HISTORIA, CONTEXTO Y PRODUCTO
Bombones es la palabra que evoca la cumbre de la confitería europea y el refinamiento del cacao transformado en pequeñas joyas comestibles. Los Bombones Dessert 106g Amoretta representan una de las propuestas más elegantes del panorama chocolatero continental contemporáneo.
Esta exclusiva selección de Bombones nace de la célebre casa polaca Mieszko, una factoría con décadas de maestría en el arte del dulce. La marca ha sabido conquistar los mercados internacionales combinando recetas clásicas con una visión moderna de la bombonería.
El origen de la tradición confitera que da vida a estos Bombones se remonta a la prestigiosa herencia centroeuropea del siglo veinte. En estas regiones, los maestros chocolateros perfeccionaron el moldeado fino de cáscaras crujientes destinadas a custodiar rellenos aireados.
Mieszko ha desarrollado esta línea de Bombones bajo el sello Amoretta, concebida para transformar los grandes postres internacionales en bocados individuales. Cada pieza rinde homenaje a la pastelería clásica mediante texturas suaves y coberturas nobles de chocolate puro.
El contexto cultural de estos Bombones se vincula al ritual social de la sobremesa y al arte de compartir momentos distinguidos. En la cultura centroeuropea, obsequiar una caja de dulces selectos constituye un código de hospitalidad, afecto y celebración festiva.
La gama de Bombones Dessert 106g Amoretta traslada esa liturgia al ámbito doméstico mediante un formato íntimo, accesible y refinado. La colección incluye interpretaciones magistrales de postres emblemáticos como la crema catalana, el tiramisú italiano o la panna cotta.
El desarrollo del sabor en estos Bombones se fundamenta en una rigurosa selección de habas de cacao tostadas con suma delicadeza. Los artesanos chocolateros ajustan el conchado para conseguir una manteca fluida que funda instantáneamente al contacto con el paladar.
La arquitectura de cada uno de estos Bombones combina coberturas de chocolate con leche y chocolate negro de alta pureza. Esta dualidad permite matizar el dulzor de los núcleos cremosos, aportando un contrapunto aromático de cacao tostado inconfundible.
El relleno cremoso que albergan estos Bombones se elabora mediante emulsiones estables de leche entera, grasas vegetales nobles y aromas naturales. El objetivo técnico consiste en replicar la densidad exacta de los mousses y confituras de la alta pastelería.
La información real de la firma Mieszko confirma que estos Bombones se fabrican en sus plantas certificadas de Racibórz, Polonia. La compañía aplica controles de calidad internacionales para garantizar que la frescura de los rellenos permanezca inalterada.
Desde un enfoque gourmet, estos Bombones destacan por la extraordinaria finura de su camisa exterior de chocolate templado. Al quebrar la cobertura, no se percibe un grosor excesivo, permitiendo que el corazón cremoso protagonice la experiencia sápida.
La crema de avellana integrada en varios de estos Bombones aporta un tostado cálido que evoca los pralinés piamonteses tradicionales. La molienda ultra fina del fruto seco asegura una sedosidad absoluta, carente de cualquier aspereza o granulosidad residual.
En las variantes inspiradas en postres lácteos, estos Bombones despliegan notas de nata fresca, vainilla de Madagascar y caramelo tostado. Este equilibrio evita el exceso de dulzor gracias a la astringencia balsámica que proporciona el cacao de cobertura.
La presentación en estuche de ciento seis gramos convierte a estos Bombones en una elección precisa para degustaciones individuales o de pareja. El envasado alveolar protege la superficie brillante y decorada de cada pieza contra oscilaciones térmicas o impactos.
El valor de estos Bombones reside en su capacidad para ofrecer un viaje sensorial por los grandes clásicos de la repostería mundial. Disfrutar de una de estas piezas equivale a saborear una porción concentrada de tarta artesana en un único bocado.
La trayectoria de Mieszko en la elaboración de Bombones consolida a la gama Amoretta como un referente en tiendas gourmet y boutiques. La precisión técnica en el atemperado del chocolate otorga a cada bombón un brillo cristalino muy atractivo.
Elegir estos Bombones supone apostar por una confitería que respeta las proporciones justas entre grasa láctea y sólidos de cacao. El resultado es un producto equilibrado, refinado y diseñado para satisfacer a los paladares más exigentes del mundo.
Los maestros obradores cuidan cada detalle en la inyección del relleno para evitar cámaras de aire que oxiden las cremas interiores. Gracias a ello, estos Bombones conservan un bouquet aromático intacto desde el empaquetado hasta su apertura en mesa.
