HISTORIA, CONTEXTO Y PRODUCTO
El chocolate Negro 72% con Trufa Negra 125g El Beato representa una de las cumbres más singulares de la chocolatería artesanal de la provincia de Soria, combinando la fuerza del cacao americano con la mística aromática de los bosques continentales. La historia de esta maravillosa creación está ligada a la localidad de El Burgo de Osma, donde la marca El Beato ha sabido rescatar recetas tradicionales para adaptarlas a los estándares culinarios más sofisticados.
Este proyecto familiar nació con el firme propósito de crear experiencias sensoriales únicas a través de elaboraciones que fusionan el cacao con los recursos endógenos más valiosos de las tierras castellanas, como la apreciada Tuber melanosporum. Las raíces de esta combinación se hunden en el respeto por los procesos lentos de elaboración, donde el tostado del haba de cacao se realiza de manera controlada para no enmascarar los sutiles matices forestales de la trufa.
El contexto cultural de este dulce se enmarca en la rica herencia micológica de Soria, un territorio de clima riguroso e inviernos prolongados cuyas características de suelo propician el crecimiento de la trufa negra de máxima categoría internacional. Los recolectores locales extraen este hongo de manera artesanal con la ayuda de perros adiestrados durante los meses de frío más intenso, asegurando que cada ejemplar posea una madurez aromática óptima y equilibrada.
La marca El Beato ha seleccionado de manera minuciosa un blend de cacaos de origen con un setenta y dos por ciento de pureza para que actúe como el soporte idóneo de los aceites esenciales fúngicos integrados. El desarrollo del ingrediente principal busca un equilibrio perfecto entre el amargor noble del cacao, las notas ácidas naturales de la fruta tropical y el carácter terroso, balsámico y profundo que aporta la trufa negra natural.
Desde una perspectiva estrictamente gourmet, este chocolate no debe ser considerado un simple dulce industrial de consumo rápido, sino una manifestación pura de la gastronomía de autor que merece ser degustada con detenimiento y paciencia en la mesa. La integración de la trufa se realiza mediante un proceso exclusivo de la firma soriana, donde las partículas del hongo se infunden de manera homogénea en la manteca de cacao caliente antes del moldeado definitivo.
La empresa conservera y pastelera que da vida a este artículo ha consolidado una reputación impecable en el circuito de ferias delicatessen de España, gracias a su rechazo frontal a las grasas hidrogenadas y a los aromas químicos artificiales. Cada tableta de ciento veinticinco gramos se concibe como un recorrido por los paisajes de Castilla, uniendo la calidez del trópico americano con la sobriedad y el misterio invernal de los encinares sorianos.
La explicación técnica de esta receta revela que el setenta y dos por ciento de cacao proporciona los taninos necesarios para limpiar las grasas de la trufa, logrando una interacción bidimensional donde ningún elemento solapa al compañero de fórmula. El consumidor premium valora la honestidad de una marca que cuida desde el origen de las materias primas hasta el diseño sobrio de un envase que protege los aceites volátiles de la luz.
Consumir este chocolate Negro 72% con Trufa Negra 125g El Beato implica sumergirse en una filosofía culinaria que premia la autenticidad, la sostenibilidad del entorno rural y el saber hacer de los maestros artesanos de El Burgo de Osma. Su presencia en las despensas más exclusivas confirma el auge de los productos de fusión que arriesgan con armonías complejas para deleitar a los paladares más sibaritas del panorama internacional.
ANÁLISIS SENSORIAL Y EXPERIENCIA
El examen organoléptico de este chocolate Negro 72% con Trufa Negra 125g El Beato ofrece un recorrido de matices aromáticos y táctiles que seducen de manera inmediata a los catadores entrenados en el universo del cacao fino. Al retirar el envoltorio protector de la tableta, se desvela una superficie de color marrón oscuro profundo, casi opaco, con un brillo satinado impecable que atestigua un templado de la manteca de cacao ejecutado a la perfección.
La consistencia física del dulce muestra una firmeza notable al tacto, fragmentándose con un chasquido limpio, seco y rotundo que confirma el correcto porcentaje de sólidos de cacao y la ausencia total de grasas vegetales baratas de sustitución. Al acercar el producto a la nariz, el aroma inicial que se desprende es de una complejidad asombrosa, inundando las fosas nasales con una primera oleada densa donde el cacao tostado abraza los efluvios de la tierra húmeda.
