HISTORIA, CONTEXTO Y PRODUCTO
Vino tinto Crianza Azpilicueta 75cl constituye uno de los emblemas más sólidos y respetados de la viticultura amparada bajo la Denominación de Origen Calificada Rioja. La historia de esta elaboración líquida de alta gama nos traslada de forma directa al año mil ochocientos ochenta y uno. En aquella época, Don Félix Azpilicueta Martínez, un hombre de gran visión comercial y agraria, fundó las bodegas originales en el municipio riojano de Fuenmayor.
Vino se convirtió desde el primer instante en el motor de desarrollo de una de las zonas más privilegiadas de la Rioja Alta, un territorio con identidad propia. Félix Azpilicueta no solo fue un pionero en las técnicas de viticultura de montaña, sino un dinamizador absoluto de los canales de exportación vinícola del norte de España. Su figura destaca en los anales agrarios por haber introducido metodologías de crianza en barrica que transformaron por completo los vinos locales.
Vino elaborado bajo esta firma centenaria rinde un homenaje constante al rigor técnico de su fundador, manteniendo intacto el espíritu de las bodegas solariegas. La marca ha sabido preservar a lo largo de las décadas el carácter noble, elegante y marcadamente frutal que define a los tintos de la subzona alta. La propiedad cuenta con parcelas seleccionadas que se benefician de un microclima atlántico con una notable influencia de los vientos mediterráneos.
Vino tinto Crianza Azpilicueta 75cl asienta su perfil sápido en una combinación magistral de tres variedades de uva tradicionales que definen la esencia de la Rioja. La uva tempranillo aporta la estructura frutal, el volumen en boca y la acidez necesaria para afrontar con plenas garantías un envejecimiento prolongado en madera. Este ingrediente principal se complementa de forma equilibrada con pequeños porcentajes de las variedades tradicionales graciano y mazuelo.
Vino se enriquece de forma molecular gracias al aporte de la graciano, una uva de maduración tardía que dota al mosto de frescura y color. Por su parte, la mazuelo interviene aportando una acidez málica vertical y unos taninos robustos que consolidan el esqueleto líquido de la preparación enológica. Cada una de estas plantas se cultiva bajo estrictos criterios de viticultura sostenible en suelos de composición arcillo-calcárea.
Vino procedente de estas parcelas de Fuenmayor experimenta una vendimia manual meticulosa una vez que los agrónomos determinan el punto óptimo de madurez fenólica. La entrada de la materia prima en las bodegas se gestiona mediante mesas de selección donde se descarta cualquier racimo que muestre defectos. El proceso de fermentación se realiza en depósitos de acero inoxidable bajo un control científico riguroso de las temperaturas.
Vino tinto Crianza Azpilicueta 75cl experimenta una maceración prolongada con sus propios hollejos para garantizar la máxima extracción de compuestos polifenólicos y antocianinas estables. Tras completar la fermentación maloláctica, el líquido se trasiega a barricas de roble americano y francés donde descansará un mínimo de doce meses continuados. Esta crianza en madera aporta sutiles notas especiadas que enriquecen los precursores aromáticos primarios de la fruta.
Vino madurado en estas barricas seleccionadas pule sus taninos rústicos de forma paulatina gracias a la microoxigenación natural que ocurre a través de los poros de la madera. El enólogo jefe de la firma supervisa mensualmente la evolución de cada lote, determinando el momento exacto en el que el ensamblaje está listo. Tras el embotellado, el caldo permanece en los calados subterráneos un mínimo de seis meses.
Vino de esta envergadura cualitativa se introduce en los circuitos de la alta restauración internacional con el aval de una consistencia técnica verdaderamente insólita. El contexto cultural que rodea a esta referencia está imbuido de la tradición del tapeo noble riojano y los grandes asados de cordero lechal. La marca representa una apuesta segura para los sumilleres que buscan ofrecer un clásico contemporáneo libre de artificios enológicos industriales.
Vino tinto Crianza Azpilicueta 75cl encierra en su botella bordelesa de setenta y cinco centilitros la crónica climatológica de un territorio bendecido por el río Ebro. Las parras viejas de Fuenmayor ofrecen rendimientos moderados pero de una riqueza de azúcares y ácidos orgánicos imposible de clonar en viñedos jóvenes industriales. Esta dedicación al campo es la clave que explica el éxito sostenido de las bodegas Azpilicueta.