La presencia de estos Bombones en una reunión social eleva el estatus del café o té servido, convirtiendo el cierre en un festín. Es la expresión viva de la bombonería europea adaptada al ritmo de vida y gustos del consumidor contemporáneo.
El perfil de estos Bombones se aleja de la confitería industrial masiva gracias a la nobleza de sus ingredientes y su factura impecable. Cada bombón es una obra de ingeniería dulce pensada para derretirse con elegancia y dejar un recuerdo imborrable.
ANÁLISIS SENSORIAL Y EXPERIENCIA
La experiencia organoléptica que ofrecen estos Bombones comienza en el instante en que se retira la lámina protectora del estuche. Una ráfaga envolvente de cacao tostado, vainilla dulce y frutos secos templados invade de inmediato el ambiente circundante.
El aroma de estos Bombones revela la pureza de la manteca de cacao utilizada, sin notas grasas artificiales ni azúcares punzantes. Se perciben destellos de café expreso suave, caramelo tostado y un fondo láctico cremoso sumamente reconfortante.
Al contemplar la superficie de estos Bombones, la vista aprecia un acabado satinado perfecto con relieves decorativos en relieve. El color oscila entre el marrón caoba del chocolate negro y el tono avellana dorado del chocolate con leche.
Al tacto, estos Bombones muestran una firmeza impecable que no mancha los dedos si se manipulan con la delicadeza debida. La cobertura presenta un grosor calibrado que anticipa una resistencia crujiente al ser mordida con los incisivos.
El primer bocado sobre uno de estos Bombones genera un chasquido limpio y seco, prueba inequívoca de un atemperado magistral. De inmediato, el calor de la boca comienza a fundir la cobertura exterior liberando el corazón cremoso.
La textura de estos Bombones en boca es un prodigio de sedosidad, donde la crema densa se funde con la cobertura líquida. No se detectan arenas ni grumos; la emulsión fluye de manera homogénea por la lengua y el paladar.
En cuanto al sabor, estos Bombones despliegan un concierto sápido que emula los postres más célebres de las capitales europeas. Las notas tostadas del cacao amargo equilibran con maestría la untuosidad dulce de la nata y el toffee.
El motivo por el cual estos Bombones enganchan al paladar gourmet radica en el juego de contrastes térmicos y mecánicos. La transición entre la camisa exterior crujiente y el núcleo blando genera una gratificación sensorial inmediata y adictiva.
En el caso del bombón inspirado en el tiramisú, se percibe una pincelada de café tostado que despierta las papilas gustativas. Ese matiz amargo corta la grasa láctea de la crema, prolongando la sensación de ligereza tras haber tragado.
El ejemplar de crema catalana encierra en estos Bombones un perfume sutil de canela y corteza de limón caramelizada. El azúcar tostado aporta un crujiente microscópico que recrea fielmente la costra de caramelo del postre original.
La psicología del consumo de estos Bombones conecta con el deseo de concederse una pausa indulgente en medio del ajetreo diario. Saborear una pieza en soledad activa circuitos de recompensa ligados al confort emocional y la calma reflexiva.
Imagine una tarde fría de otoño contemplando la lluvia tras el ventanal de una biblioteca mientras el silencio lo envuelve todo. Abrir esta caja de Bombones y dejar que una pieza se funda lentamente junto a un té caliente transforma la jornada.
En una cena formal, presentar estos Bombones sobre una bandeja de plata junto a las copas de licor suscita admiración inmediata. Los comensales intercambian impresiones sobre los matices de cada variedad, prolongando la magia de la sobremesa compartida.
Durante un encuentro íntimo de pareja, estos Bombones actúan como un vehículo de complicidad y juego sensorial compartido. Probar a ciegas las distintas variedades y adivinar el postre oculto convierte el postre en una experiencia lúdica inolvidable.
El retrogusto que dejan estos Bombones en la garganta es limpio, prolongado y eminentemente balsámico, sin asperezas ácidas. Queda en la memoria una estela de cacao noble y avellana tostada que invita a reiniciar la degustación con calma.
La ligereza de la masa interior de estos Bombones evita la saturación digestiva, permitiendo disfrutar de varias unidades sin pesadez. Esta virtud técnica demuestra el talento de los maestros chocolateros de Mieszko en la formulación de grasas.
