Crema de Ginebra con Trufa Negra 20cl Picofino
HISTORIA, CONTEXTO Y PRODUCTO
La Crema de Ginebra con Trufa Negra 20cl Picofino representa una de las innovaciones más audaces, refinadas y sorprendentes en el panorama actual de la licorería de autor contemporánea. La historia de los licores cremosos y las emulsiones alcohólicas ha estado vinculada tradicionalmente a perfiles aromáticos dulces y predecibles, dominados casi en su totalidad por notas de vainilla, cacao o café. Sin embargo, la alta gastronomía moderna ha demostrado que los límites entre lo dulce y lo salado pueden desdibujarse para dar lugar a creaciones verdaderamente memorables.
El concepto de fusionar la textura untuosa de una base láctea con la intensidad botánica de un destilado de grano y la profundidad de un ingrediente numinoso como la trufa nació de la inquietud creativa de la firma asturiana Picofino. En el contexto de la cultura gastronómica de España, el momento del aperitivo o de la sobremesa es un ritual sagrado que exige productos con personalidad propia, capaces de estimular las papilas gustativas y generar conversación en torno a la mesa. Picofino entendió que el consumidor gourmet actual busca experiencias complejas que desafíen los cánones habituales.
La Crema como categoría dentro de la casa Picofino no se concibe como un mero licor comercial de masa, sino como una fórmula gastronómica de precisión donde cada elemento cumple una función organoléptica estratégica. La tradición de macerar botánicos y plantas aromáticas en alcoholes nobles se remonta a los antiguos boticarios del norte de la Península Ibérica, quienes buscaban extraer la esencia pura de la tierra para crear elixires curativos y reconfortantes. Picofino recoge esa herencia ancestral de destilación limpia y la traslada a un formato de vanguardia que rinde homenaje a la riqueza del sotobosque.
El desarrollo del ingrediente principal de esta elaboración se fundamenta en la selección rigurosa de la trufa negra, conocida científicamente como Tuber melanosporum, una joya micológica de incalculable valor en la alta cocina. La trufa negra es un hongo subterráneo que se desarrolla en simiosis con las raíces de árboles como los robles y las encinas en climas continentales específicos. Su recolección es un proceso puramente artesanal que requiere la paciencia de maestros truficultores y el olfato adiestrado de perros especializados, lo que convierte a cada ejemplar en un ingrediente escaso y codiciado.
La Crema incorpora esta variedad de trufa seleccionada por su aroma penetrante, magnético y sumamente complejo, repleto de matices que recuerdan a la tierra húmeda, a la hojarasca de otoño, a los frutos secos tostados y a la mantequilla madura. Extraer y fijar estos volátiles micológicos dentro de una matriz alcohólica y láctea sin que pierdan su frescura ni su verdad organoléptica supuso un reto técnico de primer orden durante la fase de desarrollo en las instalaciones de la marca en Asturias.
Para lograr una integración armoniosa, la firma Picofino utiliza como base alcohólica su ginebra de autor, un destilado de grano neutro de altísima pureza macerado con bayas de enebro de montaña y botánicos seleccionados. Esta ginebra aporta una estructura limpia, resinosa y fresca que atraviesa la densidad de la materia láctea y evita que la composición resulte pesada o empalagosa en el paladar. La resina natural del enebro actúa como un contrapunto brillante que realza los aromas terrosos de la Tuber melanosporum.
La Crema fusiona la ginebra botánica y el extracto natural de trufa negra con una crema de leche pura rica en materia grasa noble, la cual es seleccionada para actuar como el vehículo sensorial perfecto de la mezcla. La grasa láctea posee la propiedad física de fijar y amplificar las moléculas aromáticas liposolubles de la trufa, permitiendo que el perfume fúngico se libere de manera pausada y envolvente a medida que el líquido alcanza la temperatura corporal dentro de la boca.