Vino concebido desde este enfoque gourmet trasciende el concepto de bebida recreativa para consolidarse como un pilar fundamental de la cultura gastronómica de nuestro país. La transparencia en los procesos de vinificación y la trazabilidad garantizada desde la cepa hasta el punto de venta digital consolidan la confianza del comprador. Es una referencia que defiende el valor del tiempo lento, la paciencia y la artesanía vinícola.
Vino seleccionado por Azpilicueta mantiene una regularidad organoléptica sobresaliente que se convierte en un estándar de calidad indispensable para las tiendas gastronómicas especializadas mundiales. El diseño de la etiqueta evoca la sobriedad y la elegancia de los antiguos documentos de heredad del siglo diecinueve, complementando el valor del interior. Es un artículo redondo pensado para comensales que exigen veracidad en el origen geográfico.
Vino tinto Crianza Azpilicueta 75cl resume la evolución contemporánea de una región histórica que ha sabido actualizar sus métodos sin perder la pureza de sus raíces agrarias. La integración de la madera noble respeta la jerarquía de los sabores principales, aportando una untuosidad sedosa que no satura los receptores. El resultado final es una propuesta enológica indispensable para comprender la grandeza de los mares de viñas riojanos.
Vino madurado bajo estos parámetros estrictos asegura una longevidad notable dentro de la bodega particular del comprador gourmet que practica el coleccionismo vinícola selecto. La marca continúa liderando el sector delicatessen mediante esta referencia que condensa los aromas del norte peninsular de forma compacta y elegante. Cada botella descorchada es una confirmación del compromiso inquebrantable de la firma con la verdad del producto agrario.
Vino tinto Crianza Azpilicueta 75cl cierra su análisis de origen consolidándose como una joya líquida que honra la memoria de Don Félix Azpilicueta Martínez. La sinergia establecida entre el clima atlántico, el suelo arcillo-calcáreo y el saber hacer del obrador enológico da como resultado una obra incuestionable. Es un clásico que satisface los deseos de los paladares más instruidos que buscan la esencia atlántica de Rioja.
ANÁLISIS SENSORIAL Y EXPERIENCIA
Vino tinto Crianza Azpilicueta 75cl inicia su despliegue organoléptico mediante un impacto visual de gran elegancia que capta la atención del catador de forma inmediata. Al verter el líquido en una copa de cristal fino, se descubre un hermoso color rojo cereza de capa media-alta, limpio y brillante. El menisco revela sutiles destellos de un tono evolución encendido que delatan su paso paciente por las barricas de roble americano y francés.
Vino descompone la luz ambiental ofreciendo reflejos de gran viveza cromática que anticipan una estructura polifenólica idónea para la cata técnica profesional de alta gama. La lágrima se desliza por las paredes del cristal de forma pausada, regular y glicérica, indicando un volumen alcohólico perfectamente integrado en el esqueleto. El aspecto visual de este tinto riojano es pulcro, noble y carente de sedimentos sólidos gracias al filtrado.
Vino tinto Crianza Azpilicueta 75cl desprende una fragancia de una complejidad extraordinaria, donde las primeras notas olfativas evocan de forma directa las frutas rojas maduras del bosque. Se percibe una nitidez absoluta en los aromas de cerezas, ciruelas negras y frutos silvestres compotados de manera sutil en la cocina tradicional. Esta base frutal se entrelaza de forma armoniosa con los aportes aromáticos volátiles derivados de la madera noble.
Vino revela en un segundo análisis olfativo perfumes cálidos de vainilla, coco, pimienta negra de molinillo y un fondo elegante de regaliz negro característico. La madera no domina el conjunto, sino que actúa como un marco refinado que ensalza la frescura clorofílica original de las variedades tempranillo, graciano y mazuelo. La ausencia total de notas acéticas o amoniacales confirma la pulcritud absoluta de la fermentación maloláctica en bodega.
Vino tinto Crianza Azpilicueta 75cl conquista definitivamente la cavidad bucal una vez que se inicia la fase de degustación líquida, mostrando una entrada carnosa y suntuosa. La textura en boca revela una consistencia textural sedosa que tapiza la totalidad de las papilas gustativas sin generar sensaciones grasas pesadas molestas. El comensal percibe un ataque inicial donde la frutosidad madura cede el paso a una estructura tánica pulida.