La integración de la vainilla natural en estos Bombones redondea las aristas del cacao amargo sin enmascarar su temperamento silvestre. Es una sinfonía equilibrada donde ningún ingrediente monopoliza el protagonismo en detrimento del conjunto sensorial.
Degustar estos Bombones despacio, manteniendo el bombón contra el paladar sin masticar, revela la complejidad de sus fases de fusión. Primero asoma la manteca dulce, luego estalla el núcleo aromático y finalmente perdura el tostado del haba.
Esta experiencia gustativa convierte a los Bombones Dessert 106g Amoretta en un capricho de referencia para amantes del chocolate. Una lección de confitería centroeuropea que demuestra cómo la técnica puede convertir ingredientes nobles en pura poesía gastronómica.
USOS, APLICACIONES Y RECETAS
La versatilidad culinaria de estos Bombones permite incorporarlos en sofisticadas elaboraciones de alta pastelería y repostería contemporánea. Su equilibrio entre coberturas de cacao fino y núcleos cremosos ofrece una base perfecta para postres emplatados de autor.
A continuación, se detallan siete recetas completas donde estos Bombones aportan su textura y sabor a preparaciones gastronómicas excepcionales.
Fondant de Chocolate con Corazón Fundente de Bombones Dessert 106g Amoretta
Esta elaboración versiona el clásico volcán de chocolate integrando un bombón en su centro para lograr un relleno cremoso perfecto.
Ingredientes: Para cuatro personas se necesitan cuatro unidades de Bombones Dessert 106g Amoretta, ciento veinte gramos de chocolate negro al setenta por ciento, cien gramos de mantequilla sin sal, dos huevos enteros de corral, dos yemas de huevo fresco, cuarenta gramos de azúcar glas y treinta y cinco gramos de harina de trigo fina tamizada.
Realización: Comenzamos fundiendo el chocolate negro junto con la mantequilla al baño María a fuego muy suave, removiendo con una espátula hasta obtener una crema brillante. En un bol aparte, batimos con varillas los dos huevos enteros, las dos yemas y el azúcar glas hasta que blanqueen y doblen su volumen inicial. Incorporamos la mezcla de chocolate tibio sobre los huevos con movimientos suaves y envolventes. Añadimos la harina tamizada poco a poco, integrándola con cuidado de no perder el aire acumulado.
Engrasamos cuatro moldes individuales de soufflé con mantequilla y espolvoreamos cacao en polvo en su interior. Vertemos la masa hasta la mitad de cada molde y colocamos un ejemplar de estos Bombones en el centro geométrico de cada recipiente. Cubrimos con el resto de la masa hasta rellenar tres cuartas partes del molde. Horneamos en horno precalentado a doscientos grados durante exactamente nueve minutos. Retiramos, dejamos reposar un minuto y desmoldamos en platos calientes; al hundir la cuchara, el interior del bombón brotará convertido en lava líquida perfumada.
Tips: Enfriar los Bombones en el congelador durante veinte minutos antes de introducirlos en la masa asegura que el corazón quede perfectamente líquido tras el horneado.
Copa Helada de Café Moka con Crujiente de Bombones Dessert 106g Amoretta
Un postre de copa rápido pero de presentación profesional, ideal para culminar un almuerzo estival con notas tostadas y lácteas.
Ingredientes: Para dos copas se precisan cuatro unidades de Bombones Dessert 106g Amoretta, dos bolas grandes de helado artesano de café expreso, dos bolas de helado de nata fresca, cincuenta mililitros de café expreso recién hecho y enfriado, cien mililitros de nata para montar con treinta y cinco por ciento de grasa, diez gramos de azúcar y granos de café garrapiñados.
Realización: Iniciamos la receta montando la nata líquida bien fría junto con el azúcar en un bol helado hasta que forme picos firmes, reservándola en manga pastelera con boquilla rizada. Tomamos dos de los Bombones y los picamos finamente con un cuchillo de sierra para obtener pequeños cristales crujientes de chocolate y crema. En el fondo de dos copas altas de cristal transparente, colocamos una base del picadillo de estos Bombones crujientes.
Añadimos a cada copa una bola de helado de café y una bola de helado de nata, presionando suavemente con la cuchara para asentarlas. Vertemos sobre el helado el café expreso frío de forma delicada para no derretir la crema prematuramente. Coronamos la copa con un rosetón generoso de nata montada artesana. Decoramos clavando un bombón entero en la cima de la nata, espolvoreando más virutas de Bombones y unos granos de café garrapiñados antes de servir de inmediato.