El proceso de elaboración desarrollado por Picofino huye de los aceleradores industriales y de los aromatizantes sintéticos agresivos que suelen desnaturalizar los productos de menor calidad. Cada lote de esta especialidad se prepara bajo un control de temperatura riguroso que permite la emulsión perfecta de la fase grasa y la fase alcohólica. Esta estabilidad garantiza que el producto no sufra separaciones ni precipitados dentro del frasco, manteniendo una apariencia homogénea y satinada durante toda su vida útil.
La Crema de Ginebra con Trufa Negra en su formato de 20 centilitros ha sido concebida estratégicamente por la marca para responder a la demanda de un público que busca el consumo medido, la cata íntima o el regalo de alta gama. Este frasco compacto de vidrio denso permite conservar la frescura de los aromas sin que el contenido sufra de oxidación prematura por la presencia de aire en el envase tras múltiples aperturas, asegurando que cada copa se disfrute como si fuese la primera.
La firma Picofino ha consolidado su posición en el mercado gourmet internacional gracias a una filosofía transparente que prioriza la verdad de los ingredientes frente a la producción masiva. Radicada en el Principado de Asturias, la marca representa la elegancia del norte de España, donde la gastronomía es un pilar cultural indiscutible y el respeto por las materias primas nobles guía el trabajo de los artesanos locales.
La Crema creada por Picofino reinterpreta el concepto tradicional del digestivo, ofreciendo una solución fluida que une la calidez de un licor de sobremesa con la finura de un ingrediente de cocina micológica. La presencia de la Tuber melanosporum en una base cremosa con ginebra supone un ejercicio de equilibrio organoléptico donde nada sobra y nada falta, ofreciendo un perfil umami sutil que sorprende al paladar desde el primer sorbo.
Esta botella de veinte centilitros es la prueba palpable de que la innovación en el sector de las bebidas espirituosas no tiene por qué estar reñida con la autenticidad y el rigor artesano. Picofino ofrece un producto completo, coherente con la cocina moderna y diseñado para formar parte de las alacenas y muebles bar más exigentes del mundo, donde la calidad de lo que se sirve está por encima de cualquier convención comercial.
ANÁLISIS SENSORIAL Y EXPERIENCIA
La Crema de Ginebra con Trufa Negra 20cl Picofino despliega un espectáculo organoléptico fascinante desde el mismo instante en que se desenrosca el tapón del frasco de cristal. El líquido fluye hacia la copa con una densidad pausada, densa y elástica, revelando a la vista una tonalidad marfil brillante con reflejos cálidos que recuerdan al color del café con leche muy suave o a las cremas lácteas tradicionales de montaña.
La Crema muestra en la copa una lágrima uniforme y lenta que se adhiere a las paredes de vidrio, denotando la presencia de una materia grasa bien emulsionada y una estructura alcohólica perfectamente integrada. La superficie del líquido aparece limpia, satinada y sin presencia de grumos o gotas de aceite libre, confirmando la impecable ejecución técnica del proceso de estabilización en la destilería asturiana.
En el análisis olfativo, la Crema libera un perfume magnético, profundo y profundamente gastronómico que atrapa la atención de manera inmediata. La primera nota en nariz está marcada por la trufa negra natural, que despliega sus aromas característicos a tierra húmeda, bosque de encinas, mantequilla madura y un sutil matiz sulfuroso extremadamente noble que evoca la frescura del hongo recién desenterrado.
A medida que la Crema se atempera en la copa, el perfil aromático evoluciona y deja brotar las notas balsámicas y limpias de la ginebra Picofino. La resina silvestre del enebro atraviesa la densidad láctea, aportando frescura y acompañando a notas secundarias de avellana tostada, cacao blanco y una pincelada de corteza de naranja confitada que redondea el conjunto olfativo de forma magistral.
En el aspecto táctil y mecánico, la Crema ofrece una entrada en boca de una sedosidad absoluta, envolviendo la lengua y el paladar en una película mantecosa de gran volumen. La textura es fluida pero consistente, acariciando las mucosas bucales sin generar una sensación grasienta o pesada gracias a la presencia de la graduación alcohólica de la ginebra base, que aporta ligereza y estructura.