No existen en este chocolate notas de vainilla artificial o azúcares quemados; la fragancia evoluciona con el calor de las manos, desvelando aromas secundarios a sotobosque, gas noble, madera de encina y un fondo balsámico muy elegante. Cuando el comensal deposita una pequeña porción sobre la lengua, la experiencia táctil inicial está definida por una resistencia noble que cede paso de forma paulatina a una untuosidad aterciopelada y envolvente.
La masa se derrite de manera homogénea gracias a la temperatura corporal, distribuyendo los componentes grasos por toda la cavidad bucal sin dejar rastro de texturas granulosas o cerosas que entorpezcan la cata de los matices fúngicos. El sabor inicial de este chocolate impacta con un amargor noble y una acidez frutal muy sutil, que sirve de preludio para la eclosión del umami profundo aportado por las partículas de trufa negra infundidas de forma artesanal.
El punto de azúcar está medido con una precisión quirúrgica, actuando como un simple conductor que potencia los descriptores terrosos y balsámicos del hongo silvestre sin restar un ápice de seriedad al conjunto de la tableta de El Beato. En el paso por la garganta, el chocolate libera notas sutiles de frutos secos tostados, tabaco rubio y un retrogusto ahumado que permanece en el paladar durante varios minutos tras la deglución completa de la porción.
Este producto engancha de manera irremediable al público gourmet porque ofrece una bidimensionalidad de sabores que desafía los registros tradicionales de la confitería, uniendo lo dulce y lo fúngico en una armonía madura y sugerente. Las tabletas industriales de bajo precio suelen presentarse planas, excesivamente dulces o con aromas químicos de imitación, mientras que la propuesta soriana mantiene una arquitectura de sabores limpia, cambiante y de una sofisticación insuperable.
Los escenarios ideales para el consumo de este chocolate se vinculan de manera natural con los momentos de descanso consciente y la alta sumillería, convirtiendo una sobremesa ordinaria en un acontecimiento gastronómico de primer nivel culinario. Imaginemos una noche de invierno junto a una chimenea encendida, donde las porciones se presentan sobre un plato de pizarra oscura para resaltar el brillo satinado de la manteca de cacao pura.
En este ambiente de sosiego, el chocolate actúa como el dinamizador perfecto de una conversación pausada entre aficionados que valoran los productos con alma, historia y manufactura artesanal verificable en las zonas rurales españolas. Otro escenario narrativo sublime para disfrutar de esta tableta de El Beato es durante una sesión de cata privada en el santuario de la cocina propia, degustando el dulce en silencio para aislar cada matriz olfativa.
La psicología detrás del consumo de este chocolate premium conecta de forma directa con el deseo humano de explorar nuevos horizontes gustativos y otorgarse recompensas personales basadas en la máxima exclusividad alimentaria del mercado bio. Saber que cada tableta contiene la esencia de un hongo silvestre que requiere años de crecimiento bajo tierra aporta un valor intelectual inestimable a la experiencia, elevando nuestro estado de ánimo a través del placer sensorial.
USOS, APLICACIONES Y RECETAS
La versatilidad culinaria que demuestra este chocolate Negro 72% con Trufa Negra 125g El Beato en el ámbito de la cocina contemporánea de ejecución fina permite que este ingrediente actúe como un potenciador de sabor de primer nivel. Su riqueza en taninos nobles y su fondo de umami fúngico concentrado funcionan como un sazonador dulce extraordinario que aporta jugosidad, color y profundidad aromática a masas, salsas de carne y emulsiones cremosas de vanguardia.
Reducción aterciopelada de cacao trufado para carnes de caza noble
La carne de caza encuentra en el cacao su aliado tradicional por excelencia, una unión que en esta receta se enriquece de forma espectacular gracias a los matices fúngicos de la trufa negra de Soria. Es una salsa de un brillo espejo impecable y una fijeza aromática prolongada, idónea para napar medallones de ciervo o solomillos de jabalí asados a la leña.
Ingredientes:
Treinta gramos de chocolate Negro 72% con Trufa Negra 125g El Beato picado.
Doscientos mililitros de caldo de carne concentrado reducido de huesos de caza.
Cincuenta mililitros de vino tinto de guarda de la Denominación de Origen Ribera del Duero.
Una cebolla chalota mediana picada en brunoise de forma milimétrica.