Tips: Utilizar una copa previamente enfriada en el congelador mantiene la textura del helado firme mientras se degusta el contraste con los Bombones.
Tarta Fría de Queso Mascarpone y Bombones Dessert 106g Amoretta sin Horno
Una tarta sofisticada inspirada en el tiramisú italiano donde las cremas del bombón aromatizan una suave mousse de queso.
Ingredientes: Para un molde de dieciocho centímetros se requieren seis unidades de Bombones Dessert 106g Amoretta, doscientos gramos de galletas tipo digestive, ochenta gramos de mantequilla derretida, trescientos gramos de queso mascarpone auténtico, doscientos mililitros de nata para montar, sesenta gramos de azúcar glas, cuatro hojas de gelatina neutra y cacao puro en polvo para espolvorear.
Realización: Trituramos las galletas digestive hasta convertirlas en polvo fino y las mezclamos con la mantequilla derretida formando una arena húmeda. Forramos la base de un molde desmontable con esta pasta, presionando con el culo de un vaso para compactarla, y refrigeramos media hora. Hidratamos las hojas de gelatina en agua fría diez minutos. En un bol amplio, batimos el mascarpone con el azúcar glas hasta lograr una pomada lisa y sin grumos. Calentamos cincuenta mililitros de nata y disolvemos en ella la gelatina escurrida.
Montamos el resto de la nata a punto de nieve suave y la integramos al queso mascarpone junto con la gelatina disuelta mediante movimientos envolventes. Cortamos cuatro unidades de estos Bombones en cuartos pequeños y los repartimos de forma homogénea dentro de la crema blanca. Vertemos la mezcla sobre la base de galleta y alisamos la superficie con una espátula. Refrigeramos la tarta un mínimo de seis horas. Antes de servir, desmoldamos con cuidado, espolvoreamos cacao puro por encima y decoramos con dos Bombones enteros cortados en mitades diagonales.
Tips: Pasar la hoja del cuchillo por agua caliente y secarla antes de cortar la tarta garantiza porciones limpias sin que el relleno de los Bombones se desplace.
Batido Frappé Imperial de Vainilla Bourbon con Bombones Dessert 106g Amoretta
Una bebida gourmet densa y refrescante pensada para meriendas selectas o como reconstituyente en tardes calurosas.
Ingredientes: Para dos vasos generosos se utilizan cuatro unidades de Bombones Dessert 106g Amoretta, trescientos mililitros de leche entera fresca de vaca, tres bolas de helado artesano de vainilla Bourbon, cuatro cubitos de hielo picado fino, nata montada azucarada para decorar y sirope de caramelo salado artesano.
Realización: Disponemos en el vaso de una batidora de vaso americana tres unidades de estos Bombones junto con la leche entera fresca y los cubitos de hielo picado. Trituramos a velocidad alta durante treinta segundos para que la cáscara del chocolate se fracture en micropartículas imperceptibles. Añadimos las tres bolas de helado de vainilla Bourbon y volvemos a batir durante quince segundos a velocidad media hasta emulsionar un batido espeso y espumoso.
Decoramos las paredes interiores de dos vasos altos de cristal con un zigzagueo de sirope de caramelo salado. Vertemos el batido frappé en los vasos de manera pausada para preservar la espuma superior. Coronamos cada vaso con una montaña de nata montada bien firme. Rallamos el último de los Bombones con un microplane sobre la nata y colocamos una pajita de papel grueso para degustar este batido cremoso de inmediato.
Tips: Si prefiere un toque adulto, añadir veinte mililitros de licor de avellana o amaretto al batir los Bombones elevará la complejidad aromática del combinado.
Mousse Ligera de Yogur Griego con Corazón de Bombones Dessert 106g Amoretta
Un postre ligero en textura pero opulento en matices que juega con la acidez láctica del yogur frente al dulzor noble del praliné.
Ingredientes: Para cuatro raciones individuales se necesitan cuatro unidades de Bombones Dessert 106g Amoretta, doscientos cincuenta gramos de yogur griego natural sin azúcar, ciento cincuenta mililitros de nata montada firme, treinta gramos de miel de acacia pura, dos claras de huevo a punto de nieve y ralladura fina de piel de lima.
Realización: Comenzamos disponiendo el yogur griego en un cuenco amplio y batiéndolo suavemente junto con la miel de acacia y la ralladura de lima fresca. Incorporamos la nata montada con delicadeza utilizando una lengua de silicona para mantener la ligereza de la emulsión láctea. Agregamos las claras a punto de nieve con movimientos envolventes de abajo hacia arriba para dotar a la mousse de una consistencia aérea y esponjosa.