El perfil de sabor de la Crema en el paladar destaca por una armonía excepcional entre el dulzor inicial de la base de leche y el fondo umami aportado por la Tuber melanosporum. El paso por boca revela la complejidad de la trufa negra, que se combina con la frescura resinosa del enebro y una nota salina sutil que despierta las papilas gustativas de forma continua.
La Crema presenta un grado alcohólico tan bien integrado que no produce ardor en la garganta, sino un calor reconfortante que potencia la liberación de los volátiles de la trufa en el área retronasal. La solubilidad del producto es impecable, dejando la boca limpia y sedosa una vez que el líquido es deglutido, sin dejar secuelas de dulzor químico o amargores desagradables.
El posgusto que deja la Crema de Picofino es largo, elegante y de una persistencia memorable en el tiempo. Las notas de tierra de hongo, mantequilla de avellana y ginebra botánica permanecen en la memoria gustativa durante minutos, invitando al degustador a pausar la cata para apreciar la evolución de los aromas residuales en el paladar.
La Crema engancha al consumidor sibarita porque consigue resolver de forma genial la aparente contradicción entre la cremosidad dulce de un licor y el carácter amaderado y terroso de un ingrediente salado de alta cocina. La adicción que genera procede de ese punto umami único que rompe la monotonía de los licores tradicionales y ofrece un perfil tridimensional.
La psicología ligada al consumo de esta Crema se conecta con el deseo de distinción, la búsqueda de placeres no convencionales y la apreciación del lujo gastronómico artesanal. Servir este licor trufado en una sobremesa comunica buen gusto, generosidad y una sensibilidad especial por la cocina de vanguardia, elevando el estatus de la reunión.
Imaginemos un primer escenario narrativo situado en una noche de invierno en la biblioteca de un caserón rústico en el norte de España. La luz tenue de una chimenea de leña ilumina dos copas bajas de cristal pesado donde la Crema de Picofino reposa junto a un gran cubo de hielo macizo que se funde con lentitud.
El choque térmico del hielo sobre la Crema espesa libera vapores aromáticos de trufa y enebro que llenan el aire de la estancia. Los comensales sostienen las copas tiritando de expectación y beben a pequeños sorbos, sintiendo el contraste entre el frío inicial del cristal y el calor reconfortante del destilado en el pecho mientras la leña chisporrotea.
Un segundo escenario narrativo nos traslada a la barra iluminada de un restaurante con estrella Michelin en el centro de la ciudad. El sumiller ofrece la Crema como el broche final para un menú degustación centrado en productos de temporada y cocina micológica, sirviéndola en copas frías de licor sin hielo a temperatura de bodega.
Los clientes aproximan la copa a la nariz y quedan fascinados por la fidelidad del aroma a Tuber melanosporum, reconociendo los mismos matices de la trufa que degustaron minutos antes en los platos salados. El licor actúa como un hilo conductor que cierra el banquete con una coherencia técnica que provoca aplausos.
Un tercer escenario narrativo sitúa la Crema en una reunión íntima entre amigos apasionados por la mixología y la gastronomía de autor. El anfitrión decide sorprender a sus invitados preparando una versión trufada del clásico espresso martini, sustituyendo la crema habitual por este licor de la firma Picofino.
Al combinar el café expreso recién extraído con la Crema y agitar enérgicamente en la coctelera con hielo, se genera una espuma cremosa de color avellana que retiene los aromas de la trufa y el cacao. Los amigos disfrutan de un combinado único que se convierte en el centro de todas las conversaciones de la velada.
En cualquiera de estos contextos, la Crema de Ginebra con Trufa Negra de Picofino confirma su estatus de bebida excepcional. Su capacidad para emocionar al paladar a través de aromas puros la consolida como una referencia imprescindible para quienes consideran que la licorería es una forma de arte culinario.