Vino muestra unos taninos redondos, maduros y de una amabilidad extrema que se asientan en las encías aportando volumen sin sequedades rústicas vegetales molestas. La acidez es vibrante y ejerce una función vertebradora indispensable que equilibra la calidez del grado alcohólico natural obtenido en los viñedos. Este dinamismo entre la frescura frutal y la estructura maderera es el secreto organoléptico que engancha al consumidor gourmet de forma continuada.
Vino tinto Crianza Azpilicueta 75cl genera un estímulo sensorial prolongado que se extiende durante varios minutos tras la deglución final, dejando un retrogusto limpio y balsámico. El espectador gastronómico percibe un eco donde conviven los recuerdos a cacao fino, torrefactos ligeros, pimienta blanca y la frutosidad de la cereza sazonada. Esta longitud de sabor es el rasgo inequívoco que distingue a una elaboración fina artesanal de las opciones industriales.
Vino de este calibre provoca una respuesta psicológica en el comensal que entiende la enología como un arte efímero que merece atención y respeto. La experiencia de consumo se transforma en un ritual de descubrimiento donde cada sorbo ofrece pequeños matices diferenciados según la temperatura de servicio. Esta variabilidad natural e intrínseca reafirma el carácter noble de una producción limitada que se aleja de la homogeneización insípida del mercado masivo.
Vino tinto Crianza Azpilicueta 75cl encaja a la perfección en un escenario de degustación pausado, concebido para el disfrute consciente al caer la tarde invernal serrana. Imagine el ritual de disponer un espacio limpio, descorchar la botella bordelesa y observar cómo el hilo purpúreo baña el cristal de la copa. El acto de oler el caldo impregnado prepara los receptores sensoriales para un encuentro gastronómico honesto, profundo y pleno.
Vino servido en el contexto de una reunión de aficionados a la sumillería se convierte de inmediato en el centro de las conversaciones técnicas. El público gourmet actual no busca simplemente saciar el apetito, sino conectar con relatos reales de sabor que justifiquen el valor de la botella. Este tinto riojano satisface esa necesidad aportando una satisfacción culinaria incuestionable basada en la pureza de sus ingredientes tradicionales.
Vino tinto Crianza Azpilicueta 75cl cierra su análisis sensorial demostrando que la sencillez aparente es la manifestación más compleja de la perfección técnica enológica. La textura sedosa de su paso por boca, impregnada con los aromas volátiles de la fruta de monte y la madera noble, invita a apurar la copa. Esta experiencia global reafirma el posicionamiento de la referencia como una joya indispensable para los paladares más instruidos de nuestro tiempo.
USOS, APLICACIONES Y RECETAS
Medallones de Solomillo de Ternera con Reducción Concentrada de Rioja
Vino tinto Crianza Azpilicueta 75cl se convierte en el protagonista absoluto de esta preparación de alta cocina donde los jugos de la carne de vacuno se potencian con la fuerza polifenólica del caldo. La salsa obtenida mediante la reducción lenta muestra un brillo y una densidad sedosa que arropa la jugosidad de la ternera de forma magistral. Una propuesta idónea para almuerzos formales donde se busca epatar a los comensales mediante contrastes suntuosos.
Ingredientes:
Doscientos mililitros de Vino tinto Crianza Azpilicueta 75cl de almazara enológica.
Cuatrocientos gramos de solomillo de ternera avileña cortado en medallones gruesos de tres centímetros.
Treinta gramos de mantequilla artesanal salada mantenida a temperatura ambiente de cocina.
Diez gramos de chalota fresca picada en brunoise microscópica con cuchillo de chef.
Dos gramos de sal marina fina y pimienta negra rota en mortero tradicional de piedra.
Realización: Salpimentamos los medallones de solomillo de ternera avileña y los sellamos en una sartén muy caliente con la mitad de la mantequilla artesanal salada, logrando una costra crujiente exterior dorada. Retiramos la carne para reservar su corazón jugoso y, en la misma grasa residual de la sartén, sofreímos la chalota fresca picada hasta que quede translúcida.
Vertemos el volumen de nuestro Vino tinto Crianza Azpilicueta 75cl para desglasar los jugos adheridos al fondo de la sartén, reduciendo el almíbar a fuego lento durante diez minutos. Añadimos el resto de la mantequilla fría para ligar la salsa de forma circular, consiguiendo un espejo brillante y denso, y servimos de inmediato sobre los medallones.