Tomamos cuatro copas de cristal bajas y vertemos una capa de crema de yogur hasta completar un tercio del recipiente. En el centro exacto de cada copa, colocamos uno de estos Bombones enteros, presionándolo suavemente para que quede anclado. Cubrimos con el resto de la mousse de yogur hasta ocultar el dulce por completo y alisamos. Refrigeramos durante tres horas para que la mousse adquiera cuerpo. Servimos fresca, sorprendiendo al comensal que descubrirá el corazón de cacao al hundir su cuchara en la copa.
Tips: La acidez cítrica de la lima fresca corta la grasa de los Bombones, refrescando el paladar y realzando las notas de chocolate con leche.
Peras Williams Pochadas al Vino Especiado sobre Sopa de Bombones Dessert 106g Amoretta
Un postre de restaurante gastronómico que aúna la tradición de la fruta cocida con una rica salsa elaborada a partir del bombón fundido.
Ingredientes: Para cuatro personas utilizaremos seis unidades de Bombones Dessert 106g Amoretta, cuatro peras Williams firmes y peladas manteniendo el rabito, quinientos mililitros de vino tinto joven de calidad, cien gramos de azúcar de caña, una rama de canela, dos estrellas de anís, una tira de piel de naranja y cincuenta mililitros de nata líquida tibia.
Realización: En una cazuela estrecha y honda, vertemos el vino tinto junto con el azúcar de caña, la canela, el anís estrellado y la piel de naranja. Llevamos a ebullición suave y sumergimos las peras Williams peladas en posición vertical. Cocinamos a fuego lento tapado durante veinticinco minutos hasta que la fruta esté tierna y haya adquirido un tono rubí profundo. Retiramos las peras del vino y dejamos reducir el líquido restante hasta obtener un almíbar denso.
En un cazo pequeño al baño María, fundimos cuatro de estos Bombones troceados junto con los cincuenta mililitros de nata líquida tibia, batiendo despacio con varillas hasta lograr una salsa lisa, untuosa y brillante. Vertemos un espejo de esta sopa caliente de chocolate en el fondo de cuatro platos hondos de porcelana blanca. Colocamos una pera pochada de pie en el centro de cada plato y napamos con unas gotas del almíbar de vino especiado. Decoramos los platos con virutas finas obtenidas de los dos Bombones restantes antes de servir.
Tips: Cortar una base plana milimétrica en el culo de las peras antes de cocinarlas asegura que se mantengan erguidas con elegancia sobre la salsa de Bombones.
Trufas Crujientes de Galleta y Bombones Dessert 106g Amoretta para Sobremesa
Una preparación de confitería de autor ideal para acompañar el servicio de café o digestivos en reuniones de alta etiqueta.
Ingredientes: Para doce trufas se precisan seis unidades de Bombones Dessert 106g Amoretta, ochenta gramos de galletas de mantequilla artesanas trituradas, cincuenta gramos de praliné de avellanas concentrado, treinta mililitros de nata líquida templada y cien gramos de fideos de chocolate negro para rebozar las piezas.
Realización: Colocamos los seis ejemplares de estos Bombones en una tabla y los picamos finamente con un cuchillo pesado hasta formar una pasta desestructurada. En un bol mediano, mezclamos este picadillo con el praliné de avellanas concentrado y la nata líquida templada, trabajando con tenedor hasta que la mezcla sea maleable. Añadimos las galletas de mantequilla trituradas y removemos hasta lograr una masa densa, homogénea y aromática.
Cubrimos la pasta resultante con papel film transparente y la dejamos reposar en el frigorífico durante una hora para que las grasas endurezcan. Con la ayuda de dos cucharillas o con las manos ligeramente humedecidas en agua fría, formamos bolas del tamaño de una nuez pequeña. Hacemos rodar cada esfera sobre un plato colmado de fideos de chocolate negro, asegurando que queden cubiertas por completo. Colocamos las trufas en cápsulas de papel rizado miniatura y las mantenemos en frío hasta el momento de llevar a la mesa con el café.
Tips: Humedecer las palmas de las manos con agua helada evita que el chocolate de los Bombones se derrita por el calor corporal durante el boleado.
MARIDAJE, VALOR, COMPRA Y BLOQUE LEGAL
El maridaje de estos selectos Bombones exige atender a los matices grasos del cacao y la riqueza láctea de sus núcleos de repostería. Un café de especialidad de tueste medio, como un arábica etíope con notas florales y cítricas, limpia el paladar tras cada bocado de chocolate.