USOS, APLICACIONES Y RECETAS
La Crema de Ginebra con Trufa Negra 20cl Picofino es un ingrediente de una versatilidad técnica asombrosa que trasciende el servicio tradicional en copa para convertirse en un recurso clave de la alta repostería y la coctelería de autor. Su estructura cremosa y su perfil de sabor terroso y aromático permiten enriquecer elaboraciones dulces y saladas con un toque de distinción.
Para aprovechar todo el potencial gastronómico de esta Crema, es aconsejable combinarla con ingredientes que complementen sus notas de fruto seco, cacao, café o lácteos grasos. A continuación, se desarrollan minuciosamente cinco recetas completas explicadas paso a paso en formato narrativo para garantizar un resultado perfecto en la cocina.
Cóctel Black Truffle Espresso Martini con Crema de Ginebra Picofino
Esta receta adapta el famoso combinado de café a la sofisticación micológica, creando una bebida cremosa, intensa y con una espuma persistente que atrapa los aromas de la trufa.
Ingredientes:
-
40 ml de Crema de Ginebra con Trufa Negra 20cl Picofino
-
30 ml de café expreso caliente recién extraído de variedad arábica
-
15 ml de licor de café artesano
-
5 ml de sirope de azúcar de caña
-
3 granos de café tostado para decorar
-
Hielo macizo en cubos
Realización:
Comenzamos enfriando una copa de cóctel de tipo martini o cupé llenándola con hielo picado mientras preparamos la mezcla en la coctelera. En el vaso de la coctelera de metal, vertemos los cuarenta mililitros de Crema de Ginebra con Trufa Negra Picofino utilizando una jícara medidora de precisión.
Añadimos el café expreso recién extraído y bien caliente, el licor de café y el sirope de azúcar de caña sobre la base alcohólica. Llenamos la coctelera con cubos de hielo macizo hasta tres cuartas partes de su capacidad y cerramos el recipiente con firmeza para proceder al batido.
Agitamos la coctelera con fuerza durante quince segundos continuos para enfriar la mezcla y generar una emulsión cremosa. Vaciamos el hielo de la copa martini e introducimos el contenido de la coctelera realizando un doble colado con un colador fino para retener los cristales de hielo.
Servimos la preparación en la copa, observando cómo la espuma densa se asienta en la superficie. Decoramos con tres granos de café tostado colocados en el centro de la espuma y disfrutamos de inmediato.
Tips:
Agitar la mezcla con el café aún caliente ayuda a emulsionar la grasa de la leche con el café, logrando una capa de espuma mucho más estable y cremosa.
Mousse de chocolate negro amargo al 70% con Crema de Ginebra y Trufa Picofino
Un postre de alta cocina donde la intensidad del cacao puro y la grasa de la mantequilla se potencian con los matices amaderados de la trufa negra presentes en la preparación.
Ingredientes:
-
50 ml de Crema de Ginebra con Trufa Negra 20cl Picofino
-
150 g de chocolate negro de cobertura con 70% de cacao
-
30 g de mantequilla artesana sin sal
-
3 huevos camperos frescos (separando claras y yemas)
-
25 g de azúcar de caña integral
-
Una pizca de sal marina fina
-
Lascas de trufa negra fresca para decorar
Realización:
Comenzamos troceando el chocolate negro de cobertura en un cuenco de cristal junto con la mantequilla artesana. Colocamos el cuenco sobre un cazo con agua hirviendo a fuego suave para fundir los ingredientes al baño María, removiendo despacio con una espátula de silicona hasta obtener una crema brillante.
Retiramos el cuenco del baño María y dejamos templar la mezcla durante tres minutos a temperatura ambiente. Incorporamos las yemas de huevo campero de una en una, batiendo con una varilla manual tras cada adición hasta que queden integradas en la masa de chocolate fundido.