Quince mililitros de aceite de oliva virgen extra de sabor maduro.
Realizacion: Calentamos el aceite de oliva virgen extra en un cazo de fondo grueso a fuego muy bajo, incorporando la cebolla chalota picada para pocharla de forma lenta durante aproximadamente quince minutos consecutivos.
Cuando la chalota adquiera un tono traslúcido y blando, vertemos el vino tinto de guarda y subimos la intensidad del fuego para permitir que el alcohol se evapore por completo de la preparación vegetal.
Añadimos el caldo de carne concentrado reducido al cazo, removiendo con una cuchara de madera de forma constante y cocinando la salsa a fuego medio hasta que reduzca a la mitad de su volumen inicial.
Retiramos el cazo de la fuente de calor directo e incorporamos los treinta gramos de chocolate de la marca El Beato de forma inmediata, batiendo la mezcla con unas varillas de mano de forma enérgica.
Buscamos que el calor residual de la salsa derrita la manteca de cacao por completo, logrando una emulsión homogénea, lisa, de un color marrón oscuro brillante y con un perfume forestal verdaderamente embriagador.
Tips: Es de vital importancia incorporar el dulce una vez retirado el cazo del fuego, evitando de este modo que las temperaturas excesivas quemen los sólidos del cacao o volatilicen los sutiles aceites fúngicos.
Una propuesta culinaria de primer nivel que fascinará a los amantes de los sabores intensos y tradicionales, donde la tableta artesanal demuestra su tremenda capacidad para actuar como ligante de salsas de carne sofisticadas.
Mousse aérea de cacao trufado con escamas de sal marina pura
Este postre de cuchara ofrece un juego visual y táctil muy estimulante para el comensal gourmet, combinando la ligereza aérea de una mousse clásica con la inmensa potencia de sabor del destilado de El Beato. El contraste salino final potencia los descriptores amargos del cacao de origen, limpiando el paladar tras cada cucharada dulce.
Ingredientes:
Ochenta gramos de chocolate Negro 72% con Trufa Negra 125g El Beato troceado.
Tres huevos frescos de gallinas camperas de categoría uno a temperatura ambiente.
Treinta gramos de azúcar moreno de caña integral fina.
Veinte gramos de mantequilla artesanal sin sal a punto de pomada.
Dos gramos de escamas de flor de sal marina pura para la presentación final.
Realizacion: Comenzamos fundiendo el chocolate troceado de la firma soriana junto con la mantequilla artesanal al baño María, prestando especial atención a que el agua del cazo inferior nunca llegue a hervir con fuerza.
Removemos la mezcla de forma constante con una espátula de silicona hasta obtener una crema fluida, brillante y elástica, retirándola del calor para que pierda temperatura de forma natural en el tocador.
Separamos las yemas de las claras de los tres huevos frescos, añadiendo las yemas una a una a la crema de cacao fundida mientras batimos con energía para lograr una integración celular perfecta de las grasas.
Montamos las claras a punto de nieve junto con el azúcar moreno utilizando unas varillas eléctricas a velocidad alta, hasta lograr un merengue firme, consistente y de un aspecto satinado muy elegante.
Incorporamos el merengue a la crema de cacao utilizando una espátula de goma noble, realizando movimientos circulares, envolventes y pausados de abajo hacia arriba para no perder el aire encapsulado de las claras.
Repartimos la mousse resultante en cuatro copas de cristal fino y las introducimos en el frigorífico durante un mínimo de cuatro horas seguidas, decorando la superficie con las escamas de flor de sal marina.
Tips: Para asegurar una textura aérea impecable y porosa, evite batir la mezcla una vez incorporado el merengue, limitándose a dar vueltas suaves que respeten la estructura de las burbujas de aire retenidas.
Una combinación contemporánea que rinde culto a la repostería de vanguardia, donde la tableta de El Burgo de Osma aporta la solidez necesaria para estructurar un postre ligero, maduro y de un refinamiento palatal absoluto.
Trufas artesanales de cacao trufado rebozadas en polvo de boletus secos
Estas pequeñas piezas de confitería de autor representan un bocado sofisticado e ideal para acompañar los cafés de sobremesa, uniendo dos de los recursos forestales más valiosos de las tierras de Soria en una sola estructura. La cobertura exterior de hongo seco aporta una textura arenosa muy agradable que anticipa la untuosidad del corazón.