Si se prefiere el maridaje con té, las cosechas de té negro ahumado Lapsang Souchong aportan un contrapunto fascinante al dulzor de estos Bombones. La madera y el humo del té abrazan los tonos torrefactos del haba de cacao tostada, generando una armonía sofisticada y madura.
En el ámbito de las bebidas espirituosas, los rones añejos del Caribe con notas de barrica de roble constituyen acompañantes idóneos para estos Bombones. La caña de azúcar envejecida y la vainilla del destilado potencian la textura del chocolate con leche sin saturar las papilas.
Un vino generoso como un Pedro Ximénez de Jerez o un Oporto Tawny de diez años entabla un diálogo magistral con estos Bombones. Los recuerdos a pasas, higos secos y frutos secos de estos vinos enriquecen los rellenos de crema catalana y tiramisú.
Al comparar estos Bombones con las tabletas de confitería industrializada común, se evidencia una superioridad rotunda en la finura del conchado. Mientras los productos de gran superficie recurren a mantecas hidrogenadas baratas, Mieszko prioriza grasas que funden a temperatura corporal humana.
El valor gastronómico de este producto radica en su condición de postre en miniatura, concentrando la arquitectura de una tarta en pocos gramos. Disponer de esta caja en el hogar permite resolver un final de velada con la elegancia propia de un restaurante con estrella.
Para una degustación perfecta en el hogar, conviene atemperar estos Bombones entre dieciocho y veinte grados antes de llevarlos a la boca. Nunca deben consumirse recién sacados de la nevera, ya que el frío adormece las papilas e impide que la manteca libere sus aromas.
El formato compacto de ciento seis gramos convierte a esta referencia en un obsequio distinguido que transmite aprecio y buen gusto sin estridencias. Es la compra idónea para quien busca un capricho personal accesible o un detalle de cortesía impecable para anfitriones.
La relación entre calidad confitera y coste sitúa a estos Bombones en una posición de privilegio dentro del segmento del lujo accesible europeo. Adquirir esta pieza es asegurarse una experiencia sensorial que celebra la maestría repostera sin salir de casa.
BLOQUE LEGAL OBLIGATORIO
Denominación del producto: Surtido de bombones de chocolate con y sin leche rellenos de cremas con sabor a postres internacionales.
Ingredientes: Chocolate (azúcar, pasta de cacao, manteca de cacao, grasa láctea anhidra, emulgentes: lecitinas de soja y polirricinoleato de poliglicerol, aroma), chocolate con leche (azúcar, manteca de cacao, leche entera en polvo, pasta de cacao, suero de leche en polvo, grasa láctea anhidra, emulgentes: lecitinas de soja y polirricinoleato de poliglicerol, aroma), grasa vegetal de palma y karité en proporción variable, azúcar, suero de leche en polvo, leche desnatada en polvo, jarabe de glucosa, pasta de avellanas, cacao desgrasado en polvo, café tostado molido, aromas naturales y artificiales, emulgente: lecitinas de soja, colorantes: caramelo natural y extracto de pimentón. Cobertura de chocolate: cacao 43% mínimo. Chocolate con leche: cacao 28% mínimo.
Alérgenos: Contiene leche y sus derivados (incluida la lactosa), soja y sus derivados, y avellanas. Puede contener trazas de cacahuetes, otros frutos de cáscara dura, huevos y cereales que contienen gluten.
Peso neto: 106 gramos e.
Conservación: Conservar en lugar fresco, seco y apartado de fuentes de calor y luz solar directa, idealmente entre catorce y dieciocho grados centígrados con humedad relativa inferior al sesenta y cinco por ciento. Tras abrir el estuche, mantener la bandeja en su caja original bien cerrada y consumir en el plazo de quince días para apreciar su textura óptima.
Origen: Fabricado en Polonia (Unión Europea).
Empresa elaboradora: Mieszko S.A., Aleje Jerozolimskie 181, 02-222 Varsovia, Polonia. Planta de producción: ul. Starowiejska 75, 47-400 Racibórz, Polonia.
Lote y consumo preferente: Lote y fecha de consumo preferente impresos en el reverso del estuche junto al código de barras.
Modo de consumo: Producto listo para su consumo directo a temperatura ambiente, idealmente entre dieciocho y veinte grados centígrados para favorecer la fusión de sus coberturas.




Valoraciones
No hay valoraciones aún.