vino tinto La Viña de Ramón sobre el arroz y dejamos reducir a fuego vivo durante dos minutos hasta que el alcohol se evapore y el grano absorba el color picota.
Comenzamos a añadir el caldo vegetal caliente cacito a cacito, removiendo el arroz de forma constante a fuego medio durante diecisiete minutos a medida que absorba el líquido.
Retiramos la cazuela del fuego con el arroz al dente, añadimos la mantequilla fría y mantecamos removiendo enérgicamente en círculos durante dos minutos.
Servimos el risotto meloso de color violáceo en platos hondos, decorando la superficie con las lascas finas de cecina de buey.
Tips:
Nacarar el arroz con este Vino teñirá el grano de un color oscuro espectacular mientras impregna la preparación con aromas a fruta silvestre.
Hamburguesa gourmet de ternera avileña con cebolla confitada al Vino La Viña de Ramón
Una propuesta casual de alta calidad donde la verdura pochada lentamente en el caldo de Fuentegalana aporta dulzura y notas de monte bajo a la carne.
Ingredientes:
-
100 ml de Vino tinto La Viña de Ramón 75cl Bodega Fuentegalana
-
600 g de carne picada de ternera avileña de primera calidad
-
2 cebollas dulces grandes cortadas en juliana fina
-
4 panes de hamburguesa artesanales tipo brioche
-
80 g de queso semicurado de cabra en lonchas
-
20 g de azúcar de caña integral
-
30 ml de aceite de oliva virgen extra y sal
Realización:
Comenzamos preparando la cebolla confitada vertiendo veinte mililitros de aceite de oliva en una sartén a fuego muy lento.
Añadimos la cebolla dulce en juliana con una pizca de sal y dejamos pochar durante veinticinco minutos hasta que quede transparente y blanda.
Añadimos el azúcar de caña integral y los cien mililitros de Vino tinto La Viña de Ramón a la sartén con la cebolla, cocinando a fuego suave durante doce minutos hasta que el líquido reduzca y la cebolla quede caramelizada y brillante.
Dividimos la carne picada de ternera avileña en cuatro porciones de ciento cincuenta gramos, formando las hamburguesas con las manos sin amasar en exceso para mantener la jugosidad.
Calentamos el aceite restante en una plancha de hierro a fuego vivo. Sazonamos las hamburguesas y las cocinamos durante tres minutos por cada lado.
Colocamos las lonchas de queso de cabra sobre las hamburguesas en el último minuto de cocción y tapamos la plancha para que el queso se funda.
Tostamos los panes brioche en la plancha, colocamos la hamburguesa con el queso fundido en la base y coronamos con una capa generosa de cebolla confitada al caldo de autor antes de cerrar.
Tips:
La cebolla caramelizada en este Vino de Garnacha abulense aporta una jugosidad ácida que encaja a la perfección con la potencia de la carne avileña.
Magret de pato salteado con reducción de Vino La Viña de Ramón y frutos rojos
Una receta elegante de la cocina francocastellana donde la acidez viva del caldo de Navahondilla corta la grasa noble de la pechuga de pato.
Ingredientes:
-
150 ml de Vino tinto La Viña de Ramón 75cl Bodega Fuentegalana
-
2 pechugas o magrets de pato de 350 g cada uno
-
100 g de frutos rojos variados (frambuesas, moras y arándanos)
-
1 cucharada de miel de encina de la sierra
-
20 g de mantequilla artesana fría
-
Sal marina en escamas y pimienta negra molida
Realización:
Hacemos unos cortes en forma de rombo sobre la piel grasa de los magrets de pato sin llegar a cortar la carne, y salpimentamos al gusto.
Colocamos las pechugas en una sartén fría por el lado de la piel y encendemos el fuego a intensidad media-baja. Dejamos que la grasa se funda lentamente durante ocho minutos hasta que la piel quede crujiente.
Damos la vuelta a las pechugas y las cocinamos durante tres minutos por el lado de la carne para mantener el centro rosado. Retiramos el pato de la sartén y lo dejamos reposar envuelto en papel de aluminio.
Desechamos la mayor parte de la grasa de la sartén, vertemos los ciento cincuenta mililitros de Vino tinto La Viña de Ramón y la miel de encina, rascando el fondo con una espátula para desglasar.
Dejamos reducir el líquido a fuego vivo durante cuatro minutos, añadimos los frutos rojos variados y cocinamos dos minutos más hasta que la salsa espese.
Retiramos la sartén del fuego, incorporamos la mantequilla fría en dados y batimos suavemente con una varilla para dar brillo y sedosidad a la reducción.
Trinchamos el magret de pato en filetes diagonales, los disponemos en una fuente caliente y salseamos generosamente con la reducción de frutos rojos al caldo abulense.
Tips:
Cocinar el pato a fuego medio partiendo de sartén fría permite extraer la grasa poco a poco, logrando una piel crujiente que contrasta con la acidez del Vino.
MARIDAJE, VALOR, COMPRA Y BLOQUE LEGAL
El maridaje gastronómico de Vino tinto La Viña de Ramón 75cl Bodega Fuentegalana exige una selección de platos capaces de acompañar su estructura tanina pulida, su acidez de montaña y su perfil aromático silvestre. Este caldo de Navahondilla armoniza de forma impecable con las carnes rojas a la parrilla, especialmente con los cortes nobles de la raza Avileña-Negra Ibérica, como el chuletón, el solomillo o el entrecot a la brasa.