Ingredientes:
Cien gramos de chocolate Negro 72% con Trufa Negra 125g El Beato picado fino.
Setenta mililitros de nata líquida para montar con un treinta y cinco por ciento de grasa.
Quince gramos de mantequilla artesanal sin sal a temperatura ambiente.
Diez gramos de polvo de boletus edulis secos deshidratados de forma artesanal.
Realizacion: Calentamos la nata líquida en un cazo pequeño a fuego medio hasta que alcance el punto de ebullición viva, momento en el cual la vertemos de inmediato sobre el chocolate picado dispuesto en un bol.
Removemos la mezcla con una espátula de silicona de forma paciente de dentro hacia fuera, hasta que los sólidos del dulce de la marca El Beato se fundan por completo con los lípidos de la nata fresca.
Añadimos la mantequilla a punto de pomada, integrando el componente graso mediante movimientos circulares continuos hasta lograr una ganache brillante, elástica, homogénea y colmada de perfumes de sotobosque.
Tapamos el bol de cristal con papel film transparente dispuesto a piel y lo introducimos en el frigorífico durante un mínimo de tres horas enteros, permitiendo que las grasas vegetales y lácteas solidifiquen.
Tomamos pequeñas porciones de la ganache fría con la ayuda de una cucharilla de postre y les damos forma esférica de manera rápida con las palmas de las manos para no aportar un calor excesivo.
Hacemos rodar cada una de las trufas terminadas sobre el plato llano donde hemos dispuesto el polvo de boletus secos deshidratados, asegurando que la superficie quede cubierta por una fina capa arenosa.
Tips: Si nota que la masa de las trufas se ablanda en exceso durante el proceso de boleado manual, puede humedecerse los dedos con unas gotas de agua helada para enfriar la piel de forma rápida y limpia.
Un dulce de pastelería fina que demuestra el rendimiento excelente de este chocolate como base para bombones de autor, ofreciendo un contraste fúngico y terroso que deleitará a los comensales sibaritas en la sobremesa.
Salsa mole contemporánea con base de cacao trufado para aves de corral
La cocina de fusión mexicana encuentra en esta receta una reinterpretación mediterránea y continental, utilizando la tableta soriana para ligar un sofrito de chiles, frutos secos y especias finas orientales. Es una salsa densa, compleja y de un color caoba oscuro espectacular, idónea para acompañar pechugas de pato o pavo asadas.
Ingredientes:
Veinticinco gramos de chocolate Negro 72% con Trufa Negra 125g El Beato en trozos.
Trescientos mililitros de caldo de pollo campero concentrado y libre de grasas superficiales.
Veinte gramos de almendras tostadas de la variedad marcona machacadas en mortero.
Una pizca de canela en polvo de Ceylán de aroma dulce y balsámico.
Medio chile asado limpio de semillas y picado de forma muy fina con el cuchillo.
Realizacion: Colocamos en una cazuela de barro o hierro fundido las almendras machacadas junto con el chile picado y la pizca de canela en polvo, tostado los sólidos a fuego medio durante apenas dos minutos.
Vertemos el caldo de pollo campero caliente sobre la base especiada de la cazuela, removiendo con cuchara de madera y permitiendo que el conjunto cocine a fuego bajo durante quince minutos consecutivos.
Pasamos la preparación por el vaso de una batidora eléctrica a potencia máxima hasta lograr una textura fluida, regular y sin trozos grandes de frutos secos que afeen la presentación del plato.
Devolvemos la salsa a la cazuela de barro a fuego mínimo e incorporamos los veinticinco gramos de chocolate de la firma El Beato, removiendo de forma constante de forma circular con la espátula.
Cocinamos la salsa mole durante tres minutos más, vigilando que el dulce se disuelva de forma simétrica en el caldo caliente y que la salsa adquiera una consistencia untuosa, densa y muy brillante.
Tips: Puede añadir unas semillas de sésamo tostadas sobre la salsa mole una vez emplatada sobre el ave de corral noble, aportando una nota crujiente y un aroma resinoso que combina muy bien con el cacao.
Una receta de fusión internacional que destaca por la inmensa riqueza de sus matices gustativos secundarios, demostrando la enorme ductilidad de este chocolate para integrarse con éxito en platos salados con carácter.