Tips: Asegúrese de que el vino hierva a fuego suave para que la evaporación del alcohol sea completa y se concentren de forma óptima los aromas de fruta negra.
Risotto de Boletus Edulis con Infusión Purpúrea de Crianza Riojana
Vino tinto Crianza Azpilicueta 75cl aporta una dimensión cromática y aromática inigualable a este plato tradicional de la cocina italiana, transformando el almidón del grano en un vehículo conductor de esencias madereras. Las setas de temporada absorben los compuestos volátiles del caldo durante el proceso de cocción, creando un fondo de sabor profundo, otoñal y de gran elegancia palatal. Un plato de confort refinado idóneo para las noches de invierno.
Ingredientes:
Cien mililitros de Vino tinto Crianza Azpilicueta 75cl de las bodegas de Fuenmayor.
Doscientos gramos de arroz de la variedad grano medio tipo carneroli o bomba seleccionado.
Ciento cincuenta gramos de boletus edulis limpios de tierra de huerta y laminados de forma fina.
Un litro de caldo de verduras concentrado y mantenido a temperatura de ebullición viva.
Cuarenta gramos de queso parmigiano reggiano y treinta de mantequilla fría para mantecar.
Realización: En una cazuela baja sofreímos los boletus edulis laminados con un hilo de aceite de oliva virgen hasta que evaporen su agua interna y adquieran un tono tostado agradable. Añadimos el arroz carneroli para nacarar el grano durante dos minutos, removiendo constantemente con una cuchara de madera para que se impregne de los aceites micológicos.
Vertemos el volumen de nuestro Vino tinto Crianza Azpilicueta 75cl, permitiendo que el arroz absorba el alcohol y se tiña de un color violáceo profundo verdaderamente espectacular. Vamos incorporando el caldo de verduras hirviendo cazo a cazo, removiendo el conjunto de forma continua durante dieciocho minutos, y mantecamos al final con el queso parmigiano.
Tips: El queso empleado para el mantecado final debe estar muy frío para que el contraste térmico genere una emulsión láctica sumamente cremosa con el arroz.
Estofado de Carrilleras de Cerdo Ibérico al Caldero de Cobre Tradicional
Vino tinto Crianza Azpilicueta 75cl demuestra su poderío técnico al enfrentarse a una cocción prolongada donde el colágeno de la carne de cerdo se disuelve de forma paulatina en el medio ácido del vino. El resultado es un guiso de una melosidad extrema, donde los sabores se concentran hasta alcanzar un umbral gourmet que celebra la cocina tradicional de los antiguos fogones rurales. Una receta contundente que exige la presencia de pan artesano.
Ingredientes:
Trescientos mililitros de Vino tinto Crianza Azpilicueta 75cl para la base de la reducción.
Quinientos gramos de carrilleras de cerdo ibérico limpias de telas y grasas exteriores molestas.
Una zanahoria mediana y media cebolla morada cortadas en dados regulares de un centímetro.
Dos dientes de ajo morado chafados con su propia piel protectora de huerta.
Cinco gramos de harina de trigo fina para el enharinado previo de las piezas.
Realización: Pasamos las carrilleras de cerdo ibérico por un velo finísimo de harina de trigo, salpimentamos y las doramos en un caldero de hierro fundido con aceite de oliva. Retiramos la carne e introducemos los dados de zanahoria, cebolla morada y los dientes de ajo morado chafados, cocinando el conjunto vegetal hasta que quede bien caramelizado.
Devolvemos las carrilleras al caldero, regamos con la totalidad del caldo de nuestro Vino tinto Crianza Azpilicueta 75cl y tapamos el recipiente de forma hermética para el proceso. Cocinamos a fuego mínimo durante dos horas y media hasta que la carne se deshaga al tacto, trituramos la salsa de verduras resultante y la pasamos por chino.
Tips: Deje reposar el estofado de carrilleras durante veinticuatro horas en un espacio frío; los sabores del vino se asentarán de forma soberbia en la carne.
Magret de Pato con Salsa de Arándanos y Notas de Roble Americano
Vino tinto Crianza Azpilicueta 75cl es el aliado indiscutible para armonizar la opulencia de las grasas de las aves de corral en esta receta que combina la fruta fresca con los tostados de la madera. El magret de pato se beneficia de una salsa que corta la pesadez del ave mediante una acidez integrada y un dulzor elegante aportado por los frutos rojos. Un plato principal repleto de distinción que evoca los banquetes clásicos.