Vino de Bodega Fuentegalana encuentra también una alianza de excepcional elegancia al ser combinado con platos de caza mayor y menor. Estofados de jabalí, corzo al horno con salsa de arándanos, perdiz escabechada o pechuga de pato se benefician de la frescura ácida de la Garnacha de altitud, la cual corta la grasa de las carnes silvestres y potencia los matices de monte bajo del plato.
En el universo de la quesería artesanal, este Vino tinto de la Sierra de Gredos marida maravillosamente con los quesos de cabra curados y semicurados del Valle del Tiétar. Las piezas de corteza enmohecida, frotadas con pimentón o ahumadas con leña de roble encuentran en el perfil frutal a frambuesas y en la mineralidad de este caldo el contrapunto ideal para equilibrar la intensidad láctica.
Para las elaboraciones tradicionales de cuchara, Vino tinto La Viña de Ramón acompaña a la perfección a los guisos invernales castellanos. Patatas revolconas con torreznos, judiones de El Barco de Ávila con chorizo y potajes de legumbres se benefician de la frescura tónica de la bebida, dejando el paladar limpio tras cada cucharada de guiso.
If comparamos Vino tinto La Viña de Ramón con los caldos tintos industriales de gran consumo que abundan en las grandes superficies, las ventajas cualitativas resultan abrumadoras. Las marcas masivas suelen basarse en uvas de rendimiento excesivo, sobreextracción mecánica, correcciones químicas de acidez y crianzas aceleradas en chips de madera que aportan tostados artificiales.
Por el contrario, la casa abulense Bodega Fuentegalana ofrece un producto limpio, transparente y sincero donde las uvas centenarias de Garnacha Tinta y el terruño granítico maduran de forma natural. Este rigor en la viticultura ecológica de montaña garantiza una digestión ligera, una frescura nativa y una fidelidad aromática que respeta la salud y el paladar del consumidor.
Vino tinto La Viña de Ramón posee un valor gastronómico muy superior a su precio de mercado, al tratarse de una elaboración de autor de producción limitada que rinde de forma sobresaliente en la mesa. La concentración de sus flavonoides y su estructura ácida garantizan además una capacidad de guarda en botella de varios años en condiciones óptimas.
Comprar Vino tinto La Viña de Ramón de Bodega Fuentegalana en tiendas de alimentación especializada, vinotecas gourmet o en la plataforma online oficial de distribuidores autorizados garantiza la recepción de un lote recién comercializado. Aconsejamos comprobar que la botella mantenga su etiquetado impecable y que el corcho natural conserve el sello original de la bodega de Navahondilla.
Vino tinto La Viña de Ramón requiere unos consejos sencillos de conservación en el hogar para mantener sus cualidades organolépticas en estado óptimo durante años. Es obligatorio guardar la botella en posición horizontal en un lugar fresco, seco, bien ventilado y al abrigo de la luz solar directa o vibraciones, manteniendo temperaturas estables entre catorce y dieciséis grados centígrados.
Aconsejamos descorchar el Vino tinto La Viña de Ramón unos treinta minutos antes de su servicio para que la masa líquida se oxigene y exprese la totalidad de sus aromas de monte bajo. Servir el caldo en copas amplias a una temperatura comprendida entre catorce y dieciséis grados centígrados garantiza que la fruta roja y la mineralidad granítica se muestren con absoluta nitidez y elegancia.
Invertir en Vino tinto La Viña de Ramón de Bodega Fuentegalana es una decisión de consumo consciente que apoya la viticultura heroica de montaña, el mantenimiento del empleo rural y la preservación del patrimonio agrícola de la provincia de Ávila. Esta referencia es un básico insustituible que transforma cualquier comida en una celebración de la autenticidad y el buen gusto.
BLOQUE LEGAL
| Parámetro Regulado | Información Oficial y Veraz del Producto |
| Denominación del producto | Vino tinto La Viña de Ramón 75cl / Vino tinto de agricultura ecológica de la provincia de Ávila. |
| Ingredientes reales | Uva seleccionada (Garnacha Tinta 100% de viñedos viejos de montaña de cultivo ecológico), conservador (anhídrido sulfuroso / SULFITOS naturales y añadidos en dosis mínimas). |
| Alérgenos | Contiene SULFITOS (anhídrido sulfuroso). Producto naturalmente libre de gluten, huevo, leche y soja. APTO PARA VEGANOS Y CELÍACOS. |
| Volumen neto | 75 centilitros (75 cl) e / 750 mililitros (Distribuidos en botella de vidrio borgoña protector con tapón de corcho natural). |
| Graduación alcohólica | 14% Vol. (Grado alcohólico volumétrico real según la añada). |
| Conservación | Conservar la botella tumbada en lugar fresco, seco y apartado de la luz solar directa entre 14 °C y 16 °C. Tras su apertura, mantener encorchado en frigorífico y consumir en 4 días. |
| Origen | Navahondilla, Valle del Tiétar, Sierra de Gredos, Ávila, Castilla y León, España. |
| Empresa elaboradora | Bodega Fuentegalana (Fuentegalana Vinos de la Tierra S.L.). Sede y bodega: Carretera de Navahondilla a Entrerríos, km 2, C.P. 05429, Navahondilla, Ávila, España. Registro Embotellador Oficial. |
| Lote y consumo preferente | Consultar el código alfanumérico de lote e indicación impresos en el reverso de la etiqueta o en la contraetiqueta de la botella. |
| Modo de consumo | Servir entre 14 °C y 16 °C en copa amplia de cristal fino. Atemperar y oxigenar 30 minutos antes de servir. Consumir con moderación. Prohibida la venta a menores de 18 años. |




Valoraciones
No hay valoraciones aún.