Galletas artesanas de almendra amarga con chispas de cacao trufado al chocolate
Estas galletas de textura quebradiza se benefician de la firmeza y el perfume del dulce de El Burgo de Osma, incorporando los trozos sólidos directamente en la masa antes de someter las piezas al calor del horno. El calor derrite sutilmente las chispas interiores, creando bolsas de crema fúngica que sorprenden al morder.
Ingredientes:
Cincuenta gramos de chocolate Negro 72% con Trufa Negra 125g El Beato cortado en dados.
Ciento cincuenta gramos de harina de almendras naturales finamente molida.
Cincuenta gramos de azúcar glas de caña refinada en el obrador.
Un huevo fresco de gallina campera a temperatura ambiente de la cocina.
Una pizca de esencia natural de almendras amargas de aroma concentrado.
Realizacion: Precalentamos el horno doméstico a una temperatura de ciento setenta grados Celsius con la función de calor arriba y abajo activada para asegurar una cocción regular de las pastas dulces.
En un bol de porcelana amplio mezclamos la harina de almendras con el azúcar glas utilizando una espátula, incorporando posteriormente el huevo fresco batido y la pizca de esencia natural amarga.
Trabajamos la masa con las manos de forma rápida hasta lograr una pasta consistente, elástica y maleable que no se adhiera a las paredes del recipiente de cristal de la preparación.
Añadimos los dados de chocolate de la tableta de El Beato a la masa, distribuyendo las chispas fúngicas de forma homogénea mediante un último amasado suave realizado sobre la mesa de trabajo.
Formamos pequeñas bolas de masa con las manos, las aplastamos sutilmente para darles forma de galleta circular y las disponemos sobre la bandeja de horno cubierta con papel vegetal protector.
Horneamos las galletas de almendra durante exactamente doce minutos hasta que los bordes muestren un color dorado suave, retirando la bandeja para dejarlas enfriar por completo sobre una rejilla metálica.
Tips: Deje enfriar las pastas de almendra antes de manipularlas de la bandeja protectora, evitando de este modo que la estructura quebradiza se rompa debido al calor residual acumulado en la masa dulce.
El resultado final de esta cocción tradicional es un equilibrio perfecto entre la textura crujiente de la almendra, la dulzura del azúcar caña y el umami marino y forestal de este chocolate trufado exclusivo.
MARIDAJE, VALOR, COMPRA Y BLOQUE LEGAL
El maridaje de este chocolate Negro 72% con Trufa Negra 125g El Beato es un ejercicio de alta sumillería que invita a descubrir las sinergias secretas entre los taninos nobles del cacao de origen, el umami del hongo silvestre de Soria y los diferentes perfiles organolépticos de los grandes vinos internacionales. Al tratarse de una tableta con una notable presencia amarga y una textura untuosa debida a la manteca pura, su acompañamiento líquido debe buscar bebidas dotadas de estructura, calidez y una marcada personalidad alcohólica.
Combina de manera celestial con los vinos tintos de gran guarda elaborados con la variedad tempranillo en la Denominación de Origen Ribera del Duero, especialmente aquellos que han pasado más de dieciocho meses en barricas de roble francés y muestran notas de cata terciarias a cuero, tabaco negro y maderas tostadas. Los taninos pulidos de estos vinos castellanos se integran de forma hermosa con las grasas de la tableta de El Beato, limpiando el paladar de forma sutil tras cada porción degustada en la sobremesa.
Por otro lado, los maridajes más sofisticados y sorprendentes se logran cuando nos adentramos en el universo de los vinos generosos andaluces de larga crianza oxidativa, como los olorosos viejos o los palos cortados de la Denominación de Origen Jerez. Las notas punzantes, almendradas y extremadamente secas de estos vinos gaditanos actúan como un bisturí que corta la densidad de este chocolate, ensalzando los descriptores de sotobosque y gas noble de la trufa negra de forma espectacular en la boca.
Incluso los destilados envejecidos de alta gama como los rones añejos de Centroamérica o los whiskies de malta de las islas escocesas ofrecen un maridaje por afinidad aromática verdaderamente sublime, gracias a sus notas de vainilla, caramelo tostado y turba ahumada que se alinean con el origen forestal del dulce de El Burgo de Osma. Degustar este chocolate premium acompañado de un destilado noble transforma el cierre de cualquier banquete en una experiencia cultural de una profundidad conceptual inigualable en el mercado de alta gama.