Ingredientes:
Ciento cincuenta mililitros de Vino tinto Crianza Azpilicueta 75cl de perfil atlántico riojano.
Un magret de pato fresco de unos trescientos cincuenta gramos de peso neto total.
Cincuenta gramos de arándanos silvestres frescos o congelados en su punto óptimo de madurez.
Quince gramos de miel de flor de azahar pura de abeja artesanal de monte.
Un gramo de flor de sal pura de manantial para el acabado superficial texturizado.
Realización: Realizamos unos cortes en forma de rombo en la piel grasa del magret de pato, salpimentamos y lo colocamos en una sartén fría sin añadir grasas añadidas. Cocinamos por el lado de la piel durante seis minutos para que funda la grasa, damos la vuelta y cocinamos tres minutos más por la zona de la carne.
Retiramos el pato, eliminamos el exceso de grasa de la sartén y vertemos nuestro caldo de Vino tinto Crianza Azpilicueta 75cl junto a la miel y arándanos. Reducimos el jugo a fuego vivo hasta conseguir la consistencia de un jarabe denso, fileteamos el magret en lonchas oblicuas y salseamos de forma elegante.
Tips: El magret de pato debe servirse siempre con el centro de la carne de un tono rosado intenso para garantizar la jugosidad original de la pieza.
Peras Confitadas a la Riojana con Canela y Especias de la Almazara
Vino tinto Crianza Azpilicueta 75cl cierra este recetario demostrando su versatilidad en el terreno de los postres de alta cocina, donde la fruta de pulpa firme absorbe los pigmentos violáceos del vino. Las peras se transforman en joyas cromáticas de un rubí oscuro y brillante, impregnadas con los aromas de la madera y las especias tradicionales que complementan la degustación líquida final. Un broche de oro de gran impacto visual.
Ingredientes:
Cuatrocnitos mililitros de Vino tinto Crianza Azpilicueta 75cl de las parras de Fuenmayor.
Dos peras medianas de la variedad blanquilla o conferencia de pulpa firme y tersa.
Ochenta gramos de azúcar blanco de caña refinado de primera calidad comercial.
Una rama de canela en cuna original y una estrella de anís estrellado limpia.
Una tira fina de piel de naranja fresca sin la parte blanca amarga interior.
Realización: Pelamos las peras con un pelador de verduras, manteniendo el rabillo intacto para cuidar la estética visual final de la presentación en el plato de postre. En una olla estrecha e introducemos nuestro caldo de Vino tinto Crianza Azpilicueta 75cl, el azúcar de caña, la rama de canela, el anís estrellado y la piel de naranja.
Llevamos el líquido enológico a ebullición, introducimos las peras de forma que queden cubiertas por completo y reducimos el fuego a intensidad baja durante treinta minutos. Retiramos las frutas cuando estén tiernas, aumentamos el fuego para reducir el vino sobrante hasta conseguir un almíbar denso y cubrimos las peras con este jugo.
Tips: Sirva este postre gourmet acompañado de una quenelle de helado de vainilla de Madagascar para crear un contraste de temperaturas delicioso en el paladar.
MARIDAJE, VALOR, COMPRA Y BLOQUE LEGAL
Vino tinto Crianza Azpilicueta 75cl exige un planteamiento de maridaje inteligente que respete su complejidad tánica y la vibrante frescura de su acidez natural equilibrada en la bodega. Las carnes rojas de larga maduración a la brasa, como el chuletón de buey o el entrecot de vaca vieja, constituyen el compañero ideal por excelencia. La grasa entreverada de estas piezas cárnicas se disuelve de forma perfecta ante la estructura del caldo, limpiando el paladar.
Vino también encuentra una armonía soberbia al ser servido junto a tablas de quesos curados de oveja o pastas prensadas como el zamorano o el manchego viejo. Los matices lácticos evolucionados y los cristales de tirosina presentes en estos quesos finos dialogan de forma fluida con las notas de frutas negras de la botella. Para los amantes de los platos tradicionales de cuchara, las alubias de Anguiano o los caparrones riojanos encuentran un escolta de alcurnia.