Vertemos los cincuenta mililitros de Crema de Ginebra con Trufa Negra Picofino sobre la preparación y mezclamos suavemente para perfumar el chocolate. En un bol limpio, montamos las claras de huevo a punto de nieve firme junto con la pizca de sal marina y el azúcar de caña.
Añadimos un tercio de las claras montadas a la masa de chocolate y removemos para aligerar la textura. Incorporamos el resto de las claras con movimientos envolventes muy suaves de abajo hacia arriba para mantener el aire de la mousse. Vertemos en vasos individuales y refrigeramos cuatro horas.
Decoramos cada vaso de mousse con una fina lasca de trufa negra fresca cortada con mandolina justo antes de llevar a la mesa.
Tips:
Integrar la Crema cuando el chocolate está templado evita que el alcohol se evapore y preserva la frescura de los aromas fúngicos de la ginebra.
Affogato de helado de fior di latte con chorro de Crema de Ginebra y Trufa Picofino
Una propuesta de postre frío sumamente sencilla pero de un refinamiento enorme, que une la temperatura bajo cero del helado lácteo con la riqueza del licor trufado.
Ingredientes:
-
40 ml de Crema de Ginebra con Trufa Negra 20cl Picofino
-
2 bolas de helado artesano de fior di latte o flor de leche
-
20 g de avellanas tostadas sin sal picadas a mano
-
10 g de virutas de chocolate amargo
-
Una pizca de sal marina en escamas
Realización:
Comenzamos colocando dos vasos bajos de cristal en el congelador durante quince minutos para que el vidrio adquiera una temperatura muy baja. Mantenemos la botella de Crema de Ginebra con Trufa Negra Picofino en el frigorífico para que el licor se presente denso y bien frío.
Disponemos dos bolas generosas de helado artesano de fior di latte en el fondo del vaso helado, utilizando una cuchara de helado caliente para darles forma. Espolvoreamos las avellanas tostadas picadas sobre el helado para aportar una textura crujiente de fruto seco.
Vertemos los cuarenta mililitros de Crema de Ginebra con Trufa Negra Picofino sobre las bolas de helado de forma pausada, observando cómo el líquido se adhiere a la superficie helada. Decoramos con las virutas de chocolate amargo y una pizca imperceptible de sal marina en escamas.
Servimos de inmediato el postre acompañado de una cuchara pequeña para que el comensal disfrute de la mezcla del helado fundido con el licor.
Tips:
La sal marina resalta la dulzura láctea del helado y potencia los compuestos umami de la trufa negra presentes en la Crema.
Trufas de chocolate blanco, almendra Marcona y Crema de Ginebra con Trufa Picofino
Un bocado dulce de repostería artesana pensado para acompañar el café de sobremesa, donde el chocolate blanco suave abraza las notas terrosas de la Tuber melanosporum.
Ingredientes:
-
40 ml de Crema de Ginebra con Trufa Negra 20cl Picofino
-
200 g de chocolate blanco de cobertura de buena calidad
-
50 ml de nata líquida para montar con 35% de grasa
-
30 g de harina de almendra Marcona tostada
-
50 g de fideos de chocolate amargo o cacao en polvo para rebozar
Realización:
Comenzamos picando el chocolate blanco de cobertura en trozos muy pequeños sobre una tabla y colocándolo en un bol hondo de cristal. Calentamos la nata líquida en un cazo pequeño a fuego medio hasta que alcance el punto de ebullición, retirándola de inmediato del fuego.
Vertemos la nata hirviendo sobre el chocolate blanco picado y dejamos reposar un minuto sin tocar para que el calor ablande el cacao. Mezclamos con una varilla desde el centro hacia fuera hasta obtener una ganache lisa, homogénea y cremosa sin grumos de chocolate.
Añadimos la harina de almendra Marcona tostada y los cuarenta mililitros de Crema de Ginebra con Trufa Negra Picofino a la ganache caliente. Removemos con la espátula hasta integrar los líquidos por completo, cubrimos el bol con papel film a piel y refrigeramos seis horas.