Al realizar una comparativa rigurosa entre este chocolate tradicional de la marca El Beato y los productos manufacturados de gran consumo industrial que inundan el mercado, las diferencias cualitativas resultan abismales desde la primera fase visual de la cata. Las tabletas baratas de supermercado suelen utilizar aceites vegetales refinados de bajo coste como el de palma o el girasol modificado, grasas que aportan una viscosidad excesiva y carecen del perfil aromático de la manteca pura.
Asimismo, la industria de masas emplea aromas químicos sintéticos de imitación para simular el perfume de la trufa, creando perfiles gustativos planos, agresivos y artificiales que saturan las papilas del comensal de forma desagradable. En contraposición, el producto soriano destaca por su honestidad radical, resultado del uso exclusivo de un setenta y dos por ciento de cacao fino de origen e ingredientes puros libres de aditivos químicos o conservantes añadidos en la formulación del obrador artesanal.
El valor gastronómico de este formato de 125g trasciende su función alimenticia básica para alzarse como un estandarte de la preservación de los oficios artesanales rurales y la gestión sostenible de los recursos micológicos de los bosques continentales. Comprar este chocolate en nuestra plataforma gourmet es una garantía real de autenticidad culinaria, asegurando que cada tableta que entra en su despensa privada encierra el conocimiento acumulado de una familia de prestigio que defiende la soberanía alimentaria con orgullo.
Como consejos reales de uso en el ámbito del hogar de este chocolate, es imperativo recordar que las masas horneadas con cacao puro son sumamente sensibles a las oscilaciones de humedad ambiental y a los olores fuertes de la cocina debido a su porosidad estructural. Por este motivo, se recomienda almacenar la tableta en su envase original cerrado de forma hermética, guardando el producto en una zona fresca, seca y apartada de fuentes de luz solar directa o variaciones térmicas de la estancia.
Antes de proceder a su apertura y consumo directo de este chocolate, un consejo profesional consiste en mantener la tableta a una temperatura ambiente de aproximadamente veinte grados Celsius durante unos minutos, permitiendo que la manteca de cacao recupere su elasticidad ideal y libere sus aromas ocultos de forma óptima. La adquisición de esta marca representa una opción inteligente para aquellos comensales sibaritas que buscan experimentar el auténtico lujo de la repostería de autor bajo una fórmula honesta, saludable y de una regularidad organoléptica impecable.
⚖️ BLOQUE LEGAL DE INFORMACIÓN OBLIGATORIA
Denominación del producto: Chocolate Negro Artesanal 72% de Cacao con Trufa Negra de Soria El Beato.
Ingredientes: Pasta de cacao americano seleccionada, azúcar de caña refinada, manteca de cacao pura, trufa negra de Soria natural (Tuber melanosporum – dos por ciento), emulgente: lecitina de soja de origen certificado; aroma natural de trufa forestal.
Alérgenos: Contiene soja de forma directa como ingrediente emulgente de la receta de pastelería. Producto cien por cien libre de gluten y libre de derivados lácteos o lactosa de forma certificada en el obrador artesanal soriano.
Peso: Peso neto total de ciento veinticinco gramos (125g) presentados en tableta sólida envuelta en papel de aluminio protector y estuche de cartón reciclable noble.
Conservación: Almacenar a temperatura ambiente estable (entre dieciséis y veinte grados Celsius) en un lugar seco, limpio y libre de humedad ambiental olores fuertes. Una vez abierto el envoltorio protector de aluminio, mantener el dulce restante cerrado en su estuche y consumir en un plazo máximo de treinta días.
Origen: Cacao de procedencia internacional seleccionado, elaborado, infundido y envasado de forma manual en la localidad de El Burgo de Osma, Soria (Castilla y León, España).
Empresa elaboradora: Dulces del Duero S.L. (Chocolates El Beato), Calle Universidad s/n, 42300 El Burgo de Osma, Soria, España.
Lote y consumo preferente: El código alfanumérico identificador del lote de fabricación y la fecha de duración mínima recomendada se encuentran impresos de forma clara e indeleble en la etiqueta trasera del estuche de cartón.
Modo de consumo: Producto alimenticio procesado listo para su consumo directo por vía oral en sobremesas o como ingrediente graso estructurado en recetas de alta cocina contemporánea y repostería creativa. Se aconseja consumir a temperatura ambiente templada para apreciar la fluidez correcta de las grasas de la manteca vegetal.




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