Vino tinto Crianza Azpilicueta 75cl demuestra una superioridad cualitativa incuestionable al compararse con los caldos de producción masiva industrial que inundan los lineales de las grandes superficies comerciales. Mientras que la industria vinícola masiva recurre al uso de aditivos correctores para homogeneizar el sabor del producto anual, esta botella es el reflejo fiel del campo. Esta honestidad metodológica se traduce en un paso de boca limpio, sedoso y carente de aristas artificiales.
Vino de esta envergadura destaca frente a otras referencias debido al rigor extremo aplicado en la selección manual de los racimos procedentes de parras viejas de Fuenmayor. La limitación de la producción por hectárea asegura una concentración de azúcares, ácidos y polifenoles que resulta imposible de clonar en viñedos jóvenes industriales de alta producción. La apuesta de la marca por la mínima intervención enológica justifica plenamente su presencia en las vinotecas internacionales.
Vino tinto Crianza Azpilicueta 75cl aporta un valor estratégico incalculable a la bodega particular de cualquier comprador gourmet que entienda el vino como una inversión de disfrute. Su excelente estructura tánica le augura una longevidad sobresaliente en la botella, permitiendo que el líquido continúe refinándose de forma positiva durante la guarda. El consejo fundamental de almacenamiento es mantener la botella tumbada en un espacio oscuro, fresco y libre de vibraciones constantes.
Vino debe ser servido de forma idónea a una temperatura que oscile estrictamente entre los dieciséis y los dieciocho grados centígrados para apreciar su paleta aromática. El consumo del caldo a temperaturas excesivamente elevadas potencia la percepción del alcohol y desequilibra el conjunto, mientras que servirlo demasiado frío apaga los matices. Se aconseja descorchar la botella de setenta y cinco centilitros treinta minutos antes de su consumo en la mesa.
Vino tinto Crianza Azpilicueta 75cl representa una opción de compra inteligente que respalda la pervivencia de una viticultura artesanal respetuosa con el medio ambiente de la Rioja Alta. Las bodegas mantienen una política de transparencia total en los procesos de vinificación, garantizando un producto limpio de residuos químicos perjudiciales. Comprar esta botella supone adquirir un fragmento de la historia líquida de un año climatológico concreto interpretado por manos expertas.
Vino presentado bajo este formato clásico es la botella perfecta para protagonizar los regalos institucionales más distinguidos o para conmemorar efemérides personales que exigen exclusividad. El diseño de su etiqueta comunica de forma implícita un mensaje de sofisticación, vanguardia y buen gusto que conecta con el público gourmet actual. Una joya enológica nacida de la tierra que sintetiza el esfuerzo agrícola, el rigor científico de la bodega y la pasión por la excelencia.
BLOQUE LEGAL
Denominación del producto: Vino tinto Crianza. Denominación de Oírgen Calificada Rioja.
Ingredientes: Mosto de uva tinta fermentado de las variedades tempranillo (85%), graciano (10%) y mazuelo (5%), sulfitos necesarios para la conservación en botella.
Alérgenos: Contiene sulfitos (compuesto natural generado de forma intrínseca durante el proceso de fermentación alcohólica tradicional de la uva). Producto libre de gluten.
Peso: Volumen neto: 75 centilitros (formato clásico de botella bordelesa de vidrio oscuro de alta resistencia y protección frente a rayos ultravioleta).
Conservación: Mantener la botella en posición horizontal, en un espacio fresco, seco, carente de olores fuertes y completamente protegido de la luz solar directa. Tras su apertura, tapar con tapón de vacío especial para vino, conservar en refrigeración y consumir preferentemente antes de cuarenta y ocho horas.
Origen: Fuenmayor, La Rioja – España (Viñedos seleccionados de la subzona de Rioja Alta con suelos arcillo-calcáreos tradicionales).
Empresa elaboradora: Bodegas Azpilicueta – Domecq Bodegas S.L.U., Camino de Fuenmayor s/n, Fuenmayor, La Rioja, España.
Lote y consumo preferente: El número de lote de embotellado industrial y el año de la cosecha correspondiente se encuentran impresos de forma indeleble en la contraetiqueta del envase de vidrio.
Modo de consumo: Producto listo para su consumo directo por adultos. Se sugiere utilizar copas de cristal fino tipo tinto y permitir la oxigenación previa del líquido durante unos minutos antes de proceder a su cata organoléptica.




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