Una vez que la masa esté firme, tomamos porciones de quince gramos con una cuchara y formamos bolitas con las palmas de las manos. Pasamos las trufas por los fideos de chocolate amargo hasta cubrirlas por completo y las conservamos en frío hasta su consumo.
Tips:
El uso de fideos de chocolate amargo exterior aporta una amargor crujiente que equilibra la dulzura interior de la ganache de chocolate blanco e hongo.
Salsa sabayón de yemas camperas y Crema de Ginebra y Trufa Picofino sobre higos asados
Una crema cocida al baño María de inspiración clásica que acompaña a la perfección frutas de otoño asadas al horno con un toque de miel silvestre.
Ingredientes:
-
50 ml de Crema de Ginebra con Trufa Negra 20cl Picofino
-
3 yemas de huevo campero fresco
-
30 g de azúcar de caña refinado
-
8 higos frescos de temporada cortados por la mitad
-
15 g de mantequilla artesana
-
10 ml de miel de encina
Realización:
Comenzamos preparando los higos asados colocando las mitades de fruta en una fuente de horno con la piel hacia abajo. Repartimos la mantequilla artesana y la miel de encina sobre los higos y horneamos a doscientos grados centígrados durante diez minutos hasta que estén tiernos.
Para elaborar la salsa sabayón, colocamos las tres yemas de huevo campero y el azúcar de caña en un bol de cristal resistente al calor. Batimos los ingredientes con una varilla manual hasta que las yemas blanqueen y adquieran un aspecto cremoso y ligeramente espumoso.
Situamos el bol sobre un cazo con agua hirviendo suave al baño María sin que el fondo toque el agua. Añadimos los cincuenta mililitros de Crema de Ginebra con Trufa Negra Picofino en un hilo fino mientras batimos continuamente con la varilla durante siete minutos hasta que espese.
Servimos los higos asados calientes en platos llanos y napa la fruta con la salsa sabayón tibia recién emulsionada antes de llevar a la mesa.
Tips:
Mantener el baño María a fuego muy suave evita que la yema de huevo cuaje de golpe, garantizando una crema fina y airosa de textura profesional.
MARIDAJE, VALOR, COMPRA Y BLOQUE LEGAL
El maridaje gastronómico de la Crema de Ginebra con Trufa Negra 20cl Picofino requiere un planteamiento consciente capaz de potenciar sus matices lácteos, resinosos y micológicos. Esta especialidad asturiana encuentra su compañero idóneo en el mundo de la repostería basada en cacao amargo, chocolates de origen con alto porcentaje de pureza y postres elaborados con frutos secos de cáscara como la avellana, la nuez o la castaña asada.
La Crema marida también de forma sorprendente con la quesería artesana de alta maduración de España, como los quesos azules de cueva como el Cabrales o el Valdeón. La materia grasa dulce y la acidez tónica de la ginebra cortan el picor salino del queso azul, mientras que las notas de trufa negra dialogan con la penicilina noble del moho, creando una sinergia de contraste de nivel gastronómico.
En el ámbito de las recetas saladas de aperitivo, este licor de Picofino acompaña a la perfección a pequeños bocados de alta cocina como el foie gras canard sobre pan brioche tostado o láminas finas de cecina de buey. La frescura del enebro limpia el paladar de las grasas cárnicas, mientras que el perfume fúngico de la Tuber melanosporum amplifica los sabores umami de los ingredientes nobles.
Si comparamos la Crema de Picofino con los licores lácteos industriales de gran consumo del mercado masivo, las ventajas cualitativas resultan indiscutibles. Las marcas convencionales se basan en alcoholes neutros sin destilado botánico real, sueros deshidratados, exceso de azúcares refinados y aromas sintéticos químicos que imitan sabores de forma artificial y resultan pesados para la digestión.
Por el contrario, la firma asturiana Picofino ofrece un producto limpio y sincero donde la ginebra real de grano, la crema de leche pura y la trufa negra natural se combinan sin aditivos de relleno. Este rigor en la selección de materias primas garantiza una digestión ligera, una textura sedosa y una fidelidad aromática que respeta la salud y el paladar del consumidor.
El valor dermoestético y gastronómico de este frasco de veinte centilitros radica en su elevada rentabilidad organoléptica y en la exclusividad de su receta. Su formato compacto permite disfrutar de catas íntimas sin desperdicios, siendo la opción perfecta para regalar o para incluir en cestas de productos gourmet de alta gama que buscan sorprender con creaciones de autor.
Comprar la Crema de Ginebra con Trufa Negra 20cl Picofino en tiendas de alimentación especializada o en la tienda online oficial garantiza la recepción de un lote recién elaborado. Es importante comprobar que la botella mantenga su precinto de garantía intacto y que el envase conserve la estética pulcra y elegante que caracteriza al sello asturiano.
Para conservar las cualidades de esta Crema en estado óptimo, se debe guardar la botella en un lugar fresco, seco y protegido de la luz solar directa, con temperaturas estables entre diez y quince grados centígrados. Una vez abierto el envase, es obligatorio conservarlo en el frigorífico para proteger la materia grasa de la leche de la oxidación ambiental.
Aconsejamos agitar suavemente el frasco antes de servir para homogeneizar la emulsión láctea y los aceites de la trufa. Disfrutar de la bebida bien fría entre seis y ocho grados centígrados garantiza que la textura se muestre untuosa y que los aromas de la ginebra y la Tuber melanosporum se expresen con absoluta nitidez y elegancia en la copa.
Invertir en esta Crema de Picofino es apoyar la innovación de las pequeñas destilerías artesanales españolas que apuestan por la bioeconomía rural y la alta calidad. Esta botella de veinte centilitros es un básico insustituible para los amantes de los licores de autor que transforma cualquier sobremesa en una experiencia memorable llena de distinción.
BLOQUE LEGAL
| Parámetro Regulado | Información Oficial y Veraz del Producto |
| Denominación del producto | Crema de Ginebra con Trufa Negra 20cl Picofino / Licor de crema de leche con ginebra de autor y maceración natural de trufa negra. |
| Ingredientes reales | Agua, azúcar, alcohol agrícola de grano, ginebra Picofino (destilado de grano con enebro y botánicos), crema de LECHE y sus derivados (lactosa), macerado natural de trufa negra (Tuber melanosporum), aromas naturales y estabilizantes vegetales. |
| Alérgenos | Contiene LECHE y sus derivados (incluida la lactosa nativa). Producto naturalmente libre de gluten. APTO PARA CELÍACOS. |
| Volumen neto | 20 centilitros (20 cl) e / 200 mililitros (Presentado en botella de vidrio pesado con tapón hermético de rosca). |
| Graduación alcohólica | 17% Vol. (Grado alcohólico volumétrico real). |
| Conservación | Conservar en lugar fresco, seco y protegido de la luz solar entre 10 °C y 15 °C. Tras su apertura, mantener en frigorífico y consumir en 90 días. |
| Origen | Principado de Asturias, España (Formulado y elaborado bajo normativas de calidad de bebidas espirituosas de la Unión Europea). |
| Empresa elaboradora | Picofino Distillers S.L. Sede y centro de distribución oficial en España. Registro Sanitario de Bebidas Oficial. Titular de la marca Picofino. |
| Lote y consumo preferente | Consultar el código alfanumérico de lote y la fecha de caducidad impresos en el reverso de la etiqueta de la botella. |
| Modo de consumo | Servir muy frío entre 6 °C y 8 °C en copa sola, con hielo macizo o como ingrediente en coctelería y repostería. Consumir con moderación. Prohibida la venta a menores de 18 años. |




Valoraciones
No hay valoraciones